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La biografía de Juan Pablo Rojas Paúl

 

 

     
 

Revista Zeta. Caracas, 27 de enero, 2006

 

EVO VA A LA GUERRA

 

Los primeros pasos de Evo Morales desde el gobierno son altamente significativos y marcan una dirección que EEUU ya parece tomar en cuenta.

 

Poco antes de las elecciones de diciembre, Evo Morales fue invitado a participar en un foro en La Paz ante un numeroso público militar. Todos los medios difundieron en aquella ocasión que  el Jefe de Estado Mayor de Ejército, general Marco Antonio Vásquez, afirmó: “Tenga usted, señor diputado Evo Morales, (la seguridad) de que siendo usted gobierno la institución también va a obedecer sus órdenes y cumplirá al pie de la letra lo que diga". El pasado martes, sólo cuarenta y ocho horas después de la toma de posesión de Morales, el general Vásquez, primero en la promoción militar de 1974, fue nuevamente noticia.

Durante el acto de juramentación del nuevo Alto Mando militar, al momento de ser leído el decreto correspondiente, el general Vásquez se enteró que su nombre había quedado fuera de las designaciones, y que en la práctica su carrera militar había finalizado. Los gritos de la esposa y la hija del general, y el forcejeo de Vásquez con agentes de seguridad de Morales fueron difundidos en imágenes de TV. El nuevo gobierno había decidido pasar a retiro a cerca de una treintena de altos oficiales pertenecientes a las promociones de 1973 y 1974, unos por estar bajo “observación” y otros, para dar paso a la designación como comandantes de las tres fuerzas a oficiales menos antiguos. La “observación” tiene que ver con las investigaciones que Morales ha solicitado contra el hasta ahora Presidente de la República Eduardo Rodríguez, en relación al desmantelamiento de misiles antiaéreos.

El primer sacudón dentro del mundo militar quedaba ejecutado.

 

Los misiles chinos

Según Juan Ignacio Siles, Canciller del gobierno de Carlos Mesa, EEUU había solicitando a La Paz desde el 2004, el desmantelamiento de un lote de 28 misiles personales tierra-aire HN5. Los misiles comprados por Bolivia en los años noventa a China, fueron finalmente entregados por el gobierno de Rodríguez a finales del año pasado a EEUU y sacados del país para su desmontaje.

La operación con los misiles fue filtrada desde fuentes militares al candidato Evo Morales, quien incluyó el tema en su campaña electoral. Ahora, la  Fiscalía General abrió una investigación contra el expresidente Rodríguez por espionaje, daño a bienes públicos, sometimiento total o parcial de la Nación a dominio extranjero y revelación de secretos de Estado. En paralelo, el ahora presidente Morales usó el argumento de la investigación por los misiles para deshacerse de la cúpula militar.

Algunos militares bolivianos retirados han denunciado el desmontaje, calificado los misiles como parte de la defensa estratégica del país ante una hipotética guerra con algún país vecino (¿Chile?); pero este tipo de armamento difícilmente puede calificarse como de uso estratégico en una guerra convencional. En realidad, la operación de EEUU con los misiles bolivianos es análoga a la realizada con los misiles antiaéreos personales SAM soviéticos que posee Nicaragua. Con su esquema  de guerra contra el terrorismo, Washington no quiere dejar armamento de fácil transporte y letal uso contra aeronaves, en manos de gobiernos enemigos. Y el gobierno de Morales, dadas sus vinculaciones internacionales, es ya visto potencialmente como uno de ellos…

La llegada de Morales al gobierno representa un cambio sensible en la arquitectura de defensa de EEUU en la región. Si bien los intereses económicos-energéticos directos de EEUU en Bolivia son menores a los de Brasil, la política militar de Washington ha estado privilegiando en los últimos años a las fuerzas armadas bolivianas, en su orientación hacia los programas de eliminación de cultivos de coca. Desde el año 1999 hasta el 2005, más de 9000 militares bolivianos, el 10% del total en Latinoamérica, recibieron entrenamiento de los EEUU. Hasta ahora, Bolivia era sólo superada por Colombia en cuanto a cantidad de hombres entrenados por EEUU en el continente. En ese lapso de seis años, Bolivia recibió US$ 380 millones en ayuda militar estadounidense.

Los anuncios de Morales sobre la legalización de las plantaciones de coca más allá de las zonas actualmente permitidas, pone el dedo directamente sobre los programas militares de EEUU en Bolivia, y por ende, en Suramérica. Por ello, los esfuerzos de Washington por ampliar sus relaciones con el gobierno de Paraguay han sido entendidos, por diversos analistas, como una opción de EEUU ante la pérdida por el Comando Sur de control directo sobre la región andina boliviana.

 

Militarologo en Palacio 

 El miércoles pasado, tras la crisis por las designaciones militares, Morales hizo que las cámaras de los periodistas lo fotografiaran cuando almorzaba con la tropa que conforma la guardia presidencial “Regimiento Escolta Colorados”. Allí, acompañado del Vicepresidente y del Ministro de la Presidencia, recordó sus días como soldado, negó malestares castrenses y dejó saber que los militares deben participar en los programas de alfabetización.

Todo señala que el tema militar será de alta relevancia en los primeros días del gobierno de Morales. Uno de los ministros más cercanos operativamente con Morales es Juan Ramón Quintana Taborga. El Ministro de la Presidencia de Evo Morales es un sociólogo de 46 años de edad, con estudios de postgrado en Filosofía y Politología que realizó carrera militar en el Ejército hasta el rango de mayor. Actualmente es considerado, a nivel suramericano, como un experto en temas de seguridad y defensa con una extensa obra escrita sobre temas militares, algunas de las cuales incluso fueron publicados por el propio Ministerio de Defensa de su país. En el 2004 estuvo en Caracas invitado por una fundación alemana en un evento sobre seguridad y defensa en la región andina. Quintana sostiene que hasta ahora la democracia boliviana no ha podido cancelar el pasado autoritario y reformar las instituciones militares. Igualmente ha reiterado en sus tesis que Bolivia presenta “una profunda asimetría” por su “indefensión” para enfrentar una agresión externa.

Quintana ha sido calificado como uno de los dos superministros de Morales y es obviamente el asesor más cercano en temas militares. Además, a Quintana se le asigna como una de sus responsabilidades, los preparativos para realizar el principal proyecto político del gobierno: una Asamblea Constituyente que según Morales deberá ser instalada en agosto próximo.

Aparte del asesoramiento local, Morales ha dejado saber que contará con apoyo cubano y venezolano en los asuntos de seguridad. De hecho, ya el gobierno venezolano anunció el traslado de tropa a Bolivia, oficialmente en tareas de “ingeniería militar”.

El cambio de bando de Bolivia en el terreno militar, coincide con la reactivación de las conversaciones entre Brasil, Argentina y Venezuela para crear un Consejo de Defensa de América del Sur, tal como lo informara el canciller brasileño Celso Amorim a mediados de enero. Brasil piensa que la “integración militar” suramericana es impensable en estos momentos, pero la creación de una instancia de coordinación militar contra EEUU sigue siendo un proyecto abonado desde Caracas y La Habana, el cual ahora tiene en La Paz a un gobierno acólito. En Brasilia y Buenos Aires se habla de un Mercosur militar, y en él entraría la Bolivia de Evo Morales.

 

 

 

 

 

 

 

 

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