REPUBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD
YACAMBÚ - CONVENIO UNET
DOCTORADO
EN GERENCIA
FASE
II
Línea
de Investigación: Gerencia y Prospectiva para
MOMENTO
2:
Autora: Onelymar Salas
Marco Teórico
Esta segunda sección corresponde a la ubicación de otras investigaciones que
concuerden de alguna manera con el tema y los aspectos relacionados con la
presente; es una manera de buscar un apoyo, en cuanto a perspectivas,
concepciones y técnicas de investigación realizadas, para ayudarse a darle un
enfoque adecuado a la que se está realizando. Además hay que tener en cuenta
que muchas veces los temas pueden coincidir, sin ninguna intención o ánimo de
extraer información textual, pero que se pueden encontrar títulos muy parecidos
o hasta iguales por eso se revisan sobre
todo en su contenido, intencionalidad, enfoque, para evitar coincidir demasiado
y ser acusados de plagio.
De igual manera, en este apartado se
presentan las concepciones, principios, teorías, opiniones y producción del
investigador que sirven de apoyo y sustento al trabajo de investigación en
cuestión. A este respecto se presentan un conjunto de temas relacionados con la
investigación, de acuerdo a los objetivos que se quieren obtener para conseguir
la consecución de la investigación que se desarrolla.
Determinación de los Antecedentes
La búsqueda de los antecedentes para la presente investigación se hizo un poco difícil, tomando el título de la tesis no se encontró sobre la cultura tributaria y el desarrollo de estrategias para la formación del contribuyente. Por consiguiente, se tuvo que desglosar para hacer la búsqueda por separado: De tesis que hablaran de la cultura tributaria por un lado y estrategias gerenciales para la formación del contribuyente, por el otro o sobre estrategias gerenciales; o sobre formación o capacitación del contribuyente. Se encontró muy poco con relación con el nivel de doctorado. Es probable que la búsqueda no fuera lo más exhaustiva posible, por eso reduciendo más el campo de búsqueda se encontró lo siguiente:
Lugo, J. (1999). En su trabajo de grado denominado “Problemática
en
Igualmente, Requena (1996) en el trabajo de grado
denominado “El Control Fiscal de
Por su parte, García y Otivar (2000), presentaron un
trabajo ante
El presente trabajo se vincula con la investigación ya que analiza la evasión fiscal y el trabajo que se está llevando lo analiza.
Así mismo, Mejías, J. M. (2004) en trabajo de Grado titulado: “Propuesta
gerencial para una efectiva participación de las comunidades en la gestión de
Cadagán,
M. 2003. En trabajo presentado ante
Es pertinente aclarar algunos términos que se usaran en este trabajo, para tener precisados los conceptos y definiciones que se emplearan en el desarrollo del marco teórico, previo al desarrollo de la temática correspondiente a la investigación. Entre otros se tienen:
Contribuyente: Es el obligado al cumplimiento de las prestaciones
tributarias y es sobre quien se verifica el hecho imponible.
Tributo, tributaria: Relacionado con el pago de
impuestos. Hace referencia a la cantidad de dinero que debe pagar un ciudadano
al estado, mediante reglas establecidas (Leyes, Códigos, Decretos, normas
menores, etc) para que pueda hacer frente a la carga y servicios públicos.
Estos desgravámenes, se hacen en concordancia del usufructo que obtiene el
ciudadano en sus actividades laborales.
Impuesto: Consiste en la realización íntegra de los elementos que
constituyen el hecho imponible, realización que convierte al sujeto pasivo en
deudor de la hacienda pública aunque todavía por cantidad líquida. El sujeto
pasivo está obligado a presentar la oportuna declaración tributaria para que
Ingresos Tributarios: Son prestaciones comúnmente en dinero, que el Estado
exige en ejercicio de su poder de imperio a los particulares, según su
capacidad contributiva, en virtud de una Ley, para cubrir los gastos que
demandan el cumplimiento de sus fines.
Marco Teórico
De acuerdo con el título y el objetivo principal de investigación se determinan los
principales conceptos, definiciones y teorías que sustentarán la investigación en sus diferentes posturas,
interpretaciones y análisis a los que se llegará. Así, los
aspectos que se desarrollarán son
En relación a las fuentes que proveerán la información necesaria y pertinente, para el desarrollo del trabajo en curso, inicialmente y para efectos de este informe se relacionarán las fuentes secundarias basadas en la documentación impresa buscada y obtenida por diversos medios.
Por su parte, las fuentes primarias se estarán sustentando según autores como Sabino (2000), Hurtado y Toro (1999), Martínez (2000) expertos en metodología de la investigación, tanto cuantitativa como cualitativa, será la técnica de la observación participante por parte de la investigadora y tesis y en la técnica de la entrevista a profundidad que se hará a expertos en Derecho Tributario: en Estrategias Gerenciales y a algunos gerentes y ejecutivos del SENIAT; y por qué no a Profesores Universitarios, como garantes de las teorías más usadas y manejadas en las casas de estudios superiores.
De las fuentes secundarias además de las ya mencionadas anteriormente se tienen varias, la que se han consultado y referido en este informe se presentan al final del mismo, sin querer afirmar que se agote la búsqueda necesaria. Se presentan continuación algunos principios, definiciones y teorías como fundamento epistemológico para el trabajo a desarrollar.
El uso de la
palabra cultura fue variando a lo largo de los siglos. En el latín hablado en
Desde el
siglo XVIII, el romanticismo impuso una diferencia entre civilización y
cultura. El primer término para nombrar el desarrollo económico y tecnológico,
lo material; el segundo para referirse a lo "espiritual", es decir,
el "cultivo" de las facultades intelectuales. En el uso de la palabra
"Cultura" cabía, entonces, todo lo que tuviera que ver con la
filosofía, la ciencia, el arte, la religión, etc. (Amigo y Fabiola Ferro., s/f)
Las nuevas
corrientes teóricas de sociología y la antropología contemporáneas redefinieron
este término, contradiciendo la conceptualización romántica. Se entiende
cultura en un sentido social. Cuando se dice " cultura China", "
cultura Maya" se está haciendo uso distinto de aquel, se refiere a los
diversos aspectos de la vida en esas sociedades. En general, hoy se piensa a la
cultura como el conjunto total de los actos humanos en una comunidad
dada, ya sean éstos prácticas económicas, artísticas, científicas o
cualesquiera otras. Toda práctica humana que supere la naturaleza biológica es
una práctica cultural.
Este sentido
de la palabra cultura implica una concepción mucho más respetuosa de los Seres
Humanos. Primero, impide la discriminación entre "hombres cultos" y
"hombres incultos" que el término podía tener desde el romanticismo;
Se hablará de diferencias culturales, en todo caso. Segundo, también evita la
discriminación de pueblos que, como los nativos de América, fueron vistos por
los europeos como "salvajes" por el solo hecho de tener
"cultura" distinta.
Resumiendo,
este uso actual del término cultura designa, como se dijo arriba, el conjunto
total de las prácticas humanas, de modo que incluye las prácticas: económicas,
políticas, científicas, jurídicas. Religiosas, discursivas, comunicativas,
sociales en general, bien sea de un colectivo muy amplio o de dimensiones
medianas, o más restringido e incluso el individuo. Algunos autores prefieren
restringirse el uso de la palabra cultura a los significados y valores que los
hombres de una sociedad atribuyen a sus prácticas.
Esta es la
razón por la cual cuando se estudia la cultura se prefiere el sentido segundo
de los mencionados párrafos arriba, el de los significados y valores que los
hombres atribuyen a su praxis; así, en las ciencias sociales, el
sentido de la palabra cultura es más amplio, la cultura abarca el conjunto de
las producciones materiales (objetos) y no materiales de una sociedad
(significados, regularidades normativas creencias y valores) en fin, toda
producción humana que contribuya de una u otra manera al incremento del .bagaje
cultural.
En relación a los empleos que se hacen de la palabra cultura, se puede decir que en la vida
cotidiana se utilizan algunas nociones de cultura, a las que se las pueden
considerar como prejuicios que la sociedad posee. Estos son, entre otros: Un estado desarrollado de la mente,
muchos conocimientos. (Utilizamos este significado para decir que una persona
sabe mucho o que conoce de arte o que se relaciona con alguna de estas
actividades). (Resultado). Los procesos por los cuales se alcanza ese
desarrollo o estado, ("Los intereses Culturales"; "las actividades
Culturales") (camino; proceso).Los productos a través de los cuales se
alcanza dicho desarrollo (básicamente, los considerados productos culturales,
como los cuadros las obras musicales y las obras literarias) (medios que ayudan
al camino)
Algunas
definiciones
La cultura o
civilización, en sentido etnográfico amplio, es aquel todo complejo que incluye
el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y
cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto
miembro de la sociedad.
Edward Tylor
La
cultura incluye todas las manifestaciones de los hábitos sociales de una
comunidad, las reacciones del individuo en la medida en que se van afectadas
por las costumbres del grupo en que vive, y los productos de las actividades
humanas en la medida que se van determinadas por dichas costumbres
También se
tienen otras definiciones como la de Franz Boas (1930) la de Malinoswki (1931)
o la de W.H.Goodenough, las cuales se ampliarán posteriormente. Así como la
de Clifford Geertz (1966) o más
recientemente la de M. Harris (1981). Todas ellas contribuirán a esclarecer lo
relacionado a la cultura tributaria. Esta expresión contiene muchas
connotaciones.
Por una parte,
no es posible controlar la evasión fiscal que representa miles de millones de
bolívares, así como persuadir a los ciudadanos de tributar con generosidad y
justicia, sino se logra forjar una verdadera cultura tributaria, que no existe
en este país. Y para ello, se requiere de una política educativa cimentada en
una profundización de la cultura y la ética cívica. Por otra, con el actual
esquema tributario no se podrá disponer de los recursos para una educación
pública de calidad y al alcance de todos (as).
Se acentúa en
el papel de la educación para forjar una cultura tributaria porque hay que
reconocer los límites de la ley y los medios represivos en éste como en casi
todos los campos de la vida social. Por supuesto que tampoco se trata de un
problema que se solucione exclusivamente por la vía educativa. Se requiere un
acercamiento más integral. Pero descuidar este componente fundamental nos aleja
de la meta.
Para forjar
una cultura tributaria se requiere también de un Estado que rinda cuentas
claras a los ciudadanos del uso que le está dando a los recursos que ellos
aportan; asimismo que se fortalezca a los gobiernos locales y que las
comunidades tengan una participación cualitativa en la formulación de las
políticas de desarrollo local; esto es parte de la cultura. Por otra
parte, el concepto de servicio público no debe abaratarse, como sucede cuando
al usuario se le trata como pordiosero o como un cliente de segunda categoría.
Sólo es eficiente el servicio que humaniza. Ser tratado con dignidad y con
servicios de calidad es una condición para que el ciudadano sienta que vale la
pena tributar con generosidad. (Vega, A. 2003)
Estrategias
El significado del término
estrategia, proviene de la palabra griega Strategos,
jefes de ejército; tradicionalmente utilizada en el terreno de las operaciones
guerreras. En los últimos años el concepto de estrategia ha evolucionado de
manera tal que, sobre la base de este ha surgido una nueva escuela de
administración y una nueva forma de dirigir a las organizaciones, llamada
"administración estratégica". El empleo del término estrategia en
administración significa mucho más que las acepciones militares del mismo.
Para el glosario de Economía (2006) estrategia, ya en el marco de la ciencia administrativo-empresarial, se refiere a principios y rutas fundamentales que orientarán el proceso administrativo para alcanzar los objetivos a los que se desea llegar. Una estrategia muestra cómo una institución pretende llegar a esos objetivos. Se pueden distinguir tres tipos de estrategias, de corto, mediano y largo plazos según el horizonte temporal. Término utilizado para identificar las operaciones fundamentales tácticas del aparato económico. Su adaptación a esquemas de planeación obedece a la necesidad de dirigir la conducta adecuada de los agentes económicos, en situaciones diferentes y hasta opuestas. En otras palabras constituye la ruta a seguir por las grandes líneas de acción contenidas en las políticas nacionales para alcanzar los propósitos, objetivos y metas planteados en el corto, mediano y largo plazos. Están basadas en la planificación, y el diagnóstico previo para la misma.
Estrategias Gerenciales
La estrategia en administración, es
un término difícil de definir y muy pocos autores coinciden en el significado
de la estrategia. Pero la definición de estrategia surge de la necesidad de
contar con ella. Los últimos veinte años fueron cinco veces más turbulentos que
los ochenta años anteriores. Los cambios tecnológicos, políticos, la economía
global y la crisis social creciente, confirman que el mundo plantea novedad,
diversidad y transitoriedad.
Por estrategia para la administración
básicamente se entiende la adaptación que se hace de los recursos y habilidades
de la organización al entorno cambiante, aprovechando las oportunidades y
evaluando los riesgos que se presentan en función de objetivos y metas. Se
recurre a las estrategias en situaciones inciertas, cuando éstas no están
estructuradas, no son controlables, es decir en aquellas situaciones donde hay
otro bando cuyo comportamiento no podemos pronosticar. Tener un propósito
estratégico implica tener una visión sobre el futuro; esto debe permitir
orientar, descubrir, explorar.
En ese mismo orden de ideas y en
relación a la organización. El sentido de la orientación debe responder a estas
interrogantes: ¿Qué empresa queremos ser?, ¿Adónde queremos llegar? Una de las
claves empresariales es tener claro el negocio actual y futuro, no se puede
decidir sin saber adonde se quiere llegar.
Por su parte, el término estrategia
que en la actualidad se empleó inicialmente en la administración empresarial,
también se hizo aplicable a la didáctica y a la pedagogía. Así, en este ámbito
se entiende por estrategias pedagógicas aquellas acciones que realiza el
docente, con el propósito de facilitar la formación y el aprendizaje de las
disciplinas educativas en los estudiantes. Para que no se reduzcan a simples
técnicas y recetas deben apoyarse en una rica formación teórica de los
maestros, pues en la teoría habita la creatividad requerida para acompañar la
complejidad del proceso de enseñanza - aprendizaje.
Gerencia
La
necesidad de la sociedad de enfrentar los retos contemporáneos caracterizados
por la globalización y la competitividad, exige a las universidades respuestas
oportunas para adaptarse a los nuevos paradigmas; lo cual requiere prestarle
mayor atención una de las actividades que cada vez más va adquiriendo
relevancia; esto es a la gerencia, que
se concibe como la principal palanca de cambio que es necesario activar para
asegurar que las acciones y decisiones se correspondan con el marco global de
la sociedad de forma coherente. Por ende, también las empresas deben tener muy
en consideración esta función, para optimizar los resultados de su desempeño.
En
ese sentido, la gerencia según varios autores como García (1988), Méndez (1999)
y Rodríguez (2000) es concebida como un proceso que consiste en organizar
adecuadamente las ideas e iniciativas, y convertirlas en los propósitos que
requiere el recurso humano como centro de atención y protagonista del cambio,
para tener la efectividad en la planificación, organización, dirección,
control, evaluación y retroacción. De manera que, la gerencia en cualquier
organización depende del liderazgo de la calidad humana de quien la ejerza.
La
gerencia dentro del ámbito de investigación deberá ser entendida según Paredes
(1998), como la creación de un ambiente propicio y estimulante para las
instancias dedicadas a las actividades de Investigación, Desarrollo y
Promoción, con el propósito de orientar y viabilizar la ejecución de los
recursos, disponibilidades y capacidades en función de: 1) la política de
investigación de la institución, y 2) integrar la oferta y la demanda de los
esfuerzos de la corporación Esto lleva a establecer interrelaciones entre los
conceptos de Planificación y Gerencia de I+D+P que tiene que ver con la
formulación de la política. Cuando se habla de políticas de investigación se
habla de integrar la capacidad (oferta) con la necesidad (demanda). Una
política de investigación deberá contemplar en su formulación, un conjunto de
elementos promotores y definitorios que orienten su implementación.
Los
elementos promotores son aquellos dirigidos a promover y garantizar la
orientación y conducción de I+D en estrecha vinculación con las diferentes
instancias de la organización; esto constituye la oferta de investigación y el
marco referencial para diseñar las estrategias de planificación. Mientras que
los elementos definitorios son aquellos dirigidos a orientar la definición y
lineamientos de política y, en consecuencia, los esfuerzos de I+D. Estos
elementos son los que constituyen la demanda de la investigación y el marco
referencial para diseñar las estrategias de gerencia.
De
acuerdo con Morgan (1991) citado por Rodríguez (1997), la importancia de
gerenciar las actividades de investigación y desarrollo radica en que a partir
de la misma surge la planificación, la forma de organización, la dirección que
indicará el rumbo a seguir, la evaluación permanente de los procesos para
verificar el grado de avance y por último, la retroalimentación para
consolidar, redireccionar y hacer correctivos o ajustes.
Al
vincular el concepto de gerencia a la educación, Méndez (1995) la define como
“Gerencia Académica”, considerándola como un subsistema del sistema educativo
que viabiliza la efectividad social, la eficacia, y la eficiencia de la
organización educativa.
Desde
esta perspectiva,
Según
David (1994) a través de las estrategias gerenciales se identifican las
fortalezas y debilidades; se establecen las prioridades; se diseñan los planes;
se orientan y se utilizan los recursos de manera eficiente; se coordinan, ejecutan
y controlan las actividades; se delimitan las tareas; se formulan y evalúan los
proyectos.
Como
puede observarse, las estrategias gerenciales son las herramientas operativas
que procuran cambios efectivos en el desarrollo de la organización del presente
hacia el futuro. Sin embargo, su adecuada aplicación dependerá del grado de
conocimiento y compresión que se posea de las estrategias a utilizar y su
impacto en la filosofía de la organización.
Gerenciar en el Siglo XXI
La gerencia contemporánea está colmada de recetas, las mismas sugieren pasos precisos y consecutivos para que las sociedades, las empresas y hasta el mismo individuo logre alcanzar el éxito deseado.
Títulos tan prometedores como “Los Once Mandamientos de la gerencia del Siglo XXI” de Mattew J. Kiernan y “Las 7 cybertendencias del siglo XXI” de Chuck Martín, entre otros de la misma calidad y alcance, inspiran en quienes los leen una sensación de tranquilidad al observar que aquellos que saben, los verdaderos expertos, han descifrado el futuro administrativo, gerencial, tecnológico y social, según el caso, y lo han puesto a la mano de cualquiera que se interese en ello. Y así es. Quienes se preocupan por ofrecer una visión más amplia y humana también se esfuerzan por encontrar formulas y recetas que faciliten el entendimiento de los nuevos paradigmas y, obviamente, su adaptación a la cultura organizacional y al pensamiento gerencial que impera en el presente.
Por lo tanto, es lógico preguntarse por qué si se poseen estas formulas administrativas que tanto bien han generado en otras empresas y latitudes aún existen organizaciones y sociedades donde resulta difícil desarrollar políticas con el mismo éxito aún cuando en apariencia se han seguido los mismos pasos o se han aplicado las mismas formulas. Pues bien, la respuesta a veces resulta ser muchas veces más simple de lo que se espera y tal vez sea esa extrema sencillez la que la hace imperceptible en algunos casos: Las empresas y gerentes que han logrado aplicar con éxito las formulas propuestas y existentes han reducido a dos principios universales cualquier receta que se ha escrito o planteado.
Este fenómeno de la simplificación de los pasos no es nuevo e históricamente se encuentra en casi todos los acontecimientos más importantes en la historia, la religión, la política, la economía y la sociedad.
Pero antes de entrar en materia es fundamental señalar que no siempre las cosas simples, en apariencia, son simples en contenido, pues en la mayoría de los casos tales expresiones exigen una madurez y capacidad de comprensión superior a otros elementos donde se emplean mayores recursos para ser explicados y difundidos, por lo que es importante hacer a un lado los paradigmas que se posean y se concentre el pensamiento en lo esencial de sus postulados y explicaciones, pues es la única manera de observar de manera holística lo que se desea expresar con la finalidad de modificar el desempeño de las personas y a través de ellos el de la organización donde laboran mejorando así el concepto de la gerencia que se poseía hasta el siglo pasado y ofreciendo dos pilares fundamentales para gerenciar en este nuevo siglo.
Ahora bien de acuerdo a los autores antes mencionados, el primer principio universal dice: “Satisfaga al cliente sobre todas las cosas”. Es una respuesta involuntaria, automática y mecánica pensar en el cliente en tercera persona, pues el vocabulario que se ha enseñado hasta el presente acerca del mismo se orienta a visualizarlo como un ente distinto a la persona que demanda productos o servicios, que suele pagar por ellos y es la pieza más importante, el motor, lo único que importa para la empresa y, en términos económicos, quien la sostiene con su consumo. Pero el concepto que se posee del cliente es limitado e incluso insuficiente.
El cliente ha sido clasificado en dos grandes grupos conocidos: Los clientes externos, aquellos que no tienen relación directa con el personal que labora en la empresa pero que se benefician de sus productos y servicios, estos están a su vez divididos en edades, segmentos, preferencias y toda una serie de importantes subdivisiones que facilitan su estudio y penetración desde el punto de vista de la mercadotecnia y las ventas. Los clientes internos son aquellos que laboran en las organización y que también demandan atención pero en otros niveles más administrativos. Esta clasificación es cierta y útil en la mayoría de los casos pero no es suficiente para cumplir con lo que expone el primer principio universal para gerenciar en el siglo XXI.
El concepto al que arguye el primer principio es igual al que el autor ha denominado “el cliente trigésimo” y se refiere a la existencia de tres entes involucrados, interdependientes e inseparables asociados a esa palabra. Así el concepto del cliente trigénimo está expuesto en la siguiente formula: CLIENTE = RECURSO HUMANO = PROVEEDOR
Lo anterior facilita la comprensión del principio que exige “satisfacer al cliente sobre todas las cosas” porque homologa tres conceptos aislados y los vincula de manera expresa. La visualización del cliente como un ente externo a llevado a las organizaciones ha orientar sus esfuerzos para satisfacer la demanda de productos y servicios de acuerdo a los estándares de calidad más exigentes, si corresponde a su visión ser reconocidos por la excelencia que ofrecen, pero a la vez ha dirigido la practica a exigir que su personal se comprometa de tal forma con la operación de la empresa que, en algunos casos, se incurre en excesos y omisiones que atentan contra la vida social y expresión cultural que el individuo requiere para mantenerse equilibrado y altamente productivo.
Existen empresas que exigen a su gente ofrecer un trato educado, fraternal y comprensivo a sus clientes que no es experimentado por sus trabajadores, lo que traduce el mensaje distorsionado que emiten a su personal en una presión psicológica que los estresa e impulsa a acumular decepciones, frustraciones e incluso algunos resentimientos hacia el estilo gerencial que se resiste a impulsar con el ejemplo lo que exige que su gente demuestre. Sencillamente observan al personal como empleados y no como clientes. Como se puede apreciar esto significa un cambio radical y revolucionario en las estrategias novedosas para desarrollar la gerencia.
Al obviar esta condición trigénima del cliente quienes gerencian al personal están visualizando solo una parte de lo que realmente han de cuidar y desarrollar a lo largo de la operación administrativa, es lo mismo que ocurre con el ejemplo del iceberg: la masa más pesada y grande no está a la vista pero ello no significa que no existe y que no pueda impactar a la empresa.
Lo interesante de este concepto es que no hay discriminación en el papel que juega cada individuo en la sociedad, la empresa donde labora o el ambiente en el que se desenvuelve, todos son clientes y sus requerimientos deben ser satisfechos por encima de todas las cosas. Pero si todos son clientes ¿quiénes tienen la responsabilidad de satisfacerlos? El concepto del cliente trigénimo homologa también al concepto del proveedor orientando su comprensión a que también se es responsable de satisfacer la demanda que realiza el cliente aún cuando se trate de sí mismo.
En la medida que las organizaciones comprendan la profundidad de este principio comenzará a gerenciarse de una manera más objetiva y dinámica donde a través de la satisfacción de los empleados, se logrará generar un clima apropiado para la oferta de productos y servicios que redundarán en beneficio directo de quienes las dirigen y/o se benefician de ella.
Ahora bien, ¿Cómo es posible medir el impacto que este principio tiene en la empresa? La respuesta se encuentra asociada a varios factores administrativos y gerenciales. En primer lugar debe entenderse que un gerente que se sienta insatisfecho, y así lo exprese, con las herramientas que posee dentro de la organización, entendiéndose por éstas humanas, presupuestales y tecnológicas, no puede transferir impulso a los procesos que en ella se generan, ello impacta al clima organizacional y por ende a la empresa. Las organizaciones deben hacer estudios objetivos de los elementos que ofrecen y/o de los cuales carecen y cómo ello impacta la visión interna del negocio y la manera en que se siguen posprocedimientos establecidos.
Por consiguiente, lo expresado anteriormente no significa la inversión o el gasto para lograr niveles de satisfacción haciendo uso del dinero, pues es sabido que tales medidas son momentáneas y efímeras pues una vez aplicadas pierden su impacto en el corto plazo, por lo que se debe orientar el estudio a una visión medular que facilite la selección correcta del los individuos que la integran y la nivelación de las expectativas del personal pre-existente a través del uso de la coestima como herramienta.
Una vez realizado esos pasos, la organización debe orientarse a gerenciar con base a las expectativas de sus primeros clientes (ellos mismo) para así poder ofrecer lo que realmente se posee.
Es normal que tales afirmaciones puedan sonar utópicas, principalmente si se posee una visión tradicional de lo que es una empresa y su finalidad en el mercado, no obstante es prudente realizar la siguiente reflexión: Si el mercadeo se dedica a estudiar, clasificar y orientar sus esfuerzos a satisfacer las necesidades de los consumidores e incluso a creer nuevas necesidades y tales practicas se han realizado con éxito haciendo uso de una concepción limitada del cliente ¿cuántas cosas se pueden alcanzar ahora? Gerenciar en el siglo XXI exige poseer una visión más amplia de aquello que creíamos conocer.
El Segundo principio universal: es: “Valore a la gente como a usted mismo” Para realizar cambios conductuales en las personas se requiere algo más que la exigencia de ello o el modelamiento, se requiere autoridad moral. Las personas no pueden demandar respeto y lealtad si no son capaces de respetar y son infieles a sus principios, por lo tanto este principio proporciona una de las competencias más complejas que han de poseer quienes se consideren gerentes en el nuevo siglo.
Valorar a las personas no ha de ser considerado un cliché o una frase digna de ser escrita, repetida y citada para parecer ante quienes se enfrentan a ella verdaderos entes sensibles a su contenido y extensión. Se trata de una actitud particular, propia y personal que se ha de desarrollar, madurar y poseer sin que importe para ello el nivel de conocimiento o cargo que se posea en una empresa. Todas las personas poseen el mismo valor, social, organizacional y gerencialmente hablando, pues de no ser así se estaría hablando de la existencia de una raza completamente extraña y ajena genéticamente a la humana, cuyas condiciones habrían de ser tales que su valor pueda ser cuantificado de manera totalmente distinta a la nuestra.
Este segundo principio demanda la comprensión única de la importancia que las personas poseen dentro y fuera de la empresa y exige trasladar la frase “no hay cliente pequeño” al argot organizacional en cuanto al concepto que se posee del capital humano. Una gerencia que se preocupe por dar valor a su gente es una gerencia de impacto que entiende y practica la responsabilidad social que posee con el entorno y por lo tanto genera en quienes la experimentan identificación con ella y compromiso consigo mismos.
Quien valora a la gente como a sí mismo no puede ofrecer productos o servicios que dañen, menoscaben o degraden de alguna forma a sus clientes, a su personal y a sus proveedores, ni pondrá en condiciones de riesgo, excesos, peligrosas exposiciones o cualquier otro extremo a quienes fungen de colaboradores en su empresa; pero ello exige a su vez la posesión de una auto-imagen lo suficientemente amplia, objetiva, madura y retadora, pues no se puede valorar a terceros si se menosprecia a si mismo o se siente en alguna manera inferior a quienes lo rodean. Es sencillo, no se puede ofrecer lo que no se posee, ni se puede recibir lo que no se ha otorgado.
En relación a la palabra estrategia, Diversos autores están de acuerdo en señalar que no existe un consenso respecto a las actuales definiciones de estrategia (Burgois 1980; Ginsberg 1984; Gluck, Kaufman & Walleck 1982; Hambrick 1980, 1983). Entre las causas de desacuerdo estos autores citan que: el concepto de estrategia es complejo, la estrategia es muldimensional, debe ser situacional y relativa a la industria, es el resultado de modelos mentales diferentes, la dificultad de operacionalización empírica del concepto de estrategia.
Mintzberg (1988) señala que la definición de estrategia variara según sea considerada como: un plan, un patrón de conducta, una posición o una perspectiva.
Chaffee (1985) indica que las definiciones pueden ser agrupadas en tres modelos diferentes, los cuales reflejan las preferencias semánticas y los diferentes puntos de vista de los autores. Estas agrupaciones son presentadas en los siguientes modelos:
Modelo Lineal: El cual asume que la estrategia consiste en integrar las decisiones, acciones o planes para alcanzar los objetivos de la organización. Los términos asociados a este modelo son: planeamiento estratégico, formulación e implementación estratégica.
Las definiciones que corresponden a este modelo pertenecen a los siguientes autores Chandler 1962; Cannon 1968; Learned, Christensen, Andrews & Guth 1969; Gilmore 1970; Andrews 1971; Child 1972, Drucker 1974, Paine & Naumes 1974; Glueck 1976, Lorange & Vancil 1976; Steiner & Miner 1977.
Modelo adaptativo: Que considera la estrategia como un medio para lograr un
"match" entre la organización y su entorno. Los términos asociados
son: management estratégico, elección estratégica, diseño estratégico, fit
estratégico, nicho.
Modelo
Interpretativo: Que asumen que la estrategia esta
basada en un contrato social y que su objetivo es atraer a los individuos para
cooperar en un intercambio de beneficio mutuo. Los términos asociados son:
normas estratégicas.
El modelo se refleja en la siguiente
definición: "...orienting
metaphors constructed for the purpose of conceptualizing and guiding individual
attitudes of organizational participants"
Esto indica que " el concepto de estrategia y de
planificación estratégica no cesan de evolucionar y no cesan de ser objeto de
controversia entre los autores (Atkout). Esta dificultad ocasiona que las
investigaciones hayan concentrado su atención en explorar 'middle range'
relationships (relacionadas a un particular "contexto") más que la
búsqueda de una "grand theory" de estrategia (Ginsberg y Venkatraman
1985).
En un análisis sobre la planificación estratégica aplicada a los negocios, Hofer y Schendel (1978) señalan que las definiciones de estrategia difieren en tres áreas: (1) en la amplitud del concepto de estrategia de negocios (2) en los componentes considerados (3) en la inclusión del proceso de formulación estratégica.
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