Terror
Le quisieron poner: ¿No me da para mi calaverita?
Lo que dicen...
Jamie lee Curtis regresa con el personaje de laurie Strode quien, después
de 20 años, trata de dejar el pasado atrás, para llevar una vida
aparentemente tranquila con otro nombre, otro trabajo y un hijo de 17 años,
en otra ciudad... Esto es hasta que Michael Myers reaparece en su vida, aunque
esta vez no es a ella a quien quiere.
Le quisieron poner: Avón llama.
Una semana de vida. Esa es la amenaza que una extraña llamada telefónica
pronuncia a todos los que han tenido el infortunio de observar el contenido
de un misterioso videocasete. La reportera Rachel Keller investiga los consecuentes
decesos y para ello se ve en la necesidad de ver la cinta y ahora, junto con
su pequeño hijo, debe encontrar el origen de las muertes antes de que
ella misma se vuelva presa de la fatal maldición.
En Wisconsin, un grupo de
supervi-vientes compuesto por una enfermera, un estoico policía, un vendedor
de equipos electrónicos y un chico duro de la calle con su embarazada
espo-sa busca refugio en una fortaleza típi-ca del final del siglo XX,
un centro co-mercial abandonado donde deberán aprender no sólo
a protegerse de las horas de zombies sino también a coexistir como el
último reducto de la humanidad. Partiendo de esta premisa, dos cosas
tiene en común esta "Amanecer de los muertos" con la original:
la invasión de zombies y la presencia de un gran centro comercial como
un al-cázar de los protagonistas que sigue metaforizando el consumismo
y el centro de recreo vacuo e intrascendente de la sociedad moder-na. Por lo
demás, esta nueva versión del clásico de Romero pro-mueve
una situación totalmente infrecuente en el cine comercial de Hollywood,
que es su etiqueta de cinta comercial atípica como ofrenda al mejor cine
gore, sin excusas ni engaños, brindan-do una diletante película
de género donde prima el suspen-se, el terror en estado puro y una abundante
dosis de violen-cia en la que no se escamita la profusión de mutilaciones,
vísceras y mucha hemoglobina realizada con potente estilo visual y sobresa-liente
capacidad narrativa. La gran virtud que convierte esta versión en una
rara avis dentro del cine de terror actual es su alto compo-nente radical, disoluto
y respetuoso con los dispositivos genéricos ricos en lecturas y camuflados
en la sangre fácil y la acción de in-frenable ritmo que arranca
con uno de los más feroces y enérgicos prólogos vistos
en muchos años y que concluye con uno de esos epílogos que dejan
al espectador anclado en la butaca.