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Lunes 21 de julio de 2003 - Edición 215

De Castaño a oscuro

El paramilitarismo, en Colombia, sólo se acabará cuando se derrote su causa, la subversión.


Nadie puede negar que sacar de circulación a cualquier actor armado ilegal es un verdadero alivio para el país; por tanto, las negociaciones iniciadas entre los grupos paramilitares y el gobierno nacional deben aplaudirse y verse como un camino de esperanza en pos de la anhelada paz y la convivencia necesaria entre los colombianos. Sin embargo, es un proceso que debe mirarse también con realismo y cautela.

No es en vano que diversos periodistas y analistas indagaron con alguna procacidad, tras el anuncio de las conversaciones, que ante el abandono en que quedarán las zonas de influencia de los paras ¿quién va a cuidarlas de la arremetida guerrillera? El asunto de la desmovilización de los paras no puede tomarse con ingenuidad ni permitir que semejante paso se dé sólo por presiones internacionales de amigos de la guerrilla y gobiernos que hablan mucho pero colaboran poco, debe verse como un asunto de seguridad nacional que compromete las estrategias diseñadas para vencer a los grupos terroristas.

El paramilitarismo no puede eliminarse de un plumazo cuando existen grupos terroristas de una crueldad ilimitada y una insuficiente capacidad militar del Estado para contenerlos. Tal y como están las cosas, el desmonte del paramilitarismo, hoy por hoy, sólo favorece a la guerrilla y a los líderes paramilitares como Carlos Castaño y Salvatore Mancuso que intentan con la negociación, evitar su extradición a los Estados Unidos. A sus patrocinadores y a los habitantes de las regiones que han dominado por años, no les conviene porque la guerrilla se torna más feroz en donde las autodefensas han perdido el dominio.

Sin embargo, Colombia necesita desmovilizar a las autodefensas por dos razones básicas: la primera es que estas organizaciones le restan legitimidad al Estado en su lucha contra la subversión debido a una supuesta connivencia entre las Fuerzas Armadas y los grupos paramilitares, que se explica en vista de que nadie ataca a quien no es su enemigo; y, la segunda, porque no todos los ejércitos privados que existen en Colombia son organizaciones antisubversivas o contraguerrilleras o cualquier tipo de organización que tenga por objeto el de la autodefensa. Muchas de ellas son simple delincuencia organizada que encubre y justifica sus actividades criminales en ese rótulo, y con unos fusiles, unos kilos de dinamita y unas matas de coca se creen con el derecho de tener un estado feudal como ha dicho el presidente Uribe.

Aun así, mientras haya guerrilla las autodefensas resurgirán una y otra vez, a menos que el Estado -con cooperación internacional- logre ocupar las tierras que queden desprotegidas, habitadas por los ex combatientes. En este caso es muy probable que la Onu pueda participar con una fuerza multinacional de paz que asegure las zonas como lo hiciera en Bosnia, o que lo hagan países amigos. Sin embargo, a pesar de cualquier esfuerzo que se haga, es imposible garantizar la desaparición de las autodefensas sin que desaparezca su causa, que es la guerrilla. Las autodefensas no son un grupo en sí ni un movimiento cohesionado sino, mas bien, una facultad que se deriva del instinto de conservación y, por tanto, ningún ser humano puede renunciar a tal virtud. Los paramilitares en Colombia serán historia cuando la guerrilla también lo sea. En este caso, el orden de los factores sí altera el producto.


El impuesto a las pensiones
Dado el inmenso déficit fiscal que afronta el país surgió la idea, en el seno del alto gobierno, de gravar todas las pensiones con un impuesto que, en principio, se pensó que podría ser del 2%. No obstante, en los últimos días se ha precisado que el impuesto estaría entre el 2 y el 5%; y, lo que es peor, que probablemente se remplazaría por el retiro a los pensionados de una de sus 14 mesadas del año.
Un impuesto del 2% a las pensiones no es muy lesivo y podría funcionar como un 'seguro' que garantice el pago de las pensiones. Sin embargo, un impuesto mayor o el retiro de una mesada vulnera la estabilidad de muchas familias que se sostienen con la pensión del jefe de hogar, principalmente de aquellos que ganan entre uno y tres salarios mínimos.
Es importante recordar que la pensión equivale al 75% del salario que el trabajador tuvo en sus últimos años y que al resultado se le resta otro 12% por otros conceptos. Si se impone un impuesto del 5% a una pensión de 1 salario mínimo (332 mil pesos) se le descontarían más de 16 mil pesos mensuales que son vitales para las familias pobres. Esto representa alrededor de 230 mil pesos al año y si se le resta una mesada completa sería mucho peor.
El presidente Uribe ha demostrado ser sensato y en este tema se requiere un verdadero equilibrio. No es lo mismo un 5% para quien devenga el mínimo que para quien devenga 20 millones; el uno desmejora su menguada calidad de vida, el otro aplaza un viaje a Hawaii. Valdría la pena que un impuesto como éste, que estaría indexado a los ingresos, se estratifique con criterio social. Un ejemplo sería: pensiones de 1 salario mínimo, 1%; entre 2 y 5 mínimos (1.6 millones de pesos), 2%; entre 6 y 25 salarios mínimos (8.3 millones de pesos), 5%; y más de 26 salarios mínimos, una mesada completa.



La reelección presidencial

Muy temprano se abrió el debate acerca de la reelección del presidente Álvaro Uribe Vélez. Un grupo de parlamentarios radicó un proyecto de reforma al artículo 197 de la Constitución Nacional para permitir la reelección inmediata de presidentes, gobernadores y alcaldes por una sola vez. Eso encendió la polémica por parte de los enemigos de Uribe.
No cabe duda de que si los parlamentarios, diputados y concejales pueden perpetuarse en sus cargos sin un límite sensato que debiera existir ¿por qué no pueden hacerlo en el periodo sucesivo los presidentes, gobernadores y alcaldes? Si los gobernadores y alcaldes pueden repetir en periodos no consecutivos como lo han hecho Antanas Mockus en Bogotá, Juan Gómez Martínez en Medellín y muchos otros, ¿por qué los presidentes no pueden, máxime si han sido buenos mandatarios?
Esa posibilidad debe abrirse porque la presidencia no puede seguir siendo una carrera de relevos para satisfacer las vanidades de unos cuantos. Si a Uribe lo sigue acompañando el favor ciudadano después de hacer las dolorosas reformas a que está obligado por la grave situación del país será apenas natural que sea encargado para regir los destinos de la Nación por otro periodo como ocurre en los países más avanzados en los que se ha superado el fantasma de la politiquería.

 
Entre el tintero....

- Bancos no pueden exigir judicial o extrajudicialmente pagos a deudores que estén secuestrados. Así lo establece un fallo de la Corte Constitucional que le concedió una tutela al ciudadano alemán Jurgen Huelsz.

- Procuraduría formuló pliego de cargos contra dos generales y un coronel por la masacre de Bojayá (Chocó). Según el Ministerio Público, los comandantes de la Primera División del Ejército, de la Brigada IV y del Batallón Manosalva no actuaron adecuadamente para impedir la muerte de 119 personas, el 2 de mayo del 2002.

- Gobierno descarta, por ahora, emisión de bonos forzosos para cubrir el hueco fiscal. Los gremios recibieron con alivio el anuncio, en el que también se promete no aumentar el impuesto a la renta o un nuevo gravamen al patrimonio.

- Referendo se votará el 25 de octubre, víspera de la elección de alcaldes y gobernadores. Con la decisión, por primera vez en la historia del país, los colombianos irán dos veces a las urnas con 24 horas de diferencia.

- El Gobierno rastrea los bienes de 1,4 millones de colombianos en busca de los evasores de impuestos. Tras ocho reformas tributarias en los últimos 13 años, este delito no es derrotado y se mantiene en 30 por ciento, es decir, ronda los 7 billones de pesos.

- Habitantes y autoridades de Urabá y el sur de Córdoba temen que concentración de paramilitares se convierta en zona de despeje. Urabá ya tiene experiencia en este tipo de procesos, ya que hace 10 años prestó su territorio para los diálogos que terminaron con la reinserción y dejación de armas de casi todos los integrantes del Epl (más de 600).

- Gobierno y poder judicial le dan los últimos retoques a la reforma del sistema penal. Uno de los cambios sustanciales autoriza al Gobierno para que extradite a ciudadanos colombianos sin concepto previo de la Corte Suprema de Justicia. Empezará a aplicarse desde el 2005.

- Revista brasileña asegura que el gobierno francés negoció con las Farc la liberación de Ingrid Betancourt. Los contactos se hicieron en Brasil y sin conocimiento del gobierno de Lula. El reportaje aparece en la edición de 'Carta Capital', que circuló el fin de semana.

- Corelca podría colapsar si prosperan demandas en su contra. Finqueros e indígenas le exigen $ 1,2 billones como 'indemnización' por usar sus tierras para instalar líneas de transmisión eléctrica, mientras hay versiones de 'manejos oscuros' en lo administrativo.

- Importantes firmas nacionales salieron de la quiebra al pasar a dominio de sus trabajadores. Croyfast, compañía creada en septiembre del 2001 por los trabajadores de Croydon, con las acreencias laborales que les dejó el proceso de liquidación que duró seis años, hoy vive con éxito.

 
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