Es casualidad la situación en el senado?

Pocas cosas son capaces de asombrarnos a esta altura del partido. Los hechos del senado no nos toman por sorpresa y si bien constituyen una situación excelente para desnudar frente a los trabajadores al régimen de dominación político: la democracia burguesa; pareciera que una vez más aunque el costo pagado es alto, será resuelta por el sistema en su propio beneficio. No es el primer hecho que desnuda la esencia antiobrera, antipopular y profundamente corrupta de las instituciones burguesas, pero si tal vez uno de los más claros y donde la relación entre corrupción y los sufrimientos de los trabajadores, con la aprobación de una ley como la de reforma laboral, aparecen directa y evidentemente relacionados.

Las coimas y los favores existen desde siempre, leyes por favores personales, por tantos puestos en las estructuras burocráticas del sistema, por tantos planes trabajar, o como en este caso por tanto efectivo contante y sonante.

Pero ¿Qué sucedió en esta oportunidad que al sistema se le fue aparentemente la situación de las manos? Hay sectores entre los que se cuenta la iglesia por un lado y el imperialismo por otro, ( este último al que a veces la excesiva voracidad coimera de la burocracia criolla le complica algunos negocios) que desde hace años vienen alertando que este tipo de desprolijidades desgasta demasiado las instituciones capitalistas y lo que ellos denominan seguridad jurídica. Un paso más alejados de las cotidianas luchas por las migajas que se caen de la mesa del poder, observan con preocupación el deterioro del sistema.

El FREPASO en su momento se consolidó como fuerza política de la burguesía, levantando fundamentalmente la bandera de la transparencia y la lucha contra la corrupción, en una sintonía fina con los intereses y las previsiones de los estrategas de Washington.

Claro que en la Alianza, con la UCR que le dio la necesaria proyección nacional, de alguna manera se melló ese perfil "anticorrupción" pues el partido de Alfonsín es también ducho en las lides de la rosca y las coimas. Sin embargo aunque un poco deshilachado ese fue el estandarte central y lo único que en realidad dijeron, mas allá de asegurar que seguirían aplicando las políticas del Fondo Monetario, en el proceso electoral y lo que en franjas sobre todo de las capas medias despertó cierta moderada esperanza.

Hoy la realidad termina de hacer añicos esos frágiles sueños de la pequeña burguesía, Los trabajadores más allá de que la hayan votado fueron un poco más escépticos con los cantos de sirena de la supuesta transparencia encarnada por la Alianza, luego en los hechos de Corrientes y en muchísimos otros, fue quedando más claro de que lado está la fuerza gobernante.

El desgaste para un gobierno relativamente nuevo es altísimo, no va un año de gobierno y los recursos para seguir manteniendo un mínimo de expectativas populares comienzan a escasear, sobre todo cuando la situación económica demuestra que la crisis, la recesión y el crecimiento de la miseria están y seguirán instalados por largo tiempo en la economía local y en un mundo que no deja prever nada distinto. El propio economista jefe del FMI en el comienzo de la asamblea anual de ese organismo en Praga, dijo claramente que la recesión lejos de haber concluido nos tiene reservadas aun bastantes penurias, a confesión de partes relevo de pruebas.

Es allí donde Chacho y algunos otros hombres del sistema conscientes de esta situación se montaron sobre un escándalo que de cualquier manera seguramente habría estallado, ( a la burguesía también se le van las cosas de las manos) y lo intentan utilizar como una operación de recuperación de algo del prestigio perdido. Es cierto también que en esto operan las propias internas del sistema, indudablemente Chacho ve la posibilidad de replantar al alicaído FREPASO, e incrementar su propia cuota de poder personal, de cara a futuras presidenciales. De cualquier forma hasta aquí el escándalo del senado no ha sido más que una cortina de humo que como tal puede desvanecerse dejando al descubierto una realidad que en este periodo no ha hecho sino agravarse.

Aquí aparecen 2 posturas dentro del propio sistema, la de los que mortalmente comprometidos con las prebendas y las coimas con las que siempre funcionó el sistema de partidos y organizaciones burguesas locales, aspiran a algunos retoques superficiales y archivar el asunto lo más rápidamente posible. Y la de los que en sintonía con las recomendaciones Yankees, conscientes del grado de deterioro de las instituciones burguesas y atentos a algunas experiencias internacionales, ( el caso Venezuela les genera pánico) creen necesario una jugada más fuerte al estilo de una mano pulite local, que le permitiría al sistema una reoxigenación y una recreación de las expectativas populares e incluso de sectores del progresismo y el centrismo, que ya se han ilusionado con las posibilidades de una gran batalla contra la corrupción.

También la izquierda electoralista ha salido en sus distintas variantes a posicionarse sobre el tema evidenciando en la mayoría de los casos un oportunismo y miopía políticas fatales.

Están los que tratan de montarse sobre esas contradicciones internas del sistema, argumentando que esto genera condiciones para luchar contra la corrupción, sin comprender que el propio poder puede si la situación lo apremia encabezar la lucha contra algunos de sus corruptos mandándolos a la cárcel, en aras de defender el funcionamiento global de la estructura del estado burgués.

Otros igualmente encandilados con la situación creen nuevamente en el suicidio espontaneo del capitalismo y salen a ofrecernos sus recetas mágicas que por supuesto ni siquiera le hacen cosquillas al enemigo de clase. Por ejemplo el MST propone disolver la cámara de senadores porque es una institución casi feudal, cosa que compartimos, y construir un parlamento popular unicameral, el PO propone la convocatoria a una asamblea constituyente y varias propuestas más que caminan por el mismo sendero, diríamos institucional. El problema planteado es quien disuelve al senado, quien convoca a asamblea constituyente, más allá de la abnegada labor de la militancia que reproduce con honestidad y consecuencia estos planteos, debemos advertir que no hacen sino realimentar por izquierda al propio estado burgués y a su régimen democrático, mientras no este en juego el poder cualquiera de esas propuestas en ultima instancia puede ser implementada por la propia burguesía como jugada salvadora que recree sus propias instituciones.

Mientras tanto los trabajadores mirán la situación y las posturas de unos y otros con desconfianza, escepticismo y en el caso de las propuestas de la izquierda reformista con cierta perplejidad y extrañeza. Por abajo las luchas se multiplican: una vez más los laburantes que dependen de las distintas órbitas del estado como los docentes, los de la salud y otros, a pesar de sus direcciones o mejor dicho en medio del corset que estas les construyen, enfrentan el feroz ajuste en esa área, desocupados, estudiantes, luchadores de derechos humanos contra los genocidas y por la libertad de los presos, y muchísimos más multiplican las batallas cotidianas contra las consecuencias de la podredumbre del sistema, pero como en toda esta etapa en el marco de una considerable dispersión.

Por eso es una tarea imprescindible levantar bien alto la critica frontal a esta democracia corrupta del capital financiero, que es una cárcel para los trabajadores y el pueblo. Las instituciones, las leyes y los mecanismos que sustentan al poder burgués, son siempre en el capitalismo profundamente ilegítimos porque están construidos para legalizar el primer y más esencial acto de corrupción, que es la explotación del trabajo asalariado y la extracción de plusvalía. Pero aquí además para poder aplicar las políticas del FMI y el imperialismo han violado hasta sus propias normas, demostrando que cuando se trata de salvar al sistema no hay reglas para respetar. El que sufrimos es un régimen que se asienta sobre el genocidio de una generación de luchadores, sobre un océano de sangre con el que se ahogó en la década del 70 los anhelos de justicia y libertad de nuestro pueblo.. Es sobre esa base de horror, tortura y muerte que se levantan estas democracias corruptas de fin de siglo. Hoy utilizan una nueva forma de terrorismo, ideológico y psicológico, acudiendo permanentemente al chantaje sobre las masas, manteniendo latente por diversos mecanismos los recuerdos del horror, demostrando de paso que el enemigo es astuto hasta para robarnos la bandera de la memoria, que ellos intentan utilizar para inmovilizar y chantajear a los luchadores y garantizar el equilibrio y la paz de los cementerios que han pretendido imponernos, no solo aquí si no en todo el continente.

Para ilustrar esto podríamos hacer un ejercicio de imaginación y pensar como seria un parlamento con muchos Ortega Peña, ¿Podrían allí pasar leyes por coimas? O un sindicalismo con muchos Tosco ¿Podrían pasar tan fácilmente las reformas laborales antiobreras? O un periodismo con muchos Walsh, o Massetti ( Jorge Massetti fundador del EGP) ¿Seria este circo amarillista que le hace de coro perramente al poder, podrían mentirnos tan fácil y ocultarnos la verdad como hacen hoy? O un movimiento revolucionario dirigido por Santucho, Pujals, Quieto, Osatinski, Olmedo y tantos otros. Es indudable que si vivimos como vivimos, si sufrimos este régimen repodrido es porque los corruptos de siempre asesinaron a lo mejor de nuestra clase y nuestro pueblo y que esa es la base material sobre la que se levanta este circo de mediocridad y coimas.

Por eso es necesario instalar una amplia campaña de propaganda denunciando el carácter estructural y de clase de la corrupción. Simultáneamente debemos impulsar la idea de que a la corrupción de los capitalistas hay que oponerle la lucha y la organización, esto es las semillas de un nuevo poder de los de abajo. Ese es el problema central, una vez más frente a las crisis que sacuden a los de arriba no debemos enredamos en el juego que ellos nos proponen, en sus espacios "democráticos", en su "legalidad", el poder, no necesariamente en un sentido inmediato, sino en la perspectiva de su disputa, sigue siendo el problema central de todo proyecto revolucionario.

Por eso creemos que el camino es multiplicar la lucha y la organización de los trabajadores, articulando una campaña de denuncia y pelea contra toda la legislación antiobrera y antipopular aprobada en él ultimo periodo, en ese marco, en concreto contra la reforma laboral y por su derogación; contra la destrucción de las obras sociales que no son propiedad de algún burócrata trasnochado sino de los trabajadores en su conjunto; contra la destrucción de la educación publica que con la aplicación de la ley federal de educación además de dejar a decenas de miles de docentes en la calle y con salarios de hambre, nos garantizan un futuro de ignorancia y miseria obligada; contra la destrucción de la salud publica que en la Capital federal implica ni más ni menos que pasar de los 34 hospitales Públicos existentes a solo 5 de cabecera y 5 más especializados. Hay que construir un programa mínimo de lucha para la etapa detrás del cual ir encolumnando a todos los dispuestos a enfrentar estas políticas. En el terreno organizativo y metodológico hay que seguir el ejemplo que nos marcan las experiencias más avanzadas y exitosas de las luchas populares del último período, como Tartagal, los pescadores de Mar del Plata, o los Choferes de la Internacional para mencionar los ejemplos más claros. Asambleas de base para dirigir, pasando por encima de burócratas y traidores, organización y disposición a enfrentar a la patronal y el estado de los capitalistas en todos los terrenos necesarios, confianza solo en nuestras propias fuerzas, en síntesis organización y lucha decidida como semillas de un nuevo poder, el del proletariado y el pueblo que será el encargado de barrer con el sistema y sus lacras.

Debemos trabajar desde la CNT y en su fortalecimiento, concebida como una coordinadora de trabajadores, organizaciones sindicales y sociales clasistas y en la perspectiva de ir acumulando hacia la construcción de una nueva Central Obrera que sea genuina representante del interés de estos, como parte del conjunto de instrumentos políticos que habrá que construir para la disputa del poder.

Simultáneamente desde lo más avanzado de nuestro pueblo en lucha irán surgiendo los nuevos Che, los nuevos Toscos, nuestro deber es trabajar para generarnos las mejores condiciones para la construcción y reagrupamiento de la vanguardia a la que hay que organizar en un partido de nuevo tipo, un partido de hombres nuevos, el de la revolución y el socialismo, capaz de contribuir a retomar en un nuevo peldaño la larga batalla del pueblo Argentino contra el hambre y la represión, conduciéndolo definitivamente a conquistar ese largo y anhelado sueño de la patria socialista.

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