REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBÚ - CONVENIO UNET

DOCTORADO EN GERENCIA

FASE III

Línea de Investigación: Gerencia y Prospectiva para la Educación del III Milenio.

 

 

MOMENTO 3:

 

 

Autora: Onelymar Salas

 

 

 

MARCO METODOLÓGICO

 

Bases Teóricas de la Metodología

 

 

Experiencialmente la metodología se considera, por definición, la vía que se ha de seguir en el proceso de investigación para lograr un conocimiento seguro y confiable. Desde este entendido, se describe y argumenta en el presente momento el enfoque cuya orientación permitirá abordar la praxis  o aplicación de la misma. Las bases teóricas metodológicas están llamadas a sentar la bases  para realizar una buena justificación del trabajo de campo  En consideración a lo anterior y a los requerimientos  exigidos por la cátedra, para la elaboración  del informe, el proceso a seguir para aproximarse a la realidad, estará conformado por los  siguientes apartados o separatas. Una primera parte en las cual se proponen las distintas posturas asumidas por los teóricos y autores sobre la investigación científica y los paradigmas de investigación de este momento, seguidamente se tratará sobre los distintos métodos y metodologías  para el análisis como inferencia y razonamiento  y finalmente, las bases teóricas metodológicas de la investigación.

 


Investigación Científica

 

 

Para Carrillo (1991), la investigación científica, representa el conjunto de procedimientos que la ciencia utiliza para descubrir fenómenos, platear y comprobar hipótesis, establecer leyes, detectar, formular y proponer los mecanismos más adecuados para la resolución del problema dentro del ámbito del conocimiento. Para el autor antes citado, uno de los rasgos que caracteriza la investigación en sí, es que sus resultados ya sean empíricos o teóricos, propician el conocimiento de las leyes que rigen a los fenómenos y brindan los elementos de juicio para descifrar su esencia y tendencia.

La investigación parte de un conjunto de  ideas o proposiciones basadas en la realidad, fundamentalmente sobre hechos o fenómenos, y sus descripciones y explicaciones. La investigación científica es un tipo de conocimiento,  pero más organizado y metódico; además, la investigación posee una serie de características que ayudan al investigador a regirse de manera eficaz en la misma. Igualmente es tan compacta que posee formas, elementos, procesos, diferentes tipos, entre otros.

 

Paradigma de la Investigación

 

Parece claro que las  distintas visiones del mundo que se han generado dentro del ambiente de la modernidad, ha influido notablemente en la forma como el hombre ha percibido la naturaleza, pues a partir del Siglo XVIII, la cultura occidental, encuentra un nuevo soporte para reafirmar las diferencias entre sociedad y entorno. Por lo que todo conocimiento conlleva el riesgo del error y de la ilusión, el cual según Morín (2000), el individuo del futuro debe afrontar el problema de estos aspectos, ya que el mayor error sería, el de subestimar el problema de la ilusión, ya que, cuando se considera el pasado, se siente que ha sido trastocado por innumerables errores e ilusiones. Debido a esto, Marx y Engels, enunciaron en la ideología alemana, que los hombres siempre han elaborado falsas concepciones de ellos mismos, de lo qué hacer, de lo que deben hacer y del mundo en donde viven.

La correlación existente, entre la verdad y el error, no sólo se juega en la verificación empírica y la coherencia lógica de las teorías, sino que se relaciona directamente con los paradigmas. Por lo que un Paradigma, según Morín (2000), consiste en la promoción/selección de los conceptos maestros de la inteligibilidad, ya que, el orden de las concepciones deterministas, la materia en las concepciones materialistas, el espíritu en las concepciones espirituales, además de, la estructura en las concepciones estructuralistas, constituyen el nivel paradigmático, por lo tanto es el principio de selección de ideas que están integradas en el discurso.

 

Métodos y Metodología

 

 

 

La metodología en la investigación, significará el estudio de los métodos o el tratado de los modos o procedimientos de decir o hacer algo en forma ordenada. Es también considerar como la parte de la lógica que estudia y determina los sistemas de investigación y las reglas que emplea la propia ciencia en la captación y aplicación de los conocimientos que le son propios, además, representa una manera de organizar la investigación y controlar los resultados, e intenta dar explicaciones acerca del saber del investigador, señalando al mismo tiempo como plantear, ejecutar, analizar y valorar el conocimiento referente a los objetos.

Carrillo (1991), indica que la metodología constituye un conjunto de postulados y premisas generales que orientan el saber y el conocer del investigador, en relación con un objeto de conocimiento, indicando como se deberá establecer y valorizar la hipótesis, definiciones, postulados, análisis, síntesis, generalizaciones, especificaciones con naturaleza, sencillez, claridad y coherencia en la investigación.

Según Escobar (1999), la metodología es como un instrumento orientado a validar y hacer eficiente la investigación científica al estudiar y analizar el método a ser utilizado  en la investigación. El mismo autor, establece que el método científico es el procesamiento que se utiliza para obtener conocimientos científicos, también será considerado como el modelo de trabajo o secuencia lógica que orientará la investigación científica. El estudio del método o de los métodos es lo que se denomina como metodología. Las técnicas y procedimientos son los aspectos más específicos y concretos del método y que se usan en la investigación.

De lo anterior, se puede deducir que el método de la investigación se apoya en dos aspectos como son: en primer lugar considerará la experiencia del investigador, los datos de la realidad que se puedan constatar a través de los sentidos, y en segundo lugar, con la construcción de  un modelo teórico (modelo teóretico), de abstracciones generales capaces de explicar  las conexiones entre los datos conocidos.

Como el tema planteado en la investigación es la cultura tributaria  la cual, está altamente identificada con la parte del comportamiento social de los ciudadanos, tanto interno como externo de ella, el cual induce a la investigación tipo social, donde se hace necesario enunciar una serie de métodos que tendrán relevancia tanto en la efectividad, en cuanto a la obtención de resultados en la investigación.

Las inferencias mencionadas anteriormente (deducción y analogía) son llamados también métodos genéricos, los cuales servirán de pauta y estarán presentes en la investigación. Al respecto, Carrillo (1991), establece que el método deductivo, el cual, partirá de un conocimiento general para llegar a uno de carácter particular mediante una serie de abstracciones lógicas, estará fundamentada en principios teóricos, recurriendo a postulados, teorías, normas, criterios, leyes, principios, teoremas, eminentemente teóricos, por lo tanto, las aseveraciones que se realizarán, no estarán basadas solamente en la experiencia o la  observación del investigador, sino en la fundamentación teórica de índole racional por parte del mismo.

Por consiguiente, los métodos inductivo y deductivo, no se deben utilizar de manera unilateral, ya que entre ellos existe una interdependencia, que no será posible anular, toda vez que la inducción presupone la deducción y viceversa, ya que los dos son procesos mentales  que primero fueron de razonamiento  y posteriormente pasaron a ser de la investigación; así los dos métodos, como procedimientos científicos aportan el fundamento de racionalidad formal necesario para comenzar el proceso sistemático de búsqueda del conocimiento. (Hurtado y Toro, 1999)

Para el mismo autor, el método analógico significa el análisis o tratamiento de la proporción, relación, correspondencia o semejanza entre dos o más términos, objetos de conocimiento  o postulados. Por medio de éste método, se intentará resaltar la semejanza o similitud de características entre dos o más hechos, donde uno de los cuales ya ha sido observado y verificado frente a otro u otros de lo que no se tendrá un conocimiento certero, pero que por medio de la deducción será factible obtener una idea aproximada de sus relaciones significativas con el primero.

El proceso analógico estará basado en comparaciones de similitudes presumibles entre dos objetos de conocimiento, iniciándose con el análisis de algunas de sus características comunes, infiriendo que puedan existir aún más puntos de relación que pudieran estar en uno de los dos aspectos, requiriéndose confirmar o negar en el otro. Este método descansará en parte, en la probabilidad de la existencia de propiedades, semejanza en dos hechos, objetos o fenómenos diferentes, donde dicha probabilidad necesitará de  demostración en la parte práctica, ya que para llegar a concluir analógicamente se deberá establecer una real concordancia entre los elementos de  comparación.

Es de hacer notar, que en la comprobación y comparación analógica, la existencia de un solo aspecto discordante, tiene mayor valor que varios rasgos semejantes, el cual, anularía la validez del planteamiento. No obstante, será necesario la comprobación ya que la analogía  en si carecerá de validez absoluta, requiriendo por lo tanto que sus aseveraciones se  lleguen a demostrar y confirmar en la práctica, para que puedan se considerados cono conocimiento verdadero. En el estudio del objeto, se podrá contemplar dos momentos que son consecutivos en el proceso de conocerlo, que constituirán dos abstracciones de la realidad única del objeto. Estos son: su sincronía y su diacronía,  donde el primero se vinculará con la de un estado, y el segundo con el hecho de que los estados se agotan, teniendo que sustituirlos por otros diferentes, tantas veces como el objeto pase por estados o fases distintas a lo largo del proceso. (Carrillo, Ob.Cit.)

En una teoría se harán funcionar en forma empírica las variables básicas, para posteriormente investigarlas en hipótesis explícitas, con el fin de ver como está relacionado el cambio de una variable con otra, estableciéndose de igual manera que las variables no podrían existir sin hipótesis. Por lo tanto, el investigador deberá de algún modo verificar en la práctica dichas ideas o proposiciones a través de la prueba de los hechos, esto consistirá en encontrar un conjunto de hechos que permitan determinar si es o no verdadera dicha proposición.

 

Inferencia o Razonamiento

 

 

 

Durante la investigación, se deberá poner en práctica el uso sistemático de la  inferencia, o razonamiento deductivo. Para Escobar (1999)  consiste en sacar consecuencias de un principio o supuesto, de tal manera, asumiendo dichas conclusiones como válidas si el principio también lo es. El mismo autor considera que la inferencia opera en la investigación a partir de la hipótesis, deduciendo de ella posibles consecuencias prácticas, que  más tarde será sometida a verificación, considerando previamente que la hipótesis misma no se prueba, no se confirma, sino las consecuencias deducibles de ellas. Este tipo de razonamiento operacional se le llama modelo hipotético deductivo.

También se ha de plantear durante la investigación, la inferencia o razonamiento analógico. Para Escobar (1999), consiste en atribuirle a un objeto que se investiga, las propiedades de otro análogo ya conocido, partiendo de que dicho razonamiento analógico, y es donde el conocimiento espera descubrir esa analogía de lo real, o sea, el conocimiento mismo será una analogía del pensamiento con el objeto a que se refiere.

La analogía misma hace suponer hechos, y prepara sobre todo, su explicación. El valor científico consistirá en ampliar la experiencia del investigador y generar nuevas ideas. El razonamiento analógico va de lo particular a lo particular y en grado de certeza es menor, ya que termina en conclusiones escasamente probables.

De las dos inferencia mencionadas (deducción y analogía), son del tipo mediato, ya que requerirán de dos o más premisas para llegar a una conclusión. La deducción es conocida dentro de la lógica tradicional con el nombre de silogismo, donde la conclusión deriva de las premisas.

Escobar (1999), mantiene que el razonamiento deductivo está referido como  el proceso que relaciona lo discursivo, lo  descendente y lo angular. Es discursivo, porque es mediato, ya que se realiza de acuerdo a una serie de pasos lógicos, es descendente, ya que va de lo general a lo particular (desciende), y es singular, ya que llega a lo individual concreto a partir de lo abstracto.

El razonamiento deductivo, permitirá referir los fenómenos a ser estudiados, a las leyes que lo rigen, estableciéndose para este caso, la analogía con la mecánica racional, que está fundamentada en la Física, además, dicho razonamiento permitirá la consecuencia desconocida a partir de un principio conocido, donde estos principios conocidos, pueden servir de premisas para la investigación.

La deducción, tiene su aplicación tanto en las ciencias de la física, como en las ciencias sociales. Es en las ciencias más formalizadas (Caso: Física Teórica), donde es posible realizar demostraciones formales, en las que se refiere que las conclusiones a las cuales se llegan son formalmente válidas. La deducción y la inducción, se encuentran vinculadas, llegando a ser complementario entre sí.

El autor referido anteriormente, considera que el razonamiento inductivo establece la idea de que es posible explicar la realidad por medio de  generalizaciones o leyes,  los cuales, se formulan a partir de la observación de los hechos, para lo cual, no es necesario analizar todos los hechos  específicos para llegar a la formulación de leyes. En la investigación, el razonamiento inductivo puede ser aplicado en la definición de leyes científicas, en las comparaciones experimentales y la formulación de hipótesis, además, el investigador podrá establecer regularidades entre los fenómenos, y pudiera indicar que los procesos sociales propios de la empresa pública de servicios no se producen en forma caótica ni desordenada, sino con arreglos a determinar leyes.

El razonamiento inductivo, no consistirá en la simple enumeración de hechos para llegar a las conclusiones generales, ya que requerirá durante el análisis, que se establezcan las relaciones necesarias entre los hechos para llegar a las conclusiones generales. En este orden, se utilizará durante la investigación, dos tipos de procedimientos; observación y experimentación, requiriendo ambos de un estudio muy serio de los fenómenos, con datos completos y exactos, basados estos últimos en hechos reales. Tanto como la manera de pensar y conducirse un colectivo ante una situación o circunstancia.

Para Escobar (1999), llama observación: “… al estudio de los fenómenos tal como se presentan en las condiciones naturales” (p.155). por suparte, denomina experimentación: “…al cambio o a la reproducción de los fenómenos, uno y otro voluntariamente provocados a fin de escucharlos en las condiciones favorables” (p.155). Para Jhon Stuart Mill, citado por Escobar (1999) notable partidario del método inductivo en el siglo XIX, además, es autor de la Obra “Sistema de  Lógica Deductiva  e Inductiva”, señalaba que todos los conocimientos se derivan de la experiencia sensible.

Durante la investigación de las observaciones particulares se pudiera establecer conceptos y leyes  generales, el cual, implicaría de cierta forma conexión y dependencia entre fenómenos, donde la conexión está enmarcada por los conceptos de causa y efecto determinará el fenómeno en estudio.

Para Escobar (1999), el razonamiento como forma del pensamiento lógico consiste en una conexión o concatenación de  juicios, llamados premisas o conocimientos conocidos que relacionados entre sí, dan como resultando una conclusión o conocimiento  nuevo. Cuando se elabore un razonamiento inferimos u obtenemos una conclusión que se deriva de otros juicios o premisas planteadas necesariamente.

De lo señalado anteriormente, se establece que la estructuración completa o forma de un razonamiento está definida por los elementos: premisas, (juicios o conceptos), términos de enlace, conclusión, antecedentes y consecuente. Con estos elementos se podrá formar razonamientos deductivos. En ese sentido, para el mismo autor antes citado, el razonamiento es una relación de juicios que no es ni verdadera ni falsa, sino correcta o incorrecta, válida o inválida. Por lo tanto, el razonamiento es válido, cuando el consecuente  (conclusión) se obtiene o infiere correctamente del antecedente (premisas).

El razonamiento analógico conducirá a conclusiones que pueden ser probables, alcanzando mayor certeza  si se apoya en método o la estadística, procedimiento estadístico. En el siglo XIX, la estadística tuvo aplicación en problemas físicos, revistiéndose de un gran valor práctico como instrumento, en la investigación experimental, donde sus técnicas permitirán manejar datos mediante repetidas mediciones; cuyo objetivo principal será el de hacer predicciones en las ciencias sociales. La estadística se apoyará en una estimación proporcional, a una muestra representativa del fenómeno que se querrá analizar.

Naturaleza del Estudio. Otros autores llaman también, a esta parte, tipo de investigación o diseño a seguir para la consecución  de la investigación. Para el caso específico del presente trabajo se ubica en el enfoque interpretativo enmarcado en el paradigma pospositivista en la modalidad cualitativa; dentro de la cual se encuentran un grupo de metodologías que se pueden seguir para  elaborar una investigación. Todas ellas con unos lineamientos  muy específicos, en modalidades que difieren a las cuantitativas.

Así, se denomina paradigma pospositivista a aquella modalidad epistemológica que comienza a gestarse hacía fines  del siglo antepasado (S. XIX) y llega a su desarrollo pleno en las décadas de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado. La gestación la inician las obras de autores como Dilthey, Wundt, Brentano, Ehrenfels, Hursserl, Max Weber y William James. A su desarrollo posterior contribuyen de manera fundamental Wittgentein, Toulmin, Hanson, Kuhn, Feyerabend, Lakatos, Polanyi y Popper; entre otros. Igualmente  lo hacen de manera sostenida y firme los autores que crearon la psicología de la Gestalt, el estructuralismo francés y el enfoque sistémico. Al respecto, de lo anteriormente expresado, Martínez, M. (2000) aclara:

El Diccionario de la Real Academia define la cualidad como una manera de ser de una persona o cosa (2ª.acepción), y el diccionario que acompaña a la Enciclopedia Británica dice que la cualidad “es aquello que hace a un ser o cosa tal cual es” (1ra. Acepción, entre 11).Es esta acepción, en sentido propio, filosófico, la que se usa en el concepto de metodología cualitativa. No se trata, por consiguiente, del estudio de cualidades separadas o separables; se trata del estudio de un todo integrado que forma o constituye una unidad de análisis y que hace que algo sea lo que es: una persona, una entidad étnica, social, empresarial, un producto determinado, etc; aunque también se podría estudiar una cualidad específica, siempre que se tengan en cuenta los nexos y relaciones que tiene con el todo, los cuales contribuyen a darle su significación propia. (p.173).

 

Según Martínez, el autor que testimonia, de manera ejemplar con su vida y con su obra, el cambio radical del paradigma positivista al pospositivista, es el vienés Ludwing Wittgenstein.

Wittgenstein sostenía, en el Tratado, que había un grupo numeroso de palabras y proposiciones que designaban directamente partes de la realidad. Este supuesto hecho era la base del positivismo lógico y, por derivación, de las definiciones operacionales, debido a que enlazaba  las proposiciones con la realidad.

Pero desde 1930 en adelante, Wittgenstein comienza a cuestionar, en sus clases en la Universidad de Cambridge, sus propias ideas y a sostener, poco a poco, una posición que llega a ser radicalmente opuesta a la del Tratado inicial: niega que haya tal relación directa entre una  palabra o proposición y un objeto; afirma que las palabras no tienen referentes directos; sostienen que los significados de las palabras o de  las proposiciones se encuentran  determinados por los diferentes contextos en que ellas son usadas; que los significados no tienen linderos rígidos, y que éstos están formados por el contorno y las circunstancias en que se emplean las palabras; que, por consiguiente, un nombre no puede representar o estar en lugar de una cosa y otro en lugar de otra, porque el referente particular de un nombre ese halla determinado por el modo en que el térmico es usado. En resumen, Wittgenstein dice que en el lenguaje jugamos juegos con palabras y que usamos a éstas de acuerdo con las reglas convencionales preestablecidas en cada lenguaje (Investigaciones filosóficas, sobre todo en el aspecto epistemológico, orig. 1953)

De esta forma, la orientación pospositivista efectúa un rescate del sujeto y de su importancia. Así, la observación no sería pura e inmaculada (como si fuera percibida por el ojo de Dios), sino que implicaría una inserción de lo observado en un marco referencia o fondo, constituido por nuestros intereses, valores, actitudes y creencias, que es el que le daría el sentido que tiene para nosotros. De ahí, la frase de Polanyi: “todo conocimiento es conocimiento personal” (y así titula su obra fundamental: Personal Knowledge, -conocimiento-, 1958), o su definición de ciencia “como un sistema de creencias con las cuales estamos comprometidos” (ibidem, p.171), o la afirmación de Merleau-Ponty: “estamos condenados al significado”, o también la de Goetz: “el hombre es un animal suspendido en una red de significados que él mismo  se ha tejido” (1983,p. 5)

De igual manera, en ese contexto de las metodologías cualitativas, en este trabajo,  se seguirá la metodología etnográfica. En relación al concepto etnografía Martínez (2000) afirma que dentro de las metodologías cualitativas, el enfoque etnográfico, quizá, sea uno de los más antiguos. Aunque los antropólogos han desarrollado, sobre todo en el siglo XX sus procedimientos metodológicos e interpretativos, la etnografía, de acuerdo a este autor, quien más le ha dedicado a esta forma de investigar, lo siguiente:

 

Etimológicamente, el término etnografía significa la descripción (grafé) del estilo de vida de un grupo de personas habituadas a vivir juntas (ethnos). Por tanto, el ethnos, que  sería la unidad de análisis para el investigador, no sólo podría ser una nación, un grupo lingüístico, una región o una comunidad, sino también cualquier grupo humano que constituya una entidad cuyas relaciones estén reguladas por la costumbre o por ciertos derechos y obligaciones recíprocos. Así, en la sociedad moderna, una familia, una institución educativa, un aula de clase, una fábrica, una empresa, un hospital, una cárcel, un gremio obrero, un club social, etc. son unidades sociales que pueden ser estudiados etnográficamente. Y, en sentido amplio, también son objeto de estudio etnográfico aquellos grupos sociales que, aunque no estén asociados o integrados, comparten o se guían por formas de vida y situación que los hacen semejantes, como los alcohólicos, los drogadictos, los delincuentes, los homosexuales, las meretrices, los mendigos, etc. (p.30)

 

El enfoque etnográfico se apoya en la convicción de que las tradiciones, roles, valores y normas el ambiente en que se vive se van  internalizando poco a poco y generan regularidades  que pueden  explicar la conducta individual y de grupo en forma  adecuada. En efecto, los miembros de un grupo étnico, cultural o situacional comparten una estructura  lógica o de razonamiento que, por lo general, no es explícita, pero que se manifiesta en diferentes aspectos de su vida.

El objetivo inmediato de un estudio etnográfico  es crear una imagen realista y fiel del grupo estudiado, pero su intención y mira más lejana es contribuir en la comprensión de sectores o grupos poblacionales más amplios que tienen características similares. Esto se logra al comparar o relacionar las investigaciones particulares de diferentes autores, como sucede con la cultura tributaria en un país como Venezuela.

2) Dentro de las investigaciones del método cualitativo. Un segundo paso es el denominado escenario; el mismo hace referencia a la ecología de la investigación; esto es, al ambiente o medio sociogeográfico donde se va a realizar ésta y de donde van a salir los informantes o población y muestra con los cuales se va a trabajar, a fin de  obtener los datos necesarios para la investigación. En este caso, se delimita un espacio geográfico cultural que será el ámbito donde  se moverá el investigador para llevarla a efecto.

En este orden de ideas, como se trata de  la cultura tributaria y la formación del contribuyente en Venezuela, el escenario debería ser todo el país; Pero esto no es metodológico, puesto que resultaría un medio sumamente amplio e inasequible; por consiguiente se hace necesario de una delimitación más precisa para poder investigar de manera más objetiva. En correspondencia, se delimitará a la ciudad de San Cristóbal capital del estado Táchira que presenta características, aunque peculiares, coincidentes con la cultura generalizada del país. Aquí interesa, más que la descripción geográfica, la sociocultural, por cuanto se trata de la expresión muy concreta de  un grupo, cómo es su comportamiento específico ante el pago del impuesto, su disposición al cumplimiento, su modalidad de evasión, forma de pensar con respecto al uso y utilidad de los impuestos, entre otros.

3) Población y Muestra. En relación a este punto Goetz y LeCompte (1998), expresaron:

 

Decidir qué o a quienes estudiar exige la determinación de las fuentes de datos relevantes para los fines de la investigación y la elección de los medios para seccionarlas. El contenido de las teorías determina qué elementos del mundo empírico (animados o inanimados, objetos o personas) constituyen las poblaciones y fuentes de datos para el investigador. Habitualmente, para los etnógrafos, las personas, tiempos y escenarios son las poblaciones principales. Dependiendo de las teorías empleadas, pueden considerarse también poblaciones, los acontecimientos, comportamientos  y significados. La población se elige según su significación teórica o su relevancia para la teoría que informa las cuestiones de la investigación. (p.77)

 

Por otra parte en la investigación cualitativa se le denomina también informantes claves sobre todo aquellos que han sido seleccionados como muestra para la aplicación de las técnicas y los instrumentos elegidos para la  recolección de los datos necesarios.

Por eso, la elección de una estrategia que designe, por ejemplo, a quién estudiar, es un proceso interactivo que se manifiesta especialmente en las fases iniciales de la investigación cualitativa o de campo. No obstante, las estrategias de selección y muestreo se utilizan también para  orientar las fases de recogida de datos y análisis e interpretación. A lo largo de toda la investigación, se reexaminarán los efectos de cada selección o muestreo a medida que se evidencien sus consecuencias. Con esta información, el proceso de adopción de decisiones empezará otra vez.

En ese aspecto, los informantes claves tendrán que ser elegidos de una muestra, por lo que se hace necesario realizar un muestreo no probabilístico, pues la población es desconocida, en parte y conocida por otra parte, esto quiere decir que se elegirán expertos en tributación para la aplicación de un instrumento y los contribuyentes en general estos últimos en número indeterminado para la aplicación del otro instrumento.

4) - Técnicas e instrumentos de recolección de Información. A este punto otros autores lo llaman también técnicas y estrategias metodológicas. En ese sentido la etnografía utiliza múltiples y variadas técnicas y estrategias, pero pone énfasis en el uso de estrategias interactivas como la observación participante, las entrevistas, los instrumentos diseñados por el investigador y el análisis de documentos.

También se utilizan los recursos de la tecnología para mejorar la percepción de nuestros sentidos, tales como grabadores, cámaras fotográficas y de video, computadoras y otros.

Entre los últimos procedimientos para la  consecución de la investigación cualitativa etnográfica, los estudios cualitativos contienen una gran cantidad de información muy rica: “las propias palabras pronunciadas o escritas por la gente y las actividades” observadas. En los estudios realizados mediante observación participante, “los investigadores tratan de transmitir una sensación de que se está allí y se experimentan directamente  los escenarios”. También en las investigaciones basadas en entrevistas en profundidad “tratan de que los lectores tengan la sensación de que “están en la piel” de los informantes y ven las cosas desde el punto de vista de ellos.

En la descripción etnográfica el investigador deja que las palabras y acciones de las personas hablen por sí mismas; pero es él quien ordena los datos de acuerdo a lo que piensa que es importante. Miguel Martínez propone (1991), como una forma práctica para hacer esa clasificación y categorización, transcribir las entrevistas, grabaciones y descripciones en los dos tercios derechos de las páginas, dejando, para la categorización y anotaciones especiales el tercio izquierdo, enumerando las páginas y las líneas para su fácil manejo posterior.

Luego la clasificación y categorización de la información puede hacerse de diversas formas, usando un sofisticado programa de  computación, por ejemplo o, como en el caso nuestro, de la investigación presente, reutiliza una tabla de doble entrada donde se colocan las categorías más importantes que se encuentran en la información recopilada, apoyadas por frases textuales de los informantes claves.

Muchos dicen que las categorías van surgiendo a medida que se van haciendo y de la observación como técnica e instrumento empleados; por consiguiente, autores como Martínez, M. (2000) y Pérez, G. (2001) recomiendan el uso de categorías emergentes que son como suposiciones hipotéticas sobre las cuales trabajar para guiar sobre todo las entrevistas.

En definitiva, se emplearan la observación no participante y las entrevistas en profundidad para  lo expertos y un cuestionario, para los contribuyentes, para recabar los datos pertinentes.

 

Bases Teóricas Metodológicas

 

 

 

Las bases teóricas metodológicas de la investigación, son muy amplias y en la última década ha habido profusión de autores que se han dedicado a sustentar la investigación cualitativa, como holística. Como afirman  varios autores, el discurso cualitativo se vuelve performativo, dominante, exitoso y estos métodos, que no son tan nuevos, toman un lugar preponderante en la investigación social, aún cuando desde los paradigmas tradicionales se les critica discutiendo si su producto es científico, dicha crítica se supera al colocarnos dentro de  una nueva episteme y redefinir lo que es ciencia; y, desde el propio paradigma, se afirma que es  necesario afinar el análisis del material recogido y que el investigador  disponga de una mayor formación personal e intelectual.

Es por ello que, para reafirmar la importancia de estos métodos hay que recordar  algunas de las características,  de la modalidad cualitativa, pero abordadas aquí basándose en el enfoque de Taylor y Bogdan (1984/1992) en una forma más práctica de los métodos. Así tenemos que los investigadores cualitativos:

Son inductivos porque comienzan los estudios con interrogantes vagamente formuladas, partiendo de lo observado y siguiendo un diseño flexible. Tienen una perspectiva holística ya que el escenario y las personas no son reducidos a variables sino considerados como un todo; son sensibles a los efectos que causan sobre las personas que están estudiando y tratan de controlar dichos efectos y reducirlos al mínimo.

Por lo cual, tratan de comprender a las personas dentro del marco de referencia de ellas mismas. En este sentido, apartan sus propias creencias y predisposiciones tratan de ver las cosas como si estuvieran ocurriendo por primera vez. De igual manera, consideran valiosas todas  las perspectivas, no buscan la verdad o la moralidad sino una comprensión de las  perspectivas de otras personas a menudo minorías o personas pobres habitualmente  ignoradas por la sociedad; además, porque se interesan por la vida interior de la persona sin reducir los hechos a formulas estadísticas.

Esto significa que son humanistas, porque se interesan por la vida interior de la persona sin reducir los hechos a fórmulas estadísticas; además, dan  énfasis a la validez de su investigación, más que a la confiabilidad, obtienen un conocimiento directo de la vida  social, no filtrado por conceptos, definiciones operacionales y escalas clasificatorias, siguen rigurosos procedimientos aunque no estandarizados.

En definitiva consideran dignos de estudio a todos los escenarios y personas, ningún aspectos de la vida social es demasiado frívolo o trivial como para ser estudiado. Y finalmente en cuanto al modo de conducir los estudios se sirven de métodos pero no dejándose esclavizar por ellos.

Por eso, la elección que se haga de un enfoque epistemológico y metodológico, especialmente si es para los problemas humanos, determinará también el tipo de problemas que se desean explorar, las técnicas que se usan en la investigación y aplicación, las teorías que se construyen, la naturaleza y el valor de  las contribuciones en la promoción del bienestar humano y de sus progreso y evolución constantes. (Pérez, 2000)

En este contexto, entonces, es probable que la elección de determinados objetivos o el planteamiento de ciertos problemas por resolver, impliquen la adopción de una orientación epistemológica especial o la aceptación de una determinada teoría, o se apoyen en algunos supuestos básicos. En tal caso, es necesario aclararlo de manera explícita al desarrollar los capítulos referidos al paradigma epistemológico y al marco teórico, que deben preceder a toda investigación cualitativa y etnográfica respetable, pues de esta manera se deja claro el camino por donde se conducirá la investigación: y al mismo investigador le servirá de guía para el proceso de la misma. Al respecto Martínez, M. (2002) aclara:

 

Elegir los objetivos de una investigación presenta, además, otros problemas de diferente grado de dificultad. El primero es de fondo filosófico y ético, y necesita una justificación: ¿qué voy a estudiar y por qué? El segundo problema se relaciona con las  estrategias metodológicas y trata de delimitar claramente lo que se quiere investigar: si consiste en determinar solamente la relación entre diferentes variables o si se intenta descubrir la estructura organizativa o sistema dinámico de un todo mas complejo (p.40).

 

Además, hay que dejar claro que los marcos teóricos, sistemas conceptuales y orientaciones filosóficas van indisolublemente unidos a todas las fases de una investigación con independencia de si el hecho de que se utilicen sea consciente y explícito o inconsciente e implícito. Cualquier proceso de indagación, científico o no, tiene lugar en el contexto de las experiencias personales de quien lo realiza, de una normas socioculturales generales y de ciertas tradiciones filosóficas. Todo ello contiene supuestos acerca de la naturaleza de la realidad, del conocimiento y de los valores (Bredo y Freinberg, 1982), que interactúan con los constructos de la ciencia social en que el investigador enmarca su trabajo. Los métodos de investigación y las opciones metodológicas son aporte integral de los sistemas teóricos empleados por el investigador. Por ello, la exposición general del  diseño de la investigación tiene como marco la teoría.

Así se tiene que entre los modelos  generales  utilizados por los científicos sociales, la etnografía se relaciona con la antropología y, en particular, con la perspectiva teórica  estructural funcionalista, hasta cierto punto; dicha  asociación viene exigida por la manera en que los  antropólogos  definen la etnografía, a saber, en relación con el concepto de los antropólogos, estos  definen la etnografía, en relación con el concepto  de cultura. Esta es  la opinión de una gran mayoría de autores especialistas. Así se tiene que una etnografía  es una descripción  o reconstrucción analítica  de escenarios y grupos culturales intactos. (Sprandley y McCurdy, 1972), citado por Goezt (2000) Las etnografías recrean para el lector las creencias compartidas, prácticas, artefactos, conocimiento popular y comportamientos de un grupo de personas, sea este particularizado o mas general. En consecuencia, el investigador etnográfico comienza examinando grupos y procesos incluso muy comunes, como si fueran excepcionales o únicos; ello le permite apreciar los aspectos, tanto generales como de detalle, necesarios para dar credibilidad a su descripción. En el caso del presente trabajo expresión conductual o comportamiento generalizado.

Un producto etnográfico se evalúa por la medida en que logra una recreación del escenario cultural estudiando que permita a los lectores representárselo tal como apareció ante la mirada del investigador (Beals, Spindler y Spindler, 1973; Wolcott, 1975). Tradicionalmente, los etnógrafos consideraban dichos escenarios uno por uno. Se centraban en el registro detallado de los aspectos de un solo fenómeno, ya fuera éste un pequeño grupo humano o el funcionamiento de algún proceso social. Sin embargo, se ha empezado a difundir la práctica de estudiar un mismo fenómeno en distintos lugares. En todo caso, la  tarea consiste en reconstruir, con lo que Lofland (1971) denomina “amoroso detalle”, las características del fenómeno estudiado. Esta es la metodología que se empleará en esta investigación. En un momento más actualizado, el estudio generalizado de un fenómeno difundido a nivel nacional Todos los autores antes citados se encuentra en Hurtado y Toro (1999).

 

 


 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Comentada

Carrillo, L. R. (1991). Metodología y Administración. Editorial Limusa, S.A. de C.V., Rolderas, México, D.F.

Goetz, J.P., (1982) Investigación del comportamiento y configuraciones en le aula de clases. Un caso de estudio- Revista de investigación y desarrollo en educación Princenton

 

Goetz y LeCompte, (2000) Etnografía y diseño cualitativo en investigación Educativa. Edit. Morata, Madrid.

 

Escobar, G. (1999). Lógica: Nociones y Aplicaciones. McGraw Hill Interamericana. Editores, S.A. de C.V. México.

Hurtado y Toro (1999) Paradigmas y Métodos de Investigación en Tiempos de cambio. Valencia, Venezuela: Epísteme.

Martínez, Miguel (1999). La Nueva Ciencia. Venezuela.  Editorial Trillas.

Martínez, M. (2000). La Investigación Cualitativa Etnográfica en Educación. México: Editorial Trillas.

Morín, E. (2000). Los Siete Saberes necesarios a la Educación del Futuro.  UNESCO. Ediciones FACES/UCV.

Pérez, G. (2000). Investigación Cualitativa: Retos y Preguntas. Volumen II. Técnicas y análisis de datos. 3ª edición. Madrid. Editorial La Muralla. S.A.

 

Consultada

 

Balestrini, M. (1998) Como elaborar el proyecto de investigación. Caracas. B.L.

Hernández, Fernández y Baptista (2001). Métodos de la investigación. 3ra. Edición. México: Mc Graw Hill.

Kottak (2002). Antropología Cultural. Dpto. De Antropología Social. Facultad de Sociología. Novena Edición. Madrid: Mc Graw Hill.

Rodríguez, G. Gil, J. y García, E. (1999). Investigación Cualitativa. Colección biblioteca de educación. II edición. Colombia. ALJIBE.

Sabino, Carlos (2000). El Proceso de la Investigación. Caracas: Editorial Panapo.

 

Hosted by www.Geocities.ws

1