| Ahora que se habla de mejorar el espect�culo futbol�stico, que se pretende jerarquizar al popular deporte, ha surgido entre los dirigentes de "mentalidad empresaria", lo que bien podr�a llamarse snob por lo extranjero. Se sugiere que el espect�culo necesita de estrellas,mitos, ilusiones y ante la imposibilidad de obtenerlos en el �mbito local, debe busc�rseles, allende nuestras fronteras. No vamos a poner en duda la eficacia de la formula el plan tiene �ngulos ben�ficos, pero puede caerse en una mala ejecucion. Inclu�dos por esa dial�ctica empresaria, se est� menospreciando al jugador criollo, sin medir sus justas posibilidades. Y a cambio podemos incurrir en el vicio de adquirir en el exterior lo que el exterior ya no quiere o est� a punto de desechar. La justificacion de mayores ingresos en taquilla no puede ser razon suficiente, para que anulemos la promocion de jugadores menores, para llegar un d�a al rid�culo de reconocer que nuestro f�tbol no tiene otro fundamento que el dinero. - Nuestros vecinos de El Salvador pasan algo de ello. Poblados sus conjuntos por pseudo-estreIlas for�neas, ha perdido las ra�ces de su propio futbol, que ni siquiera volver� a encontrar por las v�as de reglamentaciones limitativas a los extranjeros. Encandilados por las luces m�gicas de la "dial�ctica empresaria", olvidaron su cantera, el respaldo de su propio f�tbol. No sabemos que har�n para reconstruir lo perdido por ahora se conforman, con saber que "el espect�culo" es muy bueno, pero que los jugadores propios son malos y sus representaciones nacionales no tienen la calidad y fuerza suficientes para abrir mercados ni sustentar la m�stica de un buen f�tbol. Acaso han perdido hasta la garra que les mantuviera en sitial de primera fila en el circuito. Esto es lo que nos impulsa a afirmar que el plan es bueno, aunque puede correrse el riesgo de una mala ejecuci�n Gastar.,aunque se haga en demas�a, no es comprar. Ni gastar mucho es comprar , Ni gastar mucho es comprar bien. El f�tbol espectaculo exige jugar bien y en consecuencia las inversiones deben hacerse en raz�n de f�tbol. Si vamos a recurrir al expediente de contrataciones foraneas debe hacerse cuidando establecer una selecci�n que compense el sacrificio realizado. Bienvenidos sean los jugadores extranjeros, aplaudimos la llegada de nuevas caras y el costo de sus adquisiciones, pero que ello al mismo tiempo signifique el arribo de buenos jugadores. No debe equivocarse el camino,enceguecidos por esa luminosidad de la dialectica empresarial para olvidarnos del futbol cualquier equivocaci�n podr�a acarrearnos grandes decepciones que mermaran publico y espect�culo; a matar nuestras divisiones inferiores (de si ya bastante abandonadas) y a la inflaci�n de los valores en eI mercado interno (fen�meno que ya se siente), tornando m�s caro a un modeto jugador local que a un extranjero de nombre Debe recordarse que la inflaci�n la provoca quien hace la moneda, no quien la consume y ese fen�meno inflacionario crece si los valores de consumo escasean, taI como acontece en el f�tbol nacional. Mermada la producci�n en las divisiones inferiores, en raz�n directa del desaliento que surge por su desplazamiento a manos de los extranjeros y la limitaci�n de oportunidades, nada debe extra�ar experimentar una baja en el f�tbol propio. y si a ello se agrega que la incrustaci�n de extraneros en nuestros cuadros, posterga la promoci�n de valores. Obligados a jugar en raz�n de su costo, del valor invertido por el Club que les contrato, inconcientemente constituyen el valladar en que se estrellan muchas ilusiones y se malogran grandes jugadores Algo mas debe decirse: el futbol nacional,mal como anda, a traves de sus selecciones ha conquistado un buen nombre en el �mbito centromericano. Ahora se nos quiere ganar y se nos busca para eso. Pero si para mejorar el negocio se quiere alcanzar el nivel de espect�culo de otras latitudes, buena la idea. Encomiable intenci�n. Mas no por producir espect�culo, olvidemos formar "artistas" que lo nutran y mantengan. No se trata de producir grandes "equipos", en el supuesto que lleguen a serlo, con base en la incrustaci�n e importaci�n de jugadores, pero sin alm�cigos. Si ese fuera el camino, llegar�amos a contar con reservas tan caras como los titulares, ya que al no producirlas a nivel dom�stico, tambi�n tendr�amos que importarlas. Debe pensarse que la producci�n propia no ha dejado de ser negocio para el consumo interno y a�n para la exportaci�n o que el negocio del espect�culo, es incompatible con el de la producci�n. Esta �ltima se ha descuidado, al grado que no puede decirse al momento que.haya un solo Club que le preste atencion preferente. Acaso s�lo Municipal se encuentre empe�ado en la empresa; el resto ni siquiera la consideran. A ello se suma la escasa atenci�n y ninguna promoci�n que se realiza entre las divisiones inferiores de la Federaci�n de F�tbol. El camino sugerido por la "dial�ctica empresaria" puede ser una soluci�n, siempre que no se descuide el otro aspecto. Incurrir en tal error provocar�a un desastre que no solo se mide quetzales. En el f�tbol rentado tambien son: dinero, capital y bienes gananciales los jugadores que pueden malograrse en su pubertad deportiva. Hasta ahora lo que se ha sugerido es gastar, no comprar. Lo primero casi es sin�nimo de dilapidar, lo segundo es invertir , Gastar no es comprar. y por ello advertimos el peligro a que puede llevarnos el encadilamiento y el ruido.La formaci�n de equipos-espect�culo con base en nombres for�neos, de ninguna manera podr�a justificar la postergaci�n del f�tbol nacional, aunque conlleve el �xito en taquilla. Cuidado con las alucinaciones, se�ores dirigentes................. |
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