REPUBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD
YACAMBÚ - CONVENIO UNET
DOCTORADO
EN GERENCIA
FASE II
TRABAJO N° 2:
PRIMERA LECTURA
AUTOR: Profesor Francisco Osorio
AÑO: 1.999
TITULO DEL ARTÍCULO: El científico social entre
LUGAR DE PRESENTACIÓN:
Cinta de Moebio N° 5. Facultad de Ciencias
Sociales. Universidad de Chile.
PAGINAS: 5
REPORTE ELABORADO POR: ONELYMAR SALAS PORRAS.
RESUMEN DEL ARTÍCULO:
El autor presenta un Ensayo motivado por la
lectura a Alfred Schutz,
uno de los principales pensadores de las complejas relaciones entre
fenomenología y ciencias sociales. El cual trata de explicar el fundamento fenomenológico de la
actitud desinteresada del científico y qué consecuencias tiene ello para las
ciencias sociales.
Comienza entonces el autor, con el aspecto del Fenomenólogo como Científico, en el que describe
que hacia principios del siglo XX el alemán Edmund Husserl
expuso una de las filosofías más complejas e ignotas de la época contemporánea:
la fenomenología. Hacia la mitad del siglo XX, Alfred Schutz,
un austríaco forastero en Norteamérica, se
dedicará incansablemente a desarrollar los fundamentos de una ciencia social
fenomenológica. En este sentido, el sociólogo Fernando Durán (1998) plantea que
la obra de Schutz debe ser contextualizada no sólo
internamente en términos de la filosofía, sino que también externamente en
relación con el mundo académico de predominancia empirista lógico Schutz era una "voz en el desierto positivista".
Sin embargo, Peter
Berger y Thomas Luckmann
trabajan divulgando las ideas de Alfred, siendo tal
vez los más connotados los norteamericanos. Lo que llama la atención, en todo
caso, es que la palabra "fenomenología"
es parte del lenguaje común de los científicos sociales, aunque es bastante
probable que la mayoría de ellos entienda poco de lo que se hable o, peor aún, crean
que entienden.
Osorio comienza adentrarse con el tema que
ocupa, mediante la descripción de método científico fenomenológico el cual se
relaciona con una forma especial del espíritu humano en relación con el objeto
de su pensamiento o preocupación; enfatizando que la noción de método tiene una
acepción particular en fenomenología, entendida como un modo de la conciencia de cuestionar su objeto de estudio. En el
que infiere que si el método es un modo
de la conciencia y si la actitud es un método, entonces la actitud es un modo
de la conciencia. En otras palabras, la actitud desinteresada, la actitud
natural y la actitud fenomenológica son
modos de la conciencia. Lo cual implica que la conciencia nunca ha dejado
de ser lo que es, su carácter absoluto, es decir, en donde exista una pregunta
con respecto al mundo, estamos en camino hacia la fenomenología. De ahí que la
fundamentación de la “actitud” sea la fundamentación del método fenomenológico.
La mayoría de nosotros no se pregunta por los hechos de este mundo a cada momento, simplemente vive en el mundo. Husserl llama a este modo de la conciencia humana la actitud natural; ya que como seres humanos vivimos en el mundo que nos ha tocado vivir. Según Schutz denomina vida cotidiana a la actitud natural, siendo la actitud del científico es desinteresada. Sin embargo, un mejor entendimiento del análisis fenomenológico hace ver que desinteresarse es colocarse en un modo de la conciencia fenomenológica.
El "estar referido a" de la conciencia (intencionalidad) está permanentemente actuando, sin embargo, en la actitud natural toma el modo de la practicidad, mientras que en la actitud desinteresada toma el modo de la reflexión. Quiere decir esto que la intencionalidad es siempre una y la misma como propiedad fundamental de la conciencia, sólo que si una persona está en la actitud natural no le interesará reflexionar acerca de ello, sino que le interesa actuar en la realidad a la cual le hace frente en cuanto mundo que se le presenta. La actitud desinteresada del científico suspende este juicio y se vuelca en otro modo de la conciencia: la intencionalidad pierde el carácter práctico y se encamina a la actitud fenomenológica total. En el que existe un proceso más radical llamado reducción fenomenológica trascendental, que se podría considerar una actitud fenomenológica total y de la cual la actitud científica es un modo.
Otro punto que toca Osorio es el Método Fenomenológico basándose en
la interpretación de Richard Schmitt (1960).
Técnicamente este método es conocido como reducción fenomenológica–trascendental.
Es llamada trascendental porque devela el ego para el que todo tiene
significado y fenómeno. Es llamada fenomenológica porque transforma el mundo en
mero fenómeno. Es llamada reducción porque nos hace retroceder (del latín reducere) a la fuente del significado y la existencia del
mundo experienciado. En el cual, los escritos tardíos
de Husserl diferencian entre epoché,
reducción y reducción fenomenológica–trascendental,
término este último que abarcaría los dos anteriores. En la actitud natural pensamos, pero no
reflexionamos. Es en la actitud desinteresada donde surge la reflexión.
Epoché quiere decir volver
discutible aquello que antes era considerado cierto y evidente. En este modo de
la conciencia aparece clara otra propiedad de la conciencia: la selectividad.
Quiere decir que antes mi conciencia seleccionaba de la realidad aquellos
elementos que apoyaban mi estructura de significación, pero que ahora, dado el
carácter cuestionable de la conciencia, lograr hacer aparecer los elementos no
considerados en mis juicios anteriores acerca del mundo.
Hay un paso aún más radical que hacer, la llamada reducción fenomenológica–trascendental, que permitirá entregar los fundamentos del método fenomenológico. El Ego Trascendental (basándose Osorio en la conferencia de Husserl de 1931) y el Método Fenomenológico, Husserl resume la discusión anterior diciendo:
"Si la certeza del ser de la experiencia del mundo se ha hecho dudosa, no puedo entonces considerarla como el suelo sobre el cual pueden construirse juicios. Con esto se nos impone, se me impone a mí, el yo que medita y que filosofa, una epoché universal respecto al ser del mundo, incluyendo también en ella todas las realidades singulares que la experiencia, la experiencia consecuentemente concordante, me ofrece como realidades…
De la soledad humana nace, mediante esta epoché, una soledad radicalmente nueva: la soledad trascendental, es decir, la soledad del Ego. Como Ego no soy el ser humano en el mundo existente, sino el Yo que pone en duda el mundo, respecto a todo su ser y con ello su ser–así o aquel Yo que trasvive la experiencia universal, pero poniéndola entre paréntesis" (Husserl 1931:370).
Como podemos observar, al llevar a cabo la epoché se podría pensar que sólo queda el mundo o la nada, no obstante es otro el descubrimiento de Husserl: el ego trascendental. Este es el fundamento último de la conciencia humana y, por ende, del método fenomenológico. Continúa Husserl diciendo que ante el fundamento de la actitud propiamente fenomenológica. Es el Ego trascendental la estructura esencial del ser humano.
Husserl nos entrega otra propiedad de la conciencia, además de las que ya conocíamos como la intencionalidad, la reflexividad y la selectividad, esto es: anonimia. Esto quiere decir que la conciencia no está cada vez haciéndose presente en nosotros, sino que nos mantiene en la actitud natural para que podamos hacer frente al mundo. La conciencia mantiene su unidad siempre, aunque no se manifieste.
En efecto, el camino de la reducción fenomenológica–trascendental
tiene como propósito ir a los fundamentos para después volver de ellos renovados,
con el propósito de aplicarlos a los objetos del mundo con mayor riqueza y
propiedad, ahora que tenemos una base desde la cual pensar con firmeza.
Resume Osorio partiendo que la actitud desinteresada del científico es
un tipo de actitud fenomenológica, esto es, epoché.
Sin embargo, la epoché aplicada sobre la propia
conciencia, esto es, reducción fenomenológico–trascendental,
revela la estructura que da base a la conciencia: Ego trascendental. Lo
anterior es un camino estrictamente filosófico, no científico. La actitud
desinteresada es la manera de proceder del antropólogo social, pero para el
tema del impacto cultural que le interesa no es necesario que desarrolle la
teoría del Ego trascendental husserliano.
Debe saber, en todo caso, cuál es su fundamento último (tarea
posibilitada por el filósofo). Entonces, el Ego trascendental es el fundamento
del método fenomenológico, que es el fundamento de la actitud desinteresada del
científico. Una vez que el científico muestra la estructura que da fundamento a
la visión de mundo en cada caso, ha hecho evidente lo que estaba anónimo: ha
develado la conciencia mundana.
POSTURA DEL ESTUDIANTE A LAS IDEAS DEL AUTOR:
Partiendo con del ensayo elaborado por Osorio, podemos decir que el estudio de la actitud
fenomenológica, en donde el ego trascendental es el fundamento último de
la conciencia humana y, por ende, del método fenomenológico, partiendo que la actitud desinteresada del
científico es un tipo de actitud fenomenológica, esto es, epoché.
Sin embargo, la epoché aplicada sobre la propia
conciencia, esto es, reducción fenomenológico–trascendental,
revela la estructura que da base a la conciencia: Ego trascendental. Podemos
decir entonces que es un camino estrictamente filosófico, no científico.
Es importante, desde el principio, distinguir entre el hecho que vivimos
o experimentamos y aquello que se nos da y vivimos a través del hecho mismo. Lo que se
nos da a través del hecho, según E. Husserl, es algo
válido universalmente como la esencia o significado del hecho y, al mismo
tiempo, algo concreto por cuanto se da a través de la experiencia.
Por otra parte,
Mientras la ciencia busca alcanzar una verdad unitaria, universalmente
válida para todos los que no estén deslumbrados por la tradición, una verdad en
sí, la opinión es una verdad
vinculada a lo cotidiano y la tradición. En este sentido, se quiere dilucidar
brevemente qué es
El autor se basa en lo expuesto por lo estudiosos fenomenólogos, en
donde en primer lugar, no puede entenderse la epoché
o suspensión como una renuncia a lo que conocemos sobre el ambiente, la herencia,
el condicionamiento operante, la motivación, el aprendizaje. El poner entre
paréntesis preconceptos, creencias, y teorías convencionales se debe a que
pueden operar como un sesgo a lo que se está describiendo.
En segundo lugar, lo que suele tomarse como fenómeno en algunas
investigaciones con esta metodología no debe reducirse a todo lo que es conocido
por el individuo de cualquier manera: ideas, imaginaciones, emociones, sentimientos,
temores, actitudes.
En tercer lugar, se ha hablado de la percepción interna de una estructura
mental, ese todo que se maneja comunidad de sentido. En el contexto de lo que
hemos analizado, siguiendo a E. Husserl, nos parece
que la esencia no es una estructura. Nos parece que las unidades de sentido y
la estructura reflejarían algo objetivo, dado allá afuera, elaborado, como
contrapuesto a la conciencia que lo constituye.
Por último, se trata de dirigirse a intuir la esencia de lo amado,
odiado, temido, simpatizado, recordado, etc. en cuanto dado vívidamente a la
conciencia. Esta sensibilidad a dirigirse a la esencia de los fenómenos de
conciencia puede incrementarse si se practica en el significado de la vivencia.
Finalmente es una manera de acuerdo con Husserl en la ciencia fenomenológica implica una
transformación personal y comunitaria. Ya que concuerdo, en que para realizar
una investigación fenemonológica debemos estar en el
campo de investigación y aplicar la propia conciencia, para poder producir una
teoría por parte del investigador.
RELACIÓN DEL ARTÍCULO
CON SU TRABAJO DE INVESTIGACIÓN:
En cuanto a la discusión de los pensamientos del autor
para con el tema de Tesis Doctoral, se ajusta perfectamente, por cuanto se va
tomar desde el enfoque epistemológico de la fenomenología. En el cual se va
estudiar el fenómeno de la cultura tributaria en el contribuyente, es decir, el
pago voluntario de sus tributos, en el que el estar del investigador en el campo,
se cree que es una muy buena técnica de investigación para conocer la realidad
desde dentro. Ya que el trabajo de campo
es la principal, léase única, manera de conocer en la disciplina etnográfica, aquello que da identidad a la
actividad profesional del conocimiento del otro.
Por lo que
este tipo de participación no tiene que ver con la actitud desinteresada del
científico. Lo que se quiere es el reserva de la
estructura de conciencia y, para ello, la reflexión tiene primacía sobre la
participación. Esta es una consecuencia curiosa, que tal vez traería más de
algún cuestionamiento a los cursos de metodología en ciencias sociales.
La visión
es mirar la realidad social con una complejidad ingenua. El trabajo de campo
prolongado, el conocimiento del idioma local y la entrevista etnográfica siguen
siendo fuertes bases de la investigación etnográfica y, por eso, mucho se
perdería olvidándolas. Por eso afirmo que la estructura de la reflexión, como
propiedad de la conciencia intencional en el objeto de estudio, es un sólido
argumento a considerar en el rol que le cabe al científico frente a las
realidades políticamente complejas a que se ve enfrentado.
Este tipo
de investigación entonces coloca la importancia no el grupo, sino en el
individuo, en cuanto él puede conocer la realidad de los otros partiendo de un
análisis de su conciencia para, en ese proceso, reflexionar sobre los otros.
En resumen
para esta investigación, el argumento es que la teoría del Ego trascendental
entrega fundamentos para una metodología individual de fenómenos sociales. Schutz apoyaría esta reflexión cuando plantea que el enfoque
eidético opera con la libre transformación en mi imaginación de las
características del objeto con el propósito de descubrir su estructura
esencial. El principal argumento es que los significados sociales no tienen el
carácter de objetos concretos del mundo real, lo que implica que pueden ser manipulados
por la conciencia para la aprehensión de ellos y, por eso, su manipulación es distinta a la
que hace la mano de los objetos reales.
SEGUNDA LECTURA:
AUTOR: No se presenta en el contenido del artículo.
AÑO: No se observa.
TITULO DEL ARTÍCULO: Teoría del conocimiento /
epistemología.
LUGAR DE PRESENTACIÓN:
Trabajo publicado
en monografías.
PAGINAS: 6
REPORTE ELABORADO POR: ONELYMAR SALAS PORRAS.
RESUMEN DEL ARTÍCULO:
El autor presenta en su artículo inicialmente con una definición de epistemología,
la cual se ocupa de la definición del saber y de los conceptos relacionados, de
las fuentes,
los criterios, los tipos de conocimiento
posible y el grado con el que cada uno resulta cierto; así como la relación
exacta entre el que conoce y el objeto conocido.
A tal efecto continua con una introducción la
cual expone que uno de los grandes temas de la filosofía de todos los tiempos es
esclarecer en que consiste el acto de
conocer, cual es la esencia del
conocimiento, cual es la relación
cognoscitiva entre el hombre y las cosas que lo rodean. La definición más
sencilla nos dice que conocer
consiste en obtener una información acerca de un objeto. Conocer es conseguir
un dato o una noticia sobre algo. El conocimiento es esa noticia o información
acerca de ése objeto.
La teoría del conocimiento es una doctrina
filosófica, en que la definición de filosofía que presentan Platón y
Aristóteles como ciencia pura, es respectivamente la búsqueda de la virtud
o de la felicidad. Dilthey dice: Lo primero
que debemos intentar es descubrir un objetivo común contenido en todos aquellos
sistemas a cuya vista se constituyen todos aquellos sistemas de la filosofía.
Estos sistemas son los de Platón y Aristóteles,
Descartes y Leibnitz, Kant
y Hegel ya que en todos ellos hallaremos una
inclinación en la universalidad, una orientación en la totalidad objetiva por
ejemplo: el ser, la esencia, el conocimiento.
En los principios de la edad moderna retomamos
los caminos del concepto Aristotélico (tiene como centro una ciencia universal
del ser). Los sistemas de Descartes, Spinoza y Leibnitz, presentan la misma orientación que
caracteriza al Estagirita, ya que todos tienden al conocimiento del mundo
objetivo. Kant
por el contrario revive el estilo Platónico, procura elevar la vida, con todos
sus conceptos a la conciencia filosófica. La filosofía es ambas cosas: una
concepción del yo y una concepción del universo.
En todo conocimiento podemos distinguir cuatro
elementos: El sujeto que conoce, el objeto conocido, la operación misma de
conocer, y el resultado obtenido que es la información recabada acerca del
objeto.
Ahora bien, con respecto a los PROBLEMAS FILOSÓFICOS GRIEGOS Y MEDIEVALES;
del cual los principales sofistas griegos, Gorgias,
afirmó que nada puede existir en realidad, que si algo existe no se puede
conocer, y que si su conocimiento fuera posible, no se podría comunicar. Otro
sofista importante, Protágoras, mantuvo
que ninguna opinión de una persona es más correcta que la de otra, porque cada
individuo es el único juez de su propia experiencia. Platón, siguiendo a
Sócrates, intentó contestar a los sofistas dando por sentado la existencia de
un mundo de formas o ideas, invariables e invisibles, sobre las que es posible
adquirir un conocimiento exacto y certero.
Aristóteles siguió a Platón al considerar el conocimiento
abstracto superior a cualquier otro, pero discrepó de su juicio en cuanto al método
apropiado para alcanzarlo, Aristóteles mantenía
que casi todo el conocimiento se deriva de la experiencia. La observación
cuidadosa y la adhesión estricta a las reglas de la lógica, que por primera vez
fueron expuestas de forma sistemática por Aristóteles, ayudarían a superar las
trampas teóricas que los sofistas habían expuesto.
Después de varios siglos, el filósofo
escolástico (véase Escolasticismo) santo Tomás de Aquino y otros filósofos de
la edad media ayudaron a devolver la confianza en la razón y la experiencia,
combinando los métodos racionales y la fe en un sistema unificado de creencias.
Por otra
parte en los NIVELES DEL CONOCIMIENTO;
encontramos tres niveles: sensible, conceptual y holístico.
Donde el conocimiento sensible: consiste en captar un objeto por medio
de los sentidos; tal es el caso de las imágenes captadas por medio de la vista.
El conocimiento conceptual, que consiste en representaciones invisibles,
inmateriales, pero universales y esenciales. En tercer lugar tenemos el
conocimiento holístico (también llamado
intuitivo, con el riesgo de muchas confusiones, dado que la palabra intuición
se ha utilizado hasta para hablar de premoniciones y corazonadas). En este nivel
tampoco hay colores, dimensiones ni estructuras universales como es el caso del
conocimiento conceptual. Intuir un objeto significa captarlo dentro de un
amplio contexto, como elemento de una totalidad, sin estructuras ni límites
definidos con claridad.
Ahora bien
con respecto, AL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO, Son tres: El
racionalismo denomina a la doctrina epistemológica que sostiene que la
causa principal del conocimiento reside en el
pensamiento, en la razón. El planteamiento más antiguo del racionalismo
aparece en Platón. El empirismo: opone que la única causa del conocimiento
humano es la experiencia, se origina en
los hechos concretos. Y El Apriorismo: considera que la razón y la experiencia son a causa
del conocimiento. Pero se diferencia del intelectualismo porque establece
una relación entre la razón y la experiencia, en una dirección diametralmente
opuesta a la de éste. El intelectualismo forma sus conceptos de la experiencia;
el apriorismo rechaza tal conclusión y establece que el factor cognoscitivo
procede de la razón y no de la experiencia.
EN
El escepticismo: el escepticismo niega la posibilidad y
realidad del contacto entre el sujeto y el objeto. El escepticismo sostiene que
no hay verdad alguna .El escepticismo se puede hallar, principalmente, en la
antigüedad. Su fundador fue Pirrón de Elis.
El subjetivismo y el relativismo: Con ellos se afirma que si existe
una verdad; sin embargo, tal verdad tiene una validez limitada. El subjetivismo, como su nombre lo
indica, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El relativismo afirma que no existe
alguna verdad, alguna verdad absolutamente universal. Pero ambos niegan la
verdad.
El pragmatismo: El pragmatismo, al igual que el escepticismo,
desecha el concepto de la verdad considerado como concordancia. El pragmatismo
cambia el concepto de la verdad por cuanto es una percepción del ser humano.
Dentro de tal concepción el hombre no es primordialmente un ser especulativo y
pensante, sino un ser práctico, un ser volitivo.
El criticismo: Esta postura intermedia entre el dogmatismo y
el escepticismo recibe el nombre de criticismo. Al igual que el dogmatismo, el
criticismo admite una confianza fundamental en la razón humana. El criticismo
está convencido de que es posible el conocimiento de que existe la verdad. El
criticismo examina todas y cada una de las aseveraciones de la razón humana y
nada acepta con indiferencia.
El autor además presenta
Bacon inauguró la nueva era de la ciencia moderna
criticando la confianza medieval en la tradición y la autoridad y aportando
nuevas normas para articular el método. Locke criticó
la creencia racionalista de que los principios del conocimiento son evidentes
por una vía intuitiva, y argumentó que todo conocimiento deriva de la
experiencia. El filósofo irlandés George Berkeley estaba de acuerdo con Locke
en que el conocimiento se adquiere a través de las ideas, pero rechazó la
creencia de Locke de que es posible distinguir entre
ideas y objetos.
El filósofo escocés David Hume
siguió con la tradición empirista, pero no aceptó la conclusión de Berkeley de que el conocimiento consistía tan sólo en
ideas. Dividió todo el conocimiento en dos clases: el conocimiento de la
relación de las ideas y el conocimiento de la realidad. Donde afirmó que la
mayor parte del conocimiento de la realidad descansa en la relación
causa-efecto.
El filósofo alemán Immanuel
Kant intentó resolver la crisis provocada por Locke y llevada a su punto más alto por las teorías de Hume; propuso una solución en la que combinaba elementos
del racionalismo con algunas tesis procedentes del empirismo.
Durante el siglo XIX,
el filósofo alemán George Wilhelm
Friedrich Hegel retomó la
afirmación racionalista de que el conocimiento certero de la realidad puede
alcanzarse con carácter absoluto. Hegel provocó un
interés por la historia y el enfoque histórico del conocimiento que más tarde
fue realzado por Herbert Spencer
en Gran Bretaña y la escuela alemana del historicismo. Spencer
y el filósofo francés Auguste Comte
llamaron la atención sobre la importancia de la sociología como una rama del
conocimiento y ambos aplicaron los principios del empirismo al estudio de la
sociedad.
La escuela estadounidense del pragmatismo,
fundada por los filósofos Charles Sanders Peirce, William James y John Dewey a principios de este siglo, llevó el empirismo aún
más lejos al mantener que el conocimiento es un instrumento de acción y que
todas las creencias tenían que ser juzgadas por su utilidad como reglas para
predecir las experiencias.
Es preciso
mencionar
El primer gran filósofo que abordó el estudio
del conocimiento fué el francés René Descartes, en el
siglo XVII. Descartes intentó descubrir un fundamento
del conocimiento que fuera independiente de límites y supuestos, en el que formuló
tal proposición en su célebre sentencia: pienso, luego existo.
Kant negó que la realidad pudiera ser explicada
mediante los solos conceptos y se propuso conseguir el mismo objetivo, pero
intentando determinar los límites y capacidades de la razón.
Según el británico John
Locke, representante moderado del empirismo, las
impresiones de la sensibilidad sólo formaban la base primaria del conocimiento.
El también británico David Hume y algunos autores neopositivistas posteriores consideraron, por el contrario,
que las nociones de las ciencias formales no son empíricas ni conceptuales,
sino formales y, por lo tanto, vacías de conocimiento.
De acuerdo con determinadas formas de empirismo
existen otras experiencias además de la sensible, como la experiencia
histórica, la experiencia intelectual, etc. En estas posiciones, a algunos de
cuyos precursores difícilmente se les puede considerar como empiristas, el
término experiencia se entiende en un sentido más amplio.
Por otra parte EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO; en
el siglo XX los filósofos se interesaron
principalmente por construir una teoría del conocimiento científico, suponiendo
que si se lograra disponer de teoría adecuadas que explicaran los mecanismos de
un conocimiento de este tipo, podrían avanzar considerablemente por la misma
vía en la solución de problemas gnoseológicos más generales.
Los autores del Círculo de Viena, que trataba
de conseguir un sistema unitario de saber y conocimiento, lo que requería la
unificación del lenguaje y la metodología de las distintas ciencias. Lo único
que puede hacerse es formular la hipótesis de la existencia de una realidad
independiente de nuestra experiencia e indicar criterios para su contrastación en la medida en que una afirmación de existencia
implica determinados enunciados perceptivos.
Finalmente presenta
Sin embargo, Edmund
Husserl, perfiló un procedimiento elaborado, al
que llamó fenomenología, por medio del cual se puede distinguir cómo son las
cosas a partir de cómo uno piensa que son en realidad, alcanzando así una
comprensión más precisa de las bases conceptuales del conocimiento.
Durante el segundo cuarto del siglo XX surgieron dos escuelas de pensamiento, ambas deudoras
del filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein.
Por una parte, la escuela del empirismo o positivismo lógico, tuvo su origen en
Viena, que se extendió por todo el mundo. Los empiristas lógicos hicieron
hincapié en que sólo hay una clase de conocimiento: el conocimiento científico;
que cualquier conocimiento válido tiene que ser verificable en la experiencia.
Siguiendo a Hume y a Kant,
se tenía que establecer una clara distinción entre enunciados analíticos y
sintéticos.
POSTURA DEL ESTUDIANTE A LAS IDEAS DEL AUTOR:
En
el análisis del concepto que nos presenta el autor este se centra, en la teoría
del conocimiento; donde se comparte el pensamiento ya que es una parte
importante de la filosofía. Pero es difícil precisar cuál es su objeto y más
aún cuáles son los resultados a los que se ha llegado en ella, sin indicar de
antemano desde qué postura, o concepción filosófica se está hablando. En el
artículo sobre gnoseología o epistemología pueden verse algunas indicaciones
respecto a los diversos problema del conocimiento, y
la relación de la denominación teoría del conocimiento con otros términos como epistemología.
El conocimiento es un fenómeno con múltiples
aspectos. Es un fenómeno psicológico, sociológico, biológico incluso. Cabe,
pues, su estudio desde muchos puntos de vista, a partir de múltiples ciencias
empíricas, prácticas y positivistas. También en el estudio del conocimiento
científico cabe esta perspectiva científica, representada ya de hecho por la
ciencia de la ciencia. La epistemología genética de Piaget
pretende también constituir una teoría general del conocimiento con base en los
resultados de ciencias positivas que se ocupan de los procesos cognoscitivos,
como la psicología genética fundada y desarrollada por el mismo Piaget, la biología, la sociología y la historia de las
ciencias.
En el artículo epistemología nos ocupamos de
este programa de investigación. Por el momento aquí diremos únicamente que, en
cualquier caso, no parece que pueda negarse que todas las investigaciones
empíricas sobre los procesos cognoscitivos parten de preconcepciones
filosóficas acerca de qué es el conocimiento (qué entendemos por conocer la
realidad) sin las cuales no podrían orientarse aquellas investigaciones.
Igualmente cabe señalar, al término del proceso, la posibilidad de diversas
interpretaciones filosóficas de los resultados empíricos.
Todas las verdades son convenciones. Dado que
todas nuestras ideas son incompletas, tampoco podemos decir que haya alguna
verdad o falsedad universal. Toda verdad será relativa, y dependiente del
contexto en el que se encuentre. Kant define a la
verdad como "la coincidencia del conocimiento con su objeto".
Concordamos con esta definición, sólo que nunca podremos estar seguros de una
coincidencia total entre el conocimiento y su objeto. Por lo tanto, no podemos
hablar de verdades absolutas ni universales. También, es claro que requerimos
de la experiencia para comprobar si el conocimiento concuerda con su objeto.
Por lo tanto no puede haber verdades a priori. Y finalmente, del conocimiento
que no representa objetos no podemos decir si es verdadero o no. En efecto, yo
no me atrevería a sugerir la verdad o falsedad de algo que no he experimentado.
He ahí donde las creencias, la fe y la voluntad juegan su papel.
Tarksi es otro que también trata de dar
una definición de verdad, desde el punto de vista semántico, pero también es
incompleta. No podemos hablar de verdades fundamentales, porque no hay forma de
probarlas (ni de probar cualquier otra cosa). Sólo podemos creer en ellas, y
ponernos de acuerdo en qué consideraremos como verdadero o falso, válido o
inválido. Y esto depende más de fenómenos tan complejos como la cultura, la
sociedad, y la moral, que de la razón.
Finalmente se puede decir que no es posible
justificar el conocimiento totalmente, ya que este siempre será incompleto,
debido a que nuestros contextos son finitos, cerrados, e incompletos; tratando
de comprender a un mundo infinito, abierto e incomputable.
Sólo podemos decir que un conocimiento tendrá
un menor grado de incertidumbre mientras mejor concordancia tenga con nuestras
experiencias. Al aumentar nuestro contexto, el conocimiento tiende a volverse
obsoleto, requiriendo una constante refinación. Es por esto que no hay conocimientos
universales. Los conocimientos los adaptamos a nuestro mundo, no adaptamos el
mundo a nuestros conocimientos.
RELACIÓN DEL ARTÍCULO CON SU TRABAJO DE
INVESTIGACIÓN:
En toda investigación doctoral en este caso en
el tema de la cultura tributaria y el desarrollo de estrategias gerenciales
para la formación del contribuyente, debemos aplicar las teorías del
conocimiento, es decir, la epistemología
la cual se ocupa de la definición del saber, que sería la relación
exacta entre lo que conoce y el problema conocido en sí.
En la cual debemos distinguir cuatro elementos
tal y como lo expone el autor: el sujeto que conoce en este caso sería el investigador,
el objeto conocido sería el problema; la operación misma del conocer serpia
como la metodología utilizada y finalmente el resultado obtenido de la
información recabada para producir una teoría.
El conocimiento deseable es un conocimiento epistemológicamente diferenciado, resultado de una
reelaboración e integración de diferentes saberes, que
puede concebirse como un sistema de ideas en evolución (lo que permite una
gradación de lo simple a lo complejo: una hipótesis de progresión que facilite dicha
evolución de investigación).
Es un artículo enriquecedor para el investigador doctoral que va a generar una
teoría basándose en un enfoque epistemológico para el cual debemos entender lo
que abarca la epistemología que se requiere conocer para poder empezar una
investigación.