LA DESOCUPACIÓN SUBE, EL SALARIO Y LAS CONDICIONES DE VIDA BAJAN

El primer cuatrimestre del año, junto con el de 1980 fueron los períodos en que más desocupados se produjeron en nuestro país. Entre puestos efectivos y cese de Planes Trabajar suman alrededor de 26.000 trabajadores los que quedaron en la lona.

En tanto la mitad de los asalariados (4,5 millones) cobran menos de $400 por mes y tan sólo el 83%, o sea 700 mil superan los $1.000 mensuales, según la consultora Equis sobre la base de datos proporcionados por el INDEC. El estudio arroja que sobre unos 8,8 millones de trabajadores, el 91,7%, es decir 8 millones de trabajadores ganan menos de $1.000 al mes de los cuales 1,3 millones apenas recibe $200, de los cuales el 90% trabajaría en negro, el 50% de los que ganan menos de $500 también se encontrarían dentro de esta categoría.

Según cifras del Ministerio de Trabajo, en comparación con el 98 la caída salarial registrada es del orden del 11%. Si consideramos los últimos 6 años el estudio indica que de los 3,5 millones de asalariados de Capital y el Gran Buenos Aires los salarios cayeron más de un 20%, el promedio salarial de los que trabajan en blanco bajó de $1.017 a $841 y el de los que trabajan en negro bajó de $610 a $505, en tanto que las cesantías en el sector son tres veces superiores a los trabajadores en blanco.

En este escenario no puede resultar extraño la baja producida en el último año en el consumo de productos básicos para la canasta familiar como la leche y el arroz.

LA DESREGULACIÓN DE LAS OBRAS SOCIALES

Si bien este es un tema que merece un análisis más profundo que deberá ser abordado en un trabajo especial, donde temas tales como el origen y significado de las mismas (no olvidar que su legalización fue parte de los negociados entre Onganía y los dirigentes sindicales llamados en aquel entonces "participacionistas") tiene que ser analizado desde un punto de vista de clase, a nadie escapa que la liquidación de las mismas viene siendo exigida desde hace años por parte de los monopolios y el imperialismo, a través de los acuerdos con el FMI.

En línea con ello y una vez alcanzada la Reforma Laboral, el gobierno de la Alianza pretende marchar decididamente contra las mismas con el objetivo, en primera instancia de pasar de las casi 300 que existen en la actualidad a alrededor de 50, a través de fusiones, absorciones, consorcios, etc., y así dar un paso más que los actuales gerenciamientos, a cargo de las empresas de medicina privada. Las Obras Sociales manejan alrededor de 2.500 millones de dólares anuales, cifra muy interesante para los monopolios, a los cuales De la Rúa no piensa desilusionar.

 

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