EL PARQUE CALDAS
Jueves 22 de febrero, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano
Amigos:
Aura Isabel Olano en "La Campana" -diciembre 2006- nos trae una
evocación del Parque de Caldas de hace algunas décadas. De ese articulo hemos
tomado los párrafos relacionados con el Parque de los años cuarentas.
"Payaneses
de cierta edad entrevistados por La Campana, tienen entre sus más gratos
recuerdos de infancia y juventud al parque de Caldas, porque era el sitio de
socialización, de tertulia y de conspiración política, de diversión y de fina
coquetería. Allí se decidieron muchos matrimonios. Evocan su hermoso jardín, las
araucarias, el magnolio y el madroño, a cuyos frutos apuntaban con cauchera los
jovencitos de la época, que hoy se culpan de esa pilatuna".
"El árbol que más extrañan es el carbonero, que según Teresita López de Illera,
de 90 años, estaba ubicado frente a la Alcaldía. Bajo sus frondosas ramas
permanecían estacionados los “carros de plaza” o berlinas, a lo
sumo tres, que rodaban lentamente por las empedradas calles. El parque estaba
enmarcado por una reja en hierro forjado que descansaba en columnas de
mampostería. Las retretas los jueves y los domingos, eran el espectáculo
cultural popular más importante y perduró por varias décadas".
"Años después, su alta reja fue cambiada por una de menor altura, recuerda
Fernando López, de 72 años, quien también habla del carbonero, debajo del cual
los músicos dejaban sus atriles para la próxima retreta. En 1940 había seis
“carros de plaza”, también con estación en el carbonero. A través de un
teléfono de manivela, los conductores Cenón Martínez (el Mono), “Calagüingo”
Alegría, el señor Rodríguez, entre otros, vestidos de impecable paño y corbata,
atendían a los usuarios. En la década de los 60 el parque automotor público era
más grande y se denominaba “Flota El Carbonero”, con número telefónico
1122. Los usuarios de esa época recuerdan a los conductores Carlos y Alirio
Lemos".
"Lo cierto es que el Parque Francisco José de Caldas, bautizado así en
memoria del eminente botánico, astrónomo, político, militar y mártir de la
independencia, ha sido, es y será el corazón de la ciudad, razón por la cual
cada una de las transformaciones efectuadas a lo largo de sus casi 470 años de
historia, han generado expectativa ciudadana".
La Campana, diciembre, 2006
Cordialmente,