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Yo quisiera llegar a la dulzura de las almas -que no han tenido necesidad de llegar hasta ah�, Porque poseen esa dulzura perdida que fue una gracia original,- porque no tropiezan con nada y penetran en todo, pacific�ndolo, Sabiendo seguir los movimientos que no son suyos, -levantar el tallo de los seres sin romperlos. Pero tengo todav�a mis rudezas y is aversiones -y distingo mal mi rigidez de la rectitud de la gracia. No me ci�o a ella, no abdico en ella, - me preocupa mi propia complaciencia. Levanto mis pecados como tentaciones m�s altas, -refinamientos a los cuales los dem�s nunca llegar�n. Desprecio en cierto modo aquellos que no siguen mi camino - y aparto a los que quieren acompa�arme, para estar solo. Me acepto como un �dolo que es preciso admirar,- y le doy la esperanza para luego quit�rsela. Por haberlo comrendido, siento tal tristeza -que te pedir�a, por piedad, que me humillaras. Pero te suplico que me concedas esa dulzura de las almas -que no han tenido necesidad de llegar hasta ah�.
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