REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBÚ - CONVENIO UNET

DOCTORADO EN GERENCIA

FASE II

 

TRABAJO 2:

 

PRIMERA LECTURA

 

AUTOR: Profesor Francisco Osorio

AÑO: 1.999

TITULO DEL ARTÍCULO: El científico social entre la Actitud Natural y la Actitud Fenomenológica.

LUGAR DE PRESENTACIÓN: Cinta de Moebio 5. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Chile.

PAGINAS: 5

REPORTE ELABORADO POR: ONELYMAR SALAS PORRAS.

 

RESUMEN DEL ARTÍCULO:

El autor presenta un Ensayo motivado por la lectura a Alfred Schutz, uno de los principales pensadores de las complejas relaciones entre fenomenología y ciencias sociales. El cual trata de  explicar el fundamento fenomenológico de la actitud desinteresada del científico y qué consecuencias tiene ello para las ciencias sociales.

 

Comienza entonces el autor, con el aspecto del Fenomenólogo como Científico, en el que describe que hacia principios del siglo XX el alemán Edmund Husserl expuso una de las filosofías más complejas e ignotas de la época contemporánea: la fenomenología. Hacia la mitad del siglo XX, Alfred Schutz, un austríaco forastero en Norteamérica, se dedicará incansablemente a desarrollar los fundamentos de una ciencia social fenomenológica. En este sentido, el sociólogo Fernando Durán (1998) plantea que la obra de Schutz debe ser contextualizada no sólo internamente en términos de la filosofía, sino que también externamente en relación con el mundo académico de predominancia empirista lógico Schutz era una "voz en el desierto positivista".

 

Sin embargo, Peter Berger y Thomas Luckmann trabajan divulgando las ideas de Alfred, siendo tal vez los más connotados los norteamericanos. Lo que llama la atención, en todo caso, es que la palabra "fenomenología" es parte del lenguaje común de los científicos sociales, aunque es bastante probable que la mayoría de ellos entienda poco de lo que se hable o, peor aún, crean que entienden.

 

Osorio comienza adentrarse con el tema que ocupa, mediante la descripción de método científico fenomenológico el cual se relaciona con una forma especial del espíritu humano en relación con el objeto de su pensamiento o preocupación; enfatizando que la noción de método tiene una acepción particular en fenomenología, entendida como un modo de la conciencia de cuestionar su objeto de estudio. En el que  infiere que si el método es un modo de la conciencia y si la actitud es un método, entonces la actitud es un modo de la conciencia. En otras palabras, la actitud desinteresada, la actitud natural y la actitud fenomenológica son modos de la conciencia. Lo cual implica que la conciencia nunca ha dejado de ser lo que es, su carácter absoluto, es decir, en donde exista una pregunta con respecto al mundo, estamos en camino hacia la fenomenología. De ahí que la fundamentación de la “actitud” sea la fundamentación del método fenomenológico.

 

La mayoría de nosotros no se pregunta por los hechos de este mundo a cada momento, simplemente vive en el mundo. Husserl llama a este modo de la conciencia humana la actitud natural; ya que como seres humanos vivimos en el mundo que nos ha tocado vivir.  Según Schutz  denomina vida cotidiana a la actitud natural, siendo la actitud del científico es desinteresada. Sin embargo, un mejor entendimiento del análisis fenomenológico hace ver que desinteresarse es colocarse en un modo de la conciencia fenomenológica.

 

El "estar referido a" de la conciencia (intencionalidad) está permanentemente actuando, sin embargo, en la actitud natural toma el modo de la practicidad, mientras que en la actitud desinteresada toma el modo de la reflexión. Quiere decir esto que la intencionalidad es siempre una y la misma como propiedad fundamental de la conciencia, sólo que si una persona está en la actitud natural no le interesará reflexionar acerca de ello, sino que le interesa actuar en la realidad a la cual le hace frente en cuanto mundo que se le presenta. La actitud desinteresada del científico suspende este juicio y se vuelca en otro modo de la conciencia: la intencionalidad pierde el carácter práctico y se encamina a la actitud fenomenológica total. En el que existe un proceso más radical llamado reducción fenomenológica trascendental, que se podría considerar una actitud fenomenológica total y de la cual la actitud científica es un modo.

 

Otro punto que toca Osorio es el Método Fenomenológico basándose en la interpretación de Richard Schmitt (1960). Técnicamente este método es conocido como reducción fenomenológica–trascendental. Es llamada trascendental porque devela el ego para el que todo tiene significado y fenómeno. Es llamada fenomenológica porque transforma el mundo en mero fenómeno. Es llamada reducción porque nos hace retroceder (del latín reducere) a la fuente del significado y la existencia del mundo experienciado. En el cual, los escritos tardíos de Husserl diferencian entre epoché, reducción y reducción fenomenológica–trascendental, término este último que abarcaría los dos anteriores. En la  actitud natural pensamos, pero no reflexionamos. Es en la actitud desinteresada donde surge la reflexión.

 

Epoché quiere decir volver discutible aquello que antes era considerado cierto y evidente. En este modo de la conciencia aparece clara otra propiedad de la conciencia: la selectividad. Quiere decir que antes mi conciencia seleccionaba de la realidad aquellos elementos que apoyaban mi estructura de significación, pero que ahora, dado el carácter cuestionable de la conciencia, lograr hacer aparecer los elementos no considerados en mis juicios anteriores acerca del mundo.

Hay un paso aún más radical que hacer, la llamada reducción fenomenológica–trascendental, que permitirá entregar los fundamentos del método fenomenológico. El Ego Trascendental (basándose Osorio en la conferencia de Husserl de 1931) y el Método Fenomenológico, Husserl resume la discusión anterior diciendo:

"Si la certeza del ser de la experiencia del mundo se ha hecho dudosa, no puedo entonces considerarla como el suelo sobre el cual pueden construirse juicios. Con esto se nos impone, se me impone a mí, el yo que medita y que filosofa, una epoché universal respecto al ser del mundo, incluyendo también en ella todas las realidades singulares que la experiencia, la experiencia consecuentemente concordante, me ofrece como realidades…

De la soledad humana nace, mediante esta epoché, una soledad radicalmente nueva: la soledad trascendental, es decir, la soledad del Ego. Como Ego no soy el ser humano en el mundo existente, sino el Yo que pone en duda el mundo, respecto a todo su ser y con ello su ser–así o aquel Yo que trasvive la experiencia universal, pero poniéndola entre paréntesis" (Husserl 1931:370).

Como podemos observar, al llevar a cabo la epoché se podría pensar que sólo queda el mundo o la nada, no obstante es otro el descubrimiento de Husserl: el ego trascendental. Este es el fundamento último de la conciencia humana y, por ende, del método fenomenológico. Continúa Husserl diciendo que ante el fundamento de la actitud propiamente fenomenológica. Es el Ego trascendental la estructura esencial del ser humano.

Husserl nos entrega otra propiedad de la conciencia, además de las que ya conocíamos como la intencionalidad, la reflexividad y la selectividad, esto es: anonimia. Esto quiere decir que la conciencia no está cada vez haciéndose presente en nosotros, sino que nos mantiene en la actitud natural para que podamos hacer frente al mundo. La conciencia mantiene su unidad siempre, aunque no se manifieste.

 

En efecto, el camino de la reducción fenomenológica–trascendental tiene como propósito ir a los fundamentos para después volver de ellos renovados, con el propósito de aplicarlos a los objetos del mundo con mayor riqueza y propiedad, ahora que tenemos una base desde la cual pensar con firmeza.

 

Resume Osorio partiendo que la actitud desinteresada del científico es un tipo de actitud fenomenológica, esto es, epoché. Sin embargo, la epoché aplicada sobre la propia conciencia, esto es, reducción fenomenológico–trascendental, revela la estructura que da base a la conciencia: Ego trascendental. Lo anterior es un camino estrictamente filosófico, no científico. La actitud desinteresada es la manera de proceder del antropólogo social, pero para el tema del impacto cultural que le interesa no es necesario que desarrolle la teoría del Ego trascendental husserliano.

Debe saber, en todo caso, cuál es su fundamento último (tarea posibilitada por el filósofo). Entonces, el Ego trascendental es el fundamento del método fenomenológico, que es el fundamento de la actitud desinteresada del científico. Una vez que el científico muestra la estructura que da fundamento a la visión de mundo en cada caso, ha hecho evidente lo que estaba anónimo: ha develado la conciencia mundana.

 

POSTURA DEL ESTUDIANTE A LAS IDEAS DEL AUTOR:

 

Partiendo con del ensayo elaborado por Osorio,  podemos decir que el estudio de la actitud fenomenológica, en donde el ego trascendental es el fundamento último de la conciencia humana y, por ende, del método fenomenológico, partiendo que la actitud desinteresada del científico es un tipo de actitud fenomenológica, esto es, epoché. Sin embargo, la epoché aplicada sobre la propia conciencia, esto es, reducción fenomenológico–trascendental, revela la estructura que da base a la conciencia: Ego trascendental. Podemos decir entonces que es un camino estrictamente filosófico, no científico.

 

Es importante, desde el principio, distinguir entre el hecho que vivimos o experimentamos y aquello que se nos da  y vivimos a través del hecho mismo. Lo que se nos da a través del hecho, según E. Husserl, es algo válido universalmente como la esencia o significado del hecho y, al mismo tiempo, algo concreto por cuanto se da a través de la experiencia.

 

Por otra parte, la Fenomenología, en última instancia, está dirigida hacia el sí mismo concebido como lo que queda del sujeto concreto cuando se dirige intencionalmente a su mundo para detectar quién piensa y quién constituye ese mundo.  En fin de cuentas, la Fenomenología intenta rescatar el rigor de la Psicología misma al tratar por una parte, de resolver el dilema entre la interioridad y las cosas del mundo externo y, por la otra, de dirigirse al ámbito de la conciencia pura como un sí mismo irreducible a la mente.

 

Mientras la ciencia busca alcanzar una verdad unitaria, universalmente válida para todos los que no estén deslumbrados por la tradición, una verdad en sí, la opinión es una verdad vinculada a lo cotidiano y la tradición. En este sentido, se quiere dilucidar brevemente qué es la Fenomenología y cómo se aplica su método en la descripción de los fenómenos de conciencia, en especial cuando se trata de vivencias consideradas relevantes para el crecimiento humano.

 

La Fenomenología entonces propone superar la reducción de los fenómenos humanos a conductas que pueden ser explicadas como respuesta de un organismo a estímulos en situaciones controlables experimentalmente.

 

La Fenomenología invita a derivar la significación de la experiencia vivida por un sujeto, manteniéndola como neutral respecto a lo que es interno o externo. La intencionalidad se dirige a la experiencia aquí ahora para aprehender su sentido único.

 

El autor se basa en lo expuesto por lo estudiosos fenomenólogos, en donde en primer lugar, no puede entenderse la epoché o suspensión como una renuncia a lo que conocemos sobre el ambiente, la herencia, el condicionamiento operante, la motivación, el aprendizaje. El poner entre paréntesis preconceptos, creencias, y teorías convencionales se debe a que pueden operar como un sesgo a lo que se está describiendo.

 

En segundo lugar, lo que suele tomarse como fenómeno en algunas investigaciones con esta metodología no debe reducirse a todo lo que es conocido por el individuo de cualquier manera: ideas, imaginaciones, emociones, sentimientos, temores, actitudes.

En tercer lugar, se ha hablado de la percepción interna de una estructura mental, ese todo que se maneja comunidad de sentido. En el contexto de lo que hemos analizado, siguiendo a E. Husserl, nos parece que la esencia no es una estructura. Nos parece que las unidades de sentido y la estructura reflejarían algo objetivo, dado allá afuera, elaborado, como contrapuesto a la conciencia que lo constituye.

 

Por último, se trata de dirigirse a intuir la esencia de lo amado, odiado, temido, simpatizado, recordado, etc. en cuanto dado vívidamente a la conciencia. Esta sensibilidad a dirigirse a la esencia de los fenómenos de conciencia puede incrementarse si se practica en el significado de la vivencia.

 

Finalmente es una manera de acuerdo con Husserl en la ciencia fenomenológica implica una transformación personal y comunitaria. Ya que concuerdo, en que para realizar una investigación fenemonológica debemos estar en el campo de investigación y aplicar  la propia conciencia, para poder producir una teoría por parte del investigador.

 

RELACIÓN DEL ARTÍCULO CON SU TRABAJO DE INVESTIGACIÓN:

En cuanto a la discusión de los pensamientos del autor para con el tema de Tesis Doctoral, se ajusta perfectamente, por cuanto se va tomar desde el enfoque epistemológico de la fenomenología. En el cual se va estudiar el fenómeno de la cultura tributaria en el contribuyente, es decir, el pago voluntario de sus tributos, en el que el estar del  investigador en el campo, se cree que es una muy buena técnica de investigación para conocer la realidad desde dentro. Ya que el trabajo de campo es la principal, léase única, manera de conocer en la disciplina etnográfica, aquello que da identidad a la actividad profesional del conocimiento del otro.

Por lo que este tipo de participación no tiene que ver con la actitud desinteresada del científico. Lo que se quiere es el reserva de la estructura de conciencia y, para ello, la reflexión tiene primacía sobre la participación. Esta es una consecuencia curiosa, que tal vez traería más de algún cuestionamiento a los cursos de metodología en ciencias sociales.

La visión es mirar la realidad social con una complejidad ingenua. El trabajo de campo prolongado, el conocimiento del idioma local y la entrevista etnográfica siguen siendo fuertes bases de la investigación etnográfica y, por eso, mucho se perdería olvidándolas. Por eso afirmo que la estructura de la reflexión, como propiedad de la conciencia intencional en el objeto de estudio, es un sólido argumento a considerar en el rol que le cabe al científico frente a las realidades políticamente complejas a que se ve enfrentado.

Este tipo de investigación entonces coloca la importancia no el grupo, sino en el individuo, en cuanto él puede conocer la realidad de los otros partiendo de un análisis de su conciencia para, en ese proceso, reflexionar sobre los otros.

En resumen para esta investigación, el argumento es que la teoría del Ego trascendental entrega fundamentos para una metodología individual de fenómenos sociales. Schutz apoyaría esta reflexión cuando plantea que el enfoque eidético opera con la libre transformación en mi imaginación de las características del objeto con el propósito de descubrir su estructura esencial. El principal argumento es que los significados sociales no tienen el carácter de objetos concretos del mundo real, lo que implica que pueden ser manipulados por la conciencia para la aprehensión de ellos  y, por eso, su manipulación es distinta a la que hace la mano de los objetos reales.

SEGUNDA LECTURA:

 

AUTOR: No se presenta en el contenido del artículo.

AÑO: No se observa.

TITULO DEL ARTÍCULO: Teoría del conocimiento / epistemología.

LUGAR DE PRESENTACIÓN: Trabajo publicado en monografías.

PAGINAS: 6

REPORTE ELABORADO POR: ONELYMAR SALAS PORRAS.

RESUMEN DEL ARTÍCULO:

 

El autor presenta en su artículo inicialmente con una definición de epistemología, la cual se ocupa de la definición del saber y de los conceptos relacionados, de las fuentes, los criterios, los tipos de conocimiento posible y el grado con el que cada uno resulta cierto; así como la relación exacta entre el que conoce y el objeto conocido.

 

A tal efecto continua con una introducción la cual expone que uno de los grandes temas de la filosofía de todos los tiempos es esclarecer en que consiste el acto de conocer, cual es la esencia del conocimiento, cual es la relación cognoscitiva entre el hombre y las cosas que lo rodean. La definición más sencilla nos dice que conocer consiste en obtener una información acerca de un objeto. Conocer es conseguir un dato o una noticia sobre algo. El conocimiento es esa noticia o información acerca de ése objeto.

 

La teoría del conocimiento es una doctrina filosófica, en que la definición de filosofía que presentan Platón y Aristóteles como ciencia pura, es respectivamente la búsqueda de la virtud o de la felicidad. Dilthey dice: Lo primero que debemos intentar es descubrir un objetivo común contenido en todos aquellos sistemas a cuya vista se constituyen todos aquellos sistemas de la filosofía.

 

Estos sistemas son los de Platón y Aristóteles, Descartes y Leibnitz, Kant y Hegel ya que en todos ellos hallaremos una inclinación en la universalidad, una orientación en la totalidad objetiva por ejemplo: el ser, la esencia, el conocimiento.

 

En los principios de la edad moderna retomamos los caminos del concepto Aristotélico (tiene como centro una ciencia universal del ser). Los sistemas de Descartes, Spinoza y Leibnitz, presentan la misma orientación que caracteriza al Estagirita, ya que todos tienden al conocimiento del mundo objetivo. Kant por el contrario revive el estilo Platónico, procura elevar la vida, con todos sus conceptos a la conciencia filosófica. La filosofía es ambas cosas: una concepción del yo y una concepción del universo.

 

En todo conocimiento podemos distinguir cuatro elementos: El sujeto que conoce, el objeto conocido, la operación misma de conocer, y el resultado obtenido que es la información recabada acerca del objeto.

 

Ahora bien, con respecto a los PROBLEMAS FILOSÓFICOS GRIEGOS Y MEDIEVALES; del cual los principales sofistas griegos, Gorgias, afirmó que nada puede existir en realidad, que si algo existe no se puede conocer, y que si su conocimiento fuera posible, no se podría comunicar. Otro sofista importante, Protágoras, mantuvo que ninguna opinión de una persona es más correcta que la de otra, porque cada individuo es el único juez de su propia experiencia. Platón, siguiendo a Sócrates, intentó contestar a los sofistas dando por sentado la existencia de un mundo de formas o ideas, invariables e invisibles, sobre las que es posible adquirir un conocimiento exacto y certero.

 

Aristóteles siguió a Platón al considerar el conocimiento abstracto superior a cualquier otro, pero discrepó de su juicio en cuanto al método apropiado para alcanzarlo, Aristóteles mantenía que casi todo el conocimiento se deriva de la experiencia. La observación cuidadosa y la adhesión estricta a las reglas de la lógica, que por primera vez fueron expuestas de forma sistemática por Aristóteles, ayudarían a superar las trampas teóricas que los sofistas habían expuesto.

 

Después de varios siglos, el filósofo escolástico (véase Escolasticismo) santo Tomás de Aquino y otros filósofos de la edad media ayudaron a devolver la confianza en la razón y la experiencia, combinando los métodos racionales y la fe en un sistema unificado de creencias.

Por otra parte en los NIVELES DEL CONOCIMIENTO; encontramos tres niveles: sensible, conceptual y holístico. Donde el conocimiento sensible: consiste en captar un objeto por medio de los sentidos; tal es el caso de las imágenes captadas por medio de la vista. El conocimiento conceptual, que consiste en representaciones invisibles, inmateriales, pero universales y esenciales. En tercer lugar tenemos el conocimiento holístico (también llamado intuitivo, con el riesgo de muchas confusiones, dado que la palabra intuición se ha utilizado hasta para hablar de premoniciones y corazonadas). En este nivel tampoco hay colores, dimensiones ni estructuras universales como es el caso del conocimiento conceptual. Intuir un objeto significa captarlo dentro de un amplio contexto, como elemento de una totalidad, sin estructuras ni límites definidos con claridad.

Ahora bien con respecto, AL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO, Son tres: El racionalismo denomina a la doctrina epistemológica que sostiene que la causa principal del conocimiento reside en el pensamiento, en la razón. El planteamiento más antiguo del racionalismo aparece en Platón. El empirismo: opone que la única causa del conocimiento humano es la experiencia, se origina en los hechos concretos. Y El Apriorismo: considera que la razón y la experiencia son a causa del conocimiento. Pero se diferencia del intelectualismo porque establece una relación entre la razón y la experiencia, en una dirección diametralmente opuesta a la de éste. El intelectualismo forma sus conceptos de la experiencia; el apriorismo rechaza tal conclusión y establece que el factor cognoscitivo procede de la razón y no de la experiencia.

EN LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO, encontramos El dogmatismo: es la conciencia cognoscente, supone absolutamente la posibilidad y realidad del contacto entre el sujeto y el objeto.

El escepticismo: el escepticismo niega la posibilidad y realidad del contacto entre el sujeto y el objeto. El escepticismo sostiene que no hay verdad alguna .El escepticismo se puede hallar, principalmente, en la antigüedad. Su fundador fue Pirrón de Elis.

El subjetivismo y el relativismo: Con ellos se afirma que si existe una verdad; sin embargo, tal verdad tiene una validez limitada. El subjetivismo, como su nombre lo indica, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El relativismo afirma que no existe alguna verdad, alguna verdad absolutamente universal. Pero ambos niegan la verdad.

El pragmatismo: El pragmatismo, al igual que el escepticismo, desecha el concepto de la verdad considerado como concordancia. El pragmatismo cambia el concepto de la verdad por cuanto es una percepción del ser humano. Dentro de tal concepción el hombre no es primordialmente un ser especulativo y pensante, sino un ser práctico, un ser volitivo.

El criticismo: Esta postura intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo recibe el nombre de criticismo. Al igual que el dogmatismo, el criticismo admite una confianza fundamental en la razón humana. El criticismo está convencido de que es posible el conocimiento de que existe la verdad. El criticismo examina todas y cada una de las aseveraciones de la razón humana y nada acepta con indiferencia.

 

El autor además presenta la RAZÓN CONTRA PERCEPCIÓN; Desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX la cuestión principal en epistemología contrastó la razón contra el sentido de percepción como medio para adquirir el conocimiento. Para los racionalistas, entre los más destacados el francés René Descartes, el holandés Baruch Spinoza y el alemán, Gottfried Wilhelm Leibniz, la principal fuente y prueba final del conocimiento era el razonamiento deductivo basado en principios evidentes o axiomas. Para los empiristas, empezando por los filósofos ingleses Francis Bacon y John Locke, la fuente principal y prueba última del conocimiento era la percepción.

 

Bacon inauguró la nueva era de la ciencia moderna criticando la confianza medieval en la tradición y la autoridad y aportando nuevas normas para articular el método. Locke criticó la creencia racionalista de que los principios del conocimiento son evidentes por una vía intuitiva, y argumentó que todo conocimiento deriva de la experiencia. El filósofo irlandés George Berkeley estaba de acuerdo con Locke en que el conocimiento se adquiere a través de las ideas, pero rechazó la creencia de Locke de que es posible distinguir entre ideas y objetos.

 

El filósofo escocés David Hume siguió con la tradición empirista, pero no aceptó la conclusión de Berkeley de que el conocimiento consistía tan sólo en ideas. Dividió todo el conocimiento en dos clases: el conocimiento de la relación de las ideas y el conocimiento de la realidad. Donde afirmó que la mayor parte del conocimiento de la realidad descansa en la relación causa-efecto.

 

El filósofo alemán Immanuel Kant intentó resolver la crisis provocada por Locke y llevada a su punto más alto por las teorías de Hume; propuso una solución en la que combinaba elementos del racionalismo con algunas tesis procedentes del empirismo.

Durante el siglo XIX, el filósofo alemán George Wilhelm Friedrich Hegel retomó la afirmación racionalista de que el conocimiento certero de la realidad puede alcanzarse con carácter absoluto. Hegel provocó un interés por la historia y el enfoque histórico del conocimiento que más tarde fue realzado por Herbert Spencer en Gran Bretaña y la escuela alemana del historicismo. Spencer y el filósofo francés Auguste Comte llamaron la atención sobre la importancia de la sociología como una rama del conocimiento y ambos aplicaron los principios del empirismo al estudio de la sociedad.

 

La escuela estadounidense del pragmatismo, fundada por los filósofos Charles Sanders Peirce, William James y John Dewey a principios de este siglo, llevó el empirismo aún más lejos al mantener que el conocimiento es un instrumento de acción y que todas las creencias tenían que ser juzgadas por su utilidad como reglas para predecir las experiencias.

 

 Es preciso mencionar la POSICIÓN DE LOS AUTORES FRENTE AL CONCOCIMIENTO; Para algunos autores, el fundamento de la posibilidad del conocimiento es la realidad, bien la sensible, bien la inteligible.

El primer gran filósofo que abordó el estudio del conocimiento fué el francés René Descartes, en el siglo XVII. Descartes intentó descubrir un fundamento del conocimiento que fuera independiente de límites y supuestos, en el que formuló tal proposición en su célebre sentencia: pienso, luego existo.

 

Kant negó que la realidad pudiera ser explicada mediante los solos conceptos y se propuso conseguir el mismo objetivo, pero intentando determinar los límites y capacidades de la razón.

 

Según el británico John Locke, representante moderado del empirismo, las impresiones de la sensibilidad sólo formaban la base primaria del conocimiento. El también británico David Hume y algunos autores neopositivistas posteriores consideraron, por el contrario, que las nociones de las ciencias formales no son empíricas ni conceptuales, sino formales y, por lo tanto, vacías de conocimiento.

 

De acuerdo con determinadas formas de empirismo existen otras experiencias además de la sensible, como la experiencia histórica, la experiencia intelectual, etc. En estas posiciones, a algunos de cuyos precursores difícilmente se les puede considerar como empiristas, el término experiencia se entiende en un sentido más amplio.

 

Por otra parte EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO;  en el siglo XX los filósofos se interesaron principalmente por construir una teoría del conocimiento científico, suponiendo que si se lograra disponer de teoría adecuadas que explicaran los mecanismos de un conocimiento de este tipo, podrían avanzar considerablemente por la misma vía en la solución de problemas gnoseológicos más generales.

 

Los autores del Círculo de Viena, que trataba de conseguir un sistema unitario de saber y conocimiento, lo que requería la unificación del lenguaje y la metodología de las distintas ciencias. Lo único que puede hacerse es formular la hipótesis de la existencia de una realidad independiente de nuestra experiencia e indicar criterios para su contrastación en la medida en que una afirmación de existencia implica determinados enunciados perceptivos.

 

Finalmente presenta la EPISTEMOLOGÍA EN EL SIGLO XX; en el cual los problemas epistemológicos fueron discutidos a fondo y sutiles matices de diferencia empezaron a dividir a las distintas escuelas de pensamiento rivales. Se prestó especial atención a la relación entre el acto de percibir algo, el objeto percibido de una forma directa y la cosa que se puede decir que se conoce como resultado de la propia percepción. Los neorealistas sostuvieron que se tienen percepciones directas de los objetos físicos o partes de los objetos físicos en vez de los estados mentales personales de cada uno. Los realistas críticos adoptaron una posición intermedia, manteniendo que aunque se perciben sólo datos sensoriales, como los colores y los sonidos, éstos representan objetos físicos sobre los cuales aportan conocimiento.

 

Sin embargo, Edmund Husserl, perfiló un procedimiento elaborado, al que llamó fenomenología, por medio del cual se puede distinguir cómo son las cosas a partir de cómo uno piensa que son en realidad, alcanzando así una comprensión más precisa de las bases conceptuales del conocimiento.

 

Durante el segundo cuarto del siglo XX surgieron dos escuelas de pensamiento, ambas deudoras del filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein. Por una parte, la escuela del empirismo o positivismo lógico, tuvo su origen en Viena, que se extendió por todo el mundo. Los empiristas lógicos hicieron hincapié en que sólo hay una clase de conocimiento: el conocimiento científico; que cualquier conocimiento válido tiene que ser verificable en la experiencia. Siguiendo a Hume y a Kant, se tenía que establecer una clara distinción entre enunciados analíticos y sintéticos.

 

POSTURA DEL ESTUDIANTE A LAS IDEAS DEL AUTOR:

En el análisis del concepto que nos presenta el autor este se centra, en la teoría del conocimiento; donde se comparte el pensamiento ya que es una parte importante de la filosofía. Pero es difícil precisar cuál es su objeto y más aún cuáles son los resultados a los que se ha llegado en ella, sin indicar de antemano desde qué postura, o concepción filosófica se está hablando. En el artículo sobre gnoseología o epistemología pueden verse algunas indicaciones respecto a los diversos problema del conocimiento, y la relación de la denominación teoría del conocimiento con otros términos como epistemología.

El conocimiento es un fenómeno con múltiples aspectos. Es un fenómeno psicológico, sociológico, biológico incluso. Cabe, pues, su estudio desde muchos puntos de vista, a partir de múltiples ciencias empíricas, prácticas y positivistas. También en el estudio del conocimiento científico cabe esta perspectiva científica, representada ya de hecho por la ciencia de la ciencia. La epistemología genética de Piaget pretende también constituir una teoría general del conocimiento con base en los resultados de ciencias positivas que se ocupan de los procesos cognoscitivos, como la psicología genética fundada y desarrollada por el mismo Piaget, la biología, la sociología y la historia de las ciencias.

 

En el artículo epistemología nos ocupamos de este programa de investigación. Por el momento aquí diremos únicamente que, en cualquier caso, no parece que pueda negarse que todas las investigaciones empíricas sobre los procesos cognoscitivos parten de preconcepciones filosóficas acerca de qué es el conocimiento (qué entendemos por conocer la realidad) sin las cuales no podrían orientarse aquellas investigaciones. Igualmente cabe señalar, al término del proceso, la posibilidad de diversas interpretaciones filosóficas de los resultados empíricos.

 

La Gnoseología o Teoría del Conocimiento es una de las ramas clásicas de la Filosofía. Ya los antiguos filósofos griegos la trataron extensamente, llegando a explorar muchas de las sendas posibles: idealismo, realismo, empirismo, escepticismo. En la Modernidad, la problemática del conocimiento se transformó en una cuestión crucial para los filósofos. La búsqueda de la certeza y la indagación por los límites del conocimiento atravesó toda esta etapa, desde Descartes hasta Kant, pasando por Hume y los demás empiristas ingleses.

 

Todas las verdades son convenciones. Dado que todas nuestras ideas son incompletas, tampoco podemos decir que haya alguna verdad o falsedad universal. Toda verdad será relativa, y dependiente del contexto en el que se encuentre. Kant define a la verdad como "la coincidencia del conocimiento con su objeto". Concordamos con esta definición, sólo que nunca podremos estar seguros de una coincidencia total entre el conocimiento y su objeto. Por lo tanto, no podemos hablar de verdades absolutas ni universales. También, es claro que requerimos de la experiencia para comprobar si el conocimiento concuerda con su objeto. Por lo tanto no puede haber verdades a priori. Y finalmente, del conocimiento que no representa objetos no podemos decir si es verdadero o no. En efecto, yo no me atrevería a sugerir la verdad o falsedad de algo que no he experimentado. He ahí donde las creencias, la fe y la voluntad juegan su papel.

 

Tarksi es otro que también trata de dar una definición de verdad, desde el punto de vista semántico, pero también es incompleta. No podemos hablar de verdades fundamentales, porque no hay forma de probarlas (ni de probar cualquier otra cosa). Sólo podemos creer en ellas, y ponernos de acuerdo en qué consideraremos como verdadero o falso, válido o inválido. Y esto depende más de fenómenos tan complejos como la cultura, la sociedad, y la moral, que de la razón.

 

Finalmente se puede decir que no es posible justificar el conocimiento totalmente, ya que este siempre será incompleto, debido a que nuestros contextos son finitos, cerrados, e incompletos; tratando de comprender a un mundo infinito, abierto e incomputable.

 

Sólo podemos decir que un conocimiento tendrá un menor grado de incertidumbre mientras mejor concordancia tenga con nuestras experiencias. Al aumentar nuestro contexto, el conocimiento tiende a volverse obsoleto, requiriendo una constante refinación. Es por esto que no hay conocimientos universales. Los conocimientos los adaptamos a nuestro mundo, no adaptamos el mundo a nuestros conocimientos.

 

RELACIÓN DEL ARTÍCULO CON SU TRABAJO DE INVESTIGACIÓN:

 

En toda investigación doctoral en este caso en el tema de la cultura tributaria y el desarrollo de estrategias gerenciales para la formación del contribuyente, debemos aplicar las teorías del conocimiento, es decir, la epistemología  la cual se ocupa de la definición del saber, que sería la relación exacta entre lo que conoce y el problema conocido en sí.

  

En la cual debemos distinguir cuatro elementos tal y como lo expone el autor: el sujeto que conoce en este caso sería el investigador, el objeto conocido sería el problema; la operación misma del conocer serpia como la metodología utilizada y finalmente el resultado obtenido de la información recabada para producir una teoría.

 

El conocimiento deseable es un conocimiento epistemológicamente diferenciado, resultado de una reelaboración e integración de diferentes saberes, que puede concebirse como un sistema de ideas en evolución (lo que permite una gradación de lo simple a lo complejo: una hipótesis de progresión que facilite dicha evolución de investigación).

 

Es un artículo enriquecedor para el  investigador doctoral que va a generar una teoría basándose en un enfoque epistemológico para el cual debemos entender lo que abarca la epistemología que se requiere conocer para poder empezar una investigación.

 

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