Retorno
1,2,3,4,5,6,7,8,9, 10. Esta vez había sido suficiente contar hasta diez. La ira se fue disipando; a esta altura había aprendido a controlar sus gestos, mantener una tonta sonrisa y no dejar que se reflejara en su mirada el odio que sentía por sus celadores.
El precio de ser diferente lo había pagado muy caro. Pero conforme pasaba el tiempo aprendió a fingir. De allí a elaborar un plan que lo liberara ,la distancia era muy corta.
No ocurrió de una vez , ni en un día ,que la humanidad fuera desembocando en la demencia . Primero fueron unos pocos los que comenzaron con síntomas llamativos , pero de a poco las cosas que alguna vez se consideraban descabelladas , comenzaron a hacerse más y más comunes hasta que todos ... o casi todos , se fueron acostumbrando a ellas . Aún quedaban cuerdos sobre la tierra , pero eran cada vez menos : unos pocos que no habían sido afectados .. Primero fueron objeto de marginación y más tarde su distinción los hizo tan especiales que decidieron que era mejor encerrarlos .
De allí en más cuando alguien daba señales de cordura , era inevitablemente recluido en una institución psiquiátrica .
Sabía que existían otros como él... Esa era su esperanza ... no sabía cuántos ya que los mantenían separados. Alguna vez mediante golpes había intentado comunicarse con las celdas vecinas , pensando que allí podía haber otros como él , pero no había recibido respuesta. Sin embargo sentía que no podría seguir allí sin enloquecer.
Todo su existir comenzó a girar alrededor de esa idea : escapar de allí , salir de ese sitio , buscar a otros en los que quedara un resto de juicio , para que juntos pudieran hacer algo por si mismos y por este mundo sumergido en la locura .
Así pues comenzó a planear la fuga. Ahora tendría algo que lo mantendría ocupado.
Ya conocía, luego de esos años a
sus vigilantes , muchos de ellos con extrañas actitudes y manías .Si algo había
aprendido de las rutinas y horarios de actividades es que eran totalmente
erráticos . En su ultima evaluación , había gritado e
insultado a esos seres ridículos alegando que eran ellos lo que debían estar
encerrados .
Fueron meses, un largo proceso para
identificar determinadas peculiaridades
que en su estado de ira contra el mundo no había captado. Realmente los
guardianes no eran muy rígidos en sus tareas. Es más, en sus observaciones
había notado extrañas cosas que solo se explicarían por su demencia.
Había visto a uno de los guardias llorar
cuando pensó que no se sentía observado. También los había visto discutir por
detalles tan pequeños como una puerta abierta.
Al
comenzar a comportarse más tranquilamente comprobó que podía observar mejor a
sus enemigos .
También
pudo dedicar tiempo a meditar como había llegado a esta prisión. Sabía que de
esto habían pasado varios años. Claro, recordaba su vida anterior , su familia,
su trabajo en el banco. Pero por más que se esforzaba , no lograba recordar
como lo habían capturado, ni porque. Es más ,ahora que podía pensarlo, sentía
como si su vida hubiera comenzado allí
dentro.
Los
meses pasaban y su confianza crecía. Cuando se sabía no observado intentaba
realizar ejercicios que lo mantuvieran ágil física y espiritualmente.
Había
podido identificar una vía de escape, sabía que guardia era la
ideal : la de un hombre de más
de cincuenta años ,que tenía una mirada triste. Incluso una vez, en un momento
de confianza incomprensible le había mostrado la foto de su familia, diciéndole
que ya no estaban con él.
Había
podido obtener un pequeño clavo , el
que ,luego de muchos ensayos , aprendió
a usar para abrir la cerradura de la puerta. Pensó que no resultaba tan
fácil abrirla como lo hacían parecer en las viejas películas de fugas que
recordaba y que a veces le pasaban en la video .
Solo
eso , películas viejas .
Sabía
que tenía una sola posibilidad, así que dentro de su planificación debía cuidar
los detalles.
Sorprendió un poco a su médico con la
petición de una ropa diferente a su uniforme blanco. Luego de fingir y rogar
,había conseguido que le trajeran una camisa azul y un pantalón gris. Se sintió
más cómodo con esa vestimenta , casi libre.
También se
ocupó de conseguir unas monedas : hurtaba a los guardias cuando se descuidaban .
No era mucho, pero no podía permitir
que se dieran cuenta del robo y despertar sospechas . Suponía que era
suficiente para tomar un ómnibus que lo alejara de allí.
Ya
tenía todo lo que podía obtener para el éxito, seleccionadas las puertas, el
momento en que estuviese de guardia aquel celador , ropa y algo de dinero.
Claro
,aún no hallaba todas las respuestas
... ¿En qué lugar estaba? Calculaba
estar cerca de una ciudad: de noche
divisaba luces en el cielo y percibía ruidos como de aviones , así que quizás existiera un aeropuerto
cerca. Pero en ese tema sus investigaciones habían chocado contra un muro de
concreto.
Cuando
llegó la noche elegida , comenzó a vestirse. Debía respirar hondo para
tranquilizarse,. Estaba tenso , tenía miedo,
pero al mismo tiempo , no
recordaba la última vez que se había
sentido tan vivo.
Se
encaminó hacía la puerta y luego de varios intentos logró abrirla. En un
momento en que el clavo cayó al piso pensó que su ruido despertaría a todo el
sanatorio, pero nada paso.
Lentamente,
comenzó a caminar por el camino que había ensayado durante las ultimas semanas.
Pudo ver al guardia que ,en estado de sopor contemplaba la pantalla del
televisor.
Luego
de pasar un segundo control , arrastrándose por el piso, calculó que se
encontraba a unos centenares de metros de la salida del edificio. En ese
momento vio la puerta que conocía. Allí era donde su médico lo atendía, en ese
extraño consultorio .Ya se disponía a seguir de largo, cuando recordó que allí
estaba su ficha personal. Una vez, hacía ya
tiempo , había visto como era
guardada de apuro en un mueble metálico, mientras el psicólogo reprendía
severamente al cuidador por dejarla fuera de su sitio.
No pudo
seguir, fue más fuerte que él. Allí estaría el principio de todo, las causas y
las razones de su cautiverio y de su tortura.
La
libertad podría esperar unos minutos, así que se preparó a luchar con esa puerta, la que sin embargo
estaba abierta.
Entró a
ese cuarto extraño, que a oscuras resultaba más paradójico y se encaminó rápidamente a los muebles metálicos del
fondo.
Obviamente
existía un candado, pero la memoria a veces hace extraños juegos y recordó que
aquella vez del reto, el celador se había apurado a guardar el expediente ,
dejando luego la llave sobre un cuadro que allí estaba aún.
Tomo la
llave y abrió el fichero. Encontró un conjunto de expedientes ordenados alfabéticamente.
No pudo esperar para abrir el suyo y comenzar a hojearlo hacia atrás. De las
ultimas observaciones solo leyó al pasar que decía en cada una de ellas, el sujeto no demuestra signos de empeorar.
Así pudo confirmar que hacía ya cinco
largos años que pasaba encerrado allí.
Siguió
leyendo ansioso , tratando de hallar el nombre con el que habían señalado su
supuesta enfermedad . Quería conocer el
nombre de la infamia por la cual se
encontraba recluido desde hacía tanto tiempo . Se impacientó ... hasta que en
una de las páginas pudo leer :
... “
Diagnóstico : Síndrome
contradictorio , con signos tales como
resistencia a la aceptación de la realidad ... “ y una serie de palabras
incomprensibles en la jerga psiquiátrica que tanto lo irritaba .
Un
ruido al final del pasillo , lo alertó de que estaba perdiendo el tiempo , y
que si no se apuraba no podría concretar su escapatoria . Salió del consultorio
y con paso sigiloso pero decidido llegó
hasta la puerta .Con no poco esfuerzo , consiguió abrirla y salió al exterior .
El
lugar parecía algo descampado , con iluminación pobre . Como imaginaba , a lo lejos se podían observar las luces
de una ciudad . Hacia allí , con paso firme comenzó a caminar .
Estaba
emocionado pero tranquilo : sabía que no notarían su falta hasta la mañana
siguiente .
Mientras
avanzaba , respiraba el aire de la noche con
glotonería ... ¡hacía tanto que no saboreaba el aire de la libertad!! .
No supo cuanto tiempo pasó hasta que se detuvo a descansar en una vereda . Se quedó dormido apoyado contra una
vidriera y por la mañana lo despertó la claridad del día y el sonido
de la ciudad en movimiento.
Ahora
que la gente volvía a poblar las calles , comenzó a percibir los primeros
signos de locura : rostros contritos , ceños crispados , recelo en esos ojos
...
Levantó la vista y cayó en la cuenta de que estaba
frente a la vidriera de una casa de electrodomésticos : desde allí lo bombardeaban las imágenes de muchos televisores
que en ese momento estaban transmitiendo las noticias de actualidad . Se quedó
mirando ...No podía creer lo que veía : Las torres gemelas de Nueva York habían
sido derribadas en un atentado meses
atrás , Estados Unidos era el lugar más
inseguro sobre la tierra , las personas no recibían correo temerosas de ser
contagiadas de peligrosas enfermedades ; la economía de su país , volvía a estar dirigida por un personaje que
recordaba , había sido la mano derecha durante el gobierno anterior del partido
opositor y se manejaban con dinero de
juguete , mientras el expresidente , corrupto y senil , se presentaba a
elecciones y proclamaba que quería volver a ser padre . La gente se entretenía
con programas de t.v. donde la diversión consistía en observar a un grupo de personas encerradas en un
lugar , durante largos períodos de tiempo , para ganar un premio en dinero ,
solo por soportar la convivencia .
Ya no
quiso ver mas ... Miró a su alrededor y
prestó atención a la mirada de esa gente
que caminaba nerviosa por la
calle , ignorándose unos a otros , ensimismados en sus propios pensamientos ,
olvidados de lo que es una sonrisa .
No!
Sabía que iba a encontrarse con la locura , pero esto era más de lo que su
frágil psicología podía soportar ... Tenían razón ... estaba enfermo ...no
podía aceptar la realidad .
Deshizo
sus pasos , se encaminó lentamente hacia el sanatorio y a la seguridad de su
amada celda.