Homológico ( El Desfile)
Queridos hermanos :
Ya casi es mi tiempo y hay algunas
cosas que debo deciros antes de partir
.
Hoy como tantas otras veces , la tarde de sábado cayó sobre la ciudad , con sutiles reflejos naranja , anunciando un
domingo con buen tiempo.
Lentamente se fueron apagando los
resplandores para dar paso a las
sombras ... y a los ruidos.
Ruidos metálicos , incisivos , chirriantes.
Ruidos repetidos de cerrojos que ceden.
Ruidos que se esperan , puntuales, constantes .
Se aguardan con ansia . Se
anhelan . Se temen.
Ruidos que despiertan sentires
contrapuestos: por un lado anuncian la llegada del alimento ; por otro recuerdan el encierro , la mano poderosa del
carcelero.
Todas las noches del zoológico son
parecidas... menos la noche del sábado . Es que el domingo es el gran día.
Nosotros , los habitantes del zoológico, tenemos nuestros propios códigos , distintos a los de los animales en libertad. Aquí el rey no es
el león , como podría suponerse. Las habilidades del rey de la selva no son
útiles en la ciudad. No debe correr ni cazar a nadie. Sus potentes garras no ofrecen riesgo detrás de las rejas. Sin
embargo ha obtenido poder aquel que desarrolló capacidades que lo asemejan al
hombre , que es quien domina en esta
parte del mundo. Armas como seducción , astucia , inteligencia, son valiosas
aquí. Por eso... el mono es rey. Fue quien mejor supo adaptarse a este medio.
Quien mejor logró ganarse la confianza de los humanos . Y por eso es quien los
conoce más. Sabe de sus gustos , sus preferencias ... sus debilidades.
La competencia por la comida , la lucha
por sobrevivir , la búsqueda de cobijo. Nada de eso existe aquí. Lo que prima es un espíritu común de
solidaridad y cooperación entre nosotros los animales , que excede los límites
de las jaulas. Una íntima sensación compartida de prisionero. De condenado sin
juicio , a cadena perpetua
... Pero los domingos sirven para hacer
menos pesada la condena. Todos los días, el zoológico recibe visitantes, pero
el domingo es el evento esperado. Los animales nos preparamos con dedicación. Nos higienizamos . Nos acicalamos. Nos preparamos
para recibirlos con nuestras
mejores galas, como quien se
arregla para una fiesta ... para un espectáculo. Es el día más esperado.
Yo , Naúj , he pasado la mayor parte de
mi vida en este lugar, pero he tenido la suerte de estar del otro lado de las
rejas , llevando mensajes de jaula en jaula , escuchando historias , siendo
parte de ellas ...
Como buen búho, he sabido tener los
ojos bien abiertos y he mirado atentamente todo cuanto pasó a mi alrededor. He
podido observar casi como tarea
exclusiva a los seres que transitan por este lugar y quisiera , antes de morir
, transmitiros mi descubrimiento. Sé que poco me queda ya en este mundo y no
quisiera irme sin compartir con
vosotros , mis queridos animales del zoo , la modesta ciencia que he aprendido.
De todo lo que he visto , escuchado y
vivido, puedo aseguraros, mis hermanos , que entre ellos, vuestros carceleros ,
encontraríais prisioneros aún más esclavos que vosotros mismos.
Mientras vosotros podéis palpar los
barrotes de vuestras jaulas , ellos cargan con sus celdas desde dentro.
Arrastran por la vida sus cadenas y a cada paso quitan eslabones que limitan el
tranco y empequeñecen el trayecto.
Muchos de ellos encajonan su existencia
entre las paredes de grises oficinas y castigan su cuerpo ciñéndolo con ropas
incómodas pero “adecuadas” ,
aprisionando su cuello como al de sus mascotas. Otros corren tras el dinero
, el poder , la gloria , una estilizada
figura o algún otro valor de moda , invirtiendo su vida en pos del logro , sin
darse cuenta que esa vida invertida no
vuelve, y quizás , si obtienen lo que
desean , ya es demasiado tarde para poder disfrutarlo o ya no les interesa.
Hay quienes hipotecan
el alma al lado de quien no aman y muchos de ellos cuando consiguen liberarse , pasean sus culpas junto con sus
crías los domingos por estas jaulas , para volver a dejar ambas cosas hasta el siguiente fin de semana.
Algunos hombres prefieren lacerarse
consumiendo sustancias nefastas que los esclavizan y engañan , que por fugaces
instantes les mienten libertades que no poseen
para luego sumergirlos en abismales frustraciones y angustias. Y sin
embargo , presos de su influjo regresan a ellas. Otros dominados por la
violencia acometen sobre sus congéneres
, a veces con un ensañamiento tan atroz que ninguna bestia sobre la tierra
sería capaz de perpetrar contra un miembro de su propia especie.
Tantas cosas he visto en estos años!!
Arrogantes caballeros , munidos de
ostentosos cuernos , detenidos en plan de mofa delante de la jaula de alces y
ciervos. Rastreras criaturas capaces de
cualquier obsecuencia y humillación , recorriendo con cara de asco el
serpentario. Personajes siniestros , traidores natos , comentando con desdén
las perversas aptitudes de hienas y chacales ...
No voy a cometer uno de los errores más
repetidos que he podido observarles
generalizando mis conceptos , pero son verdaderamente muchos los que
pasean sus jaulas de barrotes incrustados
en la carne.
Mirad en sus ojos . Solo allí podréis
hallar la verdad . Sólo en sus ojos veréis si se trata de un hombre libre o no
.
Y cuando encontréis uno de esos ,
deberíais amigos míos , sentiros mejor , porque os aseguro, que es mucho más
difícil ser libre para ellos , en medio
de su selva humana , que para nosotros dentro del zoológico.
Prestad atención . Mañana es domingo.
Es el gran día . El día del desfile. Hombres , mujeres y niños ofrecen la
exhibición más variada a los atentos espectadores. Humanos de todo tipo , clase
y color , circulan pacientemente frente a los Animales por horas y horas .....
Eso quería decirles , mis hermanos ...
La libertad se lleva dentro .
Hasta siempre .
Naúj.