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Lunes
28 de julio de 2003 - Edición 216
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¿La
Ley del embudo?
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El
Código de Policía de Bogotá
prohíbe las ventas callejeras. ¿A
qué costo se debe defender el espacio público?
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Uno de los aspectos que le restan calidad de vida
a las ciudades latinoamericanas y competitividad frente
a las urbes de los países industrializados
es el manejo del espacio público. Una ciudad
tercermundista se reconoce por los arrumes de basura,
el mal estado de las vías, la casi ausencia
de amoblamiento urbano y las hordas de vendedores
ambulantes. En Europa, la xenofobia está siendo
alimentada por el desorden que los inmigrantes le
han dado a las grandes ciudades; muchedumbres de africanos
se toman las calles para vender artículos de
contrabando o falsificaciones de marca y se marchan
en un abrir y cerrar de ojos cuando llega la policía.
En Norteamérica, los famosos barrios chinos
-que conocemos por la televisión- son el dolor
de cabeza de las ciudades más populosas. Hay
casi un consenso generalizado en todo el mundo acerca
de la relación entre espacio público
y calidad de vida.
En Bogotá se acaba de estrenar el nuevo Código
de Policía, que pone al día la ciudad
en materia de convivencia y cultura ciudadana actualizando
las sanciones en materia pecuniaria para que la violación
de cualquier norma deje de ser un chiste de pocos
centavos. Las sanciones se ataron al referente del
salario mínimo legal diario vigente (smldv).
Así, orinar en la calle cuesta 10 smldv, unos
110 mil pesos. Hay sanciones que serán muy
útiles, por ejemplo por no usar los puentes
peatonales, eso va a salvar vidas. También
se prohíben las fiestas ruidosas, las mascotas
sin correa -y se obliga al dueño a recoger
sus excrementos-, obstaculizar la entrada a un garaje
ajeno, etc. Pero hay una medida que está generando
polémica y es la prohibición de las
ventas ambulantes.
Las razones para prohibir las ventas ambulantes son
de mucho peso, sobre todo en nuestras ciudades donde
se vive una aterradora invasión del espacio
público que entorpece el tránsito de
peatones y hasta de vehículos. La Constitución
Nacional, en su artículo 82, señala
que "el Estado debe velar por la protección
de la integridad del espacio público y por
su destinación al uso común, el cual
prevalece sobre el interés particular";
por tanto, prohíbe el usufructo del espacio
para fines particulares. No obstante, más allá
de la letra de la Constitución, es evidente
que la proliferación de vendedores es el primer
paso que conduce una zona determinada al deterioro
total, involucrando toda clase de delitos y conductas
reprobables como prostitución, venta y distribución
de narcóticos, piratería, pillaje, vagancia,
expendio de licores y demás.
Al mismo tiempo, las ventas informales son desleales
frente al comercio organizado que paga impuestos,
impulsa el desarrollo de la construcción y
la propiedad raíz, paga servicios públicos
y tasas de aseo, y emplea a muchas personas con todas
las garantías. El sector informal no sólo
no paga impuestos de industria y comercio sino que
a menudo negocia con mercancía de contrabando
y piratería de toda clase. También hay
explotación laboral de niños, mujeres
y ancianos, e incluso de adultos que manejan puestos
de venta y mercancías suministradas por avivatos
que se aprovechan del desempleo y la falta de control
del espacio público para tener varios puestos
en las calles o 'empleados' deambulando por todas
partes con salarios miserables. La mayoría
de vendedores ambulantes no son los miserables que
uno imagina, sus ingresos pueden alcanzar entre dos
y tres salarios mínimos y ello estimula su
existencia, no cambiarían las ventas callejeras
por un trabajo común cumpliendo horarios, soportando
un jefe y ganándose el mínimo.
Sin embargo, muchas personas alegan que las ventas
informales -que son casi el cien por ciento de lo
que se conoce como "el rebusque"-, son lo
que le ha permitido sobrevivir a medio país
desde que el empleo industrial se fue a pique en los
últimos seis años, como consecuencia
de una apertura económica a rajatabla, y desde
que el campo dejó de ser rentable y seguro
a causa de la guerrilla. Las cifras oficiales de desempleo
se ubican en el 16%, pero muchos analistas aseguran
que el subempleo o rebusque está por los lados
del 30%. Ya se ha dicho que si nuestro país
no ha vivido momentos tan críticos como los
recientes de Argentina ha sido gracias a la capacidad
de sufrimiento del campesinado colombiano y a la cultura
del rebusque de las clases menos favorecidas.
Está muy bien controlar las ventas en el espacio
público por cuanto han desbordado límites
sanos y sensatos; se debe prohibir a toda costa que
las empresas desarrollen sus ventas en los semáforos,
que se comercien productos de contrabando y artículos
falsificados en cualquier esquina, que los menores
trabajen como vendedores informales -con la consabida
disculpa de que tienen que ayudar para el sustento
familiar- en detrimento de su escolaridad, etc., pero
tanto como prohibir todas las ventas callejeras es
un asunto que merece un análisis muy serio.
¿De qué van a vivir los miles de buhoneros
que hay en Bogotá o en cualquiera de nuestras
ciudades? ¿Cuánto tiempo tardaría
el comercio formal y el aparato productivo en beneficiarse
de la desaparición del comercio informal para
generar puestos de trabajo que cobijen a los hoy subempleados?
El asunto tiene muchas connotaciones sociales y culturales
que desbordan las buenas intenciones de un código
que parece redactado para la capital de Dinamarca.
El rescate de Ingrid Betancur
Ya se ha dicho hasta la saciedad que hay que
entender a los familiares de los secuestrados
y lo que llegan a hacer -o a intentar- con
tal de recuperar a sus seres queridos, baste
recordar las peripecias de doña Yolanda
Pinto viuda de Gaviria en los helicópteros
oficiales de Antioquia. Ahora la historia
se repite con el caso Ingrid y el avión
francés, un Hércules C-130,
que surcó el océano Atlántico
y llegó a Manaos con la misión
'humanitaria' de rescatar a la ex candidata
presidencial.
Realmente hay que ser muy ingenuos para creer
que se necesite un avión especializado
en transporte de carga y tropas para recoger
un secuestrado en la selva. Los franceses
no permitieron que las autoridades brasileñas
inspeccionaran la nave y Francia acepta que
en ella llegaron miembros de la Dirección
General de Seguridad Exterior (DGSE), algo
así como la CIA francesa, no médicos
como se ha dicho.
Está claro que las Farc no hace favores
y si iban a liberar a Ingrid era a cambio
de algo: dinero, armas o refugio para uno
o varios de sus miembros. Si no la iban a
liberar sino que se trataba de una operación
de rescate no tiene sentido que la familia
se oponga a las acciones del Ejército
colombiano mientras le piden cooperación
militar a otro gobierno para que lo haga sin
permiso del nuestro, eso sí es una
violación de la soberanía nacional.
Cualquiera que sea la verdad no le convenía
al país. La señora Betancur
no es más importante que ningún
otro secuestrado y no se puede pretender que
haya que arriesgar las vidas de otros colombianos
con tal de rescatarla. Si los franceses se
han comido el cuento de que Ingrid Betancur
es la Juana de Arco colombiana, allá
ellos. Aquí sabemos que ella se hizo
secuestrar por razones politiqueras -igual
que el gobernador de Antioquia- y que no pasa
de ser una dirigente quisquillosa y carente
de propuestas, estilo Piedad Córdoba,
no el adalid que nos quieren hacer ver.
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| Entre
el tintero.... |
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Colombia objeta oficialmente competencia de Corte de
la Haya en demanda de Nicaragua por San Andrés
y Providencia. Dice que el Tratado Esguerra-Bárcenas,
suscrito por ambos países en 1928, fijó
los límites con Nicaragua y es ley para las partes.
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Éxodo colombiano a España ha caído
65 por ciento tras la imposición de la visa.
El permiso de entrada a ese país cumplió
el 2 de enero pasado un año de vida, con un resultado
ambiguo en materia de control de delincuencia, pero
con uno muy claro en inmigración.
-
Candente debate en Cámara de E.U. por continuidad
de ayuda militar a Colombia. Para la mayoría
de demócratas, el recorte estaría justificado
pues E.U. no debe seguir apoyando a un Ejército
que colabora con paramilitares que el Departamento de
Estado considera terroristas.
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Gobierno acabará con los regímenes de
pensiones anticipadas. La decisión afecta a periodistas
y al personal administrativo de Telecom, Aeronáutica,
Cuerpos de Bomberos, Rama Judicial, Procuraduría
y Registraduría.
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Analistas piden emitir, reprogramar deuda y eliminar
exenciones para cubrir hueco fiscal. Ante la inminencia
de una nueva reforma tributaria -seis meses después
de haberse aprobado otra- consideran que al Gobierno
se le está yendo la mano en el ajuste.
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43 millones de euros para laboratorios de paz. Empezarán
a llegar entre febrero y marzo del año entrante
y estarán destinados para el oriente antioqueño,
el Catatumbo (Norte de Santander) y el Alto Patía
(entre Nariño y Cauca), regiones agobiadas por
el conflicto armado.
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Farc buscarían recobrar iniciativa política
al pedirle audiencia al Secretario General de la ONU.
Es el primer resultado de la mesa preliminar de donantes
europeos, que se realizó hace dos semanas en
Londres.
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Escapó de prisión el coronel (r) Jorge
Plazas Acevedo, ex director de Inteligencia de la Brigada
13. Está condenado a 40 años de cárcel
por el secuestro y asesinato del industrial Benjamín
Khoudari en 1988. Estaba recluido en la Escuela de Artillería
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Presidente Álvaro Uribe pedirá plata al
emisor para tratar de tapar el hueco fiscal. Solicitará
que gire más de los 349 mil millones de pesos
que el Banco de la República espera obtener como
utilidades este año.
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Al menos 15 familias colombianas regresan cada semana
al país desde Estados Unidos. Aunque la cifra
es extraoficial, la 'vuelta a casa' se presenta porque
'el sueño americano' nunca se cumple o porque
la política de seguridad del presidente Álvaro
Uribe hace del país un lugar más seguro.
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Proponen presencia de 'cascos azules' en las fronteras
para evitar el desbordamiento del conflicto armado.
Así lo sugiere la naciente fundación colombiana
'Seguridad y Democracia' como fórmula de mayor
utilidad y la menos riesgosa en términos políticos
y militares.
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