El Planeta de los Simios

Por Roger Fouts

La película original del "Planeta de los simios", que se estrenó en 1968, era la historia de una especie muy poderosa explotando y maltratando a otra indefensa. Lo atractivo era que los simios estaban al mando y que los humanos eran sus prisioneros. El film fue un éxito, cautivando audiencias con su visión trastocada del mundo.

La película salió en un momento en que el movimiento por los derechos civiles estaba en crecimiento. No se necesitaba una mirada muy profunda para detectar que la trama podía basarse en la explotación y dominación de la raza negra por los blancos. Pero algunos espectadores interpretaron otro mensaje: el film sugería que el "especísmo" -un prejuicio contra otras especies- no ess muy diferente del racismo.

La década del 60´ fue una época en la que nuestro conocimiento sobre los simios recién empezaba a desarrollarse. Jane Goodall, quien estudió a los chimpancés en estado salvaje, sacó su primera publicación, "My friends the wild chimpanzees", en 1967, y su primera publicación científica consistente, apareció en 1968. Su descubrimiento de que los chimpancés podían construir herramientas, sorprendió a toda una comunidad científica que suponía que el uso de herramientas era una actividad puramente humana.

Luego, en 1969, R. Allen y Beatrix Gardner publicaron como Washoe, una bebé chimpancé, aprendió el sistema americano de señas (American Sign Language). Washoe se convirtió el primer animal no-humano en aprender un lenguaje humano -otra habilidad que se suponía era exclusiva de los humanos.

Ahora, Tim Burton, ha actualizado la historia de "El planeta de los simios", la cual, muchos primatólogos esperan desencadene una ola de debates, la cual, no tuvo mucha duración con la película original. El tema de discusión es: ¿Deben los humanos seguir tratando a los primates en la forma en que lo hacen -incluyendo su uso en investigaciones médicas- especialmente a la luz de nuevos descubrimientos que muestran cuán cerca estamos de ellos?

Hemos descubierto que compartimos el 98.76 % de ADN con los chimpancés. Nuestra distancia social y comportamental con nuestro pariente el simio se ha achicado mucho como consecuencia de esto. Un artículo de 1999 en la revista Nature, co-escrito por nueve prestigiosos investigadores de chimpancés en estado salvaje, presentó fuerte evidencia de que existe una verdadera cultura en las comunidades chimpancés del África. Las diferentes comunidades de chimpancés, utilizan diferentes herramientas, diferentes plantas medicinales y diferentes gestos para comunicarse.

Los chimpancés y otros simios comparten con nosotros muchas emociones, sienten placer, envidia, decepción, amor y compasión, entre otras. La observación de Goodall acerca de Flint, un chimpancé de 9 años, que se dejó morir (se rehusó a comer) luego de que muriera su madre, y también la depresión de Washoe al morir su bebé, demostraron la profundidad emocional que sufren ante la muerte de un miembro de la familia.

La observación de chimpancés y gorilas viviendo en estado salvaje en África, y de orangutanes en Asia, además de los estudios en Washoe y otros simios capaces de usar el sistema de señas americano, ha demostrado que los simios tienen personalidades únicas y complejas. Esto lleva a muchos científicos a replantearse si la personalidad es una característica solamente humana.

Entonces, ¿cuál es el estado actual del verdadero "planeta de los simios?". Hoy, todas las especies de simios están amenazadas, mientras la población humana sigue creciendo.

La mayor causa de la dramática disminución en su población, es la destrucción de sus hábitats. Pero recientemente ha surgido otra causa: el "bushmeat trade", la carne de chimpancé y gorila se ha convertido en un preciado y costoso símbolo de estatus en los mercados de las ciudades africanas. Algunos reportes estiman que unos 6.000 chimpancés son muertos cada año por su carne. Los expertos dicen que deben quedar sólo unos 80.000 a 120.000 chimpancés en África. Si hacemos la cuenta, veremos que en 20 años habremos acabado con los chimpancés.

En Estados Unidos, le robamos a las madres chimpancés sus bebés, para poder utilizarlos en investigaciones médicas y para entretenimiento. Los pequeños bebés son también utilizados en shows televisivos y películas.

Las investigaciones médicas en chimpancés, los someten a todo tipo de tests -incluyendo biopsias- ya que los investigadores estudian enfermedades como el HIV y la hepatitis. Los chimpancés que se usan para estudiar SIDA, son infectados con HIV y luego monitoreados. A partir de ahí, enfrentan una vida de perpetuo confinamiento, ya que podrían infectar a humanos. Yo agregaría, que los humanos son muy hábiles a la hora de tratar de salvarse utilizando a los demás, especialmente a aquellos que no están en posición de defenderse. Los americanos lo han hecho con otros americanos. Cabe recordar el experimento Tuskegee, donde hombres de raza negra con sífilis, no fueron tratados para poder estudiarlos.

Fuente: The Great Ape Proyect
Traducido por Facundo Moyano

Roger Fouts es investigador y profesor en la Universidad de Washington, y es co-director, junto con Deborah Fouts, del Instituto de Comunicación Humano-Chimpancé. Junto con Stephen Mills escribió "Primos Hermanos", editorial SineQuanon.

Para mayor información visite:

Proyecto Gran Simio Argentina
Proyecto Gran Simio Internacional

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