La CIA aplicaría un metódico plan de desestabilización en el hermano país de Chile que concluiría con el golpe dirigido por el Genocida Pinochet, contra el gobierno popular de Salvador Allende. El legítimo presidente de la nación transandina le dio una lección al mundo y a tanto charlatán supuestamente democrático, que cuando de acuerdo a los planes imperiales debía dejarle el poder a los milicos, lo hacían sin chistar. El compañero presidente entregó su vida en la resistencia al golpe, convirtiéndose en ejemplo de los que durante las oscuras décadas siguientes combatirían al nefasto régimen de ¨Pinochet.
Hoy el país hermano sufre una de las democracias posmodernas de la región, en las que se siguen aplicando disciplinadamente los planes siempre genocidas del imperialismo y los monopolios, en este contexto solo queda por exclamar camaradas Chilenos por nuestros muertos y por el futuro la lucha continua, ¡ hasta la victoria Final! Cuando por fin se abran las grandes alamedas y pase el hombre nuevo para construir la nueva sociedad.