REPÚBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO
DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD
YACAMBÚ
DOCTORADO
EN GERENCIA
ELECTIVA
T1
Realizado por: Onelymar Salas Porras
Evaluar las estrategias gerenciales implementadas hasta
ahora, para el fomento de la cultura tributaria en Venezuela y en otros países.
La cultura
tributaria ha sido preocupación, en los últimos tiempos, de los gobiernos de
los distintos países, ya que son los ejecutores de las políticas de Estado para
la recaudación, el cumplimiento de los impuestos y la disminución de la evasión
tributaria. Por esta causa se han estado implementando diversa acciones y
actividades que contribuyan a reformular
la mentalidad que el colectivo tiene con relación al impuesto. Mediante
estrategias de variadas manifestaciones, tanto los organismos encargados de la
tributación como los gobiernos mismos en general, se han propuesto generar un
cambio de conciencia en los ciudadanos con respecto al pago del tributo e ir
diluyendo la animadversión que hasta
ahora se ha tenido, propiciando un cambio en la concepción de la cultura
tributaria.
Es
necesario precisar que las normas tributarias forman parte del conjunto de
reglas que debe cumplir un individuo adulto dentro de una cultura
democrática. En este sentido, es
esperable que todo sujeto, al ejercer la ciudadanía, sea consciente de que los
efectos del incumplimiento son negativos para el conjunto de la sociedad, que
repruebe y actúe contra la evasión, que tenga una postura crítica y
participativa frente a los requerimientos del Estado. Lamentablemente, los índices actuales de
evasión y contrabando muestran que la cultura tributaria no se encuentra
instalada aún en la sociedad venezolana.
Para instalarla no se puede esperar a que los ciudadanos sean adultos.
Otra de
las concepciones que hay que dejar claras es que la tributación afecta
principalmente los intereses materiales, concretos y personales de cada individuo.
Constituye un espacio privilegiado para poder observar el grado de coherencia
entre normas, valores y actitudes que se dan entre personas y grupos (eso son elementos fundamentales de una
cultura). Entonces, la conciencia tributaria es un claro indicador del modo en
que se ha desarrollado una moral ciudadana; Es probable que en el plano de los
juicios morales, el ciudadano esté plenamente de acuerdo con el cumplimiento de
la obligación tributaria porque asume que es un deber cívico. Sin embargo, es
también posible que tales convicciones se debiliten considerablemente cuando
pase al plano de la acción.
En este
sentido, la formación de valores y la convivencia democrática apuntan al
desarrollo de la conciencia tributaria de los ciudadanos para que puedan
orientarse de modo racional y autónomo en aquellas situaciones donde los
intereses personales y los colectivos entren en conflicto. Así, el
incumplimiento de la obligación tributaria provoca un perjuicio colectivo.
Quien evade una obligación tributaria, retiene una parte de los recursos de la
comunidad para utilizarlos en su propio beneficio. Quien decide el destino de
los fondos públicos, es el Estado, en la confección de su presupuesto. Por eso,
cuando se quieren implementar acciones que tengan como fin proponer un cambio
en el concepto de cultura tributaria en la ciudadanía, estas deben
comenzar por tomar en cuenta este aspecto ético consciencial
de cada ciudadano pero también del
colectivo; se hace referencia aquí a valores.
Con relación al
primer objetivo ya se había adelantado algo en el planteamiento del proyecto.
Ahora bien, como resultado de la búsqueda
e indagación sobre estrategias implementadas en otros países se
encontraron propuestas muy interesantes y que según boletines oficiales de países
como México y algunos países Europeos,
se están constantemente implementando estas acciones como estímulo a los
contribuyentes, tanto naturales como jurídicos a que paguen el impuesto, y como
una manera de superar la evasión fiscal cuando esta aumenta o alguna estrategia
anterior entra en obsolescencia.
En lo relativo a Venezuela, aparte de los impuestos
tradicionales Aduanales y de las municipales en los que había mucha corrupción
y evasión, la primera de las estrategias se inició en el año 1989, con la
propuesta de una Administración para el Impuesto al Valor Agregado, primer
impuesto generalizado para la población. Se hizo necesario dotar al Estado
venezolano de un servicio de formulación de políticas impositivas y de una
Administración Tributaria, cuya finalidad consistía en "reducir
drásticamente los elevados índices de evasión fiscal y consolidar un sistema de
finanzas públicas; surge, entonces, el Servicio Nacional Integrado de
Administración Tributaria, (en adelante SENIAT) Naciendo así uno de los
intentos de ir produciendo el concepto del impuesto, pero en cierto nivel de la
población, para ir introduciendo la conciencia tributaria. En otros países, aunque
no en todos, desde mucho tiempo atrás existían ya estas instituciones muy bien
organizadas; lo que no quita el hacho de que muchas veces esas acciones necesiten ser renovadas y
adaptadas a los nuevos tiempos y a la mentalidad de las nuevas generaciones.
Pero en el caso
venezolano, los resultados no fueron los que se esperaba, la corrupción y los
altos índices de evasión y las componendas de las grandes empresas con los
gobiernos no permitieron consolidar una conciencia de tributación base de la
cultura tributaria aunque se consiguió la promulgación de la legislación
necesaria. No se hizo lo que en otras partes; la misma debió ir acompañada al
mismo tiempo, de la demostración del gobierno con hechos concretos de los
beneficios que estos pagos aportaban para todos. Por ejemplo en algunos países
centroamericanos, las más altas entradas al fisco nacional están basada en los
impuestos en general, por lo que los gobiernos se ven en la necesidad de estar
difundiendo relación de la inversión de tales ingresos; no solo de los
impuestos internos y aduaneros, sino de los del turismo, como están haciendo
también, incluso en países como en Cuba.
Sin embargo, a
partir de la promulgación de la nueva Constitución en diciembre de 1999, luego
del particular proceso constituyente vivido en el país, el Sistema Tributario
en Venezuela ocupa un lugar destacado en los presupuestos de
De ahí que esto
último se haga sumamente necesario, cuando se quiere generar una nueva forma de
pensar con respecto al tributo; más adelante se hablará de la importancia de la
transparencia del gobierno, como representante del Estado ante la ciudadanía,
si se quiere que el colectivo responda. Porque no se pueden ocultar realidades.
Para todos es evidente que la relación del ciudadano con el Estado parece estar
caracterizada por un conjunto de ideas que pautan el comportamiento entre uno y
otro actor y forman parte de lo que se puede llamar imaginario colectivo. El
ilícito, el delito, la desconfianza y el descreimiento, son algunas de estas
ideas que, ya sean míticas o reales, tienen un lugar destacado a la hora de revisar
lo que se es como ciudadano.
Esto se afirma,
porque para nadie es un secreto que a lo
largo de la historia y, en particular, durante los últimos cincuenta años,
gobiernos corruptos cometieron (y siguen
cometiendo) actos ilícitos muy graves en nombre del Estado que colaboraron con
el fortalecimiento de estas ideas. Si bien esto puede explicar el sentimiento
de desconfianza del ciudadano ante el poder político, de ningún modo puede
justificar la comisión de un ilícito. Sin embargo, la inobservancia a las
normas jurídicas y sociales, la falta de sanción ante el incumplimiento de
contratos de convivencia -tanto explícitos e implícitos-; elementos
fundamentales de la democracia, forman parte de un conjunto de comportamientos
naturalizados, con el cual se identifica cualquier ciudadano. Entonces, en este
marco, la evasión impositiva, el contrabando, el trabajo “en el mercado negro”,
por ejemplo, son vistos por algunos ciudadanos como una forma ingeniosa, digna
de la “viveza criolla”, de reintegrarse a sí mismos tributos que consideran
injustos al ser reclamados por un estado “corrupto” o “ineficiente”.
Ahora bien, es claro
que este no es el caso solo de Venezuela, en consecuencia, las reformas tributarias,
entrado el nuevo siglo, se han venido fomentando en una gran mayoría de los países
de la región y de otras partes del mundo; como una necesidad de sincerar las recaudaciones y hacer una
distribución más justa de los dineros obtenidos por medio de las mismas, que
según se verificó, en la mayoría de los países han aumentado considerablemente.
Estas recaudaciones han hecho que los gobiernos implementen estrategias más
efectivas, no solo para la recaudación, sino que en muchos países como
Argentina, Colombia, Perú, y países centroamericanos como Guatemala, Costa Rica
y hasta México, han estado precedidas por convenciones, foros, talleres, entre
otros, conformados de manera multidisciplinaria para proponer y estudiar
actividades y acciones que mejoren la tributación, pero al mismo tiempo vayan
incentivando la conciencia del ciudadano con respecto al impuesto,
contribuyendo a la transformación de la visión de una cultura tributaria
negativa hacia una concepción del tributo que sea más positiva.
Entre otras, de las
estrategias implementadas en Venezuela están las relacionadas con el aspecto
educativo; así
Igualmente, debido a que mucho del personal era neófito, en la nueva
administración y sin experiencia, sobre todo en las altas esferas ejecutivas,
se propuso y realizó el envío de Gerentes regionales de tributos internos y
funcionarios del SENIAT a conocer las estrategias implementadas en otros países
sobre la educación tributaria, como la que se hizo con el envío de personas a
la ciudad de Buenos Aires Argentina entre el 03 al 17 de Marzo del 2006. Pero
como se ha verificado, con estrategias de índole educativa se considera que no
es suficiente propiciar la cultura tributaria, aunque en la mayoría de los
países es una práctica muy preciada; por
lo que se hace necesario reforzar estas con otro tipo de acciones propias de la
gerencia empresarial que el objetivo principal del presente trabajo.
Sin embargo, estas estrategias basadas en el aspecto educativo, no es
exclusivo de Venezuela, de hecho al revisar lo que en otras naciones se ha
hecho, esta fue una de las que se
repitió y se siguen implementando en países
donde se ha presentado problemas graves de evasión. Así por ejemplo, Abad A (2007), en uno de los foros de Cátedra Abierta de Responsabilidad Social y
Ciudadana en
Buenos Aires, criticó la
cultura de la informalidad, los paraísos fiscales, la falsificación marcaria y el trabajo en el mercado negro, a la vez que
destacó la necesidad de "impulsar la educación tributaria desde la escuela
primaria" y que los funcionarios de
En otros países,
también se enfatiza este aspecto pedagógico, presentando variaciones
imaginativas, fuera del ámbito formal educativo; así en el caso específico de
Colombia, se ha implementado la estrategia pedagógica de la enseñanza a través
del ejemplo con el fin de incentivar la creación de la cultura del pago del
tributo. Se propuso el “día clave con pago” En el “día clave con pago” se
realizaría una jornada destinada al pago de impuesto por placas y rodamiento
(Marzo 15 de 2006) y pago de impuesto predial (Enero 16 de 2007). En este día,
el Alcalde, Gobernador, funcionarios de despacho de Alcaldía y Gobernación,
otros funcionarios públicos e invitados especiales, tendrían una cita con el
fin de “pagar” los impuestos en un centro de acopio. Sería muy interesante, y
preferiblemente, que todos fueran vestidos de un solo color, el cual, bien
pudiera ser blanco (o rojo). Allí, Todos realizarían una actividad de enseñanza
a través del ejemplo para incentivar la cultura del pago.
De todas formas, hay que dejar claro, que estas
estrategias relacionadas con lo educativo, y lo pedagógico; y como además, se
están redescubriendo en algunos países y en otros se están, hasta ahora,
implementando; y que según la
opinión de Roca, Carolina (2005) son estrategias de largo plazo, cuyos
resultados se irán viendo poco a poco, están orientadas al objetivo de hacer sostenible el
cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias con base en principios,
valores y actitudes congruentes con el deber ciudadano de contribuir a que el
Estado cumpla con sus fines constitucionales. De ahí puede surgir un programa
viable que se articule en torno a tres ejes de trabajo: información, formación
y concienciación; para lo cual se pueden estudiar las formas de implementar
estrategias viables.
Sin embargo no
es solo en el campo de la educación formal donde pueden proliferar estas
estrategias, que ya la mayoría de los gobiernos de los países, de una u otra
manera lo han venido implementando; sino
también, de manera informal, y a través de las asociaciones gubernamentales y
no gubernamentales, de las asociaciones vecinales, incluso en las instituciones privadas como colegiaturas de
profesionales, clube y hasta en las reuniones de condominios, y aún en los
partidos políticos se pueden utilizar
foros, talleres, conferencias, como una manera de empezar a difundir la
información acerca de la necesidad y de la importancia, en la democracia, de
una cultura de tributación; acciones que luego pueden profundizarse mediante
mesas técnicas de trabajo, para discutir
las estrategias de aplicación.
Otras de las estrategias que se han utilizado en Venezuela están
relacionadas con el enfoque lúdico, la factura premiada para generar conciencia
en la exigencia de la factura donde el
comerciante registre el cobro y pago del IVA; esta es una forma de hacer tomar
conciencia tributaria a la mayoría de los no contribuyentes directos. En ese
sentido, mediante sorteos o cantidades de facturas acumuladas la persona recibe
un premio, de esa manera se va acostumbrando a
pedirla, aunque el negociante esté renuente a hacerlo; esta estrategia
resulta efectiva, de hecho se emplea en otros países, pero tiene la dificulta
que el efecto de este mecanismo se agota pronto y hay que estarla renovando
constantemente la incentivación del premio a conceder. Parecido a esta está
también el descuento porcentual, como táctica, a quienes paguen los impuestos
por adelantado y/o presenten claro y preciso la declaración sin buscar un elevado
porcentaje de deducciones dudosas; esto se utiliza más en países desarrollados,
y con una cultura tributaria más madura. En la empresa privada por ejemplo,
como las telefónicas de celulares
implementan esta estrategia entre sus clientes.
En una especie de híbrido entre el aspecto lúdico y la utilización de la
publicidad, se ha implementado la estrategia de la lotería tributaria, en
países como Guatemala, a través de
Los mismos estuvieron muy concurridos y con la alegría de una fiesta,
que es la forma en que estos sorteos son esperados por los pobladores de la
localidad que se visita. De la misma manera, ahora los sorteos no sólo son
esperados con entusiasmo y expectativa, sino que ya son vistos como una
tradición, en donde las personas aprenden que sus aportes se transforman en
obras de beneficio para su comunidad, a través de la solicitud de su factura
(SAT: cultura tributaria, 2007)
También, se están implementando estrategias relacionadas con la
publicidad, mediante vallas, murales y graffiti, así como la utilización de los
medios masivos de información a través, sobre todo, de la televisión y aunque
en menor proporción de la radio y la prensa escrita sobre todo en los períodos
claves de declaración para
contribuyentes formales, activos, naturales o jurídicos , sin embargo no se les
ha sacado todo el provecho posible; hasta ahora aunque ha aumentado la
recaudación, no se puede hablar de conciencia tributaria, se hace más que todo
por temor. Cabe aclarar en este espacio que en la mayoría de los países de la región, la
cobranza coactiva de los impuestos es responsabilidad del poder judicial,
mientras que en Venezuela se encarga el mismo ente tributario, para lo cual
tiene un conjunto personal que se entrena para eso, junto con le apoyo de las
fuerzas armadas.
Sin embargo es una
estrategia que en muchos países y regiones no es bien vista, la sociedad ha
avanzado, el colectivo, así como el individuo hoy día está mas informado,
piensa y es más consciente de los procesos de socialización. Para el
estudio de la socialización, de acuerdo con Aguirre, E. (2004) la línea de
investigación se fundamenta en una perspectiva interaccionista; paradigma que
en las ciencias sociales y en especial en el campo de la psicología social, ha
sido retomado en los últimos años como un medio alternativo para entender la
adaptación de las personas al medio y la manera como logran la transformación
de éste. El germen de esta corriente se remonta a la psicología social desarrollada
en el transcurso de las tres primeras décadas del siglo XX, en Chicago, y que se
expresa, principalmente, en los trabajos de Cooley, Dewey y Mead, quienes resaltan el papel de la comunicación
y de las condiciones simbólicas en la formación de la persona.
En esta corriente se
enfatiza el papel activo del comportamiento humano y su estrecha relación con
los contextos sociales, pero separándose, de las concepciones que ven lo psicológico-social
como un producto exclusivamente socio-cultural o como una manifestación de lo
psicológico en lo social. Por lo tanto, no se acepta que el comportamiento de
las personas sea el fruto de la incidencia que sobre él tengan determinados
estímulos, sino el resultado de la asimilación e integración de los modelos
normativos, lingüísticos, valorativos, en otros términos el juego interactivo
entre los condicionantes psicológicos y los socio-culturales.
Además, se reconoce
la importancia que tiene el poder emplear un amplio espectro de metodologías de
investigación, por el reconocimiento explícito del grado de complejidad que
manifiesta esta relación entre lo psicológico y lo social en el desarrollo de
los seres humanos. En este ámbito entra la cultura tributaria, mediante
mecanismos publicitarios, pero que lleguen a la conciencia del individuo y se
conjugue con el pensar y el sentir del colectivo, ofertándole oportunidades de
asimilarlo y brindándoles maneras y formas de concienciarlo, respondiendo de
manera positiva y no por los medios coactivos que, por el contrario siempre
obtendrán la reacción de rechazo.
Por eso, en
consonancia con lo afirmado anteriormente, el Acuerdo 119 de 2004 del plan e desarrollo económico, 2004-2008
“contra la pobreza y la exclusión”, del Consejo de Bogotá, busca propiciar el crecimiento real de los ingresos y la disminución de
la evasión mediante acciones de carácter persuasivo y disuasivo, el pago
oportuno de los tributos, contribuciones, participaciones y tasas, estímulos al
cumplimiento de las obligaciones fiscales; fortalecimiento de un modelo de
atención para contribuyentes; consolidación del Sistema de Información
Tributaria; reordenación de la gestión de cobro; fortalecimiento de la gestión
de fiscalización y creación de herramientas tecnológicas y jurídicas para el
monitoreo, bajo los principios de solidaridad y de responsabilidad.
Aquí cabe la opinión de muchos
autores y expertos quienes afirman que a la base de una cultura tributaria está
o debe estar el ingrediente ético de los valores, toda sociedad debe
propiciarlos. Así, en
Partimos de la base filosófica
y pedagógica que postula que los valores son tales cuando se cristalizan en
actitudes y comportamientos concretos, comprometidos con la realización de los
propios proyectos de felicidad y las perspectivas comunes de vida. Es por ello
que consideramos necesario que
Por
esto, se considera que es perfectamente viable acudir a todos los ámbitos de la
sociedad como mecanismo a través de los cuales se puede incentivar estos
aspectos fundamentables, para dirigirlos a ir reformulando las concepciones de
una cultura tributaria. Entonces, la tarea integral debe centrarse en dos
cuestiones: facilitar las condiciones para discernir aquello que no debe
moralmente hacerse de lo que sí se puede y, en segundo lugar, facilitar las
condiciones para conciliar lo que realmente se hace, con lo que moralmente se
cree que se debe hacer; en otros términos, trabajar para reflexionar acerca de
la congruencia entre el decir y el hacer.
Ahora bien, como se ha podido verificar, con relación a otros países, es
variada la batería de estrategias que se implementa y emplean para hacer que se
pague el impuesto, o para evitar la evasión; en algunas ocasiones y algunos
países, incentivar y mantener una cultura de tributación ganada desde hace
mucho tiempo. Para autores como Coelho, I., K. Baer
y G. Ludlow (2005), la mayoría de los países han
implementado medidas coercitivas, educativas, publicitarias, respaldadas por
Instituciones y organismos propios así como por legislaciones que se están
constantemente revisando y renovando, para actualizarlas y que respondan a
nuevas situaciones y necesidades, al igual a las que se han empleado aquí en el
país.
Pero se han
utilizado algunas que están adaptadas a estos tiempos globalizados y los nuevos adelantos tecnológicos, en
países desarrollados con economías consolidadas, como los estados unidos y países europeos donde se está empleando la
red electrónica para llegar más directamente y personalizada al contribuyente,
se ha denominado el Gobierno Electrónico, componente
de
En
efecto, el Gobierno Electrónico, componente de
Con
relación al uso de las Tecnologías de Información y Comunicación dentro de la
concepción de
Es tan actualizado
este sistema que
Otra estrategia
que se ha venido extendiendo por varios países es la descentralización del
tributo, ya que en una región o en una localidad es más fácil llevar el
control, tanto mediante mecanismos tradicionales como innovadores, se puede
tener un mejor registro; por ejemplo, en los Estados Unidos y en algunos países
latinoamericanos, a modo de prueba (por ejemplo Perú) han combinado esta
estrategia con la red electrónica, avisando a cada contribuyente sus fechas de
pago y el correspondiente monto, sin los desgravámenes, ya que estos los tiene que hacer el usuario.
También es más fácil para el gobierno regional o local demostrar en qué se
invierten los impuestos de los ciudadanos.
Parafraseando a Brondolo, John
D. (2001) se puede afirmar que la provisión eficiente de bienes (servicios)
públicos financieramente responde a la aplicación del “principio de beneficio”.
Este principio supone que los consumidores financian el costo de producción y provisión de los
bienes públicos por medio de pagos (tributos e
impuestos), los cuales a su vez corresponden estrictamente al beneficio
recibido, lo cual es más hacerlo en una
región o localidad, aparte de que esta sea pequeña o grande. Por eso, en un
sistema descentralizado, las condiciones que el sistema fiscal debe cumplir
ameritan un análisis más riguroso, pues no sólo tienen connotaciones
individuales, sino también regionales. En principio, bajo un esquema
descentralizado, es deseable que los impuestos sean “neutrales”; un impuesto
“neutral” reduce la posibilidad de existencia de exceso en el gravamen y el
usuario entiende mejor por qué tiene que pagarlo.
Igualmente se toman en consideración a los sectores
populares, que respaldados en los medios de comunicación, en los que participan los tres niveles de
gobierno, para que los ciudadanos valoren el esfuerzo y los costos que implica
llevar los servicios hasta sus hogares, para que, con base en ello, haya
racionalidad y cuidado en el uso de los mismos, se han establecido subsidios
para los sectores más vulnerables, mediante descuentos especiales para personas
de la tercera edad, personas discapacitadas, jubilados, pensionados y viudas,
una manera de hacer conciencia para incentivar la cultura tributaria.
De igual manera se están aprovechando las
colectividades, impulsadas por le gobierno o bien las que surgen de manera
voluntaria en entes privados o las denominadas ONGs, No hay duda según ICCO, (2003) de
la importancia de las ONG de derechos humanos, sindicatos, iglesias y otros en liberar
a países latinoamericanos de la dictadura o a Sudáfrica del régimen de
apartheid. Según las estadísticas de los Informes de Desarrollo del PNUD, se
realizaron mejoras en el ámbito mundial en tres dimensiones básicas del
desarrollo humano: una vida larga y saludable, el conocimiento y una calidad de
vida decente. Con todo, y como resultado de, entre otras cosas, cambios en los
puntos de vista del rol del estado y el aumento de disponibilidad de apoyo de
donantes directos bilaterales y multilaterales, las ONGs
nacionales e internacionales experimentaron un rápido crecimiento tanto en
tamaño como en número.
Entonces, el gran desafío para las ONGs es desarrollar su nuevo papel en la social civil global
emergente, vincular temas locales a temas globales y enlazar las luchas locales
por la justicia, erradicación de la pobreza y paz con las luchas globales. Las
organizaciones de la sociedad civil han mostrado en los últimos años que, a
través de campañas eficaces y aplicando una enorme presión, se pueden lograr
resultados concretos. La movilización local de gente con VIH/SIDA en países
como Sudáfrica y Brasil ha transformado las políticas sanitarias mundiales. La
presión mundial de grupos de derechos humanos y otras organizaciones han
contribuido al establecimiento del tribunal penal internacional. La campaña Jubilee 2000 que comenzó en 1996 en el Reino Unido se
convirtió muy rápidamente en un gran movimiento internacional haciendo campaña
a favor de la cancelación de la deuda de los países pobres. Su gran influencia
en la sociedad y los estados y otras organizaciones, haciendo cambiar en cierta
medida la mentalidad de las colectividades; por consiguiente, es una
herramienta idónea para el incentivo de la cultura tributaria.
Una estrategia interesante y poco común es la que
se ha implementado en México, que consiste en otorgar un estímulo fiscal a los contribuyentes, que
consistente en aplicar un crédito fiscal derivado de los gastos e inversiones
en investigación y desarrollo de tecnología contra el impuesto sobre la renta
que tenga a su cargo en la declaración anual del ejercicio en el que se
determina dicho crédito y para los ejercicios siguientes hasta agotarlo. Para
la aplicación del estímulo –por el cual hay que concursar- se creó un comité
interinstitucional integrado por representantes del Conacyt,
de
Otros, a lo mejor
mas sencillos y aparentemente menos importantes, pero que pueden ser efectivos
si se saben aplicar son los recortes de impuesto que se han hecho por razones varias o exoneraciones, que también
aquí se hacen. En los países de
Finalmente, para Katherine Baer (2006), para incentivar la cultura del
tributo, es necesario Fortalecer la capacidad de fiscalización. La
fiscalización debería ser el corazón de una administración tributaria, ya que
debe convertirse en el elemento fundamental para combatir el fraude fiscal.
Ello requiere que se le dote de recursos humanos adecuados, bien capacitados y suficientemente
motivados para el ejercicio de su función. Igualmente deben establecerse
aplicaciones informáticas específicas de apoyo para la selección de
contribuyentes con criterios de riesgo y para el seguimiento y control de los
planes de fiscalización, previamente aprobados por la dirección de la
administración tributaria.
En definitiva, todas
las estrategias que se implementen deben conllevar un compromiso tanto de parte
de la institución pública de la tributación como de la ciudadanía. Por eso se
debe enfatiza que en su calidad de ciudadano y cliente fundamental, así como tiene
obligaciones en el ámbito tributario, también tiene derechos, como son: A ser
bien atendido, en forma cortés y justa, sin discriminación alguna, sea por su
sexo, edad, creencias o nivel cultural, social o económico. A ser informado de
sus obligaciones tributarias y de los requisitos de los diferentes trámites,
especialmente a los contribuyentes que tienen mayores dificultades, permitiendo
así una verdadera igualdad ante todo; así como a que el costo y el tiempo para
cumplir con sus obligaciones tributarias sea el mínimo posible y a ser tratado
con transparencia y de manera expedita en los procesos de fiscalización.
Además, de igual
modo, cualquier actividad que se proponga para incentivar la cultura
tributaria, debe hacer surgir en el ciudadano, contribuyente o no, una
conciencia de que no hay nación que pueda existir sin el aporte de la
ciudadanía para mantener la estructura estatal. Los impuestos permiten la
existencia de una educación gratuita, de hospitales públicos, de espacios de
saber abiertos a todos como bibliotecas y museos, de espacios de recreación
comunes como plazas y parques, de sistemas de justicia, seguridad y seguridad
social; debe quedar explicito que el petróleo que ha mantenido al país en las últimas
décadas no es suficiente; porque cuando
estos servicios y espacios públicos no tienen los recursos necesarios para
sostenerse correctamente, los niños son los más afectados. Porque un país en el
que se cumplen los derechos humanos básicos es un país más justo, menos pobre, más desarrollado.
De ahí que
definitivamente, la falta de pago de
impuestos impacta directamente sobre los más débiles, ya que provoca una
degradación en la educación de aquellos que no pueden –o no desean- pagar
escuelas privadas, en la salud de quienes no pueden contratar planes de
medicina prepaga, en la seguridad de todos los habitantes, en la subsistencia
de aquellos que dependen de planes sociales; en fin, la falta de pago de
impuestos, el trabajo no registrado y el contrabando provocan una disminución
general de la calidad de vida de cualquier país. En el caso específico del
ámbito al cual se delimitó el trabajo, es una zona fronteriza, por eso, donde
el contrabando y la evasión de responsabilidades ciudadanas se dan con mas facilidad, la
incentivación a una cultura tributaria, tiene que ir aunada a una base
pedagógica ética, donde se prime la asimilación de valores relacionados con la
solidaridad y la democracia.
Referencias
Abad A (2007) Cátedra Abierta de
Responsabilidad Social y Ciudadana 2007 Segunda sesión -26 de abril http://www.foroecumenico.com.ar/catedra207.htm
Aguirre, E. (2004). Representaciones Sociales y
Análisis del Comportamiento Social. En E. Aguirre (Ed.),
Diálogos 3. Discusiones Actuales en Psicología. Bogotá: Universidad
Nacional de Colombia
Brondolo, John
D. (2001), “La deuda tributaria y la cobranza coactiva”, documento de trabajo,
Washington, D.C., http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/1/27951/lcg2324e_CapII.pdf (Consulta 20 de Junio de 2007)
Coelho,
I., K. Baer y G. Ludlow
(2005), “Coordinación de la política tributaria y la administración tributaria
y aduanera”, documento preparado para la cuarta Conferencia regional de
Centroamérica y
ICCO, (2003) Organización Intereclesiástica
para Cooperación Desarrollo, Apartado Postal 151, 3700 AD Zeist,
Países Bajos, Internet: www.icco.nl / E-mail: [email protected]
Katherine Baer
(2006). La administración tributaria en América Latina: algunas
tendencias y desafíos. Publicaciones del Departamento de Finanzas del Fondo Monetario
Internacional (FMI).
Ley del Impuestos sobre
Roca, Carolina (2005) El Programa Permanente de
Cultura Tributaria. Reformas y Desarrollo de los Municipios Argentinos. Buenos aires
SAT: cultura tributaria, 2007.
Actividades para incentivar de