Anmeral era un importante punto comercial, allí se guarecían y paraban todos los navíos que hacían el recurrido cruce comercial oeste-este, llamado también cruce de las rocas rojas; para hacer este cruce se partía desde Irag Besterlen, y Anmeral era la primer parada, en el cabo sur de Nau Axon Vento no había ningún puerto, y la siguiente parada no era si no hasta Exertorien. En Erthan Hir, habían algunos puertos, pero no era un punto comercial muy recurrido, los buques por lo general pasaban de largo, debido a que las aguas de los puertos de Erthan Hir no eran lo suficientemente profundas para los barcos que pasaban. Y es que la mayoría de los comerciantes que hacían este recorrido partían en grandes barcos pesqueros desde los Mares Bascos, entre Ygros e Irag Besterlen trayendo las grandes ballenas de esa región que comúnmente llamaban Gifondas. La última parada era el puerto de Dizo, en las costas interiores de Lempor. El cruce era muy rápido. Se desembarcaba parte del producto en Anmeral, comúnmente casi todos sus puertos recibían parte de la ganancia, ya que los pesqueros eran muchos y algunos pasaban por el norte, mientras que otros por los puertos sureños, orientales y occidentales. Desde allí se reembarcaba el producto fresco hacía los demás puertos en otras islas como por ejemplo Nau Axon y Hale Emporio, entre muchas. Así mismo, también se reembarcaba desde Exertorien y Lempor. Esto es obviamente el comercio del oeste al este. La ruta en el sentido contrario era similar, sólo que los barcos eran goletas ligeras y navíos aptos para viajes largos y rápidos, sin necesidad de transportar productos muy pesados. Lo que se embarcaba desde Lempor era una exquisita hierba llamada Sala, que se usaba como reemplazante del té, y que era extremadamente apetecida en todos los lugares en que viviera un atlante. Y así, con estas idas y venidas de barcos, y con los reiterados embarques y desembarques de barcos, Anmeral había obtenido parte de su riqueza. Así también, Anmeral producía sus propios recursos para crecer. Los astilleros, no solo de compañías pesqueras, si no que también astilleros militares producían gran cantidad de barcos, y dados los materiales disponibles en la isla la industria marina era muy rentable. Otro de los principales productos que se exportaba era el maíz y la cebada. En Anmeral había grandes fábricas de cereales, pero no de cerveza. La mayor cantidad de cerveza que había salía de Yarl Erton, y de Reinianth, dos islas que competían en esta industria. La cebada producida en grandes cantidades de fundos en el norte y en el sur se embarcaba rumbo a estos mercados internacionales. El lago de la isla, el Port Anûn, proporcionaba cierta cantidad de pescado, pero en su mayoría no era exportado. Este era uno de los trucos económicos de la isla. Anmeral se podía dar el lujo de exportar el pescado que venía del oeste, y de la Sala que venía del este. Y esto era porque Anmeral producía sus propios recursos para autoconsumo. El lago, el maíz, el gran bosque, etc; Anmeral tenía recursos suficientes para que fuera una isla muy apta para vivir. Además, Anmeral era una de las islas con más potentados, una de las islas más ricas y adineradas de la Atlántida. Esto era porque al producir Anmeral sus propios recursos para su consumo, las empresas fiscales que controlaban las rutas pesqueras y le comercio marítimo ganaban sumas extremadamente altas al cobrar a las empresas marítimas el derecho de pasar por sus puertos, y el derecho de exportación. Esto daba una riqueza descomunal para las empresas fiscales, que entregaban el dinero directamente al Municipio Nacional, desde donde pasaba a la Casa de Gobierno Nacional de Administración de Recursos y Bienes. Desde la Casa de Gobierno Nacional el dinero se usaba para proyectos estatales, reparación de caminos, para pagar el servicio militar, el servicio marítimo y demás organizaciones militares, además del pago de las empresas mineras y forestales. De esta forma se ahorraba una gran cantidad de recursos y dinero, que beneficiaba indirectamente a las demás islas, ya que la Casa de Gobierno Nacional de Anmeral repartía parte de los recursos a la Casa Real de Recursos y Bienes (ubicada también en Anmeral) desde donde se repartía hacia las Casas de Gobierno de las demás islas. Este sistema se aplicaba con todas las islas del imperio así que todos recibían su parte. Puede que después de tanta burocracia, el lector pueda pensar que el dinero obtenido de las empresas fiscales marítimas fuera mínimo, pero, asombrosamente en práctica no lo era, porque el comercio marítimo era constante. Las empresas mineras eran otro punto. Ellas eran pagadas por el estado, como se dijo anteriormente. Las empresas mineras asentadas en la cordillera de Biar Lemthia producían toda la piedra que se usaba en la isla, y hasta quedaba un poco para la exportación. Producían también (aunque en menor cantidad) el oro que principalmente se exportaba o se usaba en trabajos menores. Y hasta en la gran cordillera una mina de diamante se había descubierto. El diamante era el mineral más preciado de la Atlántida, aunque Anmeral no era el principal productor de este material usado en joyas y armas de adorno. El mismo arco de Venturión era completamente hecho en diamante y recubierto en gemas de oro y plata, aunque no era de adorno, realmente servía. El diamante es un material extremadamente poderoso, mítico y fuerte, casi indestructible. Los forjadores Atlantes y los métodos que usaban eran únicos, pero no es momento de tratar ese tema. Así mismo, las empresas forasteras eran similares, y la madera producida era directamente utilizada en casas y construcciones, como también en materiales de guerra.

Socialmente era una isla apta para vivir, albergaba numerosas familias grandes en los feudos que producían maíz o cebada, el reclutamiento local era voluntario, y las ciudades grandes como la capital ofrecían comodidades aptas para pequeñas familias. Las ciudades porteñas eran un punto ideal para quienes deseaban iniciarse en el negocio de la acuicultura, especialmente pequeños pescadores, y por lo general, la higiene era buena en todas las ciudades. Anmeral estaba dividida en ocho regiones o provincias, cada una con su propia capital. Algo que cabe mencionarse es el excelente sistema carretero de Anmeral con respecto  otras islas, este sistema de vías y caminos seguros proporcionaba a la población rural y citadina una forma rápida de desplazarse casi a cada rincón de la isla.

El papel de Anmeral políticamente hablando es obvio, en Anmeral residían las máximas autoridades de la Atlántida.

 

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