CAUSA OBRERA N° 6
LAS
PLATAS DE PINOCHET
Pinochet, además de asesino ha resultado ser un
miserable ladrón, coimero, traficante de armas, amasando una fortuna entre
cuatro a ocho millones de dólares, depositada en el banco Rigss de EEUU, además
de lujosos departamentos que tiene en Santiago(en 1976 le costo 16.690 UF, unos
283.430.000 pesos de hoy en día). Valparaíso, Viña del mar, Iquique y Arica.
Por el Melocotón pagó un millón de dólares, por los Boldos, parcela de
510.000 metros cuadrados, pagó 800 millones de pesos en 1994. Además tiene la
propiedad de la Dehesa de 3.300 metros cuadrados la que costo 79.000.000 de
pesos.
Su hijo Marco Antonio declaró a la prensa que su
padre “es un hombre que ha trabajado toda su vida, más de 60 años y en ese
periodo juntó dinero”. Pero en realidad el dinero lo obtuvo de las joyas y
bienes que le entregaron empresarios por el pago al golpe de Estado que derrocó
a Salvador Allende, el que llamaron aporte para la “reconstrucción
Nacional”. De los negociados de su hija Lucia Pinochet H. Con la licitación
del seguro obligatorio que debió pagar Codelco, Enami, Cap, y otras empresas
del estado. Los Pinocheques
y las coimas que obtuvo por la compra de tres barcos para la armada y el trafico
de armas a Croacia.
De todo esto estaba enterada la Concertación, pero
por "razones del Estado” callaron por temor a los “ejercicios de enlace del Ejercito”, para no perder la
“democracia” que habían logrado de Pinochet, arrebatándole al pueblo su
derecho a derrotar en forma total a la dictadura, terminando con el poder que
todavía ejercen las FFAA sobre la población civil.
La derecha, si bien sabía de la fortuna de Pinochet
y de cómo la obtuvo, hoy se esfuerza en tomar distancia de éste, pero buscando
justificar dichas platas, por temor a las repercusiones que pueda tener en la
candidatura presidencial de Lavín, el que se esfuerza en dar grandes ideas pero
que resultan ser pura paja molida y nada de trigo.
Son los que más sufren esos ingenuos que se
creyeron lo del honor militar, de la rectitud y honorabilidad de su Capital
General. De aquellos que torturaron y asesinaron porque Pinochet se los ordenó
y que ahora están
en prisión o se les está juzgando.
La tendencia es que el tiempo acalle el escándalo
de las platas de Pinochet, quedando una vez mas este impune ante la justicia, y
que por “Razones de Estado” la Concertación y la Derecha lleguen a un
acuerdo para declararlo nuevamente loco de remate. Pero lo que no lograron es
acallar a la clase obrera, la que sabrá pasarle la cuanta a la “clase política”
de este país.