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�ngel del exilio
Perdido entre las h�medas cavidades del tiempo ra�z oscura, tocando va los abisales c�rculos de un sue�o.
Se entrega al duro oficio del existir, conoce la envoltura estelar del sufrimiento, el plomo y la sequ�a de su ciega mansi�n.
Un reino visceral le rodea, vive el �ltimo descenso de su edad. Dice: �No tengo patria aqu�. Puedo hacer de la noche mi infierno.�
Redondel de sal, d�lmen ca�do, inclina su soledad en la tierra, descifra los signos de un osario secreto, el calor de una boca que a su boca se niega.
Polen de niebla es, culpa en la frontera del mal, llama que inventa una nueva armadura para la desdicha.
En vano se despide del d�a. Oye: � �ngel del exilio, despierta.�
La f�bula no tiene fin. En el r�o de la muerte, el olvido se deshiela.
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