Otálvora

Página creada en abril de 2000

Caracas - Venezuela

 

 Inicio

Indice de artículos

 Indice de Libros digitales

 Curriculo Viate Hoja de Vida Edgar C Otálvora

 Mapa del sitio

La biografía de Juan Pablo Rojas Paúl

 

 

     
 

Revista Zeta del 09 al 16 de septiembre de 2005

 


BOLIVIA BUSCA PRESIDENTE

 

 

La contienda electoral -iniciada este martes por 16 candidatos a la presidencia y vicepresidencia- indica que la justa se reducirá al final entre si gana o no Evo Morales, quien es percibido como el pupilo de Hugo Chávez y amigo de Fidel Castro.

 

 

El 04 de diciembre habrá elecciones generales en Bolivia.

Con ello se superaría la crisis institucional creada ante la renuncia de Carlos Mesa Gisbert a la Presidencia y la decisión del Presidente del Senado Hormando Vaca Diez y, de Diputados, Mario Cossío declinando a la sucesión presidencial.

La crisis desatada por la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada en el 2003 en medio de violentos disturbios,  llevó al vicepresidente Carlos Mesa a la Presidencia, en la cual permaneció durante poco menos de dos años. Pese a los avances legislativos para modificar las leyes de hidrocarburos, sectores radicales de izquierda impidieron que Mesa lograra crear un clima de paz política. Las protestas  de la izquierda indígena en alianza con sectores sindicales y de la periferia de La Paz -la ya famosa localidad de El Alto en la vía que une a la capital con el aeropuerto internacional- coincidieron con las movilizaciones pro autonómicas de departamentos del oriente boliviano, para conformar un cuadro que superó los ánimos y la capacidad de negociación de Mesa quien renunció el 06 de junio.

La izquierda que mantenían bloqueada a La Paz desde mayo, había advertido que la designación de Vaca Diez significaría la continuación de las acciones de protesta, que mantenían paralizada la producción gasífera y aislado al país ante el cierre de carreteras y la progresiva suspensión de los vuelos internacionales. Con Mesa, Vaca Diez y Cossío fuera del juego, y en cumplimiento de la Constitución, el hasta entonces Presidente de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez Veltzé, asumió la Presidencia de la República en junio pasado. El partido MAS encabezado por Evo Morales promovió la idea de mantener a Rodríguez en la Presidencia hasta concluir el período presidencial en agosto del 2007, oponiéndose a que el Congreso recortara el mandato de los parlamentarios y convocara a elecciones en diciembre, pero la izquierda fue derrotada en su intento de mantener a un débil Rodríguez en la Presidencia y buscar imponer la convocatoria a una Asamblea Constituyente. La maniobra no le resultó, y se impuso la celebración de elecciones.

 

Los candidatos

El martes 6 de septiembre quedó cerrado el proceso para la postulación de candidatos. Del total de ocho fórmulas (presidente-vicepresidente) resaltan las candidaturas del expresidente Jorge Quiroga Ramírez y del dirigente cocalero Juan Evo Morales Aima.

Quiroga de 45 años, es ingeniero industrial (Universidad A&M Texas) y Master en Administración (Universidad St. Edward's de Austin). Trabajó para IBM en los Estados Unidos y para firmas bancarias y de minería en Bolivia. Fue Ministro de Finanzas durante el gobierno de Paz Zamora y luego formó parte del directorio de la CAF. Fue electo Vicepresidente como compañero de fórmula de Banzer en 1997. La condición de Vicepresidente acarrea igualmente la Presidencia del Congreso, en razón de lo cual Quiroga fue quien tomó el juramento a Banzer, el viejo dictador que llegaba al poder por la vía electoral. A mediados del 2001, el deterioro de la salud de Banzer catapultó a Quiroga a la Presidencia, quien en el 2002 entregó el cargo al electo Sánchez de Lozada. Durante el gobierno de Banzer, Quiroga capitaneo los planes de expansión de la industria de hidrocarburos que buscan convertir a Bolivia en el gran suplidor de gas a la costa oeste de EEUU.

Evo Morales, quien cumplirá 46 años el próximo octubre, habría cursado hasta el tercer año de educación media. Su carrera política la inició en organizaciones sindicales rurales. En 1997 fue electo diputado. Participó en las elecciones presidenciales del 2002, cuando su partido obtuvo el 20,94% de los votos, a escasos pasos del MNR de Sánchez de Lozada que sumó 22,46%. Pese a no ser el único dirigente indígena, se ha convertido en la principal referencia mediático de las organizaciones de izquierda con discurso étnico.

Las encuestas que comenzaron a arrojar cifras desde mayo presentan a Quiroga y a Morales virtualmente empatados. La campaña electoral apenas comienza, el proceso de selección de candidatos ha dejado heridas en las distintas organizaciones y la selección del nuevo Presidente puede depender de la capacidad de los partidos para ganar posiciones parlamentarias.

De acuerdo a la Constitución, se requiere 50% de los votos para ser electo Presidente de la República. No existiendo la modalidad de la segunda vuelta electoral, en caso de que ningún candidato cuente con los votos necesarios, el nuevo Presidente sería designado por el Congreso. En ese contexto las elecciones parlamentarias adquieren una alta relevancia ya que el escenario más probable, según las encuestas y la experiencia, es que  el Congreso a ser electo en diciembre,  sea el cuerpo que determine el nombre del próximo Presidente boliviano.

 

Revolución vía electoral

Evo Morales ha unido su imagen política a la de Hugo Chávez y Fidel Castro. Su reciente estadía por razones “médicas” en Cuba y sus usuales apariciones en Caracas, han hecho que el tema de la intromisión de Venezuela en la política boliviana sea uno de los asuntos que subyacen en el debate electoral. Morales ha dejado saber que Bolivia bajo su gobierno formaría parte del “bloque antiimperialista”, lo cual ha servido para que Quiroga denuncie a Chávez de entrometerse en las elecciones bolivianas y a Morales de pretender hacer de Bolivia un “satélite” de Venezuela. Las acusaciones de financiamiento venezolano a Morales se han escuchado reiteradamente desde Washington hasta La Paz. Por su parte, diversos analistas consideran que la inclusión del “tema Chávez”  en el debate electoral llevaría a una concentración de los votos de la fraccionada izquierda alrededor de Morales, como ya ocurrió en el 2002 cuando la Embajada de EEUU recomendó no votar por el candidato del MAS.  

Morales aspiraba que las elecciones presidenciales fueran en el 2007 bajo un nuevo esquema constitucional que le favoreciera. Por ello su insistencia en una Asamblea Constituyente y sus rechazos ante los anuncios de golpe de Estado contra Carlos Mesa. Ante el adelanto de las elecciones, y según sectores radicales de la izquierda boliviana, Morales por consejo de sus amigos del exterior estaría orientándose hacia una operación de maquillaje electoral que le permita ampliar su votación entre la clase media. Los asesores habrían recomendado que Morales suavice el discurso, deje de referirse a expropiaciones contra las petroleras y los latifundistas y reduzca las tensiones con el empresariado y los militares. El Círculo de Oficiales del Ejército en La Paz habría sido sede de un encuentro reciente de Morales con empresarios a los cuales ofreció reducir impuestos y promover la inversión privada.  La opción electoral ya usada por Hugo Chávez en Venezuela en 1998 pareciera la receta recomendada a Morales.

Evo Morales se ha ido distanciando de otros dirigentes indígenas y sociales, quienes en el pasado encabezaron los conflictos contra Sánchez de Lozada y Carlos Mesa. El compañero de Morales a la Vicepresidencia, el exguerrillero Álvaro García Linera habría afirmado que “los radicales están fuera de este bloque", en referencia a Jaime Solares de la Central Obrera Boliviana, del “Mallku” (principe) Felipe Quispe de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos y, de Roberto de la Cruz el responsable de los alzamientos en El Alto. Morales no pretende compartir el liderazgo y sus compañeros de ruta han tenido que cada uno buscar su propia opción. Quispe debió lanzar su propia candidatura presidencial. De la Cruz no fue considerado siquiera como candidato al parlamento.

 

Evo Morales se opone a gobiernos autonómicos

Las elecciones de mandatarios regionales son la gran novedad en las elecciones bolivianas. Enla próspera región de Santa Cruz fue formándose en los últimos años un movimiento que exige a ampliación de la autonomía política y nuevas reglas para distribuir los ingresos fiscales por hidrocarburos. Los movimientos autonómicos han sido señalados por la izquierda como acciones secesionistas de la “oligarquía cruceña”, pero en realidad parecieran corresponderse con exigencias cívicas de descentralización y ampliación de la representatividad de los mandatarios. Los movimientos autonómicos han prosperado en zonas no andinas, económicamente más activas, con lo cual se aviva el contraste entre las regiones montañosas empobrecidas y el oriente boliviano.

Una de las fuentes de presión que llevó a Carlos Mesa a abandonar la Presidencia fueron los recurrentes paros regionales y la auto-convocatoria a un plebiscito pro autonómico en los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. La Constitución boliviana establece que los prefectos (gobernadores) de los nueve Departamentos son designados por el Presidente de la República. Los movimientos cívicos de esos departamentos reclaman el derecho de escoger a la primera autoridad departamental. Carlos Mesa alcanzó a ofrecerles la designación como prefectos de quienes resultaran electos en una consulta popular, la cual fue abortada por la renuncia de Mesa. La elección de prefectos fue rechazada por la izquierda y especialmente por el MAS de Evo Morales, quien se opuso en el Congreso a la convocatoria de elecciones generales en diciembre. La diputada Marlene Paredes, disidente del MAS, presentó recientemente un recurso la nulidad por inconstitucionalidad de la convocatoria a elecciones prefecturales.

Como parte de los acuerdos políticos que dieron piso al actual gobierno provisional de Eduardo Rodríguez, el 04 de diciembre a la par de las elecciones presidenciales y parlamentarias, los bolivianos escogerán a sus prefectos. Los comicios regionales reciben un alto interés político. El expresidente Jaime Paz Zamora (MIR) presentó su candidatura a la Prefectura de Tarija, apoyado por varios partidos incluyendo a Podemos, lo cual materializa una alianza del MIR con el candidato presidencial Jorge Quiroga. El ex candidato presidencial Manfredd Reyes (AUC) está postulado en Cochabamba. Incluso el MAS inscribió candidatos en ocho departamentos.

 

Hosted by www.Geocities.ws

1