Ya en casa, Sakura ya se encontraba vistiendo su pijama
y dormía plácidamente en su cama. Todo se presentó en
sus sueños. La niebla abría paso a dos seres desconocidos que
montaban a un abominable criatura, era gigantesca. Sakura se encontraba rodeada
de monstruos, y al voltear a ver sus rostros, eran todos ellos conocidos,
su padre, su hermano…
-… ¡Tomoyoooooo!
- ¿Que ocurre Sakura?
- Ese sueño
- ¿Qué sueño?
- Ese, en donde veo a todo como monstruos…
- ¿Monstruos? ¿Desde cuando tienes ese
sueño?
- Desde hace tres semanas, pero ahora es mucho más
claro que antes.
Se levantó adormilada y se asomó por
la ventana y temió por lo que estaba viendo.
- ¡Niebla!
- Sí, es la prueba más notoria de que
se acerca el otoño.
- ¿desde cuando hay niebla Kero?
- Hum… creo que ayer.
- ¿Estás seguro?
- ¡Claro! Porque comí tanto que no pude
dormir en toda la noche.
- ¿que sucede?
- Ayer… ¿viste algo raro?
- No, no vi nada… ¿Por que?
- Nada…
- Ese ruido de nuevo… creo que ha de ser tu hermano
roncando.
- No, no parece ronquido, es más bien un alarido…
- ¿quieres que vayamos a ver?
- Si.
Salieron con cuidado y se asomaron primero al cuarto
de Touya, no había nadie… escucharon ruidos en la parte de abajo,
al asomarse por las escaleras escucharon la puerta cerrarse.
- ¿Papá? - sin respuesta - ¿Her…mano?-
silencio - ¿Donde habrán ido a estas horas?
- ¡Vamos tras ellos!
- ¡No! Tengo miedo.
- ¡Vámos Sakura!
Salieron los dos persiguiendo las siluetas de Touya
y del Sr. Kinomoto.
- ¡Van hacia el parque Uena! ¡Mira, allá
hay más gente!
- ¿Sakura? - alguién la tocó por
el hombro.
- ¡Ay!
- Ssshts, no grites, soy yo.
- ¡Yukito! ¿Qué…
- Lo mismo que tú Sakura, averiguando a dónde
van.
- ¿Tus abuelos?
- Sí, se levantaron y luego sin decirme nada
salieron.
- Lo mismo con el papá de Sakura y su hermano.
- ¡Vengan! - se escondiéron detrás
de un árbol y vieron a un par de sujetos caminando. En silencio corrieron
a los límites del parque Uena… las personas entraban a la zona
boscosa del parque desapareciendo.
Sakura y los demás se adentraron, pero no podían
ver nada por la densa niebla que les impedía caminar con confianza.
Unas voces los conducieron a un pequeño claro…
- ¡Míralos! Son tan débiles
- Sí, necesitan a un líder, y ese eres
tú.
- Falta poco querida, poco… pronto. La niebla
lo cubrirá todo, primero Tomoeda y estos, mis primeros sirvientes harán
para mí la gran fábrica de niebla, para que esta sea eterna
y cubrir con ella todo el mundo.
- ¿Oyeron eso? - dijo sorprendido Kero.
- Si, hay que hacer algo.
- Esperémos a mañana, que levante la
niebla.
- ¡Yukito!
- No podemos hacer nada por ahora, ellos aún
no tienen esa fábrica de la que hablan. Mañana con la luz del
día buscarémos ese artefacto y lo destruirémos.
- Pero…
- Tiene razón Sakura, no podemos hacer nada
por ahora, pueden atacarnos y es todo Tomoeda contra nosotros. Nos pueden
o los podemos herir.
Un ruido los interrumpió, la pequeña
silueta les corto la respiración.
- ¡Es Tomoyo! - el grito de Sakura provocó
que todos voltearan a verla.
- ¿Quién… ¿Cómo es
posible que alguién no esté bajo la influencia de la niebla?
Mis criaturas ¡Váyan tras ellos!
Sakura, Kero y Yukito esperaban que el pueblo los atacaran,
pero en lugar de eso, se quedaron quietos, sin hacer nada.
- No nos atacan.
- ¡Miren! - unas cosas con cabeza de ave, un
cuerpo alargado sin patas ni manos, solo dotado de una cola en forma de tijeras,
se convirtieron en sus enemigos.
- ¡Yue, llévate a Sakura!
- Sí - transformándose, Yue tomó
a Sakura tratando de alejarla del peligro.
- ¡Kero!
Con una bocanada de fuego, Kero ya en su forma original
pensó que había derrotado a los extraños animales, pero
se había equivocado, se habían salvado protegiéndose
con la cola, pero se debilitaron… con la fuerza de su cola lanzaron
una bola de fuego en un ataque certero.
- ¿Qué son estas cosas?
- ¡Hay que ayudar a Kero! Regresémos Yue…
- ¡Sakura!
- ¡Por favor! - de regreso, los tres trataron
de hacer frente a esos adversarios tan raros. Después ya no eran los
únicos seres raros, se les unieron unas enormes ranas, una plasta gelatinosa,
unos ogros y unas mariposas gigantescas.
Como los iban venciendo, desaparecían sin dejar
rastro, pero poco a poco aumentaban en número.
- Debemos irnos Sakura.
- Es demasido tarde - dijo Yue - estámos rodeados.
- Son demasiados.
Una luz aparecío, al desvanecerse surgieron
cuatro jóvenes, la joven que no traía nada en su brazo cayó
al suelo por un agotamiento obvio. Los otros tres jóvenes sin pensarlo
dos veces comenzaron a pelear en contra de los extraños seres.
- ¡Lizard Tail!
- ¡Back punch!
- ¡Pyro Pumel!
Con cada golpe, derrotaban a varios de sus contrincantes,
una cosa extraordinaria que observó Sakura, es que los tres, invocaron
a un cabeza de ave y atacaron a sus compañeros.
- ¡Mayaa! - el joven de cabellos azules corrió
a proteger a la joven que todavía trataba de recuperar
fuerzas, al ver que sería atacada por un grupo
de ogros. Al salvarla, se dirigió a Sakura - ¿La puedes
ayudar? ¿Alejarla de aquí?
- Si.
- Bien, nosotros los detendremos mientras la sacas
de aquí.
- ¡Kero! ¡Ayúdame! - el enorme felino
se acercaba a Sakura, pero los tres extraños le impidieron el paso,
antes de que Kero fuera atacado Sakura lo impidió.
- ¡No! El es mi amigo igual que él - señaló
a Yue.
- ¡Pues sácalos de aquí! ¡Que
no hay tiempo que perder!
- Si. ¡Yue! - Kero cargó a la joven inconsciente
y Yue a Sakura.
- ¿Dónde vámos?- Preguntó
Kero.
- Al templo Zukimine. - Por el momento, ese era el
único lugar, en el que Sakura sentía que estarían a salvo.
Al dejar a Sakura y a la joven,Yue y Kero fueron de
ronda para ver que no hubiera peligro.
- ¿Qué… me… - después
de varios minutos inconciente, la joven comenzaba a reanimarse.
- ¡Tranquila! Estás con amigos. - La joven
se incorporó y observó a Sakura.
- ¡Gracias! Quisiera saber el nombre de la que
me presta su ayuda.
- Mi nombre es Sakura Kinomoto ¿Y el tuyo?.
- Soy Mayaa Tsu…- antes de terminar de presentarse,
llegó Kero después de cercionarse que estuvieran fuera de peligro.
- ¡Sakura!
- ¡Kero! ¿Sucede algo?
- ¿Keroberos? ¿Eres el guardián
de las cartas Clow? - preguntó Mayaa con sorpresa.
- Si… ¿Cómo lo sabes? Nunca nos
hemos visto.
- No me conoces, pero yo a tí sí…
- No hay peligro - llegó Yue dándo noticias
alentadoras.
- ¡Yue! - celebró Mayaa - es un alivió
encontrarte aquí - corrió a abrazarlo. Pero Yue sin mostrar
emoción alguna, la apartó de él.
- ¿Quién eres? ¿Cómo sabes
de mi?
- ¿No me reconoces? - le mostró el anillo
que llevaba puesto.
- ¡El anillo de Clow!- exclamó Kero -
¿Cómo es que lo llevas puesto niña?
- Kero, tranquilo, Clow se lo dió.
- ¿Qué dices Yue? ¿Clow se lo
dió? Explícate.
- Clow encomendó a Mayaa a que llevara el libro
con la persona que eligió Clow para que fuera nuestro nuevo dueño.
- Y por lo visto eres tú Sakura - sonrió
Mayaa, al abrazar a Sakura, las cosas eran confusas, Mayaa trató de
explicar la situación. - Le pedí a mi hermano que me acompañara
a dejar el libro, creí que sería fácil, pero no todo
salió como lo esperaba. Clow me dijo que no abriera el libro, que sólo
lo dejara en tu casa. No sé como, pero el libro se abrió solo
y la curiosidad me ganó, saqué ocho cartas y le dí el
libro a mi hermano. Tomé la primera y leí lo que decía…
- ¿Qué carta era? - preguntó curiosa
Sakura.
- The door, fue extraordinario - Yue miró a
Mayaa con ojos desaprobando esa emoción - y algo que no debí
hacer, el anillo brilló y traspasó la carta, una puerta de luz
se abrió, y un viento me arrebató las cartas de las manos y
fueron absorbidas por la puerta. En cierto modo fue un alivio que mi hermano
sostuviera el libro, porque lo apretó en contra de sí hasta
cerrarlo, sino las demás cartas también hubieran sido absorbidas.
"Al cerrarse la puerta apareció Yue, quién
me sentenció a buscar las cartas, me prestó la carta "the door",
para que con su ayuda pudiera buscar las cartas perdidas. Es un juez muy duro
¿verdad?
- ¡Ni que lo digas! - gruñó Kero.
- Mi hermano no tenía porque ir, pero optó
por acompañarme y ahora él se encuentra en peligro.
- ¿Quién es tú hermano?
- El se llama… - fueron interrumpidos por los
otros tres jóvenes que acompañaban a Mayaa.
- ¡Mayaa! ¿Te encuentras bien?
- Sí, Noa. ¡Gracias por preocuparte!
- ¿Quienes…- se preguntaron al unisono.
- ¡Oh, lo siento! Sakura, Yue y Kero, ellos son
Noa, Vahn y Gala, son los que nos ayudarán a detener a la niebla…y
a mi hermano.
- ¡Mayaa! Te olvidaste de presentar a Terra,
Meta y a Ozma.
- Lo siento Noa, no fue mi intención.
- ¿Terra, Meta y Ozma?… ¿Dónde
están? No los veo. - busco Sakura a los seres que habían mencionado.
-¿No los ves que están en nuestros brazos?
Son nuestros Ra-seru. - al ver a lo que que refería Noa, Sakura se
sorprendió.
- ¿Qué son Ra-seru?
- Es algo muy largo que contar y no tenemos tiempo
- cortó Gala.
- Tenemos que irnos de aquí, antes de que nos
den alcance los seru. - ¡Apresuró Vahn ante
la amenaza que los acechaba.
- ¿Seru? ¿No acaban de decir que esas
cosas están de nuestra parte? - Los acorraló Kero con eso de
los seru.
- Y tú ¿quién eres para decir
quién está de nuestra parte y quién no? Criatura gigantesca.
- Enfadada Noa, le gritó, porque nunca ha logrado controlar la rabia
que sentía cuando alguien hablaba mal de sus amigos.
- ¡Oyéme niña malcriada!
En medio de la discusión entre Kero y Noa, no
se percataron que la niebla se hacía cada vez mas densa. Cuando se
dieron cuenta ya se encontraban envueltos.
- ¡Vaya, vaya, vaya! ¿A quién tenemos
aquí? - se hizo escuchar la voz de un joven.
- ¡Hermano! ¡Muestrate! - al decir esto,
una gran bestia se mostró, sobre de ella se encontraban dos seres,
de cabello, ojos y vestiduras negras. Los mismos que había soñado
Sakura desde hace tres semanas atras.
- Veo que tus amigos son inmunes a la influencia de
mi nuevo aliado.
- ¿Esta cosa? - gritó enfadada Mayaa
- ¿Cómo pudiste?… este mundo es nuestro hogar… ¿Que
te ocurre? Tú no eres así.
- Tienes razón, ahora soy poderoso… Dark
Night… vé por ella querida.
- ¡Cómo ordene, mi amo! - la segunda silueta
se lanzó al vuelo, sus alas eran membranosas y de un rojo escarlata,
sin piedad se lanzó al ataque.
- ¡No! ¡Aura Mazda! Recuerda quién
eres, tú no eres esta, eres mi amiga… mi hermana. - Las palabras
le causaban dolor al ser volador. - ¡Por favor! No dejes que esta cosa
te domine.
- ¡Regresa Dark Night! Deja que otro se encargue
del trabajo.
- ¡Pero amo!
- No te preocupes, pronto tendrás tu oportunidad.
- Dos bestias enormes surgieron de la niebla, uno era un leon alado cinco
veces más grande que Kero de color rojo y melena azul, con alas de
murcielago, el otro era un gigante de piedra.
- ¿Qué es eso?
- ¡Corran! Nosotros nos encargaremos de estos
seres, ya los hemos enfrentado antes. - Ordenó Vahn. Mientras se alejaban
del lugar, Sakura vió como los tres jóvenes se enfrentaban con
valor a esas criaturas.
- Debemos regresar.
- No Sakura, ellos conocen a sus enemigos.
- Pero Mayaa, no puedo dejarlos que ellos solos se
enfrenten a tal peligro, debo ayudarlos. Sé que con la ayuda de las
cartas puedo lograrlo, alguna debe detenerlos. - De regreso, Sakura sostenía
con fuerza el báculo y trataba de pensar como eliminar a la niebla.
- ¿Qué desvanece a la niebla? En el día no hay niebla,
el calor del día la seca. Pero falta mucho para que amanezca ¡Tiempo!,
trataré de acelerar el tiempo.- Al conjurar la carta Tiempo, los presentes,
sin moverse de sus lugares, observaron como amanecía. La niebla se
hacía cada vez menos densa.
- ¡Tú! - por fin Sakura pudo ver el rostro
del que montaba a la gran bestia, aunque tenía los ojos y cabellos
negros, era idéntico a…
- ¿Yukito?
- Con que eres el nuevo dueño de las Cartas
Clow, me será fácil hacerme de ellas.
- ¿Qué dices? ¡Son mías!
Y ya no son Cartas Clow.
- Dí lo que quieras, pero serán mías,
además, no posees todas las cartas, te hacen falta ocho. - Le mostró
las ocho cartas de las que refería, pero eran extrañas, no tenían
el símbolo de Clow, y no eran rojas… eran negras y con un símbolo
morado.
- ¡Es es símbolo de juggernat! - se oyó
la voz de Meta.
- Nos verémos de nuevo niña…
Los dos sujetos montando a juggernaut, se marchaban
junto con la niebla y los que habían sido hipnotizados por la misma
regresaban a sus hogares antes de despertar. Sakura, agotada por tanta cantidad
de magia utilizada entrecerraba sus ojos.
- … tenemos que regresar a casa, antes de que
mi hermano y mi papá despierten. - Yue se dirigió a Kero indicándole
que ya era hora de regresar a su forma adoptada.
- Yo también tengo que irme.
- Eres tán parecido a él antes de…
- se lamento Mayaa, sin dejar de estar sorprendida por tal transformación.
- Es cierto, ¿por qué son idénticos
Yukito y tu hermano Mayaa?
- Sakura, Yue adoptó la forma, recuerdos y carácter
de mi hermano… no sólo eso, nuestro apellido es Tsukishiro.
- ¿Quéee?
- No podíamos irnos y dejar a los abuelos solos,
fingimos mi secuestro en el que el único testigo fue Yukito. Esa fue
la condición que le rogamos al juez Yue, el que se quedara y cuidara
a nuestros abuelos mientras buscábamos las cartas pérdidas.
- Ahora lo recuerdo todo.
- ¿No recordabas nada de esto Yukito?
- No Keroberos, yo no podía recordar de dónde
habían surgido estos recuerdos.
- Bueno llegamos, aquí es dónde vivo
- Sakura estuvo a punto de entrar solo con Kero y dejar que los nuevos visitantes
se marcharan, pero al hecharles una nueva mirada… - ¿Tienen dónde
quedarse?
- ¡No temas por nosotros! Búscaremos un
hotel. - Señaló Noa.
- ¿Tienen dinero?
- ¡Oh sí!, traje por si acaso… -
Le enseño unas monedas, pero tenían grabado una letra “G”.
- Noa, no sé que son estas monedas, pero no
se las van a aceptar.
- ¿Cómo? Pero con tanto trabajo las gané,
bueno, creo que hay que vender algunas de nuestras cosas. Un segundo vistazo
rápido, provocó que Sakura reaccionara por fin, era obvio que
no vestían como una gente normal, esos guantes a los que les llaman
Ra-seru no se ven con frecuencia, las armas… no, no, no… algo
podía sucederles.
- Mi cuarto no es muy grande, aunque estarémos
apretados pueden quedarse ahí… claro, hasta que encuentren un
sitio mejor.
- ¡Gracias!
- De nada Noa - la alegría con que tomaba las
cosas la chica de los cabellos rojos, era suficiente para hacer saber a Sakura
que estaba agradecida - Pero hay que entrar rápido, antes de que mi
papá y mi hermano despierten.
Ese día en la escuela fue eterno para Sakura,
tenía miedo de que algo pasara en la casa durante su ausencia. Al terminar
las clases salió apurada, le dijo a Tomoyo que tenía algo que
hacer con Yukito y una amiga (para sorpresa de ella). Al llegar al templo
Zukimine donde quedó de verse con Yukito, Mayaa y Kero, la falsa identidad
de Yue la esperaba para ponerla al tanto de la situación. Le dijo sobre
los extranjeros de Legaia, sobre cómo Mayaa los contactó y como
llegaron a la Tierra, por supuesto sobre la gravedad del asunto de la niebla
y los seru. Hasta que tocaron un punto importante.
- ¿Sabes cuáles son las cartas extraviadas,
Yue? - Platicaban mientras caminaban en dirección a la casa de Sakura.
- No lo recuerdo Keroberos.
- Yo sé el nombre de las seis que logramos capturar-
dijo Mayaa- sin contar a Puerta, y son perfume, peces, brújula,
fauna, látigo y melodía, la última carta, desconozco
su identidad.
- ¿Cómo? ¿No la pudieron sellar?
- Se enojó Keroberos.
- ¿No descubrieron su identidad antes de ir
tras de ella? - Le siguió Sakura.
- ¡Qué incautos fueron!- Terminó
secamente Yukito.
- ¡CÁLLENSE!…- En explosiva reacción
contestó ante los comentarios de los tres que trataban de reprenderla
- ¡Nadie sabe el trabajo que es descubrir la identidad de una carta,
y más si el el mundo en el que se extravió es tan extraño
como ella! El no saber que nos deparaba con cada mundo nos aterraba el no
encontrala nunca - las lágrimas de Mayaa aparecían, no eran
de tristeza, sino de miedo y desolación -queríamos más
que nada regresar a casa con los abuelos. Mi hermano y yo hemos vagado por
siete largos años, casi un año por cada carta.
- Lo siento - Trató de disculpárse Sakura
- sé lo que es enfrentarse a una carta sin saber que poderes
utiliza, tuve que atravezar por eso.
- No lo creo, tú estabas cerca de tu familia
y posees el báculo, cuentas con la ayuda de Yue y Keroberos para revelarte
la identidad de cada carta…
- Yue no estaba conmigo…
- ¡Es lo mismo! Sabías de inmediato que
algo andaba mal, para nosotros todo estaba mal, era difícil saber si
era una carta, o un fenómeno natural de ese mundo. - Al ver que Sakura
se le llenaban los ojos de lágrimas, Mayaa se detuvo - Era aterrador
¿Te imaginas si te encuentras en un mundo de agua? ¿Podrías
encontrar la carta agua en ese lugar?
- Bueno… - sacó la carta agua y la observó
por un instánte - se puede sentir la presencia de ella y además
al descubrir su identidad…
- Tienes miedo, andas noche y día tratando de
no hundirte, millones de animales viven en ese mundo, en su mayoría
peces, sientes la presencia de una carta ¿Cuál pensarías
que es?
- ¿Peces?
- No era esa…yo pensaba que era alguna relacionada,
fauna, peces, incluso agua, pero la que encontramos en ese lugar no era ningúna
de esas, como no nos atacó no daba indicio…
- ¿Cuál era?
- La Brújula.- Ante tal ironía, Mayaa
se rió, pero las lágrimas no pararaban de salir. - Tardámos
cinco meses para sentir su presencia, otros tres para ubicarla y seis persiguiéndola
y tratando de averiguar su identidad. Ningúno puede sellarla, sólo
la Card Captor… teníamos que luchar contra ella y debilitarla
hasta que por sí misma vuelva a ser carta. ¿Te imaginas?…
no, no creo que ustedes puedan tan siquiera imaginarse el miedo y la angustia
de nunca volver a casa. - terminando de decir esto, salió corriendo.
- ¡Mayaa! ¡Espera!
- ¡Déjala ir Sakura!
- Pero Yue…
- Ella regresará, sólo está un
poco confusa con todo lo que está pasando.
Mayaa caminó sin rumbo, llegando al parque pingüino,
era como si nada hubiera pasado, todo estaba tranquilo y la vida continuaba
su camino. Se acercó a los límites del parque donde comenzaba
la zona boscosa y se estuvo ahí por un corto tiempo, como buscando
indicios de su hermano.
- ¿Suerte?
- ¿Eh?
- ¿Has encontrado lo que temes pero ansías
ver?
- No entiendo que es lo que me quiere decir y no tengo
tiempo.
- Tienes mucha razón, no hay tiempo que perder,
por eso debes regresar.
- ¿Quién es usted? ¿Por qué
me está diciendo esto?
- Tranquila Mayaa, mis amigos y yo te ayudaremos a
recuperar lo que has perdido.
- Por favor, ya no necesito más ayuda, ya tengo
suficiente.
- Te equivocas, en estos momentos, entre más
ayuda tengas, mayores posibilidades tendrémos de que las noches vuelvan
a ser tranquilas.
- ¿…?
- Vámos, nos están esperándo.
Platicando en las afueras de una tienda, Sakura se
encontraba platicando con Yukito mientras terminaban de comprar algunas cosas
para la cena de los invitados inesperados.
- Debémos hacer algo para que niebla no se posesione
de las personas. - Yukito no podía abandonar esa expresión de
preocupación.
- ¿Pero cómo?
- No podemos evitar que se forme por las noches.
- ¿Sakura?
- ¡Tomoyo!
- Buenas tardes joven Yukito. ¿Sakura, ocurre
algo?
- ¿P…por…q…que l-lo dices?
- Has estado muy rara durante las clases, si hasta
Mina que apenas la conocímos sabe que algo marcha mal. ¿Por
qué no me lo cuentas? Nunca hemos tenido secretos entre nosotras.
- Bien Tomoyo, - sabía que no podía ocultarle
nada - mejor vámos a mi casa, te lo podré explicar con más
calma.
En el cuarto de Sakura, aunque era un poco más
grande que el que tenía en su vieja casa, era demasiado pequeño
para albergar a tres invitados a Sakura y Kero.
- ¡ Míren, ahí viene Sakura!
- ¡Noa! Le prometímos no salir de su cuarto
ni asomarnos por la ventana. - le reprendió Gala.
- Lo siento… ¡y viene con alguíen!
- ¡Noa!
Al subir y después de las presentaciones, Tomoyo
trataba de asimilar todo lo que estaba ocurriendo.
- ¿En serio son de otro mundo?
- Así es. - Le contestó cortesmente Gala,
con su acostumbrada seriedad.
- ¡Qué emoción que esté
ocurriendo algo nuevo!
- ¿Por qué lo dices? Tomoyo.
- ¡Oh, Sakura, he esperado mucho para poder grabarte
de nuevo!
- ¡Ay! Nunca cambias Tomoyo.
- ¿Qué es eso de grabar? - preguntó
Vahn ante tal palabra desconocida.
- Ah, pues. Es una forma de conservar los recuerdos
y poder volver a verlos cuando tú quieras.
- ¿Es eso posible?
- ¡Claro! Mira, de casualidad traigo mi cámara
de video, tenía la esperanza de grabar a Sakura antes de que me va…
- el silencio que guardó fue intrigante, pero fue aprovechado para
sacar la cámara y poner play - Míra.
Vahn se sentó junto a Tomoyo, con un suave roce
de manos, sujetó la cámara y se sorprendió con lo que
estaba viendo.
- Es sorprendente.
- ¡A ver Vahn! Yo quiero ver. - al tomar la cámara,
Noa saltó con emoción - ¡Wow! Mira Gala, tienes que ver
esto, es sorprendente.
- Tienes razón, en nuestro mundo también
tenemos algo parecido, pero sólo toma algúnas fotos y esas no
se mueven.
- Oh, pues es un principio parecido, la cámara
toma varias fotos a una gran velocidad y al pasarlas rápidamente producen
el movimiento. - Explicó Tomoyo, sin dejar de ver Vahn y se percató
que él tampoco la dejaba de mirar.
- Sakura, creo que tocan la puerta, es mejor que bajes
con Tomoyo y Yukito, no vaya a ser el molesto de tu hermano.
- ¡Kero!… ¡Voy!
Los tres bajaron para disimular la situación,
no por el Señor Fujitaka o Touya, es por si fuera alguno de los amigos
de ellos u otra persona, que como siempre mal interpretan las cosas.
- ¡Mayaa! ¡Regresaste!… un momento
¿cómo supiste llegar?
- Yo la traje Sakura.
- ¡Eriol!
-Vaya si que es una sorpresa Eriol.
- Tomoyo, para mí es un gusto volver a verte.
- ¿Has venido solo?
- No, traje conmigo a Nakuru y a Spinel, pero me están
esperándo en el Hotel donde nos hospedaremos.
- ¡Qué bueno que han venido! Son muy oportunos.
- Lo sé Sakura, he sentido que algo marcha mal.
- Si, ven conmigo, subámos a mi habitación.
De vuelta a la habitación de Sakura volvieron
a presentarse y a poner al tanto a Eriol, quién al parecer sabía
más de lo que ocurría, que los mismos presentes.
- Es tan malo como me lo imaginaba.
- ¿Cómo… sabías
- Sólo presentí una energía muy
fuerte y negativa, pero desaparecía en determinada hora, y al analizarlo
me percaté que provenía de aquí y que sólo se
presentaba de noche. Apareció más o menos hace tres semanas,
pero se ha estado haciendo cada vez más fuerte.
- ¡Desde hace tres semanas! - Gritó Sakura
sorprendida de que apenas dos días se había dado cuenta de esa
maligna presencia.
- No te sorprendas Sakura, pero es lógico que
no percataras de su presencia, porque tu magia proviene de tu estrella y la
mía del sol y de la luna, percibo las variaciones por diminuta que
sea.
- Eriol tiene razón Sakura, apenas estás
creciendo y él tiene la sabiduría de su antígüa
reencarnación, te lleva un poco de ventaja.
- ¡Con razón!
- ¿Qué Noa?
- Eres diferente a cualquiera que estámos aquí,
te comportas como una persona más madura de lo que aparentas, eres
como el maestro Zopu.
- ¡Noa!
- ¿Qué dije Gala?
- ¡Por favor!
- ¿Pero qué dije?
- ¿Quién es el maestro Zopu?
- Nadie, olvide lo que dice Noa.
- Es una persona de larga barba y cabellera blanca.
- ¿Qué? - No pudieron resistir la risa
burlona, de que le dijeran a Eriol viejo.
- No te enojes Eriol, debes tomarlo como un cumplido,
ya que de seguro trata de decir que eres una persona sabia.
Mientras hablaban y trataban de pensar que hacer, Tomoyo
observó que Vahn casi no hablaba. Su actitud seria e intrigaba, las
pocas miradas que cruzaban era suficiente para sonrojarla.
- Bueno, entonces lo único que debemos hacer,
es evitar que el hermano de Mayaa termine el generador de niebla ¿No
es así? - concluyó Sakura.
-Sí, lo único que no entiendo es ¿cómo
lo hará funcionar?. - Se oyó la voz Meta.
- ¿Por que dice eso tu Ra-seru Vahn?
Para Vahn era difícil expresarse, pero cuando
hablaba tenía que exlicar a modo que las dudas se aclararan - Los seru
han convivido con nosotros desde un principio. Nos han ayudado, enseñado…
pero alguien trato de controlarlos, creó un generador de niebla pensando
que entre más niebla habría más seru que nos ayudarían,
no se equivocó, hubo más serus, pero se equivcó en que
nos ayudarían.
- Al contrario de lo que esperaba se salieron de control
por tanto poder y para sorpresa de todos, a cualquier ser vivo que se encontraba
expuesto por mucho tiempo a la niebla, era posesionado. El generador funciona
con un huevo de Ra-seru, una especie de seru, pero más fuerte, no puede
ser controlado por la niebla. Sin huevo no se puede generar la niebla y por
lo que sabemos, no hay existencia de uno en este mundo.
- Es un punto a nuestro favor, pero ¿y ese mounstro?
- ¿Juggernaut? Es producto de la niebla en gran
cantidad, se puede decir que es más niebla que seru, es decir que es
mas maligno que un ser vivo.
- Con la presencia de Juggernaut, significa la aparición
de seru malignos.
- Entonces hay que decir que no corremos peligro, es
imposible que haya ese tipo de huevos ya que no existen tales seres en este
mundo.
- Yo no celebraría tan pronto Keroberos, ellos
aún poseen a The Door y la pueden usar para buscarlo.
- No creo que sea necesario señor Yue, al tener
aquí a tres Ra-seru muy cerca de él, suena muy tentador. - Señaló
Meta con gran melancolía.
- ¿Cómo? ¡Eso jamás! Ningúno
de nosotros darémos a nuestros amigos…
- ¡Cálmate mi querida Noa!, ten en cuenta
que lo que dice Meta es cierto - la detuvo Terra antes de que comenzara con
sus arranques de ira - Noa, es muy posible que ya estémos dentro de
los planes para completar el generador de niebla, ¿te puedes imaginar
lo que puede hacer con tres?
- No… ¡Díganme que no es cierto!…
¡Por Dios! ¿Qué he hecho? Le traje a mi hermano en charola
de plata las herramientas necesarias para completar su plan.
- ¡No quiero que digas eso Mayaa!… yo jamás
permitiré que toquen a mi amado Terra.
- Tiene razón Noa, yo tampoco permitiré
que se adueñe de mi amigo Meta y mucho menos para tal propósito…
¿Gala?
- ¡Oye, Vahn! ¿Crees acaso que permitiré
que Ozma sea usado para algo tan malévolo?…
- Entonces, no hay nada que temer… - sonrió
Sakura- claro, por el momento.
Hubo un momento en que Mayaa llamó a Sakura
para pedir diculpas.
-Yo… lamento, haber actuado de ese modo
hace rato, es que me siento incapaz de poder hacer algo por mi hermano.
- No te preocupes, yo no debí haberte tratado
mal. ¿Me puedes contestar algo?
- Adelante.
- Las cartas ¿porque las tiene él?
- Porque el posee la otra mitad del anillo Clow, yo
tengo la del Sol y él, el de la Luna y como la cacería fue de
noche, el tenía más esperanzas de sellar la carta que yo…
- No entiendo.
- Jamás pude usar las cartas de noche, sólo
me obedecían durante el día.
Se acercó Vahn para ver si le podían
aclarar la duda acerca de la especie de vampiro que los había atacado
la otra noche.
- ¿Y la bestia alada? - preguntó por
fin Vahn.
- ¡No es una bestia! Es como mi hermana.
- Pero si sólo se fueron tú y tu hermano
¿no es así? - se encontraba intrigada Sakura.
- Es cierto, no sé cómo apareció,
fue como hace cuatro años… era un mundo raro, durante el día
se veía claramente una luna llena, amarilla y enorme, casi del tamaño
del sol. Abacabamos de sellar la carta de la Fauna y celebrábamos nuestro
triunfo. La luna y el sol se juntaron en una especie de eclipse, pero la luna
jamás se puso negra, ni el sol se apagó al contrario, como que
aumentaron su resplandor y de él surgió
Aura Mazda. Ella nos dijo “Gracias por darme vida”, yo no sé
que fue lo que quiso decirnos, pero aún creo que nuestra magia la formó,
de esa forma se convirtió en nuestra compañera.
- ¿Un guardián? ¿Pudieron crear
un guardián?
- Creo que sí.
- ¿Por qué se volvió mala? Si
no es humano y es un ser mágico.
- No lo sé.
- Ya es tarde, ¿Qué harémos con
todos? - Se dijo Tomoyo al ver como estaban incómodos en el cuarto
de Sakura.
- No podemos sacarlos ahora, se tendrán que
quedar aquí sólo hasta hoy y después se pueden quedar
en el hotel. - Le contestó Sakura angustiada de que la sorprendieran
su papá o Touya, no sabría que decir.
- ¿Maya?
- ¿Sí, Yue… digo Yukito?
- Puedes quedarte conmigo y los abuelos.
- ¿Yo?… ¿Y qué les diré?…
no puedo ir.
- ¡Por favor! Sé que necesitas verlos.
- Bueno, si quiero verlos, eso era lo primero que tenía
planeado hacer cuando regresara, pero…
- ¡Tranquila! Ya pensaré en algo.
-Yo también me retiro, nos verémos cuando
la niebla lo cubra todo en el parque pingüino.
- Bien Eriol.
- ¡Es emocionante! Yo también debo ir.
- ¡Tomoyo!
- ¿Qué sucede Sakura?… ah…
comprendo, yo también seré poseída por esa cosa ¿verdad?
- Sí.
En forma de secreto, Eriol le habló a Tomoyo
y ella asintió.
Sólo quedaron en la habitación Kero y
los tres extranjeros de Legaia, las horas transcurrían y se preparaban
para la noche, vigilaban como se hacía tarde. Sakura se encontraba
abajo cenando con su padre y su hermano pensando en que hacer para evitar
que se convirtieran en monstruos sirvientes del hermano de Mayaa. Aunque no
era la hora de dormir, Sakura lucía cansada y fatigada, era de suponerse
de la noche anterior.
- ¿Por qué tan seria mounstro?
- ¿eh?… - se encontraba tan ensimismada
que no tenía ganas de pelear.
- ¿Sakura, te sucede algo?
- Nada papá, es que tengo mucha tarea y aún
no he terminado ¿Puedo retirarme?
- Pero no has tomado nada.
- Es que no tengo hambre. - Sakura se levantó
de la mesa, al subir las escaleras la detuvo Touya.
- ¿Te sucede algo mounstro? - Sólo negó
con la cabeza y sin decir más subió a su cuarto.
- ¿Te dijo algo?
- Nada papá, esto es muy preocupante.
- ¿Crees qué aún piense en ese
joven de China?
- ¿Ese mocoso? Ni me lo recuerdes.
- ¿Sakura?
- Es mejor que durmamos desde ahora, hay que ahorrar
todas las fuerzas que podamos reunir, por lo menos en las pocas horas que
tenemos.
- Bien.
En el hotel donde se hospeda Hiraguizawa.
- ¿Entonces quieres que trate de comunicarme
con Shaoran?
- Si, por favor Tomoyo, mientras preparo algo para
protegerte de la niebla.
- ¿Por qué no quisiste que le hablara
desde la casa de Sakura?
- No quiero perturbarla por la respuesta que nos puedan
dar. Tomoyo, tú eres su mejor amiga, te ha confiado mucho y tal vez
puedas convencerlo para que venga.
- ¿Por qué se ha de negar a venir? Sakura
está en problemas y no se negará ya lo verás.
- Yo no confiaría mucho en ello Tomoyo.
Confiando en que la respuesta sería positiva,
Tomoyo marcó el número de Shaoran.
- Casa de los Li ¿quién habla?
- Buenas tardes, habla Tomoyo Daidouji.
- ¡Oh, señorita Daidouji! Es un placer
volver a oirla.
- ¡Gracias señor Wei!, disculpe ¿podría
hablar con Li?
- ¿Me permite un momento?, iré a ver
si se encuentra en la casa.
- Gracias, esperaré.
Wei dejó el teléfono y se dirigió
a buscar a Shaoran, pero antes de llegar a su habitación, se encontró
con Lieran, la madre de Shaoran.
- Señora.
- ¿Quién es Wei?
- Es la señorita Daidouji de Japón, buscando
al joven Li.
- ¿Shaoran?
- Si, en esto momentos voy a decirle…
- No le digas nada Wei.
- Pero señora…
- ¡Por favor!
- Como ordene, ¿pero qué le digo a la
señorita?
- Yo me encargo de ella.
- Esta bien.
- ¿Bueno, quién habla?
- Buenas tardes, habla Tomoyo Daidouji.
- Buenas tardes jovencita, habla Lieran Li, la madre
de Shaoran.
- ¿Sucede algo con él?
- No, pero en estos momentos se encuentra indispuesto.
- ¿Indispuesto?
- Así es, está con su prometida…
- ¿Qué? - No podía creer lo que
escuchaba ¿y Sakura?
- No puedo interrumpirlos.
- ¿Puedo dejarle un recado?
- Trataré de hacerselo llegar.
- ¿Puede decirle que Sakura necesita de su ayuda?…
que estámos en serios problemas, porque algo extraño está
sucediendo en Tomoeda. ¡Por favor señora Li! Se lo agradecería
mucho.
- No se preocupe jovencita.
Al colgar entró a la sala Shaoran con un mal
aspecto.
- ¿Otra vez practicando? - miró condolida
a Shaoran.
- Si.
- ¿Por qué te mal pasas tanto?
- Quiero ser mejor de lo que soy en las artes marciales.
- Lieran lo vió sin creer ni una sola palabra de lo que dijo - Me retiro,
tengo que descansar.
- Esta bien hijo, se te avisará cuando la cena
esté lista.
En la habitación de Shaoran, recostado en su
cama, tenía la sensación que algo marchaba mal.
- ¿Qué será esto? Desde hace tres
semanas siento una distorsión en la magia, pero me encuentro tan cansado
que no puedo moverme. Después de descansar iré a analizar esta
situación.
- ¡Shaoran!
- ¿Meiling?
- Shaoran, te está buscando Yuriko, dice que
la invitaste a cenar hoy ¿eso es cierto?
- ¿Por qué te molesta?
- No entiendes, esa chica no te conviene ¿por
qué no lo puedes ver?
- ¿Desde cuando sabes lo que me conviene?
- ¿Qué te sucede? Nunca me habías
hablado de esta forma, tú no eres así.
- Tienes razón, he cambiado.
- Desde que te obligaron a ir con el oráculo
has cambiado ¿Qué te dijo, por qué no me quieres decir?
- Olvídalo.
- No puedo aceptar esa respuesta Shaoran, acepte a
ayudarte a olvidar a Sakura sin que me dieras una razón, ¿pero
aceptar a Yuriko?
- ¡Basta, Meiling! - Fue la primera vez que oía
tan enojado a Shaoran, la hirió profundamente que la tratara de esa
forma.
- Esta bien, te espera afuera. Me voy a casa.
- Meiling.
- Nos vemos en la escuela… - fue lo último
que dijo antes de que cerrara la puerta, no dejó que Shaoran la alcanzara.
- ¿Qué paso? ¿Qué te dijo?
- Nada Eriol, me contestó su mamá y me
dijo… que estaba con su prometida… no lo entiendo, si ama a Sakura
¿por qué no se lo ha dicho?
- Es mejor no meternos Tomoyo
- ¿Sabías algo de esto, verdad?
- No, sólo era un mal presentimiento que se
hace realidad… bien… te preparé esto para protegerte de
la niebla.
- ¿No vas a preparar más para el papá
y el hermano de Sakura?
- No, es mejor que ignoren lo que está sucediendo.
- ¿Por qué entonces me das esto a mí?
- Ya lo averigüaste, y no le perdonarías
a nadie que te prohíban la oportunidad de acompañarnos a una
nueva aventura. - Sonrió Eriol al sólo pensar en aquéllos
días.
- Te lo agradesco Eriol por darme gusto en esto.
- De nada, no me sentiría bien al verte esclava
de la niebla.
- ¡Eriol! ¡Ya estámos listos! -
Grito Nakuru festejando que ya se acercaba la hora de iniciar una nueva batalla.
- Señor Eriol ¿está seguro de
querer llevar a la señorita Daidouji con nosotros? - preguntó
preocupado Spinel.
- No te preocupes Spi, es mejor así, estará
más protegida.
- ¡Gracias Spinel! - abrazó cariñosamente
Tomoyo a Spi en su forma original provocando que los colores se le subieran
al rostro. - Eres un caballero al preocuparte así por mí.
..........................................................................
La hora ya había llegado, la niebla comenzaba
a cobrar sus víctimas y estas comenzaban a marchar con rumbo al parque
Uena.
Todos ya se encontraban listos para enfrentar a lo
desconocido. Se aproximaban al lugar cuando de pronto se encontraban frente
a tres caminos semejantes, era como si…
- Quieren despistarnos.
- Tienes razón Rubí Moon, tendremos que
separarnos si queremos encontrar el camino.
- ¡Eso es Yue!
- ¿Qué tratas de decirnos Mayaa?
- ¿Qué no lo ves Sakura? Es magia y hay
dos cartas que pueden hacer esto.
- ¿…?
- Hacer tres entradas para despistarnos. Es puerta
en colaboración con brújula.
- Entonces debemos seguirles el juego. - Brincó
feliz Noa al sólo pensar en pelear.
- ¡Tranquíla Noa! Hay que dividirnos -
señaló Vahn - para protegerlos de los extraños poderes
de los serú, Gala, Noa y yo les servirémos de guía, y
para capturar el ente al que llaman carta…
- Eriol, Mayaa y yo irémos con cada uno de ustedes
por si acaso.
- ¿Y nosotros Sakura? No se olviden de nosostros.
- Protestó Kero al ver que no los tomaban en cuenta.
- Kero, tú te encargarás de cuídar
a Tomoyo y sólo a ella.
- ¡Está bien!
- Yue tú cuídarás a Mayaa.
- No puedo ¿Quién te protegerá
a tí Sakura?
- No te preocupes por mí…
- Yue, hazle caso a Sakura, a ella la cuidará
Spinel. - Eriol trató de tranquilizarlo porponiéndole algo accesible
para él.
- Y yo cuidaré a Eriol ¡Por supuesto!
- Río Rubí sintiendose superior y más importante que
Yue.
- ¿Entonces quién irá con Gala
y Noa? - preguntó de nuevo Vahn.
- Mayaa, vé con Gala y Yue. - comenzó
a repartirlos Eriol.
- ¡Sí!
- ¿Eriol?…- quiso interrumpir Sakura.
- Iré con Noa y Rubí, tú vé
con Vahn, Tomoyo, Kero y Spinel. - Dijo Eriol para darle gusto a Tomoyo.
- ¡Bien! ¡Vámonos! - Cada grupo
tomó un camino distínto.
- ¿Se encuentran bien?
- Si Vahn, ¿aún no ves nada extraño?
- Se acercó Tomoyo para grabar mejor el panorama.
- No, aunque todo está muy tranquilo.
- ¿Eso es bueno? - Preguntó intranquila
Sakura.
- No.
- Este sujeto es muy callado, no me agrada eso. - susurró
Kero.
- A tí te desagradan todos los que se encuentren
cerca de Sakura o Tomoyo.
- ¿Qué tratas de decir Spi?
- Te has encariñado tanto con Sakura y su amiga
que ya sientes celos por cualquier persona que se les acerca.
- ¿Y eso qué tiene de malo?
- Shtss…
- ¿Qué sucede Sakura?
- ¡Callénse los dos! Míren. - Una
puerta dorada brillaba con intensidad.
- ¡Es puerta! - gritó Kero, pero su grito
alertó a la carta y esta inició su ataque.
Se multiplcaron varias puertas y cercaron a Sakura
y a sus compañeros
- ¿Cuál es? - buscó Sakura sin
éxito, porque las puertas comenzaban a girar alrededor de ellos.
- ¡Tranquila Sakura! No temas. - trató
de calmarla Kero.
- ¡Sakura! - Gitó Tomoyo, una puerta se
colocó detrás de ella, se abrió y comenzó a succionarla
a su interior.
- ¡Tomoyo! - Corrió Vahn hacía
ella y la abrazó tratando de evitar que la jalara.
- ¡Kero! ¡Ayúdalos!
- ¡Voy! - Kero trató de llegar a ellos,
pero su intento fue fallido, la puerta se cerró al momento que se tragó
a Tomoyo y a Vahn.
- ¡Tomoyo! - Gritó Sakura desesperada
por no saber que hacer.
....................................................................
- No te separes de mí. - Le ordenó Vahn
a Tomoyo, mientras le tomaba de la mano.
- ¿Dónde estámos?
- Este lugar me es familiar.
- ¿En serio?
- Si… estámos en Rim Elm, en mi hogar.
- ¿Aquí es dónde vives?
- Sí.
- ¿Pero por qué está así?
- No lo comprendo - La villa de Rim Elm, se encontraba
cubierta por la niebla. - Cuando me fuí el árbol del Génesis
alejaba a la niebla.
- ¡Cuídado! - un seru de fuego inició
su ataque de frente. - ¡Vahn! - Un ogro alcanzó a Tomoyo por
atrás, raptándola.
- ¡Tomoyo! - dos golpes fueron suficientes para
derrotar al seru de bajo nivel y salió detrás
del ogro que se había llevado a Tomoyo.
En la playa de Rim Elm, había un árbol
donde el ogro amarró a Tomoyo.
- ¡Suéltame! ¡Vahn!
- ¡Déjala! - peleó con el ogro
venciéndolo sin dificultad.
- ¡Vaya, vaya! El hijo prodigo llegó a
casa.
- ¿Quién eres?
- Se puede decir que soy la nueva reina de Rim Elm,
soy Morgana y te tengo un trato.
- Yo no hago ningún trato con aliados de la
Niebla.
- ¡Es una lástima! Este sí te hubiera
interesado.
- ¿Qué…
- Tengo en mi poder a lo que más quieres. -
Las manos de la mujer, señalaron al lugar donde se hallaban Mei (¿Su
amiga?), Nene (su hermana menor), a su maestro y a su padre.
- Te los doy a cambio de algo insignificante.
- ¿Qué?
- A este ser que al parecer no es de este mundo, me
es muy hermosa y especial, además tiene algo que yo quiero.
- ¡Eso jamás!
- Entonces despídete de todo Rim Elm.
- ¡Vahn! Acepta. - Le pidió Tomoyo al
pensar que no podría soportar la destrucción de varias vidas.
- ¡Eso jamás!
- ¡Por favor Vahn! Sálvanos.
- ¡Vahn! No nos dejes morir. - Le rogó
Nene.
- Ella no es nada tuyo, ayúdame. - Le pidió
Meg. Ahí se dió cuenta… - Yo te quiero.
- ¡Pelearé por Tomoyo!
- Eso no estaba en mis planes, pero si así lo
quieres… - soltó al padre y al maestro de Vahn, enfrentándolo
con él.
El maestro era un ser bastante fuerte, nunca pudo derrotarlo,
hubo una vez que casi lo logra, pero desperdició mucha de su fuerza,
y con cada golpe parecía que no le causaba daño.
- Esta vez, no creas que te será fácil
Vahn. Tu querido maestro es igual de fuerte o tal vez más, pero esta
vez no verá en tí al alumno, sino al enemigo. - Rió Morgana
- Tu padre, me han dicho que es muy valiente e igual de fuerte y astuto que
tu maestro, si que es apuesto igual que tú, es una lástima que
tenga que eliminarte.
Morgana ordenó el ataque, y los dos como peones
obedecieron, Vahn se dedicó a la defensiva, aún no podía
creer lo que pasaba.
Mientras Tomoyo rogaba por que algo pasara y los salvara
de la pesadilla que estaba viendo.
..........................................................................
- ¡Tomoyo!
- ¡Sakura, cuídado! - Spinel sujetó
a la Card Captor por la ropa salvándola de un portazo.
- ¡Sakura! ¿Estás bien?
- Sí.
- ¡Qué irresponsable Keroberos! Primero
pierdes a Tomoyo y luego dejas indefensa a Sakura.
- ¡¿Cómo te atreves a decir eso?!
- respondió enojado Kero.
- ¡Calma los dos! Hay que pensar en cómo
rescatar a Tomoyo. - La preocupación de Sakura la ponía en un
estado de incapacidad.
Noa, Eriol y Rubí Moon, llegaron a un paraje
tranquilo.
- Esto no me gusta.
- ¡Pero si es muy hermoso! ¿Por qué
dices eso Eriol?
- Shts… ¡Silencio! Si Eriol dice que algo
anda mal es porque así es niña.
- ¡Niña! ¿A quién le llamas
niña? Mi nombre es Noa.
- No se peleen, tranquilas, acuérdense que debemos
trabajar en equipo - Con una gota de sudor no sabía por quién
debía preocuparse más, si por Noa al conocer el carácter
explosivo de Rubí o por esta, porque Noa tenía la fuerza y valor
para encararla.
De pronto, en el lago que estaba cercano, se agitó
las aguas. Detrás de unos arbustos surgieron tres seru de hielo, cada
uno se encaró a uno.
- ¡Love Tought! - Noa, con un beso hipnotizó
a uno de los seru.
- Verás que no te será fácil enfrentarme
- Rubí lanzó al seru dagas, pero él se las comió
- ¿Eh?
El seru se abalanzó a ella con un salto fue
suficiente para logar alcanzarla, teniéndola en el suelo, Noa llegó
justo a tiempo.
- ¡Swan Driver! - alejó el seru de Rubí
tan sólo por unos instántes, antes que hiciera el contraataque
el seru de hielo, el que había hipnotizado Noa lo derrotó.
- ¿Cómo es posible que atacara a su compañero?
- Es porque está en estos momentos bajo mi mando.
Por otro lado, Eriol había logrado encerrar
al seru en unos arbustos.
- Creo que nos debemos ir, estos seres ya no nos pueden
hacer nada.
- No Eriol, - quiso advertirle Noa sobre las posibles
consecuencias de dejar vivo a un seru - no podemos dejarlos, se harán
más fuertes y nos pueden seguir y atacarnos, hay que eliminarlos.
- Pero ellos no pueden hacer mal - pero lo dijo sin
pensar, el que estaba encerrado había conseguido liberarse de su prisión,
se acercó mientras hablaba Eriol y se abalanzó contra él,
cayéndo los dos al lago.
- ¡Eriol! - se quiso lanzar al agua Rubí,
pero Noa se lo evitó. - ¡Suéltame!
- ¡Mira! - el felino de hielo se había
ahogado y flotaba en el agua, para después desaparecer en ella. - ¿Eriol
sabe nadar?
- ¡Por supuesto que sí!
- Entonces hay que esperar. - Noa no quiso arriesgarse
de nuevo, y disolvió al seru que quedaba convirtiéndolo de nuevo
en niebla.
- Ya tardó mucho… ¿por qué
no sale?… ¡Eriol!
De entre las aguas surgieron varias burbujas, pero
no había respuesta de Eriol.
- ¿Se encuentran todos bien? - Preguntó
Gala después de terminar con los enemigos que los había emboscado.
- Sí, eso creo ¿Yue estás bien?
- Preguntó preocupada Mayaa al ver su estado, ya que este apenas si
podía levantarse.
- Sí, sólo fue un rasguño.
- ¡Hay que curar eso de inmediato! - ordenó
Gala.
- No es necesario.
- No digas más, la mariposa que nos atacó
vierte veneno sobre el contrincante y es muy peligroso que este llegue a la
sangre. Mayaa, debes sujetarlo mientras invoco a Vera para curarlo.
- ¿Vera? ¿No ese otro seru?
- Si, es el seru volador. Tranquilos, no es maligno,
Ozma absorbió su poder de curación. - Ozma dejó salir
a una bestia parecida a un murcielago, voló cerca de Yue y de sus alas
creo una especie de luz, cerró la herida de Yue y eliminó cualquier
rastro de veneno.
- Gala - le advirtió Ozma - se acerca algo,
puedo sentirlo.
- ¿Más enemigos?
- No, es algo distínto, se aceca con velocidad,
debemos ocultarnos.
- ¡Es Aura Mazda! - se sorprendió Mayaa
al verla nuevamente, no era una ilusión, era verdad que había
mutado, antes emanaba una luz intensa, llena de bondad y amor… pero
ahora, era todo lo contario, al acercarse todo se volvía oscuro, triste
y ella mostraba un odio incontrolable.
- Shtss, esperemos pasar por inadvertidos. - Señaló
Gala, que al desconocer como era el enemigo, creyó que era mejor ser
precavidos.
- No se escondan de mí… se que están
por aquí, ¿o prefieren jugar a la gallina ciega?
- ¿Qué es eso de gallina ciega? - preguntó
Gala.
- Por el momento, algo muy malo, debemos irnos antes
de que nos encuentre. - Mayaa trató de alejarlos de ella lo más
rápido posible pero fue en vano.
- ¡Vaya! Querida Mayaa, ¿por qué
te escondes de mí?… ¿acaso no quieres jugar?
- ¡Aura…
- ¡NO ME LLAMES ASÍ! Ahora soy Dark Night,
la Dama de la noche y de la oscuridad.
- Pero Aura… - no terminó de hablar, con
un aleteo de alas de la dama de negro, una ráfaga de viento la golpeó
con tal intensidad que la lanzó por los aires, cayendo a varios metros
de donde se encontraba.
- ¡Basta!
- ¿Quién eres tú para decirme
qué es lo que debo hacer?
- Mi dueña me ha conferido la custodia y guarda
de esta joven, si quieres pelear debes hacerlo conmigo.
- ¡Vaya! ¿Te crees muy valiente? Acepto
tu desafío.
Yue y la que ahora se autonombraba Dark Night volaron
a unos cuantos metros del suelo.
- ¡NO LO HAGAS YUE! ¡VETE! - Mayaa no sabía
que hacer, temía por ambos, no importaba quien ganara, ahora dos personas
que eran importantes para ella ahora se enfrentaban.
- ¡Déjalos Mayaa! Debemos seguir, hay
que buscar las cartas de las que tanto hablan, ahora yo te protegeré.
- Pero Gala, tú no entiendes, si uno de ellos
gana yo… no sé que voy a hacer… debemos que parar esto.
- No hay tiempo, debemos buscar a las cartas o a tu
hermano antes de que sea demasiado tarde para detenerlo.
- Tienes razón, pero…
- Anda.
- Yue eres demasiado débil, todos tus ataques
son insuficientes como para penetrar mi escudo, al contrario de tí,
yo sí puedo hacerte daño… - Lanzó unas especies
de dagas negras, eran diferentes a las de Rubí Moon, porque las de
ella al tener contacto con el enemigo, la zona afectada se convertía
en cristal negro, el mismo material de las dagas.
- ¿Qué es esto? - se miró Yue
al ver como unos árboles se transformaban en cristal.
- Esto mi querido Ángel plateado, es mi magia
combinado con el maravilloso elemento de la niebla.
- ¿Cómo pudiste dejar que te dominara
esa maligna magia?
- ¿Qué es lo que dices? La magia no es
mala, sino es poderosa y el poder es bueno, me hace superior a tí…
a cualquiera, es una lástima que Mayaa no lo comprenda.
- ¿Por eso trataste de destruirla?
- No la quise destruir, sólo quiero que se nos
una, para volver a ser una familia, como debe ser.
- De esa forma no lo conseguiras.
- ¡CALLATE! - lanzó una flecha negra,
pero no tocó a Yue, esta fue desvanecida sobre el escudo que el formó
a su alrededor, ella aprovechándo un descuido con un golpe lo hizo
caer, pero él se detuvo a pocos centímetros. Ella aún
furiosa arremetió contra de él.
- ¡NO! - un cuerpo salió disparado por
el aire sin control alguno, cayéndo en seco a varios metros.
- ¿Qué… - volteó Dark Night
para ver quién se atrevió a detenerla.
- ¡MAYAA! - corrió Gala, quién
por un descuido de él, ella volvió para tratar de detener tal
pelea.
- ¿Cómo… Mayaa? - la figura de
Dark Night cambió, sus cabellos negros a un plateado brillante, sus
ojos rojizos, a un gris brillannte, sus alas membranosas a un par de alas
de hada, su vestido ceñido negro, por uno holgado y blanco… de
nuevo volvió a ser Aura Mazda, pero su luz era muy débil. -
¿Mayaa? - voló hacia ella. - ¿Por qué… por
qué lo hiciste?
- Por que no quiero que lastimes a Yue, ni él
que te lastime a tí, ya que son muy importantes para mí.
- ¿Yue?
- Si, el ángel plateado…
- ¿Por qué?
- Porque el cuída a los abuelos, me dió
el anillo y con ello la oportunidad de conocerte…
- Mayaa… yo no quería… yo no quiero…
- Lo sé, pero no sé ¿por qué
cambiaste?
- Fue para protegerte, no quiero que te domine, si
te tiene la niebla…
- ¡CALLA DARK NIGHT! O quiero decir ¿Aura?
¿Por qué ya no me sigues?
- Yukito, estas mal, ¿acaso no lo comprendes?,
es tu mundo, el que iba ser mi nuevo hogar… donde viviríamos
los tres.
- Tú eres quien está mal Aura, es donde
dominaremos los tres… te pedí que me trajeras a mi hermana y
en lugar de eso me traícionas.
- No puedo dejar que la niebla se apodere de ella.
- Es su destino.
- ¡Hermano! ¡Por favor despierta! Eres
mas fuerte que la niebla.
- ¡No! Yo soy el dueño de la niebla, soy
quien la controla.
- Escucha a tu hermana, nadie es capaz de controlarla.
- quiso razonar Gala con él.
- ¡YO SOY EL ÚNICO, SOY EL AMO! - Al no
soportar tanta palabrería, Yukito con un látigo quiso atrapar
a Mayaa, pero se interpuso Aura, quedándo de nuevo a su merced.
- ¡Aura!
- ¡Siempre hay una segunda oportunidad!
- ¡Huye Mayaa! No te preocupes por mí,
no dejes que te atrape. - Yue voló hacia ella y la alejó de
ese escenario.
- No es el premio mayor, pero recuperé a mi
mejor aliado. - Sonrió el perverso Yukito al ver a Aura luchaba por
no volver a ser Dark Night.
- ¡Huye! Es importante que no te atrape la niebla.
- ¡Aura! ¡Por favor, que alguien la rescate!
- ¡No Gala! Hay que irnos - lo detuvo Yue, al
ver la disposición de Gala al querer ayudar a Aura.
- Pero…
- Tenemos una misión más importante.
..........................................................................................................................
Aquí termina este capítulo.
Avances del siguiente capítulo. "Tomoyo.
La oración de la Luz" Sakura captura
las primeras cartas perdidas, pero no es tan fácil como piensa. En
la escuela hay un concierto, entre las personas posesionadas por la niebla
se encuentran los señores Finelli, pero... ¿y sus hijos?