Ese mes de enero fue especialmente tórrido.
Las altas temperaturas hacían insoportable alejarse de los lugares con aire acondicionado.
Esa fue una de las causas por las que se
recordaría ese mes, la otra, indirectamente también tendría que ver con este
golpe de calor.
Los testimonios posteriores permitieron
reconstruir como comenzó la caída del Gobernador Mendez.
En su afán de dar una imagen de austeridad,
no se había hecho el mantenimiento de los equipos de aire de la casa de
Gobierno. Aquella noche de verano, aparentemente Mendez estaba reunido con sus
asesores evaluando las utilidades de su negocio. El aparato se rompió en el
momento más inoportuno.
Sin embargo, existía una tregua, un viento
agradablemente fresco hacía olvidar a cuanto había trepado el termómetro, esa
mañana, incluso a la sombra.
La reunión no debía suspenderse así que se
abrieron las ventanas de la oficina.
La entrada de un mensajero hizo que una corriente de aire volara algunos papeles de la mesa. Si bien
rápidamente se juntaron al sonido de las mas pintorescas maldiciones, nadie
advirtió como una hoja se deslizaba debajo del escritorio.
Esa hoja fue encontrada a la mañana siguiente
por el ahora famoso periodista que ganó el premio Nacional, pero que en esos
momentos, en su tarea investigadora, vestía un insulso uniforme de limpiador.
Ver la lista de cuentas que el actual Ex
Gobernador tenía en diversos paraísos fiscales
y comprender el valor del papel hizo que un frio intenso le recorriera
el cuerpo.
Luego todos sabemos como siguió, lo que fue
el derrumbe, las presiones, pero como finalmente el Pueblo cansado, logró que
la Justicia no se hiciera la ciega.
Así sin apelación posible fue condenado a un
año de cárcel por cada cuenta que tenía,
o como jocosamente la gente decía el también sufriría 35 a la sombra.