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Los olvidados d�as
Henos aqu�, oh tierra coronada de errantes lluvias y martirios, rozando las p�lidas guirnaldas de un tiempo alimentado por el llanto, como una sorda leyenda flotante en las aguas de un olvido, humeante brisa arrastrada por la honda marea del invierno.
Henos aqu�. Mas �qui�n oye en sus sienes lo que tu ronco farol pregona? Todos dicen: ��Los muertos ya murieron y el polvo los deshizo��.Se olvidan. �Qu� importa el exang�e nocturno, la rosa podrida en las fr�as ciudades? �A qu� remover la huella que deja el tronco volcado por el musgo?
Estamos aqu�. Vivimos. La �ltima barca llevar� la historia de nuestros d�as: ��Se amaron. Ni la niebla ni el odio borraron la m�sica que ard�a en sus gargantas��. Y entonces, �a d�nde retornar? �Por qu� goteante rama hallar tu boca hecha hiedra? No, no puede el coraz�n deshacer la trenza de un recuerdo y decir s�lo una palabra: ��Sucedi�.
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