Nunca
te detengas
Cuando sintió el impacto en el paragolpe su primer impulso fue seguir : conducir de noche por esa ruta inhóspita lo tenía nervioso . Se extrañó , porque no había visto nada que se cruzara , solo el golpe seco y premonitorio ... Frenó y se detuvo varios metros más adelante del lugar donde había atropellado a vaya saber qué. Intuía que se trataba de un animal , pues no le pareció que el choque fuera tan grande , pero debía asegurarse . Sus razonamientos no estaban siendo muy claros por ese entonces .
A medida que se acercaba distinguía , con la ayuda de su linterna , que se trataba de un bulto pequeño ... lo primero que pudo ver fue el manchón de sangre que se agrandaba debajo del montoncito . Ya podía asegurar que no se trataba de una persona y eso lo tranquilizó en parte . El sitio no era en sí muy tranquilizador : no circulaban otros vehículos , no había iluminación más que el resplandor de la luna y el tenue alumbrar de la linterna . Los ruidos de la noche en esas circunstancias pueden resultar aterradores .
Se acercó cautelosamente hasta estar justo delante del bulto. Se sonrió a su pesar , cuando comprobó que se trataba de un gato : un enorme y feo gato , convertido ahora , por su culpa , en una masa desagradable de pelos y sangre . Dudó en volver al auto sin más , o quitarlo de en medio de la ruta , para evitar posibles accidentes . Se decidió por esto último .Buscó con la linterna alrededor , algo que le sirviera para empujarlo hacia la banquina . No había nada a mano y ya se estaba poniendo impaciente por volver al automóvil . Entonces se dispuso a empujar al animal con un pie ... En ese momento , el gato pegó un salto y dirigió sus garras , directo hacia su rostro .
La sorpresa lo hizo tambalearse y caer hacia atrás . La linterna dibujaba en la noche , haces de luz enloquecidos, obedeciendo a los movimientos incontrolados con que era sacudida.
Ya en el piso , luchaba por liberarse , mientras el gato arañaba su cara . El dolor era terrible , pero la sensación de estar a merced de la bestia , era todavía peor . Las uñas se clavaban en la carne , mientras lo miraba a los ojos , que se clavaban más profundo aún que las uñas . Sentía su sangre correrle por el rostro . La linterna rodó por la ruta aún encendida ... Sus manos , también ensangrentadas por los rasguños y la propia sangre del animal , intentaban apartar de si , a la fiera frenética .
De pronto , el gato lo soltó , quedó parado en sus cuatro patas . No había rastro alguno de las heridas que sufriera en el choque . Lo miró y emitió un sonido gutural que quedó sonando en el silencio de la noche , mientras se alejaba corriendo en la oscuridad .
Atontado aún por lo que acababa de suceder , recogió la linterna y subió rápidamente al auto .
Sentía un ardor punzante en cada lugar donde había sido lesionado y un temblor irracional lo convulsionaba , sin que pudiera controlarse . Decidió que aguardaría un momento antes de poner el coche en marcha , hasta que consiguiera dominar esa sensación . Dirigió su rostro al espejo para ver como estaban las heridas . Los rayones que surcaban su rostro lo impresionaron más que el mismo dolor que le producían . Accionó el encendido , y arrancó lentamente .
Avanzaba por la ruta , y miraba por el espejo retrovisor cada tanto . Una sensación extraña comenzó a viajarle por el cuerpo . Algo indefinido , una oleada interna que lo recorría.
Perdía y ganaba ....mutaba .
Se sorprendió a medias , cuando vio los ojos en el espejo... Los ojos del gato , penetrantes , profundos ... Esta vez no le resultaron amenazantes , ni le provocaron temor ... Hasta se dibujó una sonrisa en su rostro , ya sin marcas , cuyos ojos de gato lo miraban desde el espejo . Sus manos aún conservaban los rasguños ...Con extraña naturalidad comenzó a lamer sus heridas ,y vio como lentamente comenzaron a desaparecer ...
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