09 Julio 2.003 (El País)
El Ministerio de Medio Ambiente eximió a esta nueva conexión
subterránea de este requisito el 27 de junio de 2002 por
considerar que sus efectos medioambientales no eran
'significativos'. En cambio, la oposición y los ecologistas
aseguran que la obra exige un estudio medioambiental dada su
duración (47 meses), su ubicación (el centro histórico de la
ciudad) y las molestias que causará a miles de ciudadanos.
El ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, inaugurará
hoy las obras. Los trabajos, que llevarán al centro de la
capital una nueva estación de tren de Cercanías en plena Puerta
del Sol, se alargarán cuatro años. Durante este tiempo, Fomento
prevé construir un nuevo túnel que discurrirá desde la
estación de Atocha a la Puerta del Sol para proseguir hasta
Alonso Martínez, Nuevos Ministerios y Chamartín.
Según la legislación vigente, la construcción de líneas de
ferrocarril o de metro debería someterse a una evaluación de
impacto ambiental cuando así lo decida el órgano competente.
Pero el Ministerio de Medio Ambiente consideró que no era
necesario efectuar el estudio, porque "la realización del
proyecto no comporta efectos adversos significativos",
según la resolución de 27 de junio de 2002.
Una portavoz ministerial justificó ayer esta decisión:
'Iniciamos el expediente de evaluación preliminar y se consultó
al Ayuntamiento y a la Comunidad. Ninguna de las dos
administraciones entendió que fuera necesario el informe'.
Para la organización Ecologistas en Acción, los trabajos
causarán un fuerte impacto ambiental, aunque no pueden precisar
cuál será: 'Suponemos que las consecuencias serán enormes, por
los ruidos, las molestias causadas a los ciudadanos, y porque las
obras se harán en pleno centro de Madrid. Pero no sabemos
exactamente cuál será el impacto, precisamente porque no se ha
hecho el estudio ambiental', señala el portavoz de los
ecologistas, Santiago Martín Barajas.Para el ecologista Santiago
Martín Barajas, la razón de que no se haya hecho la evaluación
ambiental está en que 'la Dirección General de Evaluación
Ambiental es una marioneta en manos de otros departamentos del
Estado con más poder'. 'Es lamentable que se haya eximido a
estas obras del informe. Se ha querido dar un trato de favor al
Gestor de Infraestructuras Ferroviarias', organismo dependiente
del Ministerio de Fomento.
La oposición coincide con los ecologistas en la necesidad de un
estudio ambiental que dé vía libre a los trabajos. 'Se han
saltado los pasos que prevé la legislación. Que la obra sea
subterránea no quiere decir que no haya impacto sobre el medio
ambiente', señaló ayer la portavoz de Izquierda Unida en el
Ayuntamiento, Inés Sabanés.
Trinidad Jiménez, del PSOE, admite que la Ley de Evaluación
Ambiental es 'ambigua' a la hora de exigir una declaración de
impacto para este tipo de obras, pero precisa que otra ley, la
del Suelo, faculta al Ayuntamiento para solicitar un informe
ambiental antes de conceder la licencia de obra. 'El gobierno
municipal anterior concedió la licencia sin pedir informe, y el
nuevo, con Alberto Ruiz-Gallardón al frente, aún no ha abierto
la boca'. Jiménez exige que, por lo menos, el Ayuntamiento
elabore un plan de movilidad para organizar la circulación en el
barrio durante los meses que duren los trabajos. 'Van a tener que
quitar varias marquesinas, cerrar una estación de metro, desviar
el tráfico... Y todavía no han planteado ninguna alternativa a
los vecinos', protesta.
El Ministerio de Fomento ha empezado ya a cavar algunas zanjas
para desviar los servicios de agua, luz y teléfono. Es el primer
paso para el inicio de los trabajos, que supondrán una
inversión total de 259 millones de euros. Las obras se han
dividido en tres tramos. El primero de ellos, Atocha-Nuevos
Ministerios, ha sido adjudicado a las empresas Dragados Obras y
Proyectos y Tecsa, por un importe de unos 96 millones de euros.
El plazo de ejecución de es de 35 meses.
Del segundo tramo, Nuevos Ministerios-Chamartín, se encargará
la empresa Ferrovial-Agro- man. El gasto previsto es de 83
millones y la duración es de 28 meses. La tercera obra es la
estación Puerta del Sol-Gran Vía, adjudicada a las empresas FCC
y Contratas y Ventas, con un importe de 80 millones y un plazo de
47 meses para su ejecución.
Esta nueva estación tendrá 240 metros de andenes y se sitúa en
el tramo de la nueva línea de cercanías. Contará con
conexiones con las estaciones de metro de Sol y Gran Vía
(líneas 1, 2, 3 y 5).
Estos enlaces con el suburbano son precisamente una de las
cuestiones que más preocupan a la oposición. Tanto Sabanés
como Jiménez manifiestan que las actuales infraestructuras del
metro no tienen capacidad para acoger el nuevo flujo de viajeros.
La nueva estación Sol-Gran Vía supone la ocupación definitiva
de ocho locales que la empresa Metro tiene cedidos en alquiler a
otros tantos comercios, que serán expropiados. Otros 31 negocios
verán sus accesos obstaculizados por vallas y muros de
contención durante el tiempo que duren las obras. Estos
establecimientos están situados en la Puerta del Sol y en las
calles de Carretas, Montera, Gran Vía, Aduana y Espoz y Mina. El
número de locales afectados era de 45 en un primer momento y por
ello serán indemnizados, pero Fomento aseguró hace unos días
que a 14 de ellos se les dejará un espacio de un metro y medio
para que sus accesos no se vean obstaculizados, por lo que no su
indemnización será menor.
El metro pasará de largo por Gran Vía
Las obras de cercanías obligarán a cerrar la estación de metro
de Gran Vía durante 30 meses. El suburbano mantendrá su
recorrido entre Congosto y Plaza de Castilla (Línea 1) y entre
Campamento y Canillejas (Línea 5), pero pasará de largo por la
parada de Gran Vía.
Además, la línea 1 se dividirá en dos durante un mes:
Congosto-Sol y Tribunal-Plaza de Castilla. Los viajeros tendrán
que coger un autobús gratuito para recorrer el trayecto
interrumpido entre Sol y Tribunal.
La zona de Gran Vía será una de las más afectadas no sólo por
el paréntesis del metro, sino también por los estrechamientos
que se realizarán en la calzada en algunas fases del proyecto.
El corte previsto en esta arteria dejará durante meses un carril
por sentido para la circulación. Además, la calle de Fuencarral
se cortará, al menos, seis meses.
Extraído de: http://www.portaldelmedioambiente.com/html/gestor_noticias/vernoticia.asp?id=790
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