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ARRANQUE DEL CURSO EN EL CONGRESOZAPATERO ASEGURA QUE SU AMBICIOSO PROYECTO DE GOBIERNO NECESITA DE LA REV�LIDA ELECTORAL DE MARZO.El presidente destaca que Espa�a juega en la "Champions League de las econom�as mundiales".11 de septiembre de 2007       El jefe del Ejecutivo, Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, proclam� hoy ante los diputados y senadores socialistas que el "ambicioso" proyecto de su Gobierno necesita de la "rev�lida" de los ciudadanos en las elecciones de marzo para recoger as� "todos los frutos" que ha ido sembrando su pol�tica de "cambio y futuro". En un discurso pronunciado en el Congreso ante los parlamentarios del PSOE, Zapatero dijo que de aqu� a marzo los socialistas no est�n "cerrando una etapa" sino "acelerando el esfuerzo", y remarc� que las reformas que el PSOE ha puesto en marcha "tienen una velocidad de crucero" que est� en disposici�n de "mantener e intensificar". "Somos el futuro porque hemos trabajado para preparar el futuro, hemos gobernado con la mirada alta, con las luces largas, a m�s de una d�cada en el horizonte, para el progreso general del pa�s", les anim� el l�der socialista, quien tambi�n hizo notar que el PSOE es el "partido de la mayor�a" y lo seguir� siendo tras las elecciones. Durante m�s de una hora, el presidente del Gobierno expuso al grupo parlamentario socialista los logros sociales, econ�micos y pol�ticos de la legislatura al tiempo que esboz� las principales apuestas de su partido para la pr�xima, en la que "lo �nico que no hace falta son aquellos que se abrazan al pesimismo, al derrotismo". Frente a ello, esgrimi� las propuestas "en positivo" de los socialistas, a cuyos representantes parlamentarios advirti�, de cara a la cita electoral de marzo, que "s�lo es la gente" la que les puede devolver la mayor�a. "No tenemos otros amigos m�s que los ciudadanos", por lo que es preciso escucharlos, apostill�. En otro momento de su alocuci�n, record� que el "liderazgo" de un pa�s es el de sus ciudadanos; "esa gran mayor�a social -apunt�- es nuestra mayor�a, es a la que representamos y va a estar en el programa y el proyecto del partido". Zapatero dedic� gran parte de su discurso a hablar de la buena marcha de la econom�a espa�ola, de la que, empleando un s�mil futbol�stico, dijo que juega en la "Champions League de las econom�as mundiales". Un club en el que Espa�a es "la que m�s partidos gana, la que m�s goles ha metido y la menos goleada", asegur� el presidente, satisfecho de haber cumplido con su compromiso de comienzo de legislatura: conseguir que Espa�a progrese "m�s r�pidamente" que los pa�ses de su entorno. Se refiri� a esta legislatura como "la del empleo" y sostuvo que el Ejecutivo ha superado todos los "deberes" que en materia econ�mica le puso el PP, lo que ha permitido mejorar "con creces" la "herencia" recibida. Adem�s de diputados y senadores del PSOE estaban presentes en la reuni�n la vicepresidenta primera, Mar�a Teresa Fern�ndez de la Vega, y el ministro de Trabajo, Jes�s Caldera, encargado de coordinar la elaboraci�n del pr�ximo programa electoral del partido. Ante todos ellos defendi� que el Gobierno contin�e "hasta el �ltimo minuto" de la legislatura con su tarea reformadora y adoptando medidas sociales, que a su juicio no pueden ser tachadas de electoralistas, puesto que se vienen aplicando desde que el PSOE recuper� el poder en 2004, como la subida de las pensiones m�s bajas o el Salario M�nimo Interprofesional. Seg�n el presidente, son iniciativas "para mejorar la vida de quien menos tiene". "Lo haremos desde el primer d�a hasta el �ltimo", prometi�. Rodr�guez Zapatero no ahorr� referencias a la tarea desempe�ada por la oposici�n del PP en los �ltimos tres a�os -"ha sido una oposici�n compulsiva en falsedades", dijo- y a la situaci�n actual de su l�der, Mariano Rajoy, dentro del partido. "A d�a de hoy est�n pregunt�ndose por el liderazgo, imag�nense el tiempo que van a necesitar para tener un proyecto para Espa�a", vaticin� a sus correligionarios. Adem�s de recriminar al PP que no haya querido pactar con el Ejecutivo las principales leyes, desgran� las "falsedades" de su labor opositora en los �ltimos tres a�os y le acus� de haber introducido tensi�n en la vida pol�tica. "Ni se romp�a Espa�a, ni la familia ni por supuesto ced�amos a ning�n chantaje ante ETA, como ha quedado demostrado con los hechos", explic�. Record� el presidente del Gobierno que la legislatura comenz� con una decisi�n "muy acertada" al ordenar la retirada de las tropas de Irak y una actitud del PP empe�ado en "sembrar dudas absurdas" sobre el atentado del 11-M que han tenido una "respuesta contundente" del Estado de Derecho durante la celebraci�n del juicio. El jefe del Ejecutivo dijo que en la recta final de la legislatura sigue dispuesto a dialogar y debatir con el PP, tal y como ha venido haciendo hasta ahora, record� que es el presidente que m�s veces se ha reunido con el l�der de la oposici�n y los presidentes auton�micos y agradeci� al grupo socialista su labor en el Parlamento. Intervenci�n de Zapatero ante el Grupo Parlamentario Socialista, Palabras del Secretario General del PSOE y Presidente del Gobierno durante la reuni�n celebrada en el Congreso. Gracias a todos por estar aqu� en esta reuni�n del Grupo Parlamentario de Cortes Generales. Estamos empezando el �ltimo per�odo de esta octava legislatura que concluir� el pr�ximo mes de marzo. Primeras reflexiones que hay que hacer: cuando ganamos las elecciones, la oposici�n lanz� la especie de que iba a ser una legislatura corta e inestable. Una de las primeras profec�as fallidas por parte de la oposici�n. La Legislatura va a llegar a t�rmino, al t�rmino que establece nuestra Constituci�n, y con un Gobierno que ha tenido y tiene estabilidad y fuerza para llevar adelante su programa electoral. En marzo cumpliremos cuatro a�os desde que los espa�oles nos eligieron para conformar una mayor�a parlamentaria que llevara a cabo una vocaci�n de cambio de una pol�tica nueva que hab�a salido como mandato de las urnas, una mayor�a de iniciativa propia y de autonom�a pol�tica, que escuchara a la gente y que trasladara la voz de los ciudadanos a las C�maras; que conformara un gran liderazgo compartido en la sociedad con es mayor�a que est� por las reformas, que est� por los avances, que est� por la mejora social, que est� por la extensi�n de derechos y libertades, que est� por la convivencia y que est� por una Espa�a que en el mundo haga la tarea de la cooperaci�n, del di�logo y de la buena vecindad con todos nuestros socios preferentes. He venido, ante todo, a reconocer y a agradecer vuestro trabajo; a felicitaros por el alto nivel que hemos alcanzado juntos en el cumplimiento de los compromisos electorales y, por tanto, en algo que es sustancial para la credibilidad de un proyecto pol�tico: en hacer honor a la palabra dada. Felicidades, pues, a los diputados, a las diputadas y a los senadores por el trabajo hecho, y, por supuesto, por un apoyo permanente, leal, cari�oso, al Gobierno, que he sentido en primera persona y que no pod�is imaginaros que fuerza da para la tarea de liderar un pa�s. Muchas gracias. Quiero tambi�n felicitar, de manera singular, al Grupo Parlamentario, a la direcci�n del Grupo Parlamentario y a la Ministra de la Presidencia y Vicepresidenta del Gobierno, que ha realizado una tarea de coordinaci�n y de seguimiento realmente ejemplar a la hora del impulso legislativo y de conseguir cumplir nuestros compromisos con los ciudadanos. Os pido que manteng�is la misma disposici�n de aqu� al final de la Legislatura, porque esa actitud de entrega y de convencimiento sobre la tarea que hemos hecho har� que este �ltimo tramo de la Legislatura sea f�rtil y sea positivo para los intereses de los ciudadanos y para los intereses de Espa�a. Quiero recordaros que para los ciudadanos los per�odos pol�ticos se miden y valoran por la soluci�n de sus problemas, por la atenci�n preferente a sus necesidades, por la apertura de nuevas oportunidades y por el rumbo y los objetivos que se ponen a un pa�s como el nuestro, que tiene unas magn�ficas condiciones de cara a los pr�ximos a�os. Cuatro meses, que es lo que queda hasta marzo, son muchos meses cuando tenemos la posibilidad de avanzar en todo aquello con la aprobaci�n de importantes leyes que est�n en tramitaci�n en esta C�mara; m�s de treinta leyes, algunas de las cuales son muy importantes para la culminaci�n de nuestro programa de gobierno. No estamos, por tanto, cerrando una etapa, no; estamos acelerando el esfuerzo para extraer el m�ximo de esta etapa en beneficio de Espa�a para mejorar las condiciones de vida de los espa�oles. Y esto es lo que nos debe mover en la acci�n pol�tica: dar respuesta a ese caudal de apoyo que los ciudadanos nos dieron desde el primer d�a hasta el �ltimo d�a de la Legislatura, m�s all� del c�lculo pol�tico y m�s all� del inter�s partidista. Aprovechar el tiempo que los ciudadanos nos han dado para que cada d�a se puedan avanzar y conseguir nuevos objetivos. Quiero, ante todo, transmitiros mi determinaci�n, la del partido y la del Grupo Parlamentario para ese trabajo intenso de aqu� a marzo, para seguir mereciendo el apoyo de los ciudadanos y obtener entonces un respaldo mayoritario a un proyecto pol�tico positivo, un proyecto pol�tico en marcha, de reformas, que ha conseguido importantes logros sociales, que ha puesto a Espa�a en el liderazgo de muchas pol�ticas a favor de la igualdad y de los derechos individuales, y que tiene en la senda del progreso general del pa�s una velocidad de crucero que estamos en disposici�n de mantener e intensificar. Es un proyecto ambicioso s�lo hay que repasar el programa electoral y, por tanto, como proyecto ambicioso, para que recoja todos los frutos de la siembra, especialmente en el apartado de lo que representa la modernizaci�n de nuestra econom�a, requiere un tiempo de desarrollo y consolidaci�n superior al de una legislatura. Necesita, por tanto, la rev�lida de las pr�ximas elecciones de esta mayor�a de cambio y progreso que representamos. En 2004 ofrecimos a los espa�oles trabajar por una Espa�a mejor, que era nuestro lema de campa�a: mejor en el reconocimiento, el respeto y la pr�ctica de los valores y principios que comparte mayoritariamente nuestra sociedad, una sociedad democr�tica y moderna; mejor en la fijaci�n de objetivos y prioridades, escogiendo aquellas que conectaran con las aspiraciones de la mayor�a del n�mero de ciudadanos, para situar a nuestro pa�s en las mejores condiciones y para progresar m�s r�pidamente que los dem�s pa�ses. �se era el objetivo: progresar m�s r�pidamente que los dem�s pa�ses de nuestro entorno para que Espa�a, en definitiva, pudiera situarse en esta primera d�cada del siglo XXI en la vanguardia y en no pocas ocasiones en el liderazgo de las transformaciones sociales y de la mejora colectiva. Prometimos cambio y prometimos futuro; hemos conseguido una legislatura de cambios orientados al futuro. Hemos tenido �xito y por eso somos hoy todav�a, m�s que entonces, el cambio y el futuro. Hemos tra�do cambio, hemos intensificado el progreso de la econom�a espa�ola e iniciado el cambio del modelo de su crecimiento. Hemos dado un impulso espectacular a las pol�ticas sociales tradicionales, abriendo nuevos espacios in�ditos hasta ahora en la sociedad espa�ola y que nos acercan a los pa�ses que tienen un Estado del Bienestar social m�s consolidado. Y hemos tambi�n iniciado respuestas pol�ticas a los cambios demogr�ficos. Hemos ampliado los derechos y asumido la obligaci�n de hacer efectivos otros que, como la igualdad de hombres y mujeres, hemos llevado a la Ley y de la Ley al trabajo, de la Ley a los consejos de administraci�n de las grandes empresas, de la Ley a la escuela, de la Ley a toda la sociedad, porque estaremos en la vanguardia plena de la modernidad democr�tica cuando tengamos una igualdad real en todos los �mbitos sociales entre hombre y mujeres. Hemos avanzado mucho y esa meta la vamos a conseguir, compa�eros. Hemos recuperado el valor del di�logo social como el activo m�s importante del progreso econ�mico para Espa�a. Superamos la Legislatura del �decretazo� y hemos hecho una legislatura de paz social y de acuerdos sociales. Hemos previsto reformas para mejorar el funcionamiento democr�tico de Espa�a y hemos restituido a Espa�a al lugar que, de acuerdo con sus valores, desean los espa�oles que ocupe en el mundo; un lugar de un pa�s comprometido con la paz, con la cooperaci�n al desarrollo y con el di�logo. Me satisface deciros que cumpliremos esta Legislatura llegando al 0�5 por 100 del Producto Interior Bruto de ayuda al desarrollo y en la pr�xima, al 0�7 por 100, en el grupo de pa�ses a la cabeza del compromiso en contra de la pobreza y de la desigualdad en el mundo. Y hemos enfocado el futuro. Lo hemos hecho reformando, desde la perspectiva de la calidad y de la igualdad de oportunidades, el proceso de formaci�n de los recursos humanos, de la educaci�n, que es determinante en la sociedad del conocimiento. Lo hemos hecho multiplicando la inversi�n en investigaci�n y s�lo quiero daros un dato al respecto: cuando llegamos al Gobierno, eran 3.000 millones de euros en gasto p�blico en I+D+i; con el Presupuesto de 2008 vamos a llegar a 7.500 millones de euros en I+D+i. Hemos m�s que duplicado en s�lo cuatro a�os el esfuerzo para que esta econom�a y este pa�s est�n con los pa�ses m�s avanzados en innovaci�n, en tecnolog�a, en investigaci�n y en investigadores. Podemos hacerlo y lo vamos a conseguir. Hemos aprobado y ejecutado, estamos haci�ndolo, el mayor esfuerzo en dotaci�n de infraestructuras que ha asumido nunca Espa�a y que cambiar� sus arterias vitales para m�s de un cuarto de siglo. Quiero daros s�lo alg�n dato: como sab�is, a final de a�o vamos a poner en servicio el AVE a Barcelona, a Valladolid y a M�laga, y en menos de tres a�os vamos a ser el pa�s como m�s kil�metros de alta velocidad del mundo y el primer pa�s en kil�metros de autov�a de Europa. Gracias a este esfuerzo sostenido en el Plan de Infraestructuras de Transporte nos vamos a poner resulta emocionante decirlo, Espa�a, a la cabeza del mundo en infraestructuras de comunicaci�n por ferrocarril y por carretera en menos de tres a�os. Esto es fruto de un plan articulado y de una econom�a que ha permitido una poderos�sima inversi�n p�blica, adem�s para todos los territorios, porque vamos a ir viendo llegar el AVE� El �ltimo AVE que hab�a llegado fue, l�gicamente, el que hizo un Gobierno socialista a Sevilla; ahora volvemos a hacer que llegue el AVE a Barcelona, a Valladolid y a M�laga, y, a partir de ah�, a todas las Comunidades en un plazo breve de tiempo; el plazo que permite, que exige, el desarrollo de las infraestructuras, pero llegar� a Asturias, llegar� a Galicia y llegar�, por supuesto, a Valencia, a Murcia, a Extremadura, para hacer una Espa�a cohesionada territorialmente y para que todas las Comunidades tengan todas las oportunidades que merecen. Hemos hecho ese proceso de cambio y de innovaci�n apostando por una pol�tica del agua moderna, basada en el uso racional y austero de los recursos, y garante de la provisi�n de necesidades. Lo hemos hecho promoviendo una pol�tica del suelo, m�s respetuosa con los �mbitos naturales, combativa de la especulaci�n y m�s orientada a la garant�a del acceso razonable a la vivienda que sigue siendo uno de nuestros objetivos prioritarios para los ciudadanos. Lo hemos hecho asumiendo con decisi�n el compromiso de luchar contra el cambio clim�tico, que arriesga una parte importante del futuro de la Humanidad y que, adem�s, anuncia m�s impacto para nuestro pa�s que para otros de nuestro entorno. Lo hemos hecho, y me siento muy orgulloso de ello, impulsando y protegiendo la investigaci�n biom�dica desde valores de modernidad y de avance para que puedan aportar soluciones a m�ltiples enfermedades y dar respuesta a la angustia de tantas familias y ciudadanos. Nos podemos sentir orgullosos de que somos un pa�s que est� a la cabeza en investigadores, en el �mbito de la biomedicina y, por tanto, desde Espa�a daremos muchas oportunidades a ese futuro para tantas personas que sufren enfermedades cr�nicas y que todos conocemos. Lo hemos hecho poniendo en marcha una pol�tica integral de inmigraci�n tan necesaria para atender las necesidades de hoy y tan necesaria para nuestro progreso futuro; que impida la entrada ilegal, pero que regule la legal y la integre socialmente; que reconozca dignidad, derechos y deberes a quienes trabajan y viven con nosotros. Lo hemos hecho tom�ndonos en serio la seguridad y poniendo medios e inteligencia frente a los nuevos desaf�os y los nuevos riesgos; incrementando sustancialmente el n�mero de efectivos de polic�as y de guardias civiles; mejorando sus retribuciones y dot�ndonos de instrumentos que carec�a el Estado, el Gobierno, ante situaciones de crisis o de cat�strofe, como la Unidad Militar de Emergencias. Somos el futuro porque hemos trabajado para preparar el futuro. Somos el futuro porque hemos gobernado con la mirada alta, con las luces largas, a m�s de una d�cada en el horizonte. Hemos gobernado para el progreso general del pa�s y por eso somos el partido de la mayor�a y seremos el partido de la mayor�a en el mes de marzo de 2008. Nos preocupan la igualdad y la cohesi�n social, y por eso hemos mejorado para gobernar las condiciones de vida de los colectivos m�s d�biles. Por eso somos el partido de quienes necesitan de la acci�n p�blica, de la pol�tica y de la democracia. Hay ciudadanos que no necesitan de todo esto, los conocemos, sabemos en qu� territorio pol�tico se mueven; pero la gran mayor�a, y especialmente aquellos sectores sociales m�s d�biles, necesitan de la democracia, de pol�tica y de la acci�n p�blica. Hemos gobernado para equilibrar territorialmente a Espa�a y por eso somos el partido que m�s la cohesiona, el que m�s la une y el que m�s se le parece. El alto crecimiento econ�mico ha sido aprovechado por el conjunto de los espa�oles, que hoy tienen 1.740 euros m�s de renta med�a que en 2004 en t�rminos constantes. La reducci�n del Impuesto de la Renta ha mejorado la capacidad adquisitiva de diecisiete millones de contribuyentes. Todos los espa�oles de hoy y de ma�ana quiero llamaros la atenci�n sobre esto tienen y tendr�n a su disposici�n los recursos del super�vit de las cuentas p�blicas y se ahorrar�n tener que pagar la deuda, que hemos reducido en este tiempo, y sus intereses. Los m�s de ocho millones de pensionistas de hoy y los que se incorporen de nuevo est�n m�s protegidos con las aportaciones continuas que hemos hecho al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que hemos triplicado en tres a�os, de 15.000 a 45.000 millones y que al final de la Legislatura situaremos en 50.000 millones de euros de reservas de la Seguridad Social; por cierto, con un super�vit que tenemos en 2006 y que vamos a tener en 2007 que es ejemplar. Toda nuestra sociedad saca y sacar� provecho del gran esfuerzo realizado en nuestra pol�tica econ�mica, en las infraestructuras, en la Investigaci�n, Desarrollo e Innovaci�n y en las pol�ticas sociales. A todos, sin duda, alcanza la mejora en efectivos y en medios destinados a la seguridad. La gran creaci�n de empleo ha beneficiado directamente a 2.700.000 personas que han accedido a un puesto de trabajo desde que estamos en el Gobierno, e indirectamente tambi�n a sus familias. Esa creaci�n de empleo llegar� a tres millones al final de la Legislatura. Hoy hay mill�n y medio m�s de familias en Espa�a en las que todos sus miembros trabajan. Casi mill�n y medio de trabajadores han podido convertir su trabajo precario en estable, su contrato temporal en indefinido. Tres millones de aut�nomos, de los que nadie se hab�a acordado, empiezan a disfrutar en octubre de derechos que han tardado treinta a�os en llegar y que les equiparan progresivamente a los derechos de los trabajadores por cuenta ajena. Entre los m�s d�biles m�s de tres millones de pensionistas ha tenido subidas todos los a�os por el doble del coste de la vida. Tambi�n las han tenido otros seiscientos mil espa�oles, de los que casi nadie se acordaba, que cobran el Salario M�nimo Interprofesional. 200.000 personas en situaci�n de dependencia empezar�n a recibir ayuda econ�mica o atenci�n en este mismo a�o como consecuencia de la Ley para la Autonom�a Personal, y hasta mill�n y medio de espa�oles se van a beneficiar del Estatuto de Ciudadan�a Espa�ola en el Exterior. Queridas compa�eras y compa�eros, un pa�s es m�s digno y m�s grande cuando presta atenci�n, ante todo, a los m�s d�biles y a aquellos compatriotas que est�n fuera de nuestras fronteras porque tuvieron que en su d�a irse por falta de perspectivas econ�micas o como consecuencia de las situaciones pol�ticas. Me siento muy orgulloso de que hoy los espa�oles en el mundo fuera de nuestras fronteras tengan un status de dignidad y de ciudadan�a equiparable al de aquellos pa�ses m�s avanzados y m�s ricos del mundo. �sta ha sido una de las mejores apuestas que hemos hecho en esta Legislatura. Hemos gobernado para las familias. En los �ltimos tres a�os se han creado un promedio de 440.000 nuevos hogares y nueve de cada diez hogares formados por personas en edad de trabajar cuentan, al menos, con alguno de sus miembros ocupado. Hemos apoyado el acceso a la vivienda. 2006 ha sido el a�o de m�s viviendas iniciadas de protecci�n p�blica y vamos a intensificarlo muy pronto con nuevas medidas de fomento del alquiler para los m�s j�venes. Hemos asumido la necesidad de impulsar una pol�tica de natalidad ante la evoluci�n demogr�fica de nuestro pa�s, pensando, como os dije hace un momento, no en esta Legislatura, sino en la Espa�a de dentro de diez y de veinte a�os; una pol�tica de natalidad que ha tenido una concreci�n en la prestaci�n como un derecho de 2.500 euros por cada ni�o que nazca en nuestro pa�s, situ�ndonos a la cabeza de los pa�ses europeos en apoyo de la pol�tica de natalidad. Todos estos avances sociales y de inversi�n productiva han sido posibles porque hemos recuperado el di�logo social. El di�logo social ha sido decisivo y quiero reiterar el agradecimiento a empresarios y a sindicatos por su actitud constructiva, clave para la creaci�n de empleo y clave para que mucho empleo temporal se convierta en estable. Ese di�logo social ha permitido tambi�n fortalecer la Seguridad Social; introducir m�s igualdad en el mundo de la empresa y del trabajo; reconocer derechos y prestaciones a los trabajadores aut�nomos; aprobar la Estrategia Espa�ola de Seguridad y Salud Laboral; multiplicar la formaci�n continua de los trabajadores; reformar el r�gimen jur�dico de los empleados p�blicos; acordar el sistema de atenci�n a las personas dependientes o normalizar la situaci�n de los trabajadores inmigrantes que ten�amos en Espa�a cuando llegamos al Gobierno. Hemos gobernado tambi�n para integrar y cohesionar mejor Espa�a, y la mejor manera de cohesionar Espa�a es hacer avanzadas pol�ticas sociales, universales a todos los ciudadanos, extender derechos y vertebrar los territorios haciendo un esfuerzo mayor en aquellos que tienen m�s dificultades para aumentar su Producto Interior Bruto. De ah� que hayamos hecho planes especiales como el Plan del Noroeste, como el plan Galicia, como los Planes Extremadura, Soria, Teruel y Ja�n, donde hemos volcado buena parte de las inversiones p�blicas, muy especialmente en el Norte y el Noroeste de Espa�a, en Comunidades que tradicionalmente ten�an y tienen a�n las mayores dificultades para la vertebraci�n y para la comunicaci�n por carretera y por ferrocarril. Hemos gobernado para integrar y cohesionar mejor Espa�a, apoyando una f�rmula de �xito en la Espa�a democr�tica, que es el autogobierno de Comunidades Aut�nomas y el reconocimiento amplio de la identidad de nuestras Comunidades, a trav�s de la reforma de los Estatutos a la vez que asegur�bamos y reforz�bamos los medios para la cooperaci�n y los valores fundamentales del inter�s general y de las garant�as de igualdad que proclama nuestra Constituci�n. Reitero que el desarrollo del Estado de las Autonom�as es una de las bases del �xito de la sociedad espa�ola en el per�odo democr�tico. La forma de organizaci�n territorial de la que Espa�a se ha dotado y ha desarrollado es una de las m�s exitosas del mundo, donde se combina cohesi�n y un ampl�o avance del autogobierno; es decir, un amplio avance de acercar la decisi�n y la gesti�n de muchos problemas a los ciudadanos. En un mundo globalizado esto adquiere una especial fortaleza, un especial valor para vincular a los ciudadanos con lo p�blico y para explorar todas las posibilidades y todas las energ�as, est�n en el rinc�n que est�n de nuestro territorio nacional y tengan las posibilidades de progreso y de desarrollo. Hemos gobernado para defender los valores de la paz, del di�logo entre los pueblos y las culturas, de la cooperaci�n y de la solidaridad para reubicar a Espa�a en el lugar que debe ocupar en el mundo, que no era salir de ning�n rinc�n, sino avanzar con los pa�ses que proclaman los valores de paz, de di�logo y de multilateralismo. Hoy estamos junto a quienes defienden, respetan y cumplen la legalidad internacional. Esto nos hace fuertes en el mundo, nos hace ser respetados y en muchos rincones ser admirados. Somos un pa�s que en poco tiempo ha incrementado como ning�n otro la ayuda al desarrollo y a la cooperaci�n, y que se ha esforzado con especial �nfasis en alguna de las pol�ticas como la de la igualdad del hombre y la mujer. Por ello, hoy somos el pa�s que m�s contribuye en Naciones Unidas a la Agencia que va a desarrollar las pol�ticas de igualdad entre hombres y mujeres, y podemos sentirnos orgullosos de tener este liderazgo de compromiso, uno, con Naciones Unidas y, dos, con la igualdad entre hombres y mujeres. Somos un pa�s que, como hemos visto en esta Legislatura, desde ese compromiso con el sistema de Naciones Unidas est� comprometido tambi�n en misiones de paz y de consolidaci�n de la democracia con un excelente trabajo que hacen nuestros soldados y nuestras Fuerzas Armadas. Hemos promovido la Alianza de Civilizaciones, convertida ahora en una iniciativa asumida por Naciones Unidas y que va a tener una especial importancia en el pr�ximo mes de enero con el primer Foro de la Alianza que se va a celebrar aqu�, en Madrid. Hemos restablecido el tipo de relaciones de confianza y cooperaci�n que se deben mantener con los pa�ses vecinos, que adem�s, y por razones similares, tienen para nosotros una importancia estrat�gica que no es preciso resaltar. Hemos contribuido activamente al impulso, primero, y al desbloqueo, despu�s, del proceso de institucionalizaci�n pol�tica de avance de la Uni�n Europea. Hemos dado un salto muy importante en nuestras relaciones con los pa�ses asi�ticos y, por primera vez, Espa�a ha asumido un compromiso determinante desde nuestros valores y por nuestros intereses con el desarrollo de �frica, implic�ndonos cada vez m�s en el mismo pol�tica, diplom�tica y econ�micamente en el futuro de muchos pa�ses del continente m�s doliente de la Humanidad. Una importante se�a de identidad de lo que quer�amos para esta Legislatura era avanzar en la renovaci�n de la vida p�blica; recuperar di�logo pol�tico; restablecer interlocuci�n institucional; respetar la voluntad y el mandato de los ciudadanos; acabar con la opacidad; prescindir de la propaganda y poner fin a la manipulaci�n informativa desde los medios p�blicos estatales. Hemos avanzado en muchos campos, s�lo no se ha podido hacer en aquellos en los que se requiere un acuerdo con el concurso del principal partido de la oposici�n, que tiene capacidad de bloqueo y la hace efectiva, como estamos viendo, para mantener cuotas de poder en instituciones muy importantes para el funcionamiento de nuestro sistema. He sido el Presidente del Gobierno que m�s veces se ha reunido en una legislatura con el l�der de la oposici�n y el Presidente del Gobierno que m�s veces se ha reunido y se est� reuniendo con los Presidentes de las Comunidades Aut�nomas, en un af�n permanente de establecer ese di�logo institucional y como una forma de gobernar, y que pacientemente incluso escucha algunas de las cosas que se dicen a las salidas de las reuniones que tienen poco que ver con la realidad. Pero eso es una an�cdota. Tambi�n de los Grupos Parlamentarios y quiero subrayar en este momento mi agradecimiento a los Grupos Parlamentarios que han venido dando apoyo al Gobierno y que han venido contribuyendo al desarrollo y a la aplicaci�n de las Leyes y a la aprobaci�n de Presupuestos. Han sido pr�cticamente casi todos, salvo el principal partido de la oposici�n y, aunque estemos cerca de un periodo electoral, a m� no me duelen prendas en reconocer la verdad y, por tanto, en agradecerles la actitud a los Grupos que han contribuido a la mayor�a parlamentaria. Mi voluntad de di�logo con ellos sigue intacta. Hemos introducido transparencia en la gesti�n econ�mica y presupuestaria, en la declaraci�n de los intereses de los miembros del Gobierno y se ha concluido la reforma de la financiaci�n de los partidos pol�ticos, tambi�n largos a�os pendiente. Hemos incrementado la pluralidad informativa, con nuevas cadenas de televisi�n y con la expansi�n de la Televisi�n Digital Terrestre. Ha concluido, afortunadamente, en Espa�a la Televisi�n Espa�ola como televisi�n de partido, y tambi�n ha desaparecido la propaganda por parte de la Administraci�n General del Estado, porque nos hemos sometido a las leyes, a la Ley de Publicidad Institucional. Yo s� que algunos pueden decir que esto ha sido decisiones y pasos quiz�s algo ingenuos, pero puedo aseguraros que son pasos y decisiones que fortalecen nuestra democracia. As� se leer� siempre en el futuro y as� se reconocer� siempre como uno de los haberes importantes en el desarrollo democr�tico de este per�odo. Tengo que expresar, por tanto, mi satisfacci�n por el papel que hab�is desempe�ado desde esa recuperaci�n de la vida parlamentaria a la que nos comprometimos. Quiero recordar que una quinta parte de las leyes org�nicas y ordinarias aprobadas hasta ahora lo han sido por unanimidad y la pr�ctica totalidad han contado con el apoyo de tres o m�s Grupos Parlamentarios. Ha habido, por tanto, una clara voluntad de di�logo y de acuerdos. Se han tomado en consideraci�n m�s del doble de Proposiciones de Ley que en la pasada legislatura y se han convertido en leyes un 50 por 100 m�s. En lo que concierne al Gobierno, como sab�is, he renunciado a ser preguntado por nuestro Grupo, por vosotros, en las sesiones de control; he propiciado ser sometido a control en el Senado una vez al mes; hemos prescindido de la Ley de Acompa�amiento que imped�a el debate sustantivo sobre muchas reformas normativas y hemos situado en manos del Congreso competencias nuevas y decisorias, como el env�o de misiones espa�olas en el exterior. Estad convencidos de que este cambio es irreversible y nadie ya se atrever� a enviar un soldado fuera de Espa�a sino es someti�ndolo a debate y aprobaci�n del Parlamento. �sta es una gran decisi�n. Y, lo que es m�s importante de cara a la evoluci�n del proyecto, a lo que tenemos por delante, podemos afrontar con confianza la prolongaci�n de este proyecto de reformas y de mejoras sociales, de alto contenido modernizador y de fuerte impacto social, porque contamos con una buena situaci�n de nuestra econom�a y con unas favorables perspectivas. Estamos creciendo al 4 por 100, seg�n el �ltimo dato del segundo trimestre de este a�o, y alcanzaremos sobradamente al acabar el a�o las proyecciones revisadas al alza por el Gobierno. Crecemos, adem�s, de manera m�s equilibrada y sostenible que en el pasado, cumpliendo nuestro objetivo de girar el modelo hacia otro m�s avanzado, donde la productividad y la innovaci�n ganaran peso en la econom�a espa�ola; por tanto, hacia un modelo m�s competitivo y de mayor valor a�adido. Nuestra productividad crec�a al 0,4 por 100 cuando llegamos al Gobierno y ahora est� creciendo al 1 por 100, a pesar de crear m�s de 2.700.000 empleos. En este per�odo se ha resuelto lo que algunos consideraban incompatible, que era aumentar el empleo y aumentar la productividad. El dilema empleo-productividad ha quedado resuelto. Se puede aumentar mucho el empleo y mejorar la productividad. �El modelo? Esta legislatura econ�mica. Creo que es fundamental que esto lo expliquemos y lo defendamos. La inversi�n de bienes de equipo, que es uno de los determinantes b�sicos de nuestra capacidad de producci�n futura, crece al 13 por 100 y llevamos cuatro trimestres consecutivos haci�ndolo en tasas de dos d�gitos, como en ninguna de las econom�as potentes del mundo. Esta intensa creaci�n de empleo, tan intensa que debemos calificar a esta Legislatura como la Legislatura del empleo, est� siendo aprovechada especialmente por los colectivos que m�s lo necesitaban: a las mujeres, que han ocupado m�s de la mitad de todos los empleos creados, y a m�s de cuatrocientos mil j�venes. Las tasas de paro de mujeres y de j�venes se han reducido a m�nimos hist�ricos en nuestro pa�s. Tambi�n en los cuatro �ltimos cuatrimestres el salario real medio ha recuperado un 1 por 100 de poder adquisitivo. Estos Presupuestos, los Presupuestos para 2008, ser�n rigurosos, como lo han sido los anteriores que hemos elaborado. Los usaremos para cimentar bien el futuro, no para concurrir con ventaja en las pr�ximas elecciones. Por cierto, me resulta sorprendente que, cuando a�n quedan varios meses para las elecciones, algunos hablen de medidas electoralistas. �Hombre!, podr�a ser entendible la cr�tica de decisiones que el Gobierno est� tomando y va a tomar si no las hubi�ramos tomado durante toda la Legislatura. Pero es que en el primer a�o subimos el Salario M�nimo Interprofesional, subimos las pensiones m�nimas el doble de la subida media de las pensiones, y desde el primer d�a y durante cuatro a�os hemos tomado medidas no electoralistas: medidas para mejorar la vida de aquellos que m�s necesidades tienen. Lo haremos desde el primer d�a hasta el �ltimo. Es nuestra obligaci�n y nuestro compromiso con los ciudadanos. Tendremos super�vit de nuevo en 2007 y en 2008, reduciremos la deuda hasta el 34 por 100, a la vez que seremos capaces de atender las prioridades modernizadoras y mejorar las prestaciones sociales, porque para 2008 llegaremos a los 7.500 millones de euros para Investigaci�n, Desarrollo e Innovaci�n; proseguir� el intenso esfuerzo en infraestructuras; se impulsar�n las inversiones medioambientales para la provisi�n del agua, la mejora de las costas y la protecci�n de los cauces de nuestros r�os. Adem�s, seguir�n mejorando las retribuciones y las dotaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; alcanzaremos el 0,5 por 100 del PIB para Ayuda al Desarrollo; extenderemos la gratuidad de la educaci�n infantil y las becas; seguir�n aumentando el doble de la media las pensiones m�nimas, y las pensiones de viudos y viudas menores de 65 a�os con hijos a cargo tendr�n una importante subida de 110 euros al mes, completando un aumento del 60 por 100 en la Legislatura para este colectivo, que tiene muchas dificultades. Superaremos para 2008, como dije, los 50.000 millones de Fondo de Reserva de la Seguridad Social y se pondr�n nuevas medidas significativas para el acceso a la vivienda y especialmente para el fomento de alquiler para los j�venes. Todo esto son los Presupuestos para 2008. Creo que podr�is comprender el inter�s y la determinaci�n del Gobierno en que aprobemos los Presupuestos para 2008, porque van a mejorar la situaci�n y la vida de muchos ciudadanos espa�oles. Tenemos, pues, una buena perspectiva de crecimiento potencial de la econom�a a medio plazo, siempre por encima de la media europea, con mejora de la productividad y de la capacidad para competir, con mayor incorporaci�n de la mujer al mercado laboral y reducci�n de las tasas de paro y temporalidad. Y nada de esto se ha puesto en duda por las variaciones de los tipos de inter�s, cuyo ciclo alcista ha tocado pr�cticamente techo, ni por las coyunturas como las que se han vivido en las �ltimas semanas con las turbulencias del sector financiero. Ante un fen�meno que est� sacudiendo todas las econom�as del mundo, lo que tenemos que saber, lo que los espa�oles deben saber, es que tenemos la econom�a preparada como nunca lo ha estado para afrontarlo y para disminuir, en consecuencia, el impacto que esta crisis tenga en nuestra vida individual y colectiva y, de manera singular, para aquellos que se han visto m�s afectados por la subida de los tipos de inter�s. Ya se han puesto de manifiesto nuestra fortaleza, el dinamismo de la inversi�n, la solvencia de nuestras empresas, la eficiencia y la capacidad de nuestro sistema financiero y la acumulaci�n de disponibilidades de las familias. Frente a este panorama, que debemos asumir con humildad pero con el orgullo de haber cumplido, la verdad es que la oposici�n del Partido Popular en materia econ�mica y en otras materias se puede analizar con unas pocas reflexiones. En materia econ�mica, simplemente quiero haceros una reflexi�n de lo que est� suponiendo esta Legislatura como cierre global de los datos que he aportado. En esta Legislatura, como sab�is, hemos alcanzado uno de los hitos m�s importantes desde el punto de vista econ�mico: Espa�a ha superado el mill�n de euros del PIB por primera vez en su historia; ha entrado en el grupo de las ocho econom�as m�s potentes del mundo, s�lo por detr�s de Estados Unidos, Jap�n, Alemania, China, Reino Unido, Francia e Italia, y adelantando a Canad�. Haciendo uso de un s�mil futbol�stico, se podr�a decir que la econom�a espa�ola ha entrado en esta legislatura en la �Champions League� de la econom�a mundial, mal que les pese a algunos. La pregunta que hay que hacer es: �c�mo se ha comportado Espa�a en ese club de la �Champions League� de las econom�as mundiales? La respuesta es inmediata: se ha comportado muy bien. Veamos algunas de las variables m�s importantes econ�micas que juzgan la evoluci�n de una econom�a: crecimiento real del Producto Interior Bruto, creaci�n de empleo, reducci�n del paro, super�vit p�blico y evoluci�n de la ratio entre deuda p�blica y Producto Interior Bruto. Exceptuando el crecimiento de China, que ha sido motor de la econom�a mundial y que viene, l�gicamente, de una situaci�n de mucho menos desarrollo, la econom�a espa�ola supera a todas y cada una de las principales econom�as mundiales en todas las variables analizadas, como vamos a ver dentro de un momento. En cuanto al crecimiento del PIB real, el crecimiento en esta Legislatura es de casi un 15 por 100, es decir, el doble que Alemania, el triple que Italia, un 50 por 100 mayor que el del Reino Unido y un 25 por 100 mayor que el de Estados Unidos. Solamente en crecimiento nos supera China. Con respecto a la tasa de paro, la econom�a espa�ola es la mejor con diferencia al reducir su tasa de paro en 3,2 puntos, m�s del doble que cualquier reducci�n que se haya producido en cualquiera de las ocho econom�as m�s importantes del mundo. En lo que se refiere a la creaci�n de empleo, la tasa acumulada de crecimiento ha sido del 11,6 por 100. Se han creado 2,7 millones de empleos netos, lo que supone haber creado m�s empleos que Alemania, Francia y Reino Unido juntos. Solamente China supera a Espa�a en esa variable. En cuarto lugar, en la solidez de las cuentas p�blicas, y por tanto la garant�a de futuro de la financiaci�n de la inversi�n, medida, como es l�gico, por el super�vit p�blico, con un promedio de 1 por 100 Espa�a encabeza el ranking de los ocho grandes en esta variable. Y no s�lo eso, sino que es la �nica econom�a de las ocho grandes potencias mundiales que muestra super�vit p�blico. Tambi�n ha sido espectacular la reducci�n de la deuda p�blica espa�ola: nueve puntos del Producto Interior Bruto frente a un aumento generalizado de la misma de nuestros rivales (entre comillas) de las grandes econom�as mundiales. Por tanto, la econom�a espa�ola es la que m�s margen de maniobra ha acumulado para afrontar los retos del futuro y, por tanto, tenemos que tener una confianza razonable en ese futuro. En definitiva, y siguiendo con el s�mil futbol�stico, se podr�a decir que en esta �Champions League� de las econom�as mundiales Espa�a es la que m�s partidos gana, la que m�s goles ha metido y la menos goleada. �sa es la realidad. Es verdad que el Partido Popular, el se�or Rajoy, como recordaba en el Debate de Investidura, nos hab�a puesto unos deberes en pol�tica econ�mica: crecer al 3 por 100, crear dos millones de empleos y equilibrio en las cuentas. Todos los deberes que el se�or Rajoy nos puso como ejemplo de su herencia los hemos superado con creces. Estamos creciendo al 4 por 100 y podemos terminar creciendo al 3,8 por 100 este a�o; hemos creado, no dos millones de empleos en la Legislatura, sino que vamos a crear tres millones de empleos, y, por supuesto, tenemos super�vit en las cuentas p�blicas; y el �ndice de precios est� pr�cticamente igual que como empezaba la Legislatura. Es decir, la herencia la hemos mejorado con creces. Hemos, afortunadamente, hecho que este pa�s acumulara mucho m�s patrimonio econ�mico, mucha m�s riqueza, mucho m�s empleo y mucha m�s salud en las cuentas p�blicas para asegurar ese futuro. Pero esto se inscribe en el estilo de oposici�n que hemos visto y que yo creo que ha sido una oposici�n, ante todo, compulsiva. Ha sido compulsiva en las falsedades, compulsiva en la tensi�n pol�tica y, a lo que se ve, tambi�n compulsiva en esto del liderazgo. Compulsiva en las falsedades, y lo digo en tono distendido. Ni se romp�a Espa�a, ni la familia ni, por supuesto, ced�amos a ning�n chantaje ante ETA, como ha quedado bien demostrado con los hechos. Compulsivos en las falsedades; compulsivos tambi�n en la tensi�n que han querido introducir en la vida pol�tica y compulsivos en la actitud de no querer llegar a ning�n acuerdo con el Gobierno y con el Partido Socialista. En definitiva, la conclusi�n de quien hace una oposici�n con esos rasgos es la que estamos viendo: si al d�a de hoy est�n pregunt�ndose por el liderazgo, imaginaos el tiempo que necesitan para preguntarse por un proyecto para Espa�a, que es lo que nosotros tenemos y lo que estamos llevando a la pr�ctica. Quiero significar c�mo empez� la Legislatura, porque tiene su inter�s en las decisiones del Gobierno y en la actitud del Partido Popular. La Legislatura empez� por parte del Gobierno con una decisi�n de alcance, que fue cumplir lo prometido a los ciudadanos y sacar las tropas de Iraq, de una guerra que a d�a de hoy ya ni siquiera merece discutir lo absurda e irracional que ha sido. Y el Partido Popular inici� la Legislatura poniendo en cuesti�n, sembrando dudas y fomentando c�balas sobre el mayor atentado que hemos sufrido como pa�s: sobre la tragedia del 11 de marzo de 2004. As� empezamos unos y otros: unos cumpliendo decisiones importantes y compromisos con los ciudadanos y otros, sembrando dudas absurdas e indignas. Afortunadamente, el tiempo pone las cosas en su sitio. Nuestra decisi�n sobre Iraq fue muy acertada y la actitud del PP sobre el 11-M ha tenido una respuesta contundente en el esfuerzo del Estado de Derecho y de la Justicia de un pa�s serio, como Espa�a, y sin duda lo tendr� en la decisi�n definitiva de los Tribunales. Es verdad que llevan ya hace un tiempo que no dicen nada, despu�s de lo que hemos vivido en el proceso del 14-M; pero conviene que lo tengamos claro y que lo recordemos, porque el desarrollo, las consecuencias y lo que ha pasado en esta Legislatura normalmente viene dado por c�mo cada uno inici� su tarea en el papel que le correspond�a, en el papel de Gobierno y de la oposici�n. En alguna ocasi�n lo he dicho: no se gana un Debate del Estado de la Naci�n o se pierde por tener una buena o una mala tarde; no. Un debate de pol�tica general es el fruto de la tarea hecha, de la tarea hecha en el Gobierno, de la credibilidad que se tiene en esa tarea y tambi�n de la tarea que se ha hecho en la oposici�n y de la credibilidad que se tiene en esa tarea. De ah� que sea muy importante que pongamos siempre la perspectiva del recorrido desde el inicio de esta legislatura; una legislatura en la que hemos luchado contra ETA y contra todo tipo de terrorismo, sin pausa, con tenacidad, con esfuerzo y con sacrificio. Como es evidente, a pesar de lo que tuvimos que soportar con paciencia democr�tica, hemos mantenido los principios y los valores del Estado democr�tico y de la Constituci�n Espa�ola. Aceptamos el reto de intentar comprobar si los terroristas ten�an voluntad de asumir que no tienen ning�n futuro; que no representan a nadie m�s, que a s� mismos, y que tienen necesariamente que ver el final de la violencia, del terror y del chantaje. Nuestra preocupaci�n, nuestra obligaci�n y nuestra responsabilidad desde el primer d�a han sido evitar muertes, evitar extorsiones y amenazas, y a ello nos hemos empleado con toda nuestra energ�a. Y estad seguros que hemos utilizado con inteligencia y con tenacidad los resortes que proporciona el Estado de Derecho para, de acuerdo con la Ley, hacer cada d�a m�s eficaz la lucha contra el terror. Por ello, nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado est�n demostrando su eficacia y su gran profesionalidad. Por eso, hoy repito que seremos implacables en la afirmaci�n de los valores del Estado de Derecho, de la Ley y en la lucha contra el terror y contra la violencia, y, por eso, hoy reitero que una de las mejores maneras para ser a�n m�s eficaces en esa lucha contra el terror es tener el respaldo, el apoyo y un escenario de unidad democr�tica, de unidad de todos los partidos. ETA no tiene m�s futuro que el abandono de la violencia terrorista. Fuera de esto, nada; fuera de esto, ning�n futuro; fuera de esto, la aplicaci�n de la Ley, del Estado de Derecho, de la Justicia y de la prisi�n. Os puedo asegurar que el Gobierno est� fuerte y el Estado de Derecho est� fuerte en la consecuci�n del objetivo de poner fin a la violencia de ETA, a la violencia terrorista. El PP lo sabe y lo sab�a, y espero que colabore, espero que apoye y espero que contribuya, como desea la inmensa mayor�a de los espa�oles. Por tanto, es una legislatura de progreso econ�mico, de gran creaci�n de empleo, de refuerzo del Estado del Bienestar, especialmente para las mujeres, para las familias y para los sectores m�s d�biles que cobran una pensi�n en nuestro pa�s. Es una legislatura de innovaci�n, de apuesta decidida por un pa�s que crezca con todo su potencial tecnol�gico y con todo su capital humano. Es una legislatura de derechos y deberes. Es una legislatura de dignidad de pa�s ante el mundo, de autonom�a y de voz propia, y una oposici�n que, fruto de esa actitud compulsiva, ha olvidado lo m�s importante: preocuparse por los problemas de la gente y tener propuestas e iniciativas. S�lo os voy a dar un dato: en la pasada Legislatura el Grupo Socialista present� en solitario 124 Proposiciones de Ley, entre otras, la Ley de Autonom�a Personal, la Ley contra la Violencia de G�nero, la Ley de Apoyo a las Familias; muchas leyes sociales que ya hicimos y presentamos en la anterior legislatura. 124 Proposiciones de Ley el Grupo Socialista en la legislatura pasada; en �sta, el PP s�lo lleva 24. Han dedicado mucho tiempo a crispar y muy poco a trabajar. Sois testigos, adem�s, de algunas actitudes y de algunos votos que han tenido en esta Legislatura. Hagamos un breve repaso. Han negado su apoyo o han manifestado reparos de fondo a leyes como la de la separaci�n y el divorcio para hacer m�s �gil y m�s l�gico ese proceso; a la del derecho a contraer matrimonio entre personas del mismo sexo para reforzar la libertad individual y la igualdad entre ciudadanos; a la de investigaci�n biom�dica; a las medidas contra el fraude fiscal o a la Ley del Suelo. Ni siquiera han apoyado la Ley de Igualdad, una ley de tanta justicia en el trabajo, en el salario, en la direcci�n de la empresa, en la conciliaci�n de la vida laboral y familiar, en la representaci�n pol�tica, y a la que han presentado un recurso de inconstitucionalidad. �Qu� dibuja ese comportamiento? �Cu�les son las caracter�sticas de su proyecto? Es un proyecto que supone retroceso en derechos, un freno doctrinario del progreso y limitaci�n de las libertades individuales, actitud de desconfianza hacia la igualdad entre hombres y mujeres; en definitiva, un proyecto y una pol�tica conservadora, una pol�tica profundamente retr�grada, frente a la pol�tica de avance, de progreso, de libertades y de innovaci�n que hemos llevado a la pr�ctica en este per�odo. Compa�eras y compa�eros, estamos, por tanto, en la recta final de la Legislatura. En esa tarea tenemos dos obligaciones fundamentales: la primera de ellas es debatir todo lo que quieran. Es otra de las buenas noticias que va a dar el fruto de esta Legislatura, porque os puedo decir que me da mucha satisfacci�n, en tan poco tiempo, c�mo el candidato del Partido Popular, el se�or Rajoy, se neg� a debatir conmigo en la anterior campa�a electoral y ahora est� encantado y deseando debatir conmigo. Me alegro de que haya cambiado de criterio. Es bueno para la democracia y es bueno para el pa�s. Por tanto, claro que vamos a debatir, claro que vamos a explicar y, sobre todo, vamos a poner y a confrontar los proyectos para unas elecciones decisivas para el futuro de Espa�a: un proyecto de progreso positivo, de modernidad, de avance, de confianza y de seguridad en una Espa�a que puede jugar en cualquier liga al nivel m�s elevado en todos los �mbitos en los pr�ximos a�os, y un proyecto que supone estancamiento, retroceso y una visi�n cerrada de nuestro pa�s y de la convivencia. �sa es la primera tarea: debatir y explicar; explicar y escuchar, contestar a todas las preguntas de los ciudadanos, y asumir las cr�ticas y los fallos que hayamos cometido. Y la segunda es que particip�is en este tiempo en la acci�n parlamentaria, en el sprint final por tanto, con m�s fuerza; por tanto, con m�s ganas; por tanto, con sensaci�n, que es muy satisfactoria, del deber cumplido y de apuesta por nuestro pa�s, y tambi�n que aport�is ideas y particip�is en las conferencias monogr�ficas sobre pol�ticas sociales, pol�ticas de cohesi�n, sobre pol�ticas de ayuda a las familias y sobre cambio clim�tico y desarrollo sostenible, que el partido va a organizar con vistas a la elaboraci�n participativa del programa electoral. En la primera reuni�n del Grupo en esta Legislatura os ped� que fuerais los ojos, los o�dos y el coraz�n de la gente; ahora os pido que os convirt�is en su voz, que escuch�is bien a los ciudadanos; que renovemos la confianza que tenemos en los ciudadanos, la confianza que tenemos en la sociedad espa�ola; que os esforc�is en entender bien lo que siente, a lo que aspiran, y que llev�is sus aspiraciones a nuestras propuestas program�ticas, a un debate abierto sobre nuestro programa electoral, a un debate de ideas, a un debate en el que todas las propuestas van a ser tenidas en consideraci�n y, sobre todo, un debate de proyecto y de programa, que ha de contar con todo ese rico tejido social organizativo y ciudadano que hay en nuestro pa�s. Como hemos contado en la tarea legislativa, en las leyes m�s importantes, en la Ley para la Autonom�a Personal frente a la Dependencia con todas las organizaciones a favor y en ayuda de los discapacitados que hay en Espa�a; en la Ley de la Igualdad entre hombres y mujeres con todas las organizaciones de mujeres que han mantenido un liderazgo social que hay que reconocer en la lucha contra la lacra de la violencia de g�nero; o en las leyes laborales y de Seguridad Social con los sindicatos y con los empresarios. �sa es una se�a de identidad de nuestra forma de hacer. Hemos legislado as� y tenemos que hacer el programa con el m�ximo concurso de la sociedad. El liderazgo de un pa�s y el liderazgo de un proyecto pol�tico es, ante todo, el liderazgo de la sociedad; es, ante todo, el liderazgo de los ciudadanos. Esto forma parte del entendimiento de nuestra manera de llevar adelante una tarea. Es evidente que no hay que preguntarse si Espa�a tiene una ciudadan�a con liderazgo; la tiene. Hay una amplia mayor�a de liderazgo positivo en los valores de igualdad, de modernidad, de cohesi�n social, de cooperaci�n y de convivencia abierta y tolerante. Esa gran mayor�a social es nuestra mayor�a, esa gran mayor�a social es a la que representamos y es la que va a estar en el programa y en el proyecto del partido. Sab�is que siempre, cuando tenemos por delante unos meses que culminan en un proceso electoral, se tiene la tentaci�n de hablar de c�mo estamos ante esas elecciones. Antes os dije que �ramos, y ahora lo reitero, el proyecto que representa, a la vez, futuro y cambio. Cuando uno ve la foto del dirigente del Partido Popular, la verdad es que no es muy dif�cil entender que representamos el futuro y el cambio. Adem�s de representar la esperanza positiva que fuimos en 2004, ahora le a�adimos la experiencia contrastable en resultados para el pa�s. Eso supone, por tanto, que tenemos toda la fuerza y toda la capacidad para elaborar y llevar a la pr�ctica, que es m�s importante, un programa tan ambicioso como el que presentamos en las elecciones de 2004. Os puedo asegurar que ya el coordinador y sus colaboradores el coordinador del programa, Jes�s Caldera tienen en cartera una ambiciosa agenda de medidas sociales para presentar como programa electoral de 2004, que seguramente hoy nos parecer�n tan dif�cilmente alcanzables como en 2004 nos podr�a parecer llegar a una ley que garantizara como un derecho una asistencia o una prestaci�n econ�mica a cualquier persona que no se pueda valer por s� misma o que tenga una discapacidad. Fue tan dif�cilmente alcanzable como una Ley de Igualdad entre hombres y mujeres como las que hemos puesto en marcha; o tan dif�cilmente alcanzable no nos atrevimos incluso a poner la cantidad en el programa electoral, pero s� la ten�amos en los papeles de poder dar una prestaci�n de 2.500 euros a cada familia por el nacimiento de un ni�o. Parec�a muy dif�cil de conseguir, porque supone un gran esfuerzo financiero, como ha supuesto la elevaci�n de las pensiones; pero lo hemos podido conseguir y os puedo asegurar que los compromisos en materia social que incorporar� el programa tambi�n los llevaremos a la pr�ctica. En definitiva, compa�eras y compa�eros, tenemos que trabajar en la Legislatura hasta el �ltimo minuto, porque los ciudadanos tienen el derecho a que lo hagamos y nosotros, la obligaci�n. Y hasta el �ltimo minuto, si podemos, aprobar y tomar decisiones favorables para los ciudadanos. �S�lo faltar�a! Lo vamos a hacer y tenemos el compromiso, la seguridad y la confianza de poder presentar en marzo de 2008 un proyecto que nos sit�e a Espa�a en el horizonte del pleno empleo y del liderazgo en las pol�ticas de bienestar social al mismo nivel que los pa�ses europeos que m�s Estado de Bienestar tienen; en el club de los fuertes en tecnolog�a, en innovaci�n; un pa�s ejemplar en la defensa de la igualdad y de la tolerancia, como normas para convivir en la sociedad, y, por supuesto, un pa�s en el mundo que sea reconocido por haber hecho el recorrido m�s breve en tiempo para llegar al 0,7 por 100 de ayuda al desarrollo. Eso lo podemos cumplir en la pr�xima Legislatura. Os puedo asegurar que el trabajo de reflexi�n y de movilizaci�n que vamos a hacer va a ser un trabajo ingente, importante. Lo �nico que no es necesario, que no hace falta, son aquellos que se abrazan al pesimismo, al derrotismo, al que no vamos a poder como pa�s llegar a estar en todos los par�metros con los pa�ses que mejor calidad de vida y que mejor futuro tienen. Espa�a se va a situar ah� y se va a situar ah� porque nosotros estamos firmemente convencidos y creemos en este pa�s, en su sociedad y en los valores profundos de sus ciudadanos: de las mujeres, muy especialmente de las mujeres, y por supuesto de los hombres. Gracias por la tarea en esta Legislatura. Completadla bien, dando todas las explicaciones a la gente. Todo se lo debemos a la gente y s�lo es la gente, la ciudadan�a, la que nos puede devolver la mayor�a. No lo olvid�is nunca: no tenemos otros amigos m�s que los ciudadanos.
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