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FORO SOBRE CALIDAD AMBIENTAL Y PROGRESO SOCIAL

ESPINOSA Y NARBONA DESTACAN LA NECESIDAD DE UN CAMBIO DE MODELO HACIA LA SOSTENIBILIDAD.


Ferraz acoge la primera conferencia sectorial de preparaci�n del programa electoral de marzo.


7 de diciembre de 2007    

La Secretaria de Medio Ambiente del PSOE, Soraya Rodr�guez, ha inaugurado este viernes el Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social que celebra el PSOE en la sede federal del Partido, destacando el compromiso socialista en la lucha contra el cambio clim�tico y su apuesta por una pol�tica energ�tica diferente que conlleva un modelo econ�mico, social y cultural diferente. En la apertura de la primera de las conferencias program�ticas que celebrar� el PSOE como base para su programa electoral, la responsable socialista explic� que una parte muy importante del mismo �tiene como objetivo afianzar nuestra posici�n de liderazgo en la lucha contra el cambio clim�tico� y est� �dedicada a la sostenibilidad como elemento que debe ser transversal de todas las pol�ticas�. �El PSOE ha administrado con inteligencia la realidad que nos encontramos cuando llegamos al gobierno�, destac� Soraya Rodr�guez, �pero como partido pol�tico que aspira a seguir gobernando Espa�a tenemos la obligaci�n no s�lo de administrar el presente, sino de crear el futuro�.

Tras recordar que �el PSOE, el Gobierno, el Presidente del Gobierno, han demostrado a lo largo de estos 4 a�os una posici�n de liderazgo importante en el seno de la UE en cuanto a discurso pol�tico y a colocar la pol�tica de sostenibilidad y el reto del cambio clim�tico como una pol�tica de Estado�, la responsable socialista apost� por �esta posici�n que se ha ganado este Gobierno con una acci�n clara y contundente�. Soraya Rodr�guez explic� que �la nueva econom�a es una econom�a basada en un modelo energ�tico diferente, bajo en carbono, no contaminante�, y junto al conocimiento cient�fico del problema, �hace falta valent�a, iniciativa y liderazgo pol�tico para ponerlo en marcha�. �Hoy solamente hay una fuerza pol�tica en Espa�a capaz de asumir este gran reto de asumir el cambio hacia un modelo diferente�, concluy�.

El Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social, que comenz� con un minuto de silencio por el atentado de ETA que cost� la vida a dos guardias civiles en Francia, contin�a durante la jornada de hoy con las intervenciones del Presidente de Foundation on Economic Trends y miembro del panel de intelectuales progresistas que asesora a Zapatero en la elaboraci�n del Programa Electoral, Jeremy Rifkin, adem�s de las ministras de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa. El lunes el Presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE ser� el encargado de clausurar este foro.

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, participaron este viernes en el Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social organizado por el PSOE, donde coincidieron en destacar que es necesario un cambio de paradigma y avanzar hacia un desarrollo econ�mico y social con un menor consumo de los recursos naturales, menor destrucci�n de los ecosistemas, y menor contaminaci�n. Espinosa comenz� su intervenci�n dejando clara la necesidad de un nuevo paradigma porque �necesitamos dise�ar modelos de desarrollo que incorporen la perspectiva ecol�gica para evitar que lo que progresemos por un lado vayamos a perderlo por otro�. Adem�s, se mostr� convencida de que �ya no es posible la implantaci�n de una pol�tica medioambiental o econ�mica estrictamente estatal o local si no se nutre y acompa�a de las grandes preocupaciones y tendencias globales�.

En la misma l�nea, Narbona afirm� que el reto de la sostenibilidad �es perfectamente posible, no es ninguna utop�a�, y los socialistas �lo tenemos que entender como un desaf�o que tiene mucho que ver con nuestra principal se�a de identidad: la lucha contra toda forma de desigualdad a escala planetaria�. Consecuencia de ello, �lo que hemos intentado hacer en esta legislatura�, continu� la responsable de Medio Ambiente, �es empezar a entender la apuesta por la sostenibilidad como una apuesta por la ampliaci�n de los derechos de los ciudadanos�.

En ese sentido, ambas detallaron las medidas impulsadas en esa direcci�n por el Gobierno de Rodr�guez Zapatero, especialmente la Ley de Desarrollo Rural Sostenible y la Ley del Patrimonio Natural y Biodiversidad. Tras se�alar que Pesca, Agricultura y Ganader�a �tienen que estar en ajuste permanente de reestructuraci�n, adaptaci�n y b�squeda de nuevas perspectivas�, Espinosa repas� varias actuaciones de su Departamento, como la reorientaci�n del Plan Nacional de regad�os y puesto en marcha del Plan de Choque de regad�os �donde por primera vez en los dos planes se hace expl�cito como objetivo el ahorro de agua�; la existencia del compromiso de la reducci�n de CO2 en cuanto a la renovaci�n de la maquinaria agr�cola; el impulso para sentar las bases para una gesti�n responsable de nuestros recursos pesqueros; o el Plan de actuaciones de fomento de agricultura ecol�gica.

Narbona destac� por su parte que el Gobierno ha trabajado con el objetivo de tener un ordenamiento jur�dico �que garantice mejor los derechos de los ciudadanos y la exigencia efectiva de responsabilidades, tanto a los poderes p�blicos como a las empresas privadas�. As�, �despu�s de determinadas normas aprobadas en esta legislatura�, es ahora cuando los ciudadanos empezamos a tener la posibilidad efectiva de exigir el derecho a un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo tal y como reconoce nuestra Constituci�n, afirm�. �Se ha aprobado una ley que garantiza el derecho de todos los ciudadanos a acceder a la informaci�n, a la participaci�n publica y la justicia en materia ambiental�, detall� Narbona, y se ha aprobado la ley de responsabilidad medioambiental que consolida �no solo el principio de quien contamina paga, sino el principio de que quien contamina o degrada nuestro entorno, lo repara�. Tambi�n destac� el C�digo T�cnico de la edificaci�n impulsado por Vivienda, entre otras medidas.

Narbona destac� que en esta legislatura se ha logrado que cuando se habla de Medio Ambiente ya no s�lo sea de forma marginal, y se mostr� orgullosa �de que hayamos aprobado una estrategia sobre cambio clim�tico que todas las CCAA, de todas las fuerzas pol�ticas, han aceptado y aprobado�. Tambi�n como ejemplo del gran paso dado record� que mientras �en los presupuestos del a�o 2004 no hab�a ni un euro para apoyar planes de ahorro y eficiencia energ�ticos�, con el Gobierno socialista �hasta ahora el Ministerio de Industria ha aportado recursos, m�s de 300 millones de euros, para apoyar las medidas concertadas con las CCAA para reducir el consumo de energ�a y aumentar la eficiencia energ�tica�. Adem�s, en el Foro se record� que el a�o 2006 fue el primer a�o en Espa�a en el que con un crecimiento de casi un 4% del PIB se redujo el consumo total de energ�a en nuestro pa�s y por primera vez tambi�n se redujeron las emisiones de gases de efecto invernadero. �No es una utop�a�, insisti� Narbona, �porque claro que se puede crecer en el empleo, crecer en el bienestar con un modelo de desarrollo diferente�.

Espinosa y Narbona se mostraron convencidas de que en la pr�xima legislatura la sociedad seguir� dando pasos adelante hacia una sociedad mas justa y m�s ecol�gica, con un desarrollo diferente, y el programa socialista dar� pasos en esa direcci�n. Esta Conferencia Sectorial, la primera de las cinco que celebrar� el PSOE como base para la elaboraci�n del Programa Electoral, ser� clausurada el lunes por el Presidente del Gobierno y secretario General del PSOE, Jos� Luis Rodr�guez Zapatero.

Jeremy Rifkin es el presidente de The Foundation on Economic Trends (Washington, DC.) y ense�a en el Wharton School Executive Education Program de la Universidad de Pensilvania. El Sr. Rifkin es actualmente asesor energ�tico y econ�mico del Presidente de la Uni�n europea, Jos� S�crates, Primer Ministro de Portugal. Trabaja asimismo como asesor principal del grupo de Liderazgo del Parlamento europeo para la promoci�n de la Tercera Revoluci�n Industrial y la transici�n hacia una econom�a del hidr�geno. El Sr. Rifkin es el autor de diecisiete libros sobre temas medioambientales, energ�ticos y econ�micos incluido La econom�a del hidr�geno: la creaci�n de la red energ�tica mundial y la redistribuci�n del poder en la tierra ( Tarcher/Penguin ).

LAS GRANDES REVOLUCIONES ECON�MICAS DE LA HISTORIA: LA CONVERGENCIA DE NUEVOS R�GIMENES ENERG�TICOS Y DE LAS TELECOMUNICACIONES.

Los grandes ajustes econ�micos que han desempe�ado un papel decisivo en la historia del mundo tuvieron lugar al converger un nuevo r�gimen energ�tico y un nuevo r�gimen de las telecomunicaciones. Cuando esa convergencia tiene lugar, la sociedad se reorganiza de una manera totalmente nueva. Por ejemplo, las primeras civilizaciones agr�colas que captaban el agua - Mesopotamia, Egipto, China, India - inventaron la escritura para gestionar el cultivo, el almacenamiento y la distribuci�n de los cereales. Los excedentes de cereales permitieron la expansi�n de la poblaci�n y la alimentaci�n de la mano de obra esclava que, a su vez, aportaba la � fuerza de trabajo � necesaria para impulsar la econom�a. La comunicaci�n escrita y la energ�a almacenada en forma de excedente de cereales marcaron el inicio de la revoluci�n agr�cola, dando origen a la propia civilizaci�n. La primera revoluci�n industrial de principios de la edad moderna fue el resultado de la conjunci�n de la tecnolog�a del vapor generado con carb�n y la imprenta.

Hubiese sido imposible utilizar los c�dices antiguos y las formas de comunicaci�n orales para ordenar el aumento dram�tico del ritmo, la velocidad, el flujo, la densidad y la conectividad de las actividades econ�micas que surgieron a ra�z del motor de vapor generado con carb�n. La primera generaci�n de medios de telecomunicaci�n el�ctricos - el tel�grafo, el tel�fono, la radio, el televisor, la m�quina de escribir el�ctrica, las calculadoras, etc. - convergi� a finales del siglo XIX y a lo largo de los primeros dos tercios del siglo XX, con la introducci�n del petr�leo y la aparici�n del motor de combusti�n interna, convirti�ndose as� en el mecanismo de mando y control de las comunicaciones para la organizaci�n y la comercializaci�n de la segunda revoluci�n industrial. Los a�os 90 fueron testigos de una gran revoluci�n de las telecomunicaciones. La segunda generaci�n de los medios de telecomunicaci�n el�ctricos - ordenadores personales, Internet y las tecnolog�as de comunicaci�n inal�mbricas - lograron conectar a la velocidad de la luz el sistema nervioso central de m�s de 1.000 millones de personas.

Si bien es cierto que la productividad de todos los sectores industriales ha aumentado gracias a las nuevas revoluciones de software y de las telecomunicaciones, su potencial real no ha sido explotado a fondo. Dicho potencial reside en su convergencia con la energ�a renovable, almacenada parcialmente en forma de hidr�geno, para crear los primeros reg�menes de energ�a � descentralizada �. Podr�an utilizarse los mismos principios de dise�o y las mismas tecnolog�as inteligentes que hicieron posible Internet y una red amplia y descentralizada de comunicaci�n global para reconfigurar las redes el�ctricas de manera que las personas podr�n generar su propia energ�a renovable y compartirla de igual a igual, como actualmente se genera y comparte la informaci�n, creando as� un uso energ�tico nuevo y descentralizado.

Actualmente, en los Estados Unidos y en Europa, se est�n realizando ensayos con � redes interconectadas � rudimentarias. La creaci�n de un r�gimen de energ�a renovable, almacenado parcialmente en forma de hidr�geno, y distribuida por redes interconectadas inteligentes, abre la puerta a una tercera revoluci�n industrial y deber�a tener un efecto econ�mico multiplicador tan fuerte en el siglo XXI como la convergencia de la tecnolog�a de la imprenta con las tecnolog�as del vapor en el siglo XIX, y la conjunci�n de las formas de telecomunicaci�n el�ctricas con el petr�leo y el motor de combusti�n interna en el siglo XX. Se vislumbra en el horizonte la tercera revoluci�n industrial, y la primera regi�n que consiga sacar el m�ximo partido a la misma ser� quien marque el ritmo del desarrollo econ�mico del resto del siglo.

La Uni�n europea ya ha iniciado su camino hacia la tercera revoluci�n industrial, estableciendo que el 20 % de la energ�a total generada en el seno de la Uni�n europea en el a�o 2020 debe producirse a partir de fuentes energ�ticas renovables. Al comprometerse con un futuro basado en la energ�a renovable, la Uni�n europea ha sentado las bases de una era econ�mica y sostenible con emisiones cero. Sin embargo, las bases no estar�n completas sin otros dos pilares: la introducci�n de la tecnolog�a de pilas de combustible de hidr�geno y otras tecnolog�as, entre otras acumuladores y bombas de agua individuales, para almacenar energ�a renovable intermitente; y la creaci�n de redes inteligentes para distribuir la energ�a por los continentes o una � red interconectada � inteligente que permita la distribuci�n descentralizada de la energ�a renovable, con el fin de que �sta se pueda producir y compartir con la misma facilidad y transparencia con la que actualmente generan y comparten informaci�n en Internet.

LOS TRES PILARES DE LA TERCERA REVOLUCI�N INDUSTRIAL

Los tres pilares fundamentales, en los que se apoya la Tercera Revoluci�n Industrial, son la energ�a renovable, la tecnolog�a de almacenamiento y las redes el�ctricas inteligentes. �stas deben desarrollarse simult�neamente e integrarse plenamente para que uno cualquiera de ellos pueda desarrollar todo su potencial y para que el nuevo paradigma econ�mico pueda funcionar.

EL PRIMER PILAR: ENERG�A RENOVABLE

Las distintas formas de energ�a renovable - solar, e�lica, hidrol�gica, geot�rmica, maremotriz y biomasa - integran el primero de los tres pilares de la Tercera Revoluci�n Industrial. Si bien es cierto que estas energ�as alternativas todav�a representan un porcentaje peque�o de la combinaci�n global de fuentes de energ�a, su uso est� creciendo r�pidamente a medida que los gobiernos establecen objetivos e indicadores para su uso generalizado y que los costes son cada vez m�s competitivos. Se est�n invirtiendo millones de euros de capital p�blico y privado en la investigaci�n, el desarrollo y la penetraci�n de mercados, a medida que las empresas y los propietarios de viviendas intentan reducir su � huella de carbono� y lograr as� una mayor eficacia energ�tica e independencia.

EL SEGUNDO PILAR: TECNOLOG�A DE ALMACENAMIENTO

Es necesario que el pilar de la energ�a renovable de la Tercera Revoluci�n Industrial sea introducido a la par que el segundo pilar. Con el fin de sacar el m�ximo provecho de la energ�a renovable y reducir as� al m�ximo los gastos, es necesario desarrollar m�todos de almacenamiento con miras a facilitar la conversi�n de los suministros intermitentes de dichas energ�as en recursos fiables. Los acumuladores, las bombas de agua individuales y otros medios ofrecen una capacidad de almacenamiento limitada. Sin embargo, existe un medio de almacenamiento que est� muy extendido y resulta relativamente eficiente. El hidr�geno es el medio universal para � almacenar � las energ�as renovables con el fin de garantizar un suministro estable y seguro para la producci�n de energ�a y, lo que es igualmente importante, el transporte.

El hidr�geno es el elemento m�s ligero y abundante del universo y, utilizado como fuente de energ�a, s�lo genera agua y calor como subproductos. Las pilas de combustible de hidr�geno se han utilizado durante los �ltimos 30 a�os como propulsi�n para nuestras naves espaciales. El hidr�geno se encuentra por toda la Tierra; sin embargo, el hidr�geno libre no se encuentra en la naturaleza. Por el contrario, hay que extraerlo de los combustibles f�siles o de la biomasa. Hoy en d�a, la manera m�s econ�mica de producir hidr�geno comercial es a partir del gas natural mediante un proceso de reformado con vapor. Sin embargo, las reservas de gas natural son finitas, al igual que las del petr�leo y, por lo tanto, no es una fuente fiable. Asimismo, se puede extraer hidr�geno del carb�n y de las arenas bituminosas, si bien esto aumentar�a dr�sticamente la emisi�n de di�xido de carbono a la atm�sfera.

Se podr�a utilizar tambi�n la energ�a nuclear; pero, la cantidad de residuos nucleares aumentar�a considerablemente, el uso del agua dulce disponible para enfriar los reactores se disparar�a, supondr�a una amenaza grave a la seguridad en esta era de terrorismo, e incrementar�a sustancialmente el coste de la energ�a que los contribuyentes y los consumidores tendr�an que pagar. Sin embargo hay otra forma de utilizar el hidr�geno - como medio de almacenamiento de las energ�as renovables. Las fuentes energ�ticas renovables - c�lulas fotovoltaicas, e�lica, hidrol�gica, geot�rmico, maremotriz - se est�n utilizando cada vez m�s para generar electricidad. Esta electricidad puede ser utilizada, a su vez, para liberar el hidr�geno del agua mediante electr�lisis. Asimismo, se puede extraer hidr�geno de cultivos energ�ticos, residuos agr�colas y forestales y residuos org�nicos - conocidos como biomasa - sin necesidad de someterlos a la electr�lisis.

Cabe se�alar que la sociedad de la energ�a renovable es viable en la medida en que parte de la energ�a se pueda almacenar en forma de hidr�geno. Esto se debe a que la energ�a renovable es intermitente. No siempre brilla el sol, no siempre sopla el viento, no siempre fluye el agua si hay sequ�a, y las cosechas agr�colas son variables. Si no se dispusiese de energ�a renovable, no se podr�an generar electricidad y la actividad econ�mica se paralizar�a. Sin embargo, si parte de la electricidad generada, cuando la energ�a renovable fuese abundante, se pudiese utilizar para extraer hidr�geno del agua, �sta se podr�a almacenar para su uso posterior, y la sociedad dispondr�a de un suministro ininterrumpido de energ�a. Las otras tecnolog�as de almacenamiento incluidas las pilas secundarias, los volantes de inercia, los ultracondensadores y similares ofrecen una capacidad de almacenamiento nicho para la red el�ctrica inteligente y complementan el hidr�geno para as� garantizar un suministro seguro de la energ�a disponible. Se puede extraer hidr�geno de la biomasa y se puede almacenar de una manera similar.

El caso de Brasil sirve de advertencia para otros pa�ses sobre las consecuencias negativas derivadas de la dependencia de una energ�a renovable intermitente para la producci�n de electricidad, sin tener en cuenta la necesidad de almacenar una parte de dicha energ�a, en forma de hidr�geno, con el fin de garantizar un suministro constante de electricidad a la red. En Brasil, m�s del 80 % de la electricidad es generada con una fuente de energ�a renovable - agua.1 Brasil sufri� una sequ�a en el a�o 2001. La velocidad del caudal del agua se redujo, y la generaci�n de electricidad disminuy�, provocando apagones el�ctricos en distintos lugares del pa�s. Si Brasil hubiese tenido una infraestructura de hidr�geno, podr�a haber utilizado parte de su excedente de electricidad, producida cuando la capa fre�tica estaba alta, para electrolizar el agua y almacenar el hidr�geno para la producci�n adicional de energ�a durante la sequ�a.

Si bien es cierto que los costes de aprovechamiento de las energ�as renovables son cada vez m�s competitivos, el coste del hidr�geno sigue siendo relativamente alto. Sin embargo, estos costes disminuyen dr�sticamente de a�o en a�o gracias a los avances tecnol�gicos y las econom�as de escala. Adem�s, las pilas de combustible de hidr�geno son como m�nimo el doble de eficientes que el motor de combusti�n interna. Por otro lado, los costes directos e indirectos del petr�leo y el gas en los mercados mundiales siguen aumentando. A medida que nos acercamos al nexo entre la ca�da de los precios de la energ�a renovable y del hidr�geno y la subida de los precios de los combustibles f�siles, el antiguo r�gimen energ�tico dar� paso a una nueva era energ�tica. En marzo de 2007, el Consejo de Europa estableci� las bases para la transici�n hacia la Tercera Revoluci�n Industrial.

La Uni�n europea se ha convertido en la primera superpotencia en adoptar un compromiso vinculante para que el 20 % de la energ�a total generada en el a�o 2020 se produzca a partir de fuentes energ�ticas renovables. Cuando la aportaci�n de las energ�as renovables para la producci�n de electricidad sea significativa, incluso una interrupci�n temporal del suministro solar, e�lico o hidrol�gico podr�a provocar una escasez de suministro, una subida fuerte de los precios y bajadas de tensi�n o apagones. Si se quiere que la Uni�n europea tenga un suministro energ�tico seguro, ser� necesario utilizar el hidr�geno como � medio de almacenamiento � de las energ�as renovables. Asimismo, el hidr�geno es la manera de almacenar y utilizar la energ�a renovable para el transporte.

La Comisi�n europea reconoce que la dependencia creciente de las distintas formas de energ�a renovable ser�a facilitada considerablemente por el desarrollo de la capacidad de almacenamiento de las pilas de combustible de hidr�geno, por lo que, en el a�o 2003, cre� la Plataforma Tecnol�gica del Hidr�geno, un esfuerzo descomunal en materia de investigaci�n y desarrollo que pretende colocar a Europa a la cabeza de la carrera por un futuro basado en el hidr�geno. Las regiones y los gobiernos nacionales de toda Europa ya han comenzado a establecer sus programas de investigaci�n y de desarrollo del hidr�geno, y est�n en las etapas iniciales de introducci�n de las tecnolog�as de hidr�geno en el mercado.

En 2006, la Rep�blica Federal de Alemania destin� 500 millones de euros a la investigaci�n y al desarrollo del hidr�geno, y comenz� a elaborar sus planes para crear una hoja de ruta nacional en materia de hidr�geno, con el objetivo declarado de liderar a Europa y al mundo hacia la era del hidr�geno en el a�o 2020.4 La Canciller Angela Merkel y los miembros de su gabinete han abogado p�blicamente en 2007 por la Tercera Revoluci�n Industrial. En octubre de 2007, la Comisi�n europea anunci� una colaboraci�n p�blico-privada multimillonaria con miras a acelerar la introducci�n de la econom�a del hidr�geno en los 27 Estados miembros de la Uni�n europea, con un enfoque centrado predominantemente en la producci�n de hidr�geno a partir de fuentes energ�ticas renovables.

EL TERCER PILAR: LA RED EL�CTRICA INTELIGENTE

La Uni�n europea ha construido los dos primeros pilares de la Tercera Revoluci�n Industrial mediante una evaluaci�n comparativa de la transici�n ambicioso hacia las energ�as renovables y la financiaci�n de un programa de I+D agresivo en materia de pilas de combustible de hidr�geno. El tercer pilar, es decir, la reconfiguraci�n de la red el�ctrica europea de acuerdo con el modelo seguido para Internet, que permitir� a las empresas y a los propietarios de viviendas generar su propia electricidad y compartirla con otros, est� siendo sometida actualmente a ensayos por parte de las empresas el�ctricas europeas.

La red interconectada inteligente est� compuesta por tres elementos fundamentales. Las mini-redes permiten a los propietarios de viviendas, a las peque�as y medianas empresas ( PYMES ) y a las empresas de gran escala econ�mica generar localmente energ�a renovable usando paneles fotovoltaicos, generadores e�licos, peque�as centrales hidroel�ctricas, residuos animales y forestales, residuos urbanos, etc., y utilizarla para cubrir sus necesidades energ�ticas cuando no est�n conectados a la red. La tecnolog�a de medici�n inteligente permite a los productores locales vender mejor su energ�a a la red el�ctrica principal, y retirar electricidad de la red, consiguiendo que el flujo de electricidad sea bidireccional. La tecnolog�a de redes inteligentes est� implantada en sensores y chips que se encuentran repartidos a lo largo de la red, conectando todos los aparatos el�ctricos. Un software permite conocer la cantidad de energ�a que la totalidad de la red est� utilizando en cualquier momento y en cualquier lugar.

Esta interconectividad puede ser utilizada para reconducir los usos y flujos energ�ticos durante las puntas de consumo m�ximo y m�nimo, e incluso para ajustar en tiempo real el precio de la electricidad. En el futuro, las redes el�ctricas inteligentes estar�n cada vez m�s conectadas en tiempo real a los cambios meteorol�gicos - registrando los cambios de viento, el flujo solar, la temperatura ambiente, etc. - brindando a la red el�ctrica la capacidad de ajustar continuamente el flujo el�ctrico a las condiciones meteorol�gicas externas y a las pautas de demanda del consumidor. Por ejemplo, si la red el�ctrica est� sometida a un pico de demanda energ�tica que puede provocar una sobrecarga de la red debido a un exceso de demanda, el programa inform�tico podr� indicar a la lavadora de un consumidor que reduzca un ciclo de lavado por carga o reducir en un grado la potencia del aire acondicionado. Aquellos consumidores que acepten estos ajustes menores del uso energ�tico ser�n recompensados con descuentos en sus facturas.

Puesto que el precio real de la electricidad var�a a lo largo de las 24 horas, la informaci�n energ�tica en tiempo real abre las puertas a la � fijaci�n din�mica de precios �, lo que permitir�a a los consumidores incrementar o disminuir autom�ticamente su consumo energ�tico en funci�n del precio de la electricidad de la red. Asimismo, la fijaci�n de precios en tiempo real permite a los productores de energ�a locales de miniredes vender autom�ticamente su energ�a a la red o desconectarse definitivamente de la misma. Las redes interconectadas inteligentes no se limitar�n a proporcionar m�s libertad a los usuarios finales a la hora de seleccionar sus opciones energ�ticas, sino tambi�n a crear nuevas eficiencias energ�ticas en la distribuci�n de la electricidad.

Es interesante que el nuevo plan energ�tico europeo haya previsto la red interconectada, con la exigencia que la red el�ctrica sea desacoplada o, cuando menos, sea cada vez m�s independiente de las empresas el�ctricas que generan tambi�n energ�a, de manera que los agentes nuevos - en especial las peque�as y medianas empresas y los propietarios de viviendas - tengan la oportunidad de producir y vender la energ�a a la red con la misma facilidad y transparencia con la que actualmente generan y comparten informaci�n en Internet. La Comisi�n europea ha creado tambi�n una Plataforma europea de Redes El�ctricas Inteligentes y redact� en 2006 un documento estrat�gico con una visi�n a largo plazo para la reconfiguraci�n de la red el�ctrica europea con el fin de transformarla en una red inteligente, descentralizada e interactiva.

En 2007, el Parlamento europeo adopt� una declaraci�n escrita que preconizaba una transici�n a las energ�as renovables, a una econom�a del hidr�geno y a una generaci�n de redes el�ctricas inteligentes, es decir, los tres pilares fundamentales de la Tercera Revoluci�n Industrial. La declaraci�n fue refrendada por una clara mayor�a de los parlamentarios europeos, por los l�deres de los siete partidos pol�ticos europeos m�s importantes y por Hans Poettering, el Presidente del Parlamento de la Uni�n europea. El Parlamento de la Uni�n europea se convirti� as� en el primer �rgano legislativo del mundo que refrendaba oficialmente la estrategia de los tres pilares para la introducci�n de la Tercera Revoluci�n Industrial.

LA PR�XIMA ETAPA DE LA INTEGRACI�N EUROPEA

La Uni�n europea se instituy� inicialmente como la Comunidad Econ�mica del Carb�n y del Acero por la que las naciones europeas se un�an en torno a una pol�tica energ�tica com�n, y posteriormente, con la creaci�n del EURATOM. Ahora, en el 50 aniversario de la creaci�n de la Comunidad Europea, la pol�tica energ�tica vuelve a recobrar su importancia para el futuro de Europa. El sector industrial europeo tiene los conocimientos cient�ficos, tecnol�gicos y financieros necesarios para encabezar la transici�n hacia las energ�as renovables, una econom�a del hidr�geno y una red el�ctrica inteligente y, de este modo, conducir el mundo hacia una nueva era econ�mica. La industria del autom�vil, la industria qu�mica, la ingenier�a, la industria de la construcci�n, las industrias inform�ticas y de las telecomunicaciones y el sector bancario y el sector del seguro de la Uni�n europea, que son una referencia a nivel mundial, llevan la delantera en la carrera hacia la Tercera Revoluci�n Industrial.

La Uni�n europea goza tambi�n de los mercados de energ�a solar m�s grandes y es el l�der mundial en producci�n de energ�a e�lica. Asimismo, la Uni�n europea es l�der en I+D y aplicaciones comerciales en materia de pilas de combustible de hidr�geno. En toda Europa, se est�n desarrollando y probando distintas tecnolog�as de pilas de combustible port�tiles, fijas y transportables, y los primeros productos est�n entrando actualmente en el mercado. De hecho, en las carreteras de los Estados miembros de la Uni�n europea se est�n probando decenas de carretillas, coches, autobuses, y camiones impulsados por pilas de combustible de hidr�genos. Ya est� funcionando el primer submarino alem�n propulsado por hidr�geno; en los Pa�ses Bajos y en Alemania, est�n desarrollando los primeros transbordadores impulsados por hidr�geno, y est� previsto que el primer tren europeo impulsado por hidr�geno entre en funcionamiento en 1020.

La Tercera Revoluci�n Industrial puede facilitar la integraci�n de la infraestructura europea, con el fin de cumplir con la agenda de Lisboa, convirtiendo a Europa en la econom�a m�s competitiva del mundo. Mucho se ha hablado de la posible puesta en pr�ctica de una Directiva de Servicios, que garantice una mayor movilidad en toda la Uni�n europea, sin embargo, no se ha prestado la suficiente atenci�n a la tarea sumamente importante de crear unas redes perfectamente integradas de transporte, electricidad y comunicaci�n, y una pol�tica energ�tica que facilite el flujo y el intercambio de informaci�n, bienes y servicios entre los 27 Estados miembros de la Uni�n. Al promover las energ�as renovables, la infraestructura de hidr�geno y una red interconectada inteligente a lo largo del continente, la Uni�n europea y sus Estados miembros podr�n elaborar un plan de desarrollo econ�mico sostenible, y convertir en realidad el sue�o europeo de un mercado �nico integrado por 500 millones de ciudadanos en la primer mitad del siglo XXI.

IMPULSANDO LA ECONOM�A DE LA UE

La reconfiguraci�n de la infraestructura energ�tica de la Uni�n europea har� posible la creaci�n de nuevas oportunidades comerciales y crear� millones de nuevos trabajos a lo largo de los pr�ximos veinticinco a�os. Y, puesto que la instalaci�n de las tecnolog�as de energ�as renovables y el despliegue de la infraestructura del hidr�geno y de las redes el�ctricas inteligentes est�n geogr�ficamente asociados, se crear� empleo en toda Europa. Las inversiones mundiales en energ�as renovables alcanzaron la cifra r�cord de 74.000 millones de euros en 2006, y se espera que aumente hasta 250.000 millones de euros para el a�o 2020, y 460.000 millones para el a�o 2030. Actualmente, las actividades relacionadas con la producci�n, el funcionamiento y el mantenimiento de las instalaciones de energ�as renovables representan aproximadamente dos millones de empleos en todo el mundo. Un estudio reciente demuestra que el n�mero de empleos creados por euro invertido ( y por kilovatios-hora producidos ) en tecnolog�as energ�ticas limpias y renovables es entre 3 y 5 veces mayor que el n�mero de empleos creados para la producci�n de electricidad a partir de combustibles f�siles.

La Uni�n europea es la m�s adecuada para liderar la Tercera Revoluci�n Industrial. Al convertirse en la primera superpotencia en fijar un objetivo vinculante del 20 % como cuota de las energ�as renovables para el a�o 2020, la Uni�n europea ha puesto en marcha el proceso con el fin de ampliar el cupo de energ�as renovables en la combinaci�n de fuentes de energ�a. Para poder reflejar el nuevo compromiso con los objetivos superiores en materia de energ�a renovable, el Banco Europeo de Inversiones ha aumentado sus inversiones en energ�as renovables, y tiene previsto financiar cr�ditos por un importe superior a 800 millones de euros anuales. La industria alemana de la energ�a renovable factur� 21.600 millones de euros en 2006 y emple� a 214.000 trabajadores. La previsi�n de crecimiento de empleo de la industria es de 244.000 a 263.000 puestos de trabajo para 2010, 307.000 a 354.000 para 2020, y 333.000 a 415.000 para 2030.

Los otros 26 Estados miembros de la Uni�n europea tambi�n est�n creando empleos nuevos en la medida en que van incorporando las fuentes energ�ticas renovables para cumplir el objetivo de la pol�tica de emisiones cero. La energ�a renovable en la Uni�n europea gener� 8.900 millones de euros en ingresos en 2005, y est� previsto que aumente hasta 14.500 millones de euros para 2010. Cabe esperar que se creen m�s de 700.000 empleos en la Uni�n europea para 2010 en el �mbito de la generaci�n de electricidad a partir de fuentes energ�ticas renovables.15 Se prev� que para 2050 cerca del 50 % de la energ�a primaria y el 70 % de la electricidad producida en la Uni�n europea se generar� a partir de la energ�a renovable, y crear� varios millones de empleos nuevos. La Uni�n uropea ha avanzado tambi�n en financiaci�n de la investigaci�n y desarrollo de la econom�a del hidr�geno. Se estima que el valor del mercado europeo de hidr�geno era de aproximadamente 283 millones de euros en 2005, y cabe esperar que aumente un 15 por ciento anual hasta alcanzar los 569 millones de euros en 2010.

La Plataforma Tecnol�gica del Hidr�geno ha invertido hasta la fecha m�s de 500 millones de euros en la preparaci�n de la tecnolog�a de hidr�geno y pilas de combustible para su uso comercial. Cabe esperar que el sector privado invertir� 5.000 millones de euros adicionales a lo largo de los pr�ximos 10 a�os para la introducci�n del hidr�geno en el mercado. Asimismo, est� previsto que la Uni�n europea invertir� entre 320 y 350 millones de euros anuales entre 2007 y 2015, lo que supondr�a una inversi�n total de aproximadamente 7.400 millones de euros para lograr que la econom�a del hidr�geno sea una realidad en la segunda d�cada del siglo XXI. La industria europea de pilas de combustible podr�a generar m�s de 500.000 empleos para el a�o 2030. La perspectiva de poner en funcionamiento el tercer pilar de la Tercera Revoluci�n Industrial, es decir la red el�ctrica inteligente de la Uni�n europea, ha puesto de manifiesto el creciente entusiasmo del sector privado y p�blico, justo cuando Europa se enfrenta al reto de renovar una red el�ctrica ineficiente y anticuada erigida hace cincuenta a�os, convirti�ndola de una infraestructura electromec�nica de la segunda revoluci�n industrial en una infraestructura digital de la Tercera Revoluci�n Industrial.

La Tercera Revoluci�n Industrial exigir� una reconfiguraci�n completa de los sectores del transporte, de la construcci�n y de la electricidad, creando nuevos bienes y servicios, originando nuevas empresas y promoviendo nuevas cualificaciones profesionales. El sector del transporte es la tercera causa de emisiones de gases que causan el calentamiento global antropog�nico, tras los edificios y la ganader�a. La industria del transporte representa un siete por ciento del PIB europeo, y un 5 por ciento del empleo. La transici�n desde los motores de combusti�n interna impulsados por gasolina a las pilas de combustible de hidr�geno con emisiones cero de la mayor�a de las modalidades de transporte - carretillas, ciclomotores, coches, camiones, autobuses, trenes, buques y buques de pasajeros - durante la segunda y la tercera d�cada del siglo XXI crear� nuevas oportunidades comerciales y generar� empleos nuevos en todas las industrias relacionadas con el transporte y en todos los pa�ses miembros de la Uni�n europea.

La reconfiguraci�n del sector del transporte exigir� la fabricaci�n comercial a gran escala de pilas de combustible, la fabricaci�n en serie de hidr�geno como combustible, la construcci�n de una infraestructura de distribuci�n del combustible en el conjunto del continente, el redise�o de los veh�culos, y la creaci�n de nuevos programas inform�ticos relacionados con el transporte, lo que permitir� crear nuevas sinergias y tendr� un efecto multiplicador importante. Se estima que la construcci�n de un sistema comercial de transporte de hidrogeno en la Uni�n europea para 100 millones de veh�culos podr�a costar varios cientos de millones de euros. Si bien es cierto que los costes son enormes, las cifras resultan interesantes si las comparamos con lo que costar�a mantener la econom�a actual del transporte de gasolina y combusti�n interna. El Consejo Mundial de la Energ�a ha estimado que mantener y ampliar la econom�a de gasolina norteamericana durante los pr�ximos 30 a�os costar�a m�s de $1.3 billones. Puesto que la Uni�n europea tiene aproximadamente el mismo n�mero de veh�culos que los Estados Unidos, el coste en Europa ser�a similar.

El coste podr�a incluso ser superior a medida que nos aproximamos a agotamiento de las reservas de petr�leo, y el cambio clim�tico en tiempo real comience a tener impactos ecol�gicos y econ�micos negativos en todo el continente. La cuesti�n fundamental que nos debemos plantear es si debemos continuar financiando un r�gimen energ�tico y un sistema de transporte en declive, o si debemos llevar a cabo la transici�n hacia las energ�as renovables y la econom�a del hidr�geno conexa para la mayor�a de las modalidades de transporte. La industria de la construcci�n es el tercer mayor empleador en la Uni�n europea y, en 2003, representaba un 10 por ciento del PIB, y un 7 por ciento del empleo en la UE-15. La mayor parte de la industria se dedica a la construcci�n de edificios, que son una de las principales fuentes del calentamiento global antropog�nico. Los edificios de todos el mundo consumen entre el 30 y el 40 por ciento de toda la energ�a producida, y son los responsable de unos porcentajes similares de emisiones de CO2.

En este caso, las cifras son entre el 40 y el 45 por ciento, respectivamente. Dicha industria, al igual que la del transporte, crear� nuevas oportunidades comerciales y generar�s empleo a medida que Europa avance en la implantaci�n de la Tercera Revoluci�n Industrial. El mandato de eficiencia energ�tica y las evaluaciones comparativas de energ�a renovable recientemente anunciadas por la Uni�n europea est�n logrando una participaci�n creciente en la � construcci�n verde �. Por ejemplo, Espa�a est� exigiendo que todos los edificios de nueva construcci�n incorporen directamente en las infraestructuras las tecnolog�as de energ�a solar. La construcci�n � verde � crear�, de aqu� al a�o 2030, miles de empresas y servicios nuevos, y generar� millones de empleos nuevos a medida que los edificios nuevos y actuales se metamorfoseen para transformarse en edificios de la segunda revoluci�n industrial que utilizan dise�os, materiales, tecnolog�as y normativas y c�digos de construcci�n de la Tercera Revoluci�n Industrial.

En el futuro, los tres pilares de la Tercera Revoluci�n Industrial se integrar�n tanto en los edificios como en las modalidades de transporte. El sector de la electricidad de la Uni�n europea alcanz� en el a�o 2003 una facturaci�n anual de cerca de 112.000 millones de euros, y represent� un 1,5 por ciento del PIB.29 En 2004, la industria empleaba a 608.000 personas en la UE-15. Se estima que la reconfiguraci�n de la totalidad de la red el�ctrica de la Uni�n europea durante los pr�ximos 30 a�os para crear una red interconectada de acuerdo con el modelo seguido por Internet, costar� m�s de 750.000 millones de euros, y generar� decenas de miles de empleos. En muchos casos, ser� preciso formar a los trabajadores en ingenier�a energ�tica y tecnolog�a de la informaci�n y comunicaci�n ( TIC ) para que puedan desempe�ar sus trabajos. Al ser la primera en comercializar los productos, la Uni�n europea se podr� convertir en el l�der de la Tercera Revoluci�n Industrial, lo que le dar� una ventaja comercial en la exportaci�n a todo el mundo de conocimientos y equipos tecnol�gicos.

La fabricaci�n de una nueva generaci�n de tecnolog�as de energ�as renovables, la producci�n de pilas de combustible port�tiles y fijas, la reinvenci�n del autom�vil, el redise�o de los edificios y de la infraestructura existente en Europa utilizando las mejores pr�cticas arquitect�nicas verdes, la reconfiguraci�n de la red el�ctrica, y la producci�n de todas las tecnolog�as, y los bienes y servicios conexos que conforman una econom�a de tecnolog�a avanzada de la Tercera Revoluci�n Industrial tendr�n un efecto econ�mico multiplicador que se extender� hasta mediados del siglo XXI.

 

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