POSMODERNIDAD Y JUVENTUD

Fuente: GIL  MARTINEZ, Ram�n. �Valores humanos y desarrollo personal�

Con la palabra �posmodernidad� designan algunos fil�sofos un modo de situarse ante la realidad y la vida que niega los grandes temas de la modernidad : fe en la raz�n y en la ciencia, defensa de los derechos humanos, rechazo del absolutismo, confianza en las utop�as basadas en la �libertad, igualdad y fraternidad�, ideolog�as que tratan de explicar la realidad...

La posmodernidad aparece en estos �ltimos a�os del siglo XX, y �stas son sus caracter�sticas m�s significativas:

1. INDIVIDUALISMO: El posmoderno desconf�a de las instituciones y afirma su independencia . Se muestra indiferente a las cuestiones de la vida colectiva y prefiere retirarse a su vida privada. Es una actitud que lleva a la soledad y a al insolidaridad.

2. FALTA DE UTOP�A: Falta de esperanza en conseguir un futuro mejor que el presente. La persona posmoderna del presente, vivir al d�a y pasarlo bien.

3. PRESCINDIR DE LAS NORMAS Y VALORES:  Se prescinde de normas y valores para entregarse al disfrute de lo inmediato siguiendo los impulsos y las pasiones. En la posmodernidad no manda la raz�n sino el sentimiento. El final de este cambio es la cultura del vac�o.

4. PENSAMIENTO D�BIL:  Con esta expresi�n se designa la falta de principios y criterios conexionados. Se posee un saber televisivo, de datos aislados, pero no conocimientos sistem�ticos. Abandonando todo sistema de ideas o valores fundados en una explicaci�n coherente de la vida, faltan referencias y se corre el riesgo de ver el mundo como un laberinto sin sentido donde se encuentra uno desorientado.

Asociadas a estos rasgos ideol�gicos la mentalidad y valores de los j�venes de hoy se caracteriza por lo siguiente:

a. Mentalidad consumista: La sobreabundancia de reclamos y propuestas para el consumo es tal que lleva a crear en los j�venes la mentalidad de �todo vale�, �hay que consumir�. El consumismo es absorbido inconscientemente desde la infancia, de la que no se puede salir m�s que por un planteamiento cr�tico. La austeridad y el ahorro suenan a extra�o, est�n desacreditados, se consideran valores ya desfasados, inadecuados para los tiempos de hoy.

b. Mentalidad individualista: Es la consecuencia de una juventud fragmentada, de una sociedad a la que los j�venes tiene dif�cil acceso y en la que cada cual busca por su cuenta los medios para integrarse, acomodarse o instalarse en el sistema.   La libertad que se reclama es la libertad individual, la libertad concreta de cada uno. El desinter�s por lo social y lo pol�tico es otro s�ntoma de ese individualismo, y se manifiesta en al baj�sima afiliaci�n a partidos pol�ticos, sindicatos, organizaciones culturales y religiosas.

c. Una visi�n de la vida como �espect�culo�: Se presta atenci�n preferentemente al cuerpo y a la imagen en los que se manifiesta, de acuerdo con esta manera de entender la vida, la personalidad. Es la cultura de la apariencia, del carnaval cont�nuo. Todo cuando ensombrezca este �desfile de  modelos� ser� silenciado, aislado o considerado tab�: invalidez, enfermedad, vejez, y , sobre todo, la muerte.

d. La ruptura con el pasado: Ignorar el pasado por desinter�s o por considerarlos in�til incapacita para aprender de las experiencias pret�ritas y lleva a la p�rdida de la  �memoria hist�rica�. Las consecuencias pueden ser graves: una generaci�n sin �memoria hist�rica� llega a convertirse con el tiempo en una �sociedad sin padre�. El poder y los pseudo-cultos pueden m�s f�cilmente manipular al pueblo y convertirlo en �reba�o�.

e. Valoraci�n del presente y ausencia de proyectos:  La vida se reduce al �aqu� y �ahora�, y s�lo se valora el presente, la vida de cada d�a. El futuro se presenta sombr�o y escapa a las posibilidades del momento.  Por eso el presente hay que vivirlo �a tope�, porque es lo �nico que se tiene. En consecuencia, hay �una demanda urgente� de placer, y una falta de motivaci�n para asumir compromisos a largo plazo.

f. Valoraci�n de la subjetividad y del  sentimiento: El criterio para valorar el comportamiento es la autosatisfacci�n personal: �me gusta�, �me dice algo�, �no me gusta�, �no me dice nada�..., o la b�squeda del bienestar por todos los medios al alcance.  Las normas, la disciplina, el sacrificio se rechazan como obst�culos que se oponen a la �propia satisfacci�n� y al �sentimiento de bienestar�. La raz�n queda eclipsada, y el sentimiento ocupa su lugar.

g. Tolerancia y permisividad crecientes: La tolerancia como actitud de comprensi�n es un valor. Pero cuando se entiende como �indiferencia�, �todo es v�lido�, se llega a un comportamiento permisivo en el que la actitud ya no es de comprensi�n sino de justificaci�n

h. Ecolog�a, pacifismo y no-violencia:  La ecolog�a, correctamente entendida, no afecta s�lo a cuestiones econ�micas, sino que tiene dimensiones �ticas y sociales: mejorar la calidad de vida, transmitir un patrimonio com�n a las generaciones posteriores, lo que supone no encerrarse en intereses ego�stas.  El pacifismo, como la ecolog�a, es algo m�s que un sentimiento o una acci�n oportunista: es una actitud �tica que se concreta en amar la paz y rechazar todo tipo de violencia. El respeto a al vida es un m�nimo �tico. El respeto a al vida no puede convertirse en toda la raz�n de ser el pacifismo. Las posturas de los j�venes sobre estos temas son ambivalentes, contradictorias y, probablemente politizadas.

i. Una vida con doble moral:  Una vida en la que se da una disociaci�n entre �tica personal y p�blica. Se defiende la �tica personal y familiar como algo propio y cercano que afecta a cada uno, mientras que se concede menor importancia a al �tica social y pol�tica, como si las acciones y decisiones sociales o pol�ticas no tuvieran repercusiones en los dem�s.
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