Santiago de Cali 28-05-2002
Sala Plena Corte Constitucional
fax: [1] 3367582 Recurso de Súplica
Ref: Expediente D-4052
Demanda de inconstitucionalidad
Sala Plena Corte Constitucional
contra el artículo 1 (parcial) ley 57 de 1926
Actor: Edgar Rico Briñez
Magistrado: Jaime Cordoba Triviño
5. Primeros elementos de súplica
Cuando el poder legislativo mediantes leyes como la 57 de 1926 declaró obligatorio
el descanso en día domingo, con este acto separó a la nación de los principios de
obediencia de la ley de Dios, [Exodo 20]
"La consecuencia de este acto se observa en la ruina actual que vive nuestra nación.
Es una ruina respecto a la cual sólo podremos invocar "la protección de Dios" como
reza en el preámbulo de C.P si cumplimos con la condición de obediencia a los requerimientos divinos."Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre,
en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá
a gozarse sobre tí para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres. Cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos
escritos en este libro de ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu
corazón y con toda tu alma." [Deuteronomio 30:10-11]
"La iniquidad que prevalece extensamente hoy puede atribuirse en cierta medida al hecho
de que no se estudian ni se obedecen las escrituras; porque cuando la palabra de
Dios es desechada, se rechaza su poder para refrenar las malas pasiones del corazón
natural. Los hombres siembran para la carne, y de la carne siegan corrupción.
"Al poner a un lado la Biblia se ha abandonado la ley de Dios. La doctrina por la cual
se enseña que los hombres quedan revelados de obedecer a los preceptos divinos, ha
reducido la fuerza de la obligación moral, y abierto las compuertas de la iniquidad
que inunda al mundo. La perversidad, la disipación y la corrupción lo están arrasando
como un diluvio abrumador. Por doquiera se ven envidias, malas sospechas, hipocresía,
enajenamiento, emulación, contienda y traición de los cometidos sagrados, complacencia
de las concupiscencias. Todo el sistema de los principios religiosos y las doctrinas,
que debiera formar el fundamento y el esqueleto de la vida social, se asemeja a una
masa tambaleante, a punto de caer en ruinas."
"En los últimos días de la historia de esta tierra, la voz que habló desde el Sinaí
sigue declarando: "No tendrás dioses ajenos delante de mí." [Exodo 20:3] El hombre
opuso su voluntad a la de Dios, pero no puede acallar la voz del mandamiento. El
espíritu humano no puede eludir su obligación para con una potencia superior. Pueden abundar
las teorías y las especulaciones; los hombres pueden procurar oponer la ciencia a
la revelación, y así descartar la ley de Dios; pero la orden se repite cada vez con
más fuerza: "Al Señor tu Dios adorarás y él solo servirás." [Mat. 4:10]
"Es imposible debilitar o reforzar la ley de Jehová. Tal como fué, subsiste. Siempre
ha sido, y siempre será, santa, justa y buena, completa en sí misma. No puede ser
abrogada ni cambiada. Hablar de "honrarla" o "deshonrarla" no es sino usar un lenguaje
humano."
"La oposición de las leyes humanas a los preceptos de Jehová producirá el último gran
conflicto de la controversia entre la verdad y el error. Estamos entrando ahora en
esa batalla, que no es simplemente entre iglesias rivales que contienden por la supremacía, sino entre la religión de la Biblia y las religiones de las fábulas y tradiciones.
Los agentes que se han unido contra la verdad están ya obrando activamente. La santa
Palabra de Dios, que nos ha sido trasmitida a un costo tan elevado de sufrimientos
y derramamiento de sangre, no se aprecia. Son pocos los que la aceptan realmente como
norma de vida. La incredulidad prevalece en forma alarmante, no solo en el mundo,
sino también en la iglesia. Muchos han llegado a negar doctrinas que son las mismas
columnas de la fe cristiana. Los grandes hechos de la creación como los presentan los escritores
inspirados: la caída del hombre; la expiación; la perpetuidad de la ley, todas estas
cosas son rechazadas por los que profesan ser cristianos. Miles de los que se aprecian de tener conocimiento, consideran como evidencia de debilidad el tener confianza
implícita en la Biblia, y para ello es prueba de saber el cavilar con respecto a
las Escrituras y anular sus verdades más importantes mediante explicaciones que pretenden espiritualizarlas.
"Al rechazar la verdad, los hombres rechazan al autor de ellas. Al pisotear la ley
de Dios, se niega la autoridad del Legislador. Es tan fácil hacer un ídolo de las
falsas doctrinas y teorías como tallar un ídolo de madera o piedra. Al representar
falsamente los atributos de Dios, Satanás induce a los hombres a que se formen un falso concepto
con respecto a él. Muchos han entronizado un ídolo filosófico en lugar de Jehová,
mientras que el Dios viviente, tal cual está revelado en su Palabra, en Cristo y
en las obras de la creación, no es adorado más que por un número relativamente pequeño.
Miles y miles deifican la naturaleza al paso que niegan al Dios de ella. Aunque
en forma diferente, la idolatría existe en el mundo cristiano de hoy tan ciertamente
como existió en el antiguo Israel en tiempos de Elias. El Dios de muchos así llamados sabios,
o filósofos, poetas, políticos, periodistas, -el Dios de los círculos selectos y
a la moda, de muchos colegios y universidades y hasta de muchos centros de teología-
no es mucho mejor que Baal, el dios-sol de los fenicios."
"Ninguno de los errores aceptados por el mundo cristiano ataca más atrevidamente la
autoridad de Dios, ninguno está en tan abierta oposición con las enseñanzas de la
razón, ninguno es de tan perniciosos resultados como la doctrina moderna que tanto
cunde, de que la ley de Dios ya no es más de carácter obligatorio para los hombres. Toda nación
tiene sus leyes que exigen respeto y obediencia; ningún gobierno podría subsistir
sin ellas; es posible imaginarse que el Creador del cielo y de la tierra no tenga
ley alguna para gobernar los seres a los cuales creo? Supongamos que los ministros más
eminentes se pusiesen a predicar que las leyes que gobiernan a su país y amparan
los derechos de los ciudadanos no estaban más en vigencia, que por coartar las libertades
del pueblo ya no se les debe obediencia. Por cuánto tiempo se tolerarían semejantes
prédicas? Pero es acaso mayor ofensa desdeñar las leyes de los estados y de las naciones
que pisotear los preceptos divinos, que son el fundamento de todo gobierno?"
"Más acertado sería que las naciones aboliesen sus estatutos y dejaran al pueblo hacer
lo que quisiese, antes de que el Legislador del universo anulase su ley y dejase
al mundo sin norma para condenar al culpable o justificar al obediente. Queremos
saber cuál sería el resultado de la abolición de la ley de Dios? El experimento se ha hecho
ya. Terribles fueron las escenas que se desarrollaron en Francia cuando el ateísmo
ejerció el poder. Entonces el mundo vió que rechazar las restricciones que Dios impuso
equivale a aceptar el gobierno de los más crueles y despóticos. Cuando se echa a un
lado la norma de justicia, queda abierto el camino para que el príncipe del mal establezca
su poder en la tierra."
"Los que enseñan al pueblo a considerar superficialmente los mandamientos de Dios,
siembran la desobediencia para recoger desobediencia. Rechácense enteramente los
límites impuestos por la ley divina y pronto se despreciarán las leyes humanas. Los
hombres están dispuestos a pisotear la ley de Dios por considerarla como un obstáculo para
su prosperidad material, porque ella prohibe las prácticas deshonestas, la codicia,
la mentira y el fraude; pero ellos no se imaginan lo que resultaría de la abolición
de los preceptos divinos. Si la ley no tuviera fuerza alguna, porqué habría de temerse el
transgredirla? La propiedad ya no estaría segura. Cada cual se apoderaría por la
fuerza de los bienes de su vecino, y el más fuerte se haría el más rico. Ni siquiera
se respetaría la vida. La institución del matrimonio dejaría de ser baluarte sagrado para
la protección de la familia. El que pudiera, si así lo desease, tomaría la mujer
de su vecino. El quinto mandamiento sería puesto a un lado junto con el cuarto. Los
hijos no vacilarían en atentar contra la vida de sus padres, si al hacerlo pudiesen satisfacer
los deseos de sus corazones corrompidos. El mundo civilizado se convertiría en una
horda de ladrones y asesinos, y la paz, la tranquilidad y la dicha desaparecerían
de la tierra."
"La doctrina de que los hombres no están obligados a obedecer los mandamientos de Dios
ha debilitado ya el sentimiento de la responsabilidad moral y ha abierto anchas las
compuertas para que la iniquidad aniegue el mundo. La licencia, la disipación y la
corrupción nos invaden como ola abrumadora. Satanás está trabajando en el seno de las
familias. Su bandera flota hasta en los hogares de los que profesan ser cristianos.
En ellos se ven la envidia, las sospechas, la hipocresía, la frialdad, la rivalidad,
las disputas, las traiciones y el desenfreno de los apetitos.
"Todo el sistema de doctrinas y principios religiosos que deberían formar el fundamento
y marco de la vida social, parece una mole tambaleante a punto de desmoronarse en
ruinas. Los más viles criminales, echados en la cárcel por sus delitos, son a menudo
objeto de atenciones y obsequios como si hubiesen llegado a un envidiable grado de
distinción. Se da gran publicidad a las particularidades de su carácter y a sus crímenes
. . . Los tribunales están corrompidos. Los magistrados se dejan llevar por el deseo
de las ganancias y el afán de los placeres sensuales. La intemperancia ha obcecado
las facultades de muchos, de suerte que Satanás los dirige casi a su gusto. Los juristas
se dejan pervertir, sobornar y engañar. La embriaguez y las orgías, la pasión, la
envidia, la mala fe bajo todas su formas se encuentran entre los que administran las
leyes. "La justicia se mantiene a lo lejos, por cuanto la verdad está caída en la
calle, y la rectitud no puede entrar." [Isaías 59:14] CS 639-643
"Desde el origen de la gran controversia en el cielo, el propósito de Satanás ha consistido
en destruir la ley de Dios, para realizarlo se rebeló contra el Creador y, aunque
expulsado del cielo, continuó la misma lucha en la tierra. Engañar a los hombres
para inducirlos a transgredir la ley de Dios, tal fue el objeto que persiguió sin cejar.
Sea esto conseguido haciendo a un lado toda la ley o descuidando uno de sus preceptos,
el resultado será finalmente el mismo. El que peca "en un solo punto" manifiesta
menosprecio por toda la ley; su influencia y su ejemplo están del lado de la transgresión;
y viene a ser "culpado de todos" los puntos de la ley. . . [Santiago 2:10]"
"El Sábado fué santificado en ocasión de la creación. Tal fue ordenado para el hombre
. . Por haber reposado en sábado, "bendijo Dios el día séptimo y santificólo," [Génesis
2:3] es decir, que lo puso aparte para un uso santo." DG 248
En el Sinaí en tiempos de Moisés cuando le fueron entregadas las tablas de los Diez
mandamiento. [Exodo 16:23][Exodo 20] "La ley no se proclamó en esa ocasión para beneficio
exclusivo de los hebreos. Dios los honró haciendolos guardianes y custodios de su ley; pero habían de tenerla como un santo legado para todo el mundo. Los preceptos
del Decálogo se adaptan a toda la humanidad, y se dieron para la instrucción y gobierno
de todos. Son diez preceptos, breves, abarcantes, y autorizados, que incluyen los
deberes del hombre hacia Dios y hacia sus semejantes; y todos se basan en el gran principio
del amor. "Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas
tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y a tu prójimo como a ti mismo." [Lucas
10:27, Deuteronomio 6:4,5, Levítico 19:18] En los diez mandamientos estos principios
se expresan en detalle, y se presentan en forma aplicable a la condición y circunstancias
del hombre." PP 312
"El sábado no era para Israel solamente sino para el mundo entero. Había sido dado
a conocer al hombre en el Edén, y como los demás preceptos del Decálogo, es de obligación
imperecedera. Acerca de aquella ley de la cual el cuarto mandamiento forma parte,
Cristo declara: "Hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá
de la ley." [Mateo 5:18] Así que mientras duren los cielos y la tierra, el sábado
continuará siendo una señal del poder del Creador."
En la edad media "Aunque sumida la tierra en tinieblas durante el largo periódo de
la supremacía papal, la luz de la verdad no pudo apagarse por completo. . . En los
países que estaban fuera de la jurisdicción de Roma existieron por muchos siglos
grupos de cristianos que permanecieron casi enteramente libres de la corrupción papal. Rodeados
por el paganismo, con el transcurso de los años fueron afectados por sus errores;
no obstante siguieron considerando la Biblia como única regla de fe y adhiriéndose
a muchas de sus verdades. Creían estos cristianos en el carácter perpetuo de la ley de
Dios y observaban el sábado del cuarto mandamiento. Hubo en el Africa central y entre
los Armenios de Asía iglesias que mantuvieron esta fe y esta observancia. CS 69
Hoy "así como Dios llamo a los hijos de Israel a salir de Egipto para que pudieran
guardar su día de reposo, así también llama a su pueblo a salir de Babilonia para
que no adore a la bestia o a su imagen. El hombre de pecado que pensó en cambiar
los tiempos y la ley, se ha exaltado a sí mismo por encima de Dios, presentando un día de reposo
falso al mundo; el mundo cristiano ha aceptado a este hijo del papado, lo ha prohijado
y alimentado, desafiando a Dios al quitar su monumento conmemorativo y establecer
un día de reposo rival. [Daniel 7:25, Apocalipsis 13:11-17 ] CBA Apocalipsis 18:1-5
Cuando el Edén vuelva a florecer en la tierra, el santo día de reposo de Dios será
honrado por todos los que moren debajo del sol. "De sábado en sábado" los habitantes
de la tierra renovada y glorificada, subirán "a adorar delante de mí, dijo Jehová"
[Isaías 66:23]
, como parte del pueblo Adventista del Séptimo Día reconocemos la inmensa responsabilidad
que tenemos para beneficiar a cada ser humano y mediante la Palabra de Dios y el
ejemplo debemos beneficiar al individuo a su familia y por ende ayudar a elevar en
todas las esferas de la sociedad evitando así su corrupción. Y no podemos cumplir con
este propósito cuando somos inconsecuentes o cuando se nos impide cumplir con lo
que creemos. La Corte Constitucional refiriendose a las religiones entiende su importancia
y valor para beneficiar la sociedad: "En epocas de libertad y de tolerancia, las religiones y en su caso las iglesias, se
hacen presentes de modo público y organizado en las sociedades, para permitir que
dichos cometidos sean objeto de respeto, continuidad y reproducción; están vinculadas
con las más delicadas actividades familiares y en buena medida han permitido fijar con
certeza algunas de las relaciones civiles más importantes entre los hombres.
"Son de tal trascendencia dichas expresiones de la vida en sociedad, que su reconocimiento,
garantía y protección institucional hacen parte de las aspiraciones ideológicas y
doctrinarias más destacadas del pensamiento contemporaneo, hasta el punto de considerarlas como uno de los derechos humanos más importantes, como una libertad pública
sustancial y como un derecho constitucional fundamental.
" Este reconocimiento de la Corporación hecho en 1994 es un nuevo elemento que no estuvo
presente en la sentencia [C-568/93] y pero coincide con el espíritu que ha llevado
a presentar ante la Corporación el nuevo proceso [D-4052]
En el tiempo presente para cumplir con las palabras "Vosotros sois la sal de la tierra"
o "Vosotros sois la luz del mundo" [Mateo 5:13,14] es nuestro deseo guardar libremente
el día sábado, y no tener inconvenientes legales que nos lo impidan. Pero no solamente lo pedimos para nosotros, también rogamos para que la Corte Constitucional devuelva
el curso en que se ha desviado la nación al apartarse de la voluntad del Creador
cuando se ha legislado acerca del descanso obligatorio en día domingo. Ya hemos contemplado las consecuencias que debe sufrir el hombre, la familia y el país por apartarse
de la amorosa voluntad de Dios. Rogamos el favor atienda nuestra demanda [D-4052]
e incorpore [bajo el #5
] como parte de ella esta aclaración contenida en el presente numeral y declare inconstitucional
e inexequibles los apartes de las leyes que se oponen a los principios de la carta
magna y a la voluntad del Creador.
B. Otros elementos de súplica
Acatando la voluntad del magistrado sustanciador respetuosamente se continua en el
proceso de aclarar los numerales de la demanda [D-4052] que se diferencian en relación
a la sentencia [C-568 de 1993] de tal manera que le puedan permitir ver en diferente
perspectiva el proceso de demanda y así pueda reconsiderar el rechazo de la demanda.
B1. Tanto en el proceso [D-4052] como en la sentencia [C-568/93] se demanda el artículo
1 de la Ley 57 de 1926, pero en el proceso [D-4052] el artículo de la constitución
para el cual se invoca protección es art. 25 de la C.P. A diferencia de los artículos expuestos en la sentencia [C-568/93] que fueron el art. 1, 7, y 19.
Miremos ahora en lo cualitativo tal diferencia:
El numeral 3.2.1 [D-4052] se solicita hacer respetar el derecho de Dios a recibir
adoración como creador en día sábado. Porque mal hacemos en el preámbulo de la C.P.
invocar "la protección de Dios" cuando incumplimos con la condición de obediencia
a sus mandamientos para recibir su bendición. Este motivo no aparece dentro de los diez argumentos
del demandante presentados en la sentencia [C-568/93].
En el numeral 3.2.2 y 3.2.3 [D-4052] el actor se apoya en nuevos elementos jurídicos
que no existían en la sentencia [C-568/93] como es el numeral 8 de la sentencia T-982/2001
en el cual se protege el derecho constitucional de los Adventistas del Séptimo Día a guardar el día Sábado. Este argumento es nuevo [Año 2001] y el actor lo hace
parte de su demanda es un nuevo elemento no aparece dentro de los diez argumentos
del demandante presentados en la sentencia [C-568/93] y que invita tanto Magistrado
ponente como a la Sala Plena de la Corte Constitucional a reconsiderar el auto de rechazo
del proceso [D-4052].
El numeral 3.4.1 [D-4052] se plantea la dificultad recurrente que tenemos los Adventistas
del Séptimo Día para conseguir un empleo donde se nos permita separar el día sábado
como santo en recuerdo a nuestro Creador y por ende no hacer trabajos comunes en
dicho día. Nuestra condición raya en una crisis que se acerca a la angustia, porque
ademas de la condición de desempleo que existe en el país, para quienes deseamos
separar el día sábado como santo para Dios nos encontramos con la dificulta o casi
imposibilidad de para vender nuestra fuerza de trabajo mediante un empleo, y al no poder emplearnos
entonces no tenemos con que comprar para satisfacer nuestras necesidades, es para
nosotros un asunto vital cuya seriedad y urgencia se observa los diferentes procesos que se han presentado en años anteriores como son C-568/93, T-539A/93, C-1261/2000,
T-982/2001.
Esto último lo presento como un indicador del problema. Para ilustrar mejor lo mencionado
quiero hacerles recordar que como antecedentes del proceso mediante el cual nació
la Constitución Política de 1991 se presentaron diferentes opiniones, hechos, y movimientos que expresaban la urgente necesidad de una constituyente, pero la anterior
carta política la de 1886 no contemplaba las reformas por dicho medio, sin embargo
la sociedad no se quedó con los antiguos marcos constitucionales, se le devolvió
el valor al constituyente primario y se hicieron las reformas que la sociedad deseaba.
De la misma manera para el asunto que nos ocupa la sociedad ha cambiado, hemos dejado
de ser un estado confesional, y en la presente demanda se ha podido aclarar que
hay al menos un argumento jurídico nuevo respecto de los que existían en 1993, por
tanto suplico al Magistrado ponente, al Magistrado sustanciador y a la Sala Plena para
que acepten la demanda [D-4052]. De esta forma se proteja el derecho constitucional
de los Adventistas del Séptimo Día para que puedan guardar el día sábado como santo
y de esta manera poder servir a Jehová, -tal derecho se ve amenazado por el artículo 1
(parcial) ley 57 de 1926 que obliga a descansar en día domingo- Protegiendo tal derecho
la Alta Corporación nos evita que para mantener la lealtad a Dios, tenga que ser
a expensas de nuestros derechos entre los hombres.
Quiero agradecerles la atención concedida y el respeto dedicado al presente negocio,
Edgar Rico Briñez
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