1) ¿Cómo es posible que Pablo diga que el misterio que ha permanecido oculto desde los tiempos eternos se ha manifestado mediante las escrituras de los profetas? ¿Acaso no hacía pocos años que Jesús anduvo por Jerusalén predicando y dando testimonio de sí mismo? ¿Por qué citar a los profetas como los que le han informado de la vida de Jesús, si puede citar al propio Jesús que estuvo con Pedro, al cual visitó el propio Pablo? ¿Pedro no le contó a Pablo todas las cosas que hizo Jesús y que más tarde relatarían los evangelios? Pues parece ser que no, porque Pablo desconoce todo lo que cuentan los evangelios.


2) Los evangelistas tuvieron que hilar fino, y algunas veces sus conclusiones acerca de cómo tuvo que ser la vida del Salvador fueron grotescas y ridículas como veremos más adelante.


3) Lo que no se explica es que si tuvieron esa pieza de museo entre las manos no haya llegado hasta nuestros días, pues los monjes la habrían guardado como oro en paño.


4) Los escritos en la antigüedad eran considerados de manera muy distinta a la actual. La obra que salía del autor original no se consideraba acabada, sino que el copista muchas veces se creía en el deber de mejorar el texto y poner palabras que al autor se le habían olvidado o incluso matizarlas, pues aunque los evangelistas fueron inspirados por el Espíritu Santo, como hombres que eran podían cometer errores. Como hemos visto al final del Apocalipsis, el autor, sabiendo que los copistas contemporáneos tenían la costumbre de añadir o quitar pasajes a su antojo, amenaza abiertamente a aquél que se atreva a desvirtuar su mensaje.


5) Comparemos por ejemplo la llamada de los primeros apóstoles en Marcos y Mateo para darnos cuenta hasta dónde copia Mateo de Marcos:

Marcos 1, 16: "Peripatwn de para thn zalassan ths Galilaias eiden Simona kai Andrean ton adelfon autou ballontas amfiblhstron en th zalassh hsan gar alieis."
Mateo 4, 18: "Peripatwn de (o Ihsous) para thn zalassan ths Galilaias eiden (duo adelfous) Simona (ton legomenon Petron) kai Andrean ton adelfon autou ballontas amfiblhstron eis thn zalassan hsan gar alieis."

Mateo copia todas las palabras del versículo de Marcos, pero añade el sujeto Jesús y algunas aposiciones al nombre de Simón . El texto entre <> es lo que añade nuevo el Pseudo Mateo. Si se quitan las palabras contenidas entre los paréntesis tendremos el texto de Marcos. De este versículo de Marcos, el Pseudo Mateo ha tomado el 100% de los términos y ha utilizado exactamente el mismo orden sintáctico de Marcos.

Marcos 1, 17: "Kai eipen autois deute opisw mou kai poihsw umas alieis anzropwn."
Mateo 4, 19: "Kai [legei] autois deute opisw mou kai poihsw umas alieis anzropwn."

El texto entre corchetes es lo que ha variado el Pseudo Mateo del texto de Marcos. El texto entre <> es lo que ha omitido. Mateo cambia el aoristo eipen por el presente histórico legei. También omite geneszai. El significado de la frase no varía en absoluto, y los cambios hechos son superficiales. Otra vez Mateo toma sintagmas enteros de Marcos y respeta escrupulosamente el orden de palabras de aquél.

Marcos 1, 18: "Kai euzews afentes ta diktua hkolouzhsan autw."
Mateo 4, 20: "(Oi) [de] euzews afentes ta ditua hkolouzhsan autw."

Mateo añade el sujeto oi que es redundante porque el griego, a diferencia del inglés, ya tiene la marca de persona en el verbo hkolouzhsan. Cambia la conjunción kai de marcos por de y omite la redundancia de autwn en Marcos. Como se puede observar, Mateo por ahora no se atreve a hacer grandes cambios con respecto a su modelo. Lo sigue fielmente.

Marcos 1, 19: "kai probas ekeizen eiden Iakwbon ton tou Zebedaiou kai Iwannhn ton adelfon autou kai autous en tw ploiw katartizontas ta diktua."
Mateo 4, 21: "Kai probas ekeizen eiden (allous duo adelfous) Iakwbon ton tou Zebedaiou kai Iwannen ton adelfon autou en tw ploiw (meta Zebedaiou tou patros autwn) katartizontas ta ditua (autwn) / kai ekalesen autous."

Otra vez se da la utilización de las mismas palabras y del mismo orden sintáctico nada más que añadiendo cosas nuevas que son datos superficiales. El texto de Marcos late tras el de Mateo...

Marcos 1, 20: "Kai ekalesen autous/ kai afentes [ton patera autwn zebedaion en tw ploiw meta twn mizwtwn apelzon opisw autou]."
Mateo 4, 22: "(oi) de (euzews) afentes [to ploion kai ton patera autwn hkouzesan autw]."

¡Por fin Mateo innova algo en su evangelio y se suelta de la mano de Marcos! Aunque tristemente lo único que ha hecho es resumir o empobrecer el texto para decir lo mismo...


6) En verdad que el autor del evangelio de Lucas debería ser médico como la tradición cristiana afirma, porque se dedica a amputar, operar y reanimar los errores y disparates que arrastraban el evangelio de Marcos y sobre todo el de Mateo. Suprime por ejemplo los pasajes de Marcos en los que Jesús se muestra demasiado humano, dominado por la ira, la indignación o la locura:

"Llegados a casa, se volvió a juntar la muchedumbre, tanto que no podían ni comer. Oyendo esto sus deudos, salieron para apoderarse de él, pues decíanse: Está fuera de sí. Los escribas, que habían bajado de Jerusalén, decían: Está poseído por Beelcebul, y por virtud del príncipe de los demonios echa a los demonios" (Marcos 3, 20 y ss)

Lucas, como buen médico, al leer el evangelio de Marcos y observar que Jesús presenta síntomas de demencia, extirpa el pasaje de Marcos, como si de un tumor maligno se tratara, no copiándolo, para que de esta manera en su evangelio aparezca un Jesús más sereno y lúcido.


7) La Biblia de los LXX o la Septuaginta contenía varios errores de traducción. Como los evangelistas utilizaron esta traducción griega, pues tan lejos estaban ya de su cultura hebrea que ni eran capaces de leer el Antiguo Testamento en su lengua original, citaron profecías con errores de traducción, y los líos que formaron fueron colosales. El error más famoso fue el citar un versículo de Isaías en el que se hablaba de una virgen... Los evangelistas vieron en este versículo una profecía acerca de María, la madre de Jesús. Pero nada más lejos de la realidad, pues como veremos, no era una virgen la que daba a luz, sino simplemente una muchacha que no necesariamente tenía que ser virgen.


8) La cara dura de los traductores es gigantesca. Dicen que sus traducciones son directas de los textos originales, y aunque saben que Mateo cita de la traducción griega y que por tanto cita de un texto de segunda mano y poco fiable por sus errores, mantienen traduciendo como virgen una palabra que simplemente es muchacha. La cuestión es mantener inmaculada a María, aunque la honestidad filológica se vea mancillada... La biblia Nácar-Colunga es buen ejemplo de ello. Bueno es que en el pasaje de Mateo se traduzca el texto citado por el evangelista del modo como aparece, es decir haciendo aparecer el término virgen puesto que Mateo se hace eco de un texto en el que aparece parthenos. Pero es incomprensible que se traduzca Isaías 7, 14 de la siguiente manera:

"He aquí que la virgen grávida da a luz, y le llama Emmanuel."

Que nosotros sepamos estos traductores no utilizaron la Biblia de los LXX para traducir el libro de Isaías, sino que se fueron al original hebreo, pues así mismo lo publicitan en su obra. Para explicar semejante desaguisado anotan el pasaje de la siguiente manera: "La palabra hebrea correspondiente significa propiamente doncella; pero ya la versión griega de los LXX da el sentido específico de virgen (parthenos)..." Los señores Nácar-Colunga intentan justificar su traducción diciendo que almah significa doncella, término que en castellano significa joven, y específicamente la que es virgen. Pero ese es un rasgo del castellano no presente en el término hebreo, el cual significa simplemente joven que puede o no ser virgen. Y lo más llamativo es que citan a la Biblia de los LXX como prueba de ello, la cual no es más que una traducción tardía hecha por setenta gramáticos alejandrinos. La biblia Nácar-Colunga da más autoridad a la biblia de los LXX que al propio Isaías...

La traducción católica de Nácar-Colunga, aunque se pretenda por muchos, no es dogma de fe, y algunos filólogos valientes y por no ello no creyentes, no se dejaron de llevar por la tonta fe para torcer el sentido de un texto y hacerlo casar con la doctrina de su escisión cristiana. Ejemplo de ello es la Biblia Dios habla hoy en la que se traduce el pasaje de Isaías de la siguiente manera:

"La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel"

El texto lo anotan de la siguiente manera: "El texto hebreo emplea aquí la palabra almá, que en otros contextos se ha traducido por muchacha o jovencita (cf. Gn 24.43; Ex 2.8; Sal 68.25; Cnt 6.8). Ese término designa a una muchacha joven, en edad de contraer matrimonio o incluso casada. La versión griega de los Setenta (LXX) tradujo el hebreo almáh por la palabra griega parthenos, que significa virgen. De este modo, el texto de Isaías se enriqueció con una perspectiva mesiánica que no poseía en su forma original. Esta relectura mesiánica no carecía por completo de fundamento, porque las palabras de Isaías se fundaban en la promesa del Señor a David, es decir, en una palabra profética que contenía como en germen toda la esperanza mesiánica de Israel. Por eso, Mt pudo citar esta profecía como anuncio de la concepción virginal de Jesús (cf. Mt 1.23)." La sinceridad del traductor merece nuestro respeto, ya que bien explica que la palabra hebrea designaba a una muchacha joven soltera o incluso casada, y que por lo tanto podía haber conocido varón. Luego el término "doncella" esgrimido por los señores Nácar y Colunga no es más que una treta para defender a capa y espada la virginidad de María, la cual como veremos no le interesaba mantener de por vida ni al propio Mateo.


9)El niño de la profecía se llamará Emmanuel y no Jesús, dos nombres con distintos significados y significantes. Realmente la profecía no se cumplió, como se atrevió a afirmar Mateo, pues el niño tendría que haberse llamado Emmanuel y no Jesús, como sus padres le pusieron

Como además vemos en la primera traducción la profecía está destinada para una persona en concreto, Ajaz, y no para José ni María, la cual tendrá cumplimiento inmediato en los tiempos de Ajaz y no setecientos años después. Tendrá cumplimiento cuando los dos reyes abandonen el territorio ocupado. Además llama la atención que esto ocurrirá antes de que el niño sepa desechar lo malo y elegir lo bueno; si se tratara de Jesús que es el mismo dios Yavé encarnado no se entiende que no sepa distinguir entre lo bueno y lo malo. Siempre se nos ha dicho que Jesús nació sin pecado ni mancha y que siempre supo elegir lo bueno porque era Dios.

Simplemente para comprobar que cualquier persona puede descontextualizar un texto y darle el sentido que quiera, citemos un fragmento de las Bucólicas de Virgilio en el cual los primeros cristianos vieron también una profecía sobre el nacimiento de Jesús.

"Vino por fin del poema de Cumas la edad culminante; larga cadena de siglos emerge en un nuevo comienzo; vuelve la Virgen de nuevo y de nuevo el imperio Saturnio, ya descendencia novel desde el cielo elevado nos mandan. Tú al niño apenas nacido (con quien la raza de hierro comenzará a declinar, mientras surge la de oro doquiera), Casta Lucina, socorre..."

Antes de calificar al pagano Virgilio de profeta mesiánico debemos ver el contexto. La Virgen a la que aquí se refiere Virgilio es la diosa Justicia, que vuelve de nuevo a morar con los hombres, puesto que se marchó de su compañía al cielo. Y el niño es hijo seguramente de algún amigo de Virgilio, quizás el propio Augusto o un símbolo de bonanza futura. Porque en el mundo de los símbolos humanos, el nacimiento de un niño presagia un cambio hacia mejor.

Esta es la primera perla de Mateo, el evangelista más despistado de todos. Les prometemos que como ésta habrá muchas más.

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