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Nostalgia al comenzar el retiro de los A-37
El último vuelo de un guerrero del aire
Desde ayer entró en servicio el nuevo escuadrón de combate aéreo para la Costa Caribe.
El capitán Germán Mauricio Fernández y el técnico de vuelo Miguel Quintero apagaron el motor del FAC 2175, un antiguo bombardero A-37, y permanecieron sentados, en silencio, en la estrecha cabina.
De inmediato, a pocos metros de ellos, los acordes de una marcha marcial engalanaron la ceremonia de activación del Escuadrón de Combate 312, ‘Drakos’ para la guerra de guerrillas, que volarán los modernos ‘Supertucanos’ A-29B.
Bajo un cielo gris oscuro lluvioso, los dos momentos históricos arrancaron lágrimas, aplausos y sonrisas entre oficiales, suboficiales y civiles del Comando Aéreo del Combate (Cacom 3), quienes asistían a la despedida y bienvenida de ‘guerreros del aire’: el A-37, de fabricación estadounidense, se retiraba de las ‘propias tropas’ después de 19 años de combatir en los cielos de la Costa Caribe y el territorio insular de San Andrés. En su reemplazo llegaba el A-29B, brasilero que, de día o de noche, asumirá las misiones contra traficantes de drogas y armas, grupos guerrilleros y paramilitares.
“Todo esto es nostálgico”, dijo el experimentado oficial bogotano al bajar de la aeronave y recordar que el pequeño bombardero, también conocido como ‘Dragón del aire’ desde su aparición en la guerra de Estados Unidos en Vietnam, prestó un “invaluable servicio a Colombia”.
En 1978 el país compró 32 de estos aviones, de los cuales quedaban diez en servicio en Cacom 3.
El 2175 formó parte del último paquete de ocho que llegó en septiembre de 1989. En su historial de guerra figuran misiones en todos los puntos cardinales colombianos y áreas fronterizas. Formó parte en febrero de 2002 de la retoma de la zona de distensión del Caguán (Caquetá), en la llamada operación ‘Vuelo del Ángel’, y también en la recuperación de Mitú, capital del Vaupés, atacada en noviembre de 1998 por 1.300 guerrilleros de las Farc.
En su accionar contra campamentos y columnas guerrilleras soltó 580 bombas, disparó 450 cohetes y más de 50.000 balas calibre 7,62, además de interceptar 18 aeronaves cargadas de cocaína que iban rumbo a Estados Unidos y el Caribe.
Con 7.000 horas de vuelo y un millón 750 mil millas náuticas recorridas (equivalentes a 945.945 kilómetros), la emblemática nave dijo adiós al servicio militar activo al romper filas en una formación triangular de desplazamiento, ante el comandante de la Fuerza Aérea Colombiana, general Jorge Ballesteros.
Si bien no volará más, con sus entrañas el A-37 seguirá sirviéndole a la FAC. Cada una de sus piezas que se encuentren en buen estado serán utilizadas para reparar sus nueve hermanos que quedan en servicio hasta el primer trimestre de 2008, cuando toda la familia sea reemplazada por los aviones brasileros.
“Queremos rendir un homenaje a los ‘Dragones del aire’ y nuestro deseo es que el fuselaje del 2175 sea instalado en un parque de Barranquilla, como agradecimiento a estas aeronaves que ayudaron por años a defender nuestra soberanía nacional y el Caribe colombiano”, dijo a EL HERALDO el comandante de Cacom 3, coronel Carlos Bueno.
Una vez se produjo el retiro ceremonial del ‘Dragón del aire’, el general Ballesteros fue el encargado de darle vida a los ‘Drakos’. Así se inició el proceso de modernización de Cacom 3, dentro del plan de inversiones que el Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea comenzaron en 2005 para todo el país con un contrato de 232 millones de dólares firmada con la empresa militar brasilera Embrear para comprarle 25 ‘Supertucanos’.
El mayor Juan Leonardo Ramírez, hasta hace poco piloto de los anticuados Mirages franceses, recibió el banderín del nuevo escuadrón. “Este paso hacia la modernidad es muy bueno. El A-29 es tecnología de última generación y se trata de un avión muy preciso y cómodo para volarlo, pues uno tiene todo el tiempo mucha información a la mano”, detalló el militar, quien en la revista aérea comandó el FAC 3103.
Los ‘Supertucanos’, que en total serán doce para Cacom 3 y trece para el Comando Aéreo de Combate 2 en Apiay (Meta), son considerados “piezas fundamentales” dentro de la política de Seguridad Democrática del presidente Álvaro Uribe, que ha prometido derrotar en los tres años siguientes el narcotráfico y la guerrilla. “¿Cómo lo lograremos?, pues intensificando la inteligencia y las operaciones, y siendo muy efectivos y eficientes en el desarrollo de las actividades contra los grupos al margen de la Ley”, sostuvo el general Jorge Ballesteros.
‘Los Drakos’
Desde cuando los A-37 o ‘Dragonfly’ (denominación en inglés) llegaron a Colombia y fueron asignados para combatir el narcotráfico y la guerrilla en la Costa Caribe, hace veintinueve años, al Comando Aéreo Cacom 3 se le empezó a llamar ‘La casa de los dragones’. Por esa razón, ahora que comenzó el cambio escalonado de los A-37, el escuadrón que se encargará de tripular los A-29B ‘Supertucanos’ adquirió el nombre de ‘Drakos’, en latín.
Mitológica y fantástica, la criatura del dragón es la de un reptil monstruoso de gran tamaño, alas membranosas, poderosas garras y una fuerte boca que escupe fuego.
Asumiendo esas características, los pilotos del Escuadrón de Combate 312, con liderazgo y el espíritu guerrero, afirman que los nuevos ‘Supertucanos’ se convertirán en unos dragones al momento de enfrentar al narcotráfico, a la guerrilla y paramilitares.
El Heraldo, 18 de agosto de 2007 |
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