
Los domingos son testigos del desembarco de las orquestas en la peatonal de San Telmo. Si no llueve, cerca del mediodia empiezan a correr los pianos en carritos. Normalmente, un estuche queda abierto para recibir algunas "colaboraciones", los banquitos se ponen en fila, los dedos se calientan y el tango arranca como banda de sonido predilecta. Con adoquines y todo.
O.T. El Afronte
Humberto Primo 343 de 12 a 17
