Otálvora

Página creada en abril de 2000

Caracas - Venezuela

 

 Inicio

Indice de artículos

 Indice de Libros digitales

 Curriculo Viate Hoja de Vida Edgar C Otálvora

 Mapa del sitio

La biografía de Juan Pablo Rojas Paúl

 

 

     
 

Revista Zeta del 14 al 21 de octubre de 2005

 

APAGAN EL INCENDIO POLÍTICO DE NICARAGUA

 

Destempladas declaraciones de un alto funcionario estadounidense lejos de incendiar a Nicaragua, sirvieron como catalizadoras para solventar la crisis política. ¿Cosas de país bananero…?

 

Una semana atrás, el presidente Enrique Bolaños permanecía prisionero de la alianza entre los sandinistas del expresidente Daniel Ortega y los liberales del PLC del expresidente  Arnoldo Alemán. Esa curiosa hermandad se materializó en el entorpecimiento de la acción del gobierno y en la amenaza inminente de enjuiciamiento contra Bolaños y varios de sus ministros acusados de presuntos delitos electorales. Ortega y Alemán, izquierda y derecha, quien juntos controlan la mayoría parlamentaria, aprobaron reformas constitucionales limitando la funciones presidenciales, a la vez que mantenían paralizado el proceso de ratificación parlamentaria del Tratado de Libre Comercio CAFTA-RD (EEUU-Centroamérica-República Dominicana), e impidiendo la destrucción de equipo militar que preocupa a Washington (más de 600 misiles antiaéreos SAM-7 rusos comprados en tiempo del gobierno sandinista y almacenados en el diminuto país, con las FARC en la cola de espera).

Bolaños quien se niega a aceptar las reformas constitucionales, hablaba de un  golpe de estado en proceso contra su gobierno, y reclamó y obtuvo el apoyo político de sus colegas del área. Por su parte, José Miguel Insulza tuvo en Nicaragua la crisis  inaugural de su mandato como Secretario General de la OEA. Aparte de sus gestiones personales, involucró al prestigioso diplomático argentino Dante Caputo, quien con carácter de representante personal de Insulza, activó un infructuoso mecanismo de buenos oficios buscando el acercamiento entre Bolaños, sandinistas y liberales.

De pronto, la situación en Nicaragua cambio a principios de esta semana…y algunos analistas estiman que la sonora presencia del Subsecretario de Estado de Estados Unidos, Robert Zoellick, apenas una días antes, sirvió para desencadenar los acontecimientos.

 

ELEFANTE EN BAZAR

El Washington Post preludiando la llegada de Zoellick a Managua, editorializó narrando la situación del gobierno Bolaños, calificando el acuerdo Ortega-Alemán como “la alianza corrupta” y advirtiendo que “en comparación con la agresiva intervención del presidente Chávez (apoyando al sandinismo…), los intentos de la Casa Blanca y otros outsiders para salvar la democracia nicaragüense hasta ahora parecen haber sido inútiles”.  Zoellick, el segundo del Departamento de Estado, viajaba para fortalecer la posición de Bolaños, y para lograrlo utilizó mucho garrote y poco guante blanco. En declaraciones dadas en Managua, atacó fuertemente a la dirigencia del PLC  por mantener sus relaciones con Alemán, reo por corrupción y a quien el diplomático estadounidense calificó como “criminal”. Zoellick, para equilibrar los ataques, también declaró el rechazo de su gobierno a una victoria del sandinismo en las elecciones del 2006. Con golpes a uno y otro bando,  Zoellick abandonó Managua mientras los liberales y sandinistas coincidían en calificar como “imperiales” las declaraciones del funcionario. Ya con Zoellick en tierras brasileñas, la omnipresente agencia cubana de noticias distribuía un cable anunciando que “las amenazas vertidas por el enviado de Casa Blanca lejos de amedrentar a los opositores al gobierno solo sirvieron para avivar el fuego de la hoguera política nacional.” Al día siguiente, Ortega denunciaba que los EEUU intervenían en Nicaragua financiando a sus rivales dentro del sandinismo. En su discurso de domingo, Ortega obvió igualmente las negociaciones que estaban en camino para poner hielo a la calenturienta situación local.

 

EL TRATADO VA Y BOLAÑOS SE QUEDA.

Por decisión y conveniencia de todos, el pacto Ortega-Alemán quedó roto  esta semana. El martes  la bancada del PLC se sumó a la pequeña lista de parlamentarios de Bolaños (Azul y Blanco) y de Camino Cristiano Nicaragüense CCN, para aprobar la ratificación del CAFTA-RD. El escollo contra el principal proyecto económico de Bolaños y pieza de alto interés en la estrategia continental de Washington quedaba superado. El CAFTA-RD ya fue aprobado por todos los suscriptores, salvo por Costa Rica y entrará vigente a partir del 01 de enero próximo. Los mandatarios de la región que están impulsando diversas negociaciones de libre comercio, apuestan al CAFTA-RD  como el mecanismo para preservar su ingreso al mercado del norte. La visita de Zoellick se anotó su primer punto: los liberales recordaron que su aliado natural está en Washington y no entre los sandinistas.

Al contrario de los pronósticos de la prensa cubana, el fuego no se avivó. El sandinismo con más desgano que convicción, acusó al PLC de romper el pacto para complacer a Washington,  sin embargo, Ortega se apresuró a firmar su propio acuerdo con el gobierno de Bolaños.

El pacto Ortega-Alemán era ampliamente rechazado por la opinión pública, según diversas encuestas. Su continuidad comenzaba a desfavorecer la imagen electoral de Ortega quien   trabaja para asegurar su triunfo presidencial en el 2006, sin querer apurar los tiempos. Tiene en su contra la disidencia dentro del sandinismo encabezada por el ex alcalde Herty Lewites (expulsado del FSLN) quien ha retado el liderazgo de Ortega.

Ortega y Bolaños acordaron congelar, mediante una ley, la aplicación de las reformas constitucionales objetadas por el gobierno. Ortega además, habría ofrecido apoyo a leyes económicas promovidas por Bolaños. Ortega de esta forma abandona la vendetta de Alemán contra Bolaños y garantiza que por ahora, el gobierno no será derrocado por el parlamento. Otro punto para la visita de Zoellick…

Bolaños parece que se salvó. Y su Ministro de Defensa en tanto, viajó esta misma semana a Key Biscayne, Florida, para negociar junto con sus colegas del istmo un acuerdo militar con EEUU. Aparte, Nicaragua confía que Washington reinicie una línea de cooperación militar por US$ 2,3 millones.

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1