LA HORA DE LOS CULPABLES

Escribe ORLANDO MAZEYRA GUILLEN

 

5 de Setiembre del 2001

 

Comentario Publicado en el Diario EL COMERCIO y en el Diario Deportivo TodoSport

Es la hora de los culpables, es la hora de empezar otro “proceso” (como tantas veces). Otra vez nos mataron la ilusión, el Chino Recoba fue nuestro verdugo, como lo fue el Matador Salas hace cuatro años.

¿Y dónde están los culpables? Que levanten la mano y saquen pecho no sólo Delfino y compañía  sino también esa prensa limeña centralista que apoyó y defendió la decisión de jugar otra vez en Lima pisoteando a la provincia  (esa provincia que también tiene derecho a ver a su selección) y renunciando estúpidamente a la ventaja innegable que constituye jugar en la altura.

Si señores, Ecuador es la más clara muestra, los norteños con un equipo ordinario se hicieron fuertes de locales, su gran aliado fue la altura quiteña que le permitió hacer del estadio Atahualpa su fortín donde sólo claudicó ante la albiceleste argentina (un equipo de otro lote). En cambio acá elegimos nuevamente a “Lima la horrible” esa capital que ya está cansada de presenciar eliminaciones, desde hace dos décadas que nos arrastramos en la eliminatoria (perdimos cinco de ocho partidos de local).

Digan presente, esos que decían que los arequipeños son regionalistas y que no iban a apoyar a la selección. Qué ridículo, pues  todo el Perú a través de la pantalla chica ha visto a una afición capitalina que llena el estadio pero cuando ve a su equipo en desventaja se ahoga en su propio silencio. O no recuerdan el anterior Perú-Uruguay en el ’97 cuando terminó el primer tiempo 0-1 con gol de  Recoba, el estadio fue un silencio sepulcral hasta que el “Chorri” hizo magia, allí recién despertaron, pero el hincha debe ser incondicional, debe alentar los noventa minutos debe dejar los pulmones en la cancha.

Que digan presente también esos seudo-periodistas que hablaban de que Perú debe respetar su “identidad” y su “estilo de juego”, ¿Pero de qué identidad hablamos, del toque de balón improductivo, del fútbol sin arcos que practicamos? La prensa nos mete en la cabeza eso no sólo al hincha sino también al jugador una idea equivocada del fútbol.

Dicen por allí que el argentino sale a la cancha seguro de que va a ganar, en cambio el peruano no sabe si ganará pero de lo que sí está seguro es que va a “tocar bonito”.

Hoy por hoy se comenta que “para que el país cambie sólo falta que cambiemos nosotros”, entonces cambiemos porque ese fútbol añejo del taquito de Cueto y de la guachita de Uribe es un fútbol de otros tiempos (ahora no sirve), en el setenta nos resultó porque el fútbol era así, ahora es más físico, más estratégico antes se jugaba caminando y con arqueros fofos, el mismo Rivaldo dice que si él hubiera jugado en el Brasil del 70 se hubiera “paseado” en la cancha y no le falta razón porque esos jugadores eran lentos y no es un dislate decir que estos tiempos el físico les daría apenas para jugar  un cuarto de hora y nada más .

Acá decimos que nuestra escuela  es la brasilera, veamos entonces como a nuestros maestros la realidad les ha pegado una cachetada violenta, se han dado cuenta que ese fútbol atildado ya no resulta, es anacrónico. Ahora hay que jugar a la “argentina”, los gauchos son el estigma del fútbol total, juegan rápido (palabra clave) y matan a los rivales.

Todos nos conocen de memoria, todos los vecinos dicen que el peruano toca bien la pelota y nada más. Nuestros rivales vienen y nos regalan la pelota, nosotros tocamos pero ellos hacen los goles, y con los goles se gana el partido. Cuando entendamos que con goles iremos alguna vez al mundial recién cambiaremos y como decía el Mago Markarián que “el hecho de tener la pelota no significa manejar el partido”, recordemos que los guaraníes nos regalaron la pelota en Asunción y con ella nos metieron una  canasta de goles (Cinco goles en Asunción). La realidad es dura, busquemos una nueva identidad, un nuevo derrotero futbolístico, porque nuestra percepción del fútbol está fuera del contexto.

Lo bueno de tocar fondo es que ya no se puede caer más, empecemos a escalar poco a poco, firme pero buscando otra ruta, miremos el río de la Plata, quizás por allí encontramos  una nueva escuela, porque la actual ya colapsó hace rato.

Finalmente, si decimos que la selección es el equipo de todos, ojalá le demos una buena lectura a este fracaso y pensemos que si Ecuador lo hizo con la altura porqué nosotros no.

Opciones: Arequipa, Cuzco, Huancayo, Cerro de Pasco. Es momento de aprovechar nuestra geografía y es hora de demostrar que verdaderamente es el equipo de todos.

© 2002-2003 por Orlando Mazeyra Guillén. Todos los derechos reservados.
Correo Electrónico: [email protected]

1