REPUBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD
YACAMBÚ - CONVENIO UNET
DOCTORADO
EN GERENCIA
FASE
III
Línea
de Investigación: Gerencia y Prospectiva para
MOMENTO
3:
Autora: Onelymar Salas
MARCO METODOLÓGICO
La metodología, por definición, es la vía, forma o manera; las acciones y los pasos que se han de seguir en el proceso de investigación para lograr un conocimiento preciso y seguro, para la obtención de resultados confiables. Desde esta definición, se describe y se argumenta el enfoque cuya orientación permitirá abordar la teorización y la praxis o aplicación de la investigación que se pretende llevar a efecto. En consideración a lo anterior y a los requerimientos exigidos por la cátedra, para la elaboración y desarrollo de esta parte, el proceso a seguirá para lograr la aproximación a la realidad, estará conformado por los siguientes apartados o separatas.
Otros autores llaman también, a esta parte, tipo de investigación o diseño a seguir para la consecución de la investigación. En el caso específico del presente trabajo se inscribe en un enfoque fenomenológico enmarcado en el paradigma posmodernista en la modalidad cualitativa; dentro de la cual se encuentran un grupo de metodologías que se pueden seguir para elaborar una investigación. Todas ellas con unos lineamientos muy específicos, en modalidades que difieren de la cuantitativa.
Así, se denomina paradigma posmodernista a aquella
corriente epistemológica que comienza a
gestarse hacía y llega a su desarrollo pleno en las décadas de los años
cincuenta y sesenta del siglo pasado. A su desarrollo posterior contribuyen de
manera fundamental Wittgentein, Toulman, Hanson, Kuhn, Feyerabend, Lakatos,
Polanyi y Popper; entre otros. Igualmente
lo hacen de manera sostenida y firme los autores que crearon la
psicología de
El
Diccionario de
Según Martínez, (2000), Define la metodología cualitativa como el “estudio de un todo integrado que constituye una unidad de análisis y que algo, sea lo que sea es estudiada..., aunque también se podría estudiar una cualidad específica, siempre que se tengan en cuenta los nexos y relaciones que tienen con el todo, oso cuales contribuyen a darle su significación propia” (p. 175)
El enfoque fenomenológico, Osorio (1998) basado en la interpretación de Richard Schmitt (1960). Lo define así: Técnicamente este enfoque es conocido como reducción fenomenológica–trascendental. Es llamada trascendental porque devela el ego para el que todo tiene significado y fenómeno. Es llamada fenomenológica porque transforma el mundo en mero fenómeno. Es llamada reducción porque nos hace retroceder (del latín reducere) a la fuente del significado y la existencia del mundo experienciado. En el cual, los escritos tardíos de Husserl diferencian entre epoché, reducción y reducción fenomenológica–trascendental, término este último que abarcaría los dos anteriores. En la actitud natural pensamos, pero no reflexionamos. Es en la actitud desinteresada donde surge la reflexión.
De igual manera, en ese contexto de las metodologías cualitativas, en este trabajo, se seguirá la metodología etnográfica. En relación al concepto etnografía Martínez (2000) afirma que dentro de las metodologías cualitativas, el enfoque etnográfico, quizá, sea uno de los más antiguos. Aunque los antropólogos han desarrollado, sobre todo en el siglo XX sus procedimientos metodológicos e interpretativos, la etnografía, de acuerdo a este autor , quien más le ha dedicado a esta forma de investigar, lo siguiente:
Etimológicamente, el término etnografía significa la descripción (grafé) del estilo de vida de un grupo de personas habituadas a vivir juntas (ethnos). Por tanto, el ethnos, que sería la unidad de análisis para el investigador, no sólo podría ser una nación, un grupo lingüístico, una región o una comunidad, sino también cualquier grupo humano que constituya una entidad cuyas relaciones estén reguladas por la costumbre o por ciertos derechos y obligaciones recíprocos. Así, en la sociedad moderna, una familia, una institución educativa, un aula de clase, una fábrica, una empresa, un hospital, una cárcel, un gremio obrero, un club social, etc. son unidades sociales que pueden ser estudiados etnográficamente. Y, en sentido amplio, también son objeto de estudio etnográfico aquellos grupos sociales que, aunque no estén asociados o integrados, comparten o se guían por formas de vida y situación que los hacen semejantes, como los alcohólicos, los drogadictos, los delincuentes, los homosexuales, las meretrices, los mendigos, etc. (p.30)
El enfoque etnográfico se apoya en la convicción de que las tradiciones, roles, valores y normas el ambiente en que se vive se van internalizando poco a poco y generan regularidades que pueden explicar la conducta individual y de grupo en forma adecuada. En efecto, los miembros de un grupo étnico, cultural o situacional comparten una estructura lógica o de razonamiento que, por lo general, no es explícita, pero que se manifiesta en diferentes aspectos de su vida.
El objetivo inmediato de un estudio etnográfico es crear una imagen realista y fiel del grupo estudiado, pero su intención y mira más lejana es contribuir en la comprensión de sectores o grupos poblacionales más amplios que tienen características similares. Esto se logra al comparar o relacionar las investigaciones particulares de diferentes autores, como sucede con la cultura tributaria en un país como Venezuela.
Cabe aclarar aquí que toda la metodología enmarcada dentro de la modalidad cualitativa se considera, también, de campo; o sea, como le define Arias (2002) es un diseño de investigación que consiste en la recolección de datos tomados directamente de la realidad donde ocurren los hechos o fenómenos, sin manipulación o control de algún tipo de variable.
Dentro de las investigaciones del método cualitativo. Un segundo paso es el denominado escenario; el mismo hace referencia a la ecología de la investigación; esto significa, al ambiente o medio sociogeográfico donde se va a realizar ésta y de donde van a salir los informantes o población y muestra con los cuales se va a trabajar, a fin de obtener los datos necesarios para la investigación. En este caso, se delimita un espacio geográfico cultural que será el ámbito donde se moverá el investigador para llevarla a efecto.
En este orden de ideas, como se trata de la cultura tributaria y la formación del contribuyente en Venezuela, el escenario debería ser todo el país; Pero esto no es metodológico, puesto que resultaría un medio sumamente amplio e inasequible; por consiguiente se hace necesario de una delimitación más precisa para poder investigar de manera más objetiva. En correspondencia, se delimitará a la ciudad de San Cristóbal capital del estado Táchira ubicado en la región suroccidental del país que presenta características, aunque peculiares, coincidentes con la cultura generalizada del país. Aquí interesa, más que la descripción geográfica, la sociocultural, por cuanto se trata de la expresión muy concreta de un grupo, cómo es su comportamiento específico ante el pago del impuesto, su disposición al cumplimiento, su modalidad de evasión, forma de pensar con respecto al uso y utilidad de los impuestos, entre otros.
En otras metodologías, a este aspecto se lo denomina Población y muestra. En relación a este punto Goetz y LeCompte (1999), expresaron:
Decidir qué o a quienes estudiar exige la determinación de las fuentes de datos relevantes para los fines de la investigación y la elección de los medios para seccionarlas. El contenido de las teorías determina qué elementos del mundo empírico (animados o inanimados, objetos o personas) constituyen las poblaciones y fuentes de datos para el investigador. Habitualmente, para los etnógrafos, las personas, tiempos y escenarios son las poblaciones principales. Dependiendo de las teorías empleadas, pueden considerarse también poblaciones, los acontecimientos, comportamientos y significados. La población se elige según su significación teórica o su relevancia para la teoría que informa las cuestiones de la investigación. (p.77)
Por otra parte, en la investigación cualitativa se le denomina también informantes claves, sobre todo aquella o aquel grupo que ha sido seleccionado como muestra para la aplicación de las técnicas y los instrumentos elegidos para la recolección de los datos necesarios. Por eso, la elección de una estrategia que designe, por ejemplo, a quién estudiar, es un proceso interactivo que se manifiesta especialmente en las fases iniciales de la investigación cualitativa o de campo. No obstante, las estrategias de selección y muestreo se utilizan también para orientar las fases de recogida de datos y análisis e interpretación. A lo largo de toda la investigación, se reexaminarán los efectos de cada selección o muestreo a medida que se evidencien sus consecuencias. Con esta información, el proceso de adopción de decisiones empezará otra vez.
En ese aspecto, los informantes claves tendrán que ser elegidos de una muestra, por lo que se hace necesario realizar un muestreo no probabilístico, pues la población es desconocida, en parte y conocida por otra parte, esto quiere decir que se elegirán expertos en tributación para la aplicación de un instrumento y los contribuyentes en general estos últimos en número indeterminado para la aplicación del otro instrumento.
A este punto otros autores lo llaman también técnicas y estrategias metodológicas. En ese sentido la etnografía utiliza múltiples y variadas técnicas y estrategias, pero pone énfasis en el uso de estrategias interactivas como la observación participante, las entrevistas, los instrumentos diseñados por el investigador y el análisis de documentos. De igual modo, se utilizan los recursos de la tecnología para mejorar la percepción de nuestros sentidos, tales como grabadores, cámaras fotográficas y de video, computadoras y otros.
Entre los últimos procedimientos para la consecución de la investigación cualitativa etnográfica, los estudios cualitativos contienen una gran cantidad de información muy rica: “las propias palabras pronunciadas o escritas por la gente y las actividades” observadas. En los estudios realizados mediante observación participante, “los investigadores tratan de transmitir una sensación de que se está allí y se experimentan directamente los escenarios”. También en las investigaciones basadas en entrevistas en profundidad “tratan de que los lectores tengan la sensación de que “están en la piel” de los informantes y ven las cosas desde el punto de vista de ellos.
En la descripción etnográfica el investigador deja que las palabras y acciones de las personas hablen por sí mismas; pero es él quien ordena los datos de acuerdo a lo que piensa que es importante. Miguel Martínez propone (1991), como una forma práctica para hacer esa clasificación y categorización, transcribir las entrevistas, grabaciones y descripciones en los dos tercios derechos de las páginas, dejando, para la categorización y anotaciones especiales el tercio izquierdo, enumerando las páginas y las líneas para su fácil manejo posterior.
Luego la clasificación y categorización de la información puede hacerse de diversas formas, usando un sofisticado programa de computación, por ejemplo o, como en el caso nuestro, de la investigación presente, reutiliza una tabla de doble entrada donde se colocan las categorías más importantes que se encuentran en la información recopilada, apoyadas por frases textuales de los informantes claves.
Muchos dicen que las categorías van surgiendo a medida que se van haciendo y de la observación como técnica e instrumento empleados; por consiguiente, autores como Martínez, M. (2000) y Pérez, G. (2001) recomiendan el uso de categorías emergentes que son como suposiciones hipotéticas sobre las cuales trabajar para guiar sobre todo las entrevistas.
En definitiva, se emplearan la observación no participante o participativa si el investigador si el investigador se involucra; y las entrevistas en profundidad para lo expertos. De la misma manera, un cuestionario, para los contribuyentes, para recabar los datos pertinentes.
La investigación asumirá una ontología idealista –teleológica – interpretativa, cuyo origen se debe a Platón. Esta postura filosófica sobre la realidad considerada como punto de partida al “yo, sujeto a conciencia (y) la representación del mundo a partir del sujeto (donde) las cosas que se declaran reales serán las que fundamentalmente se admitirán como congnoscibles, según la evidencia del sujeto” (Rusque, p. 121). Por lo tanto, la realidad no es una verdad dada, estática y objetiva e independiente del hombre sino al contrario es una realidad construida desde y por el sujeto que la comprende y la interpreta.
Aceptada esta concepción sobre la realidad también se arroga que el objeto de conocimiento de la investigación, el contribuyente tributario tiene una naturaleza dinámica y compleja, y dentro de la trama de la vida se “construyen, de una parte, teniendo en cuenta el conjunto de los hilos paralelos que conforman el tejido social y de la otra, al abordar el tramado que se produce con el entrecruzamiento de los mismos”
Las bases teóricas metodológicas de la investigación, son muy amplias y en la última década ha habido profusión de autores que se han dedicado a sustentar la investigación cualitativa, como holística. Como afirman varios autores, el discurso cualitativo se vuelve performativo, dominante, exitoso y estos métodos, que no son tan nuevos, toman un lugar preponderante en la investigación social, aún cuando desde los paradigmas tradicionales se les critica discutiendo si su producto es científico, dicha crítica se supera al colocarnos dentro de una nueva epísteme y redefinir lo que es ciencia; y, desde el propio paradigma, se afirma que es necesario afinar el análisis del material recogido y que el investigador disponga de una mayor formación personal e intelectual.
Es por ello que, para reafirmar la importancia de estos métodos hay que recordar algunas de las características, de la modalidad cualitativa, pero abordadas aquí basándose e el enfoque de Taylor y Bogdan (1984/1992) en una forma más práctica de los métodos. Así tenemos que los investigadores cualitativos:
Son inductivos porque comienzan los estudios con interrogantes vagamente formuladas, partiendo de lo observado y siguiendo un diseño flexible. Tienen una perspectiva holística ya que el escenario y las personas no son reducidos a variables sino considerados como un todo; son sensibles a los efectos que causan sobre las personas que están estudiando y tratan de controlar dichos efectos y reducirlos al mínimo.
Por lo cual, tratan de comprender a las personas dentro del marco de referencia de ellas mismas. En este sentido, apartan sus propias creencias y predisposiciones tratan de ver las cosas como si estuvieran ocurriendo por primera vez. De igual manera, consideran valiosas todas las perspectivas, no buscan la verdad o la moralidad sino una comprensión de las perspectivas de otras personas a menudo minorías o personas pobres habitualmente ignoradas por la sociedad; además, porque se interesan por la vida interior de la persona sin reducir los hechos a formulas estadísticas.
Por lo tanto, son humanistas, porque se interesan por la vida interior de la persona sin reducir los hechos a fórmulas estadísticas; además, dan énfasis a la validez de su investigación, más que a la confiabilidad, obtienen un conocimiento directo de la vida social, no filtrado por conceptos, definiciones operacionales y escalas clasificatorias, siguen rigurosos procedimientos aunque no estandarizados.
En definitiva consideran dignos de estudio a todos los escenarios y personas, ningún aspectos de la vida social es demasiado frívolo o trivial como para ser estudiado. Y finalmente en cuanto al modo de conducir los estudios se sirven de métodos pero no dejándose esclavizar por ellos.
Por eso, la elección que se haga de un enfoque epistemológico y metodológico, especialmente si es para los problemas humanos, determinará también el tipo de problemas que se desean explorar, las técnicas que se usan en la investigación y aplicación, las teorías que se construyen, la naturaleza y el valor de las contribuciones e n la promoción del bienestar humano. (Pérez, 2000)
En este contexto entonces es probable que la elección de determinados objetivos o el planteamiento de ciertos problemas por resolver impliquen la adopción de una orientación epistemológica especial o la aceptación de una determinada teoría, o se apoyen en algunos supuestos básicos. En tal caso, es necesario aclararlo de manera explícita al desarrollar los capítulos referidos al paradigma epistemológico y al marco teórico, que deben preceder a toda investigación cualitativa y etnográfica respetable. Al respecto Martínez, M. (2002) aclara:
Elegir los objetivos de una investigación presenta, además, otros problemas de diferente grado de dificultad. El primero es de fondo filosófico y ético, y necesita una justificación: ¿qué voy a estudiar y por qué? El segundo problema se relaciona con las estrategias metodológicas y trata de delimitar claramente lo que se quiere investigar: si consiste en determinar solamente la relación entre diferentes variables o si se intenta descubrir la estructura organizativa o sistema dinámico de un todo mas complejo (p.40).
Además, hay que dejar claro que los marcos teóricos, sistemas conceptuales y orientaciones filosóficas van indisolublemente unidos a todas las fases de una investigación con independencia de si el hecho de que se utilicen sea consciente y explícito o inconsciente e implícito. Cualquier proceso de indagación, científico o no, tiene lugar en el contexto de las experiencias personales de quien lo realiza, de una normas socioculturales generales y de ciertas tradiciones filosóficas. Todo ello contiene supuestos acerca de la naturaleza de la realidad, del conocimiento y de los valores (Bredo y Freinberg, 1982), que interactúan con los constructos de la ciencia social en que el investigador enmarca su trabajo. Los métodos de investigación y las opciones metodológicas son aporte integral de los sistemas teóricos empleados por el investigador. Por ello, la exposición general del diseño de la investigación tiene como marco la teoría.
Así se tiene que entre los modelos generales utilizados por los científicos sociales, la etnografía se relaciona con la antropología y, en particular, con la perspectiva teórica estructural funcional, hasta cierto punto, dicha asociación viene exigida por la manera en que los antropólogos definen la etnografía, a saber, en relación con el concepto de antropólogos definen la etnografía, a saber, en relación con el concepto de cultura. ES la opinión de una gran mayoría de autores. Así se tiene que una etnografía es una descripción o reconstrucción analítica de escenarios y grupos culturales intactos.(Sprandley y McCurdy, 1972), citado por Goezt (2000) Las etnografías recrean para el lector las creencias compartidas, prácticas, artefactos, conocimiento popular y comportamientos de un grupo de personas. En consecuencia, el investigador etnográfico comienza examinando grupos y procesos incluso muy comunes, como si fueran excepcionales o únicos; ello le permite apreciar los aspectos, tanto generales como de detalle, necesarios para dar credibilidad a su descripción.
Un producto etnográfico se evalúa por la medida en que logra una recreación del escenario cultural estudiando que permita a los lectores representárselo tal como apareció ante la mirada del investigador (Beals, Spindler y Spindler, 1973; Wolcott, 1975). Tradicionalmente, los etnógrafos consideraban dichos escenarios uno por uno. Se centraban en el registro detallado de los aspectos de un solo fenómeno, ya fuera éste un pequeño grupo humano o el funcionamiento de algún proceso social. Sin embargo, se ha empezado a difundir la práctica de estudiar un mismo fenómeno en distintos lugares. En todo caso, la tarea consiste en reconstruir, con lo que Lofland (1971) denomina “amoroso detalle”, las características del fenómeno estudiado. Esta es la metodología que se empleará en esta investigación. Todos los autores antes citados se encuentra en Hurtado y Toro (1999).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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