REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBÚ - CONVENIO UNET

DOCTORADO EN GERENCIA

FASE II

Línea de Investigación: Gerencia y Prospectiva para la Educación del III Milenio.

 

 

MOMENTO 2:

 

LA CULTURA TRIBUTARIA Y EL DESARROLLO DE ESTRATEGIAS GERENCIALES PARA LA FORMACIÓN DEL CONTRIBUYENTE

 

 

Autora: Onelymar Salas

 

MARCO TEÓRICO

 

Determinación de los Antecedentes

 

La búsqueda de los antecedentes para la presente información  se hizo un poco difícil, tomando el título del la tesis  no se encontró sobre la cultura tributaria y el desarrollo de estrategias para la formación del contribuyente. Por consiguiente, se tuvo que desglosar para hacer la búsqueda por separado: De tesis que hablaran de la cultura tributaria por un lado y estrategias gerenciales para la formación del contribuyente, por el otro o sobre estrategias gerenciales; o sobre formación o capacitación del contribuyente. Se encontró muy poco con relación con el nivel de doctorado. Es probable que la búsqueda no fuera lo más exhaustiva posible, por eso reduciendo más el campo de búsqueda se encontró lo siguiente:

Lugo, J. (1999). En su trabajo de grado denominado “Problemática en la Ejecución de Modelos de Planificación Estratégica desarrollado en otros Países para aplicarlos en Venezuela”. Elaborado en la Universidad Central de Venezuela en su modalidad de investigación operativa, bajo la modalidad de proyecto factible. En conclusión el autor dice estar en poder de adecuar y crear modelos que se ajusten a las realidades del contexto de nuestro país, lo cual tiene una relación en cuanto al sentido general, la estrategia constituye el arte de dirigir un conjunto de operaciones orientadas al logro de un objetivo, vinculado a la planificación, la estrategia hace referencia a los cursos de acción procedentes que hay que establecer para llegar a determinados objetivos y metas.

Igualmente, Requena (1996) en el trabajo de grado denominado El Control Fiscal de la Administración Tributaria ante la evasión fiscal del Impuesto sobre la Renta (I.S.L.R), en el Sistema Tributario Venezolano”, presentado ante la Universidad Santa María, con la aspiración de lograr el título de Especialista en Derecho Tributario cuyo objetivo general consistió en analizar el control fiscal de la Administración Tributaria ante la evasión del impuesto Sobre la Renta por las empresas privadas de la Región Capital. En este trabajo se llegó a las siguientes conclusiones: En Venezuela existe un alto índice de evasión en materia de Impuesto sobre La Renta, el cual se debe en primer lugar a la falta de cultura tributaria por parte de los contribuyentes, que impide el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias y en segundo lugar a la inacción de la Administración Tributaria, que en muchos casos ha ocasionado la prescripción de los derechos del Fisco, en muchas oportunidades. En opinión de la investigadora, el trabajo antes mencionado, es de mucha importancia para la investigación debido a que en el mismo se analiza el control fiscal ante la evasión del Impuesto Sobre La Renta en el Sistema Tributario Venezolano.

Por su parte, García y Otivar (2000), presentaron un trabajo ante la Universidad Santa María denominado: “La Evasión Fiscal en la Administración Tributaria”, con la aspiración de lograr el título de Especialista Tributario  cuyo objetivo principal fue realizar un estudio sobre las formas de evasión fiscal en materia de Impuesto sobre La Renta, donde concluyen que el reducir  las oportunidades potenciales de evasión de este impuesto traería como consecuencia que cada contribuyente aportara la cantidad que le corresponde lo cual estimularía el incremento de los ingresos fiscales y la inversión productiva, factores de la economía nacional.

El presente trabajo se vincula con la investigación ya que analiza la evasión fiscal y el trabajo que se está llevando lo analiza.

Es pertinente aclarar algunos términos  que se usaran en este trabajo, para tener precisados los conceptos y definiciones que se emplearan en el desarrollo del marco teórico. Entre otros se tienen:

Contribuyente: Es el obligado al cumplimiento de las prestaciones tributarias y es sobre quien se verifica el hecho imponible.

Tributo, tributaria: Relacionado con el pago de impuestos. Hace referencia a la cantidad de dinero que debe pagar un ciudadano al estado, mediante reglas establecidas (Leyes, Códigos, Decretos, normas menores, etc) para que pueda hacer frente a la carga y servicios públicos. Estos desgravámenes, se hacen en concordancia del usufructo que obtiene el ciudadano en sus actividades laborales.

Impuesto: Consiste en la realización íntegra de los elementos que constituyen el hecho imponible, realización que convierte al sujeto pasivo en deudor de la hacienda pública aunque todavía por cantidad líquida. El sujeto pasivo está obligado a presentar la oportuna declaración tributaria para que la Administración Tributaria tenga conocimiento de los elementos del hecho imponible y pueda practicar la oportuna liquidación.

Ingresos Tributarios: Son prestaciones comúnmente en dinero, que el Estado exige en ejercicio de su poder de imperio a los particulares, según su capacidad contributiva, en virtud de una Ley, para cubrir los gastos que demandan el cumplimiento de sus fines.

 

Bases Teóricas

 

De acuerdo con el título y el objetivo  principal de investigación se determinan los principales conceptos, definiciones y teorías que sustentarán  la investigación en sus diferentes posturas, interpretaciones y análisis a los que se llegará. Así, los aspectos que se desarrollarán son la Cultura tributaria, la gerencia, como basamento para las Estrategias gerenciales; en este punto se relacionará también sobre la formación (educación) del contribuyente.

En relación a las fuentes que proveerán la información necesaria y pertinente, para el desarrollo del trabajo en curso, inicialmente y para efectos de este informe se relacionarán las fuentes secundarias basadas en la documentación impresa buscada y obtenida por diversos medios.

Por su parte, las fuentes primarias se estarán sustentando según autores como Sabino (2000), Hurtado y Toro (1999), Martínez (2000) expertos en metodología de la investigación, tanto cuantitativa como cualitativa, será la técnica de la observación participante por parte de la investigadora y tesis y en la técnica de la entrevista a profundidad que  se hará a expertos en Derecho Tributario: en Estrategias Gerenciales y a algunos gerentes y ejecutivos del SENIAT; y por qué no a Profesores universitarios, como garantes de las teorías más usadas y manejadas en las casas de estudios superiores.

De las fuentes secundarias además de las ya mencionadas anteriormente se tienen varias, la que se han consultado y referido en  este informe se presentan  al final del mismo, sin querer afirmar que se agote la búsqueda necesaria. Se presentan  continuación algunos principios, definiciones  y teorías  como fundamento epistemológico  para el trabajo a desarrollar.

 

La Cultura Tributaria

 

 

El uso de la palabra cultura fue variando a lo largo de los siglos. En el latín hablado en la Roma antigua  y durante buen tiempo de la edad media, significaba inicialmente "cultivo de la tierra", y luego, por extensión metafóricamente, "cultivo de las especies Humanas". Alternaba con civilización, que también deriva del latín y se usaba como opuesto a salvajismo, barbarie o al menos rusticidad. Civilizado era el hombre educado, que vivía en buenas condiciones y dominaba el saber.

Desde el siglo XVIII, el romanticismo impuso una diferencia entre civilización y cultura. El primer término para nombrar el desarrollo económico y tecnológico, lo material; el segundo para referirse a lo "espiritual", es decir, el "cultivo" de las facultades intelectuales. En el uso de la palabra "Cultura" cabía, entonces, todo lo que tuviera que ver con la filosofía, la ciencia, el arte, la religión, etc.

Las nuevas corrientes teóricas de sociología3 y la antropología4 contemporáneas redefinieron este término, contradiciendo la conceptualización Romántica. Se entiende cultura en un sentido social. Cuando se dice " cultura China", " cultura Maya" se está haciendo uso distinto de aquel, se refiere a los diversos aspectos de la vida en esas sociedades. En general, hoy se piensa a la cultura como el conjunto total de los actos humanos en una comunidad dada, ya sean éstos prácticas económicas, artísticas, científicas o cualesquiera otras. Toda práctica humana que supere la naturaleza biológica es una práctica cultural.

Este sentido de la palabra cultura implica una concepción mucho más respetuosa de los Seres Humanos. Primero, impide la discriminación entre "hombres cultos" y "hombres incultos" que el término podía tener desde el romanticismo; Se hablará de diferencias culturales, en todo caso. Segundo, también evita la discriminación de pueblos que, como los nativos de América, fueron vistos por los europeos como "salvajes" por el solo hecho de tener "cultura" distinta.

Resumiendo, este uso actual del término cultura designa, como se dijo arriba, el conjunto total de las prácticas humanas, de modo que incluye las prácticas: económicas, políticas, científicas, jurídicas. Religiosas, discursivas, comunicativas, sociales en general, bien sea de un colectivo muy amplio o de dimensiones medianas, o más restringido e incluso el individuo. Algunos autores prefieren restringirse el uso de la palabra cultura a los significados y valores que los hombres de una sociedad atribuyen a sus prácticas.

Esta es la razón por la cual cuando se estudia la cultura se prefiere el sentido segundo de los mencionados párrafos arriba, el de los significados y valores que los hombres atribuyen a su praxis; así, en las ciencias sociales, el sentido de la palabra cultura es más amplio, la cultura abarca el conjunto de las producciones materiales (objetos) y no materiales de una sociedad (significados, regularidades normativas creencias y valores)

En relación a los empleos que se haces de la Palabra Cultura, se puede decir que en la vida cotidiana se utiliza algunas nociones de cultura, a las que se las pueden considerar como prejuicios que la sociedad posee.

Estos son: Un estado desarrollado de la mente. (Utilizamos este significado para decir que una persona sabe mucho o que conoce de arte o que se relaciona con alguna de estas actividades). (Resultado). Los procesos por los cuales se alcanza ese desarrollo o estado, ("Los intereses Culturales"; "las actividades Culturales") (camino; proceso).Los productos a través de los cuales se alcanza dicho desarrollo (básicamente, los considerados productos culturales, como los cuadros las obras musicales y las obras literarias) (medios que ayudan al camino)

 

La Cultura como Contexto de Producción e Interpretación de Significados

 

La cultura o civilización, en sentido etnográfico amplio, es aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la sociedad.

Edward Tylor

La cultura incluye todas las manifestaciones de los hábitos sociales de una comunidad, las reacciones del individuo en la medida en que se van afectadas por las costumbres del grupo en que vive, y los productos de las actividades humanas en la medida que se van determinadas por dichas costumbres

 

También se tienen otras definiciones  como la de  Franz Boas (1930)   la de Malinoswki (1931) o la de W.H.Goodenough, las cuales se ampliarán posteriormente. Así como la de  Clifford Geertz (1966) o más recientemente la de M. Harris (1981). Todas ellas contribuirán a esclarecer lo relacionado a la cultura tributaria. Esta expresión contiene muchas connotaciones.

Por una parte, no es posible  controlar la evasión fiscal que representa miles de millones de bolívares, así como persuadir a los ciudadanos de tributar con generosidad y justicia,  sino se logra forjar una verdadera cultura tributaria, que no existe en este país. Y para ello, se requiere de una política educativa  cimentada en una profundización de la cultura y la ética cívica. Por otra, con el actual esquema tributario no se podrá disponer  de los recursos para una educación pública de calidad  y al alcance de todos (as).

Se acentúa en el papel de la educación para forjar una cultura tributaria porque hay que reconocer los límites de la ley y los medios represivos en éste como en casi todos los campos de la vida social. Por supuesto que tampoco se trata de un  problema que se solucione exclusivamente por la vía educativa. Se requiere un acercamiento más integral. Pero descuidar este componente fundamental nos aleja de la meta.

Para forjar una cultura tributaria se requiere también de un Estado que rinda cuentas claras a los ciudadanos del uso que le está dando a los recursos que ellos aportan; asimismo que se fortalezca a los gobiernos locales y que las comunidades tengan una participación cualitativa en la formulación de las políticas de desarrollo local; esto es parte de la cultura.  Por otra parte, el concepto de servicio público no debe abaratarse,  como sucede cuando al usuario se le trata como pordiosero o como un cliente de segunda categoría. Sólo es eficiente el servicio que humaniza. Ser tratado con dignidad y con servicios de calidad es una condición para que el ciudadano sienta que vale la pena tributar con generosidad.(Vega, A. 2003)

 

Estrategias Gerenciales

 

El significado del término estrategia, proviene de la palabra griega Strategos, jefes de ejército; tradicionalmente utilizada en el terreno de las operaciones guerreras.  En los últimos años el concepto de estrategia ha evolucionado de manera tal que, sobre la base de este ha surgido una nueva escuela de administración y una nueva forma de dirigir a las organizaciones, llamada "administración estratégica".  El empleo del término estrategia en administración significa mucho más que las acepciones militares del mismo.

La estrategia en administración, es un término difícil de definir y muy pocos autores coinciden en el significado de la estrategia. Pero la definición de estrategia surge de la necesidad de contar con ella. Los últimos veinte años fueron cinco veces más turbulentos que los ochenta años anteriores. Los cambios tecnológicos, políticos, la economía global y la crisis social creciente, confirman que el mundo plantea novedad, diversidad y transitoriedad.

Por estrategia para la administración básicamente se entiende la adaptación que se hace de los recursos y habilidades de la organización al entorno cambiante, aprovechando las oportunidades y evaluando los riesgos que se presentan en función de objetivos y metas. Se recurre a las estrategias en situaciones inciertas, cuando éstas no están estructuradas, no son controlables, es decir en aquellas situaciones donde hay otro bando cuyo comportamiento no podemos pronosticar. Tener un propósito estratégico implica tener una visión sobre el futuro; esto debe permitir orientar, descubrir, explorar.

En ese mismo orden de ideas y en relación a la organización. El  sentido de la orientación debe responder a estas interrogantes: ¿Qué empresa queremos ser?, ¿Adónde queremos llegar? Una de las claves empresariales es tener claro el negocio actual y futuro, no se puede decidir sin saber adonde se quiere llegar. 

Por su parte, el término estrategia  que en la actualidad se empleó inicialmente en la administración empresarial, también se hizo aplicable a la didáctica y a la pedagogía. Así, en este ámbito se entiende por estrategias pedagógicas aquellas acciones que realiza el docente, con el propósito de facilitar la formación y el aprendizaje de las disciplinas educativas en los estudiantes. Para que no se reduzcan a simples técnicas y recetas deben apoyarse en una rica formación teórica de los maestros, pues en la teoría habita la creatividad requerida para acompañar la complejidad del proceso de enseñanza - aprendizaje.

 

Gerenciar el Siglo XXI

 

La gerencia contemporánea está colmada de recetas, las mismas sugieren pasos precisos y consecutivos para que las sociedades, las empresas y hasta el mismo individuo logre alcanzar el éxito deseado.

Títulos tan prometedores como Los Once Mandamientos de la gerencia del Siglo XXI de Mattew J. Kiernan y “Las 7 cybertendencias del siglo XXI de Chuck Martín, entre otros de la misma calidad y alcance, inspiran en quienes los leen una sensación de tranquilidad al observar que aquellos que saben, los verdaderos expertos, han descifrado el futuro administrativo, gerencial, tecnológico y social, según el caso, y lo han puesto a la mano de cualquiera que se interese en ello. Y así es. Quienes se preocupan por ofrecer una visión más amplia y humana también se esfuerzan por encontrar formulas y recetas que faciliten el entendimiento de los nuevos paradigmas y, obviamente, su adaptación a la cultura organizacional y al pensamiento gerencial que impera en el presente.

Por lo tanto, es lógico preguntarse por qué si se poseen estas formulas administrativas que tanto bien han generado en otras empresas y latitudes aún existen organizaciones y sociedades donde resulta difícil desarrollar políticas con el mismo éxito aún cuando en apariencia se han seguido los mismos pasos o se han aplicado las mismas formulas. Pues bien, la respuesta a veces resulta ser muchas veces más simple de lo que se espera y tal vez sea esa extrema sencillez la que la hace imperceptible en algunos casos: Las empresas y gerentes que han logrado aplicar con éxito las formulas propuestas y existentes han reducido a dos principios universales cualquier receta que se ha escrito o planteado.

Este fenómeno de la simplificación de los pasos no es nuevo e históricamente se encuentra en casi todos los acontecimientos más importantes en la historia, la religión, la política, la economía y la sociedad.

Pero antes de entrar en materia es fundamental señalar que no siempre las cosas simples, en apariencia, son simples en contenido, pues en la mayoría de los casos tales expresiones exigen una madurez y capacidad de comprensión superior a otros elementos donde se emplean mayores recursos para ser explicados y difundidos, por lo que es importante hacer a un lado los paradigmas que se posean y se concentre el pensamiento en lo esencial de sus postulados y explicaciones, pues es la única manera de observar de manera holística lo que se desea expresar con la finalidad de modificar el desempeño de las personas y a través de ellos el de la organización donde laboran mejorando así el concepto de la gerencia que se poseía hasta el siglo pasado y ofreciendo dos pilares fundamentales para gerenciar en este nuevo siglo.

Ahora bien de acuerdo a los autores antes mencionados, el primer principio universal dice: “Satisfaga al cliente sobre todas las cosas”. Es una respuesta involuntaria, automática y mecánica pensar en el cliente en tercera persona, pues el vocabulario que se ha enseñado hasta el presente acerca del mismo se orienta a visualizarlo como un ente distinto a la persona que demanda productos o servicios, que suele pagar por ellos y es la pieza más importante, el motor, lo único que importa para la empresa y, en términos económicos, quien la sostiene con su consumo. Pero el concepto que se posee del cliente es limitado e incluso insuficiente.

El cliente ha sido clasificado en dos grandes grupos conocidos: Los clientes externos, aquellos que no tienen relación directa con el personal que labora en la empresa pero que se benefician de sus productos y servicios, estos están a su vez divididos en edades, segmentos, preferencias y toda una serie de importantes subdivisiones que facilitan su estudio y penetración desde el punto de vista de la mercadotecnia y las ventas. Los clientes internos son aquellos que laboran en las organización y que también demandan atención pero en otros niveles más administrativos. Esta clasificación es cierta y útil en la mayoría de los casos pero no es suficiente para cumplir con lo que expone el primer principio universal para gerenciar en el siglo XXI.

El concepto al que arguye el primer principio es igual al que el autor ha denominado “el cliente trigésimo” y se refiere a la existencia de tres entes involucrados, interdependientes e inseparables asociados a esa palabra. Así  el concepto del cliente trigénimo está expuesto en la siguiente formula: CLIENTE = RECURSO HUMANO = PROVEEDOR

Lo anterior facilita la comprensión del principio que exige “satisfacer al cliente sobre todas las cosas” porque homologa tres conceptos aislados y los vincula de manera expresa. La visualización del cliente como un ente externo a llevado a las organizaciones ha orientar sus esfuerzos para satisfacer la demanda de productos y servicios de acuerdo a los estándares de calidad más exigentes, si corresponde a su visión ser reconocidos por la excelencia que ofrecen, pero a la vez ha dirigido la practica a exigir que su personal se comprometa de tal forma con la operación de la empresa que, en algunos casos, se incurre en excesos y omisiones que atentan contra la vida social y expresión cultural que el individuo requiere para mantenerse equilibrado y altamente productivo.

Existen empresas que exigen a su gente ofrecer un trato educado, fraternal y comprensivo a sus clientes que no es experimentado por sus trabajadores, lo que traduce el mensaje distorsionado que emiten a su personal en una presión psicológica que los estresa e impulsa a acumular decepciones, frustraciones e incluso algunos resentimientos hacia el estilo gerencial que se resiste a impulsar con el ejemplo lo que exige que su gente demuestre. Sencillamente observan al personal como empleados y no como clientes. Como se puede apreciar  esto significa un cambio radical y revolucionario en las estrategias  novedosas para desarrollar la gerencia.

Al obviar esta condición trigénima del cliente quienes gerencian al personal están visualizando solo una parte de lo que realmente han de cuidar y desarrollar a lo largo de la operación administrativa, es lo mismo que ocurre con el ejemplo del iceberg: la masa más pesada y grande no está a la vista pero ello no significa que no existe y que no pueda impactar a la empresa.

Lo interesante de este concepto es que no hay discriminación en el papel que juega cada individuo en la sociedad, la empresa donde labora o el ambiente en el que se desenvuelve, todos son clientes y sus requerimientos deben ser satisfechos por encima de todas las cosas. Pero si todos son clientes ¿quiénes tienen la responsabilidad de satisfacerlos? El concepto del cliente trigénimo homologa también al concepto del proveedor orientando su comprensión a que también se es responsable de satisfacer la demanda que realiza el cliente aún cuando se trate de sí mismo.

En la medida que las organizaciones comprendan la profundidad de este principio comenzará a gerenciarse de una manera más objetiva y dinámica donde a través de la satisfacción de los empleados, se logrará generar un clima apropiado para la oferta de productos y servicios que redundarán en beneficio directo de quienes las dirigen y/o se benefician de ella.

Ahora bien, ¿cómo es posible medir el impacto que este principio tiene en la empresa? La respuesta se encuentra asociada a varios factores administrativos y gerenciales. En primer lugar debe entenderse que un gerente que se sienta insatisfecho, y así lo exprese, con las herramientas que posee dentro de la organización, entendiéndose por éstas humanas, presupuestales y tecnológicas,  no puede transferir impulso a los procesos que en ella se generan, ello impacta al clima organizacional y por ende a la empresa. Las organizaciones deben hacer estudios objetivos de los elementos que ofrecen y/o de los cuales carecen y cómo ello impacta la visión interna del negocio y la manera en que se siguen posprocedimientos establecidos.

Por consiguiente, lo expresado anteriormente no significa la inversión o el gasto para lograr niveles de satisfacción haciendo uso del dinero, pues es sabido que tales medidas son momentáneas y efímeras pues una vez aplicadas pierden su impacto en el corto plazo, por lo que se debe orientar el estudio a una visión medular que facilite la selección correcta del los individuos que la integran y la nivelación de las expectativas del personal pre-existente a través del uso de la coestima como herramienta.

Una vez realizado esos pasos, la organización debe orientarse a gerenciar con base a las expectativas de sus primeros clientes (ellos mismo) para así poder ofrecer lo que realmente se posee.

Es normal que tales afirmaciones puedan sonar utópicas, principalmente si se posee una visión tradicional de lo que es una empresa y su finalidad en el mercado, no obstante es prudente realizar la siguiente reflexión: Si el mercadeo se dedica a estudiar, clasificar y orientar sus esfuerzos a satisfacer las necesidades de los consumidores e incluso a creer nuevas necesidades y tales practicas se han realizado con éxito haciendo uso de una concepción limitada del cliente ¿cuántas cosas se pueden alcanzar ahora? Gerenciar en el siglo XXI exige poseer una visión más amplia de aquello que creíamos conocer.

El Segundo principio universal: es: “Valore a la gente como a usted mismo” Para realizar cambios conductuales en las personas se requiere algo más que la exigencia de ello o el modelamiento, se requiere autoridad moral. Las personas no pueden demandar respeto y lealtad si no son capaces de respetar y son infieles a sus principios, por lo tanto este principio proporciona una de las competencias más complejas que han de poseer quienes se consideren gerentes en el nuevo siglo.

Valorar a las personas no ha de ser considerado un cliché o una frase digna de ser escrita, repetida y citada para parecer ante quienes se enfrentan a ella verdaderos entes sensibles a su contenido y extensión. Se trata de una actitud particular, propia y personal que se ha de desarrollar, madurar y poseer sin que importe para ello el nivel de conocimiento o cargo que se posea en una empresa.

Todas las personas poseen el mismo valor, social, organizacional y gerencialmente hablando, pues de no ser así se estaría hablando de la existencia de una raza completamente extraña y ajena genéticamente a la humana, cuyas condiciones habrían de ser tales que su valor pueda ser cuantificado de manera totalmente distinta a la nuestra.

Este segundo principio demanda la comprensión única de la importancia que las personas poseen dentro y fuera de la empresa y exige trasladar la frase “no hay cliente pequeño” al argot organizacional en cuanto al concepto que se posee del capital humano.

Una gerencia que se preocupe por dar valor a su gente es una gerencia de impacto que entiende y practica la responsabilidad social que posee con el entorno y por lo tanto genera en quienes la experimentan identificación con ella y compromiso consigo mismos.

Quien valora a la gente como a sí mismo no puede ofrecer productos o servicios que dañen, menoscaben o degraden de alguna forma a sus clientes, a su personal y a sus proveedores, ni pondrá en condiciones de riesgo, excesos, peligrosas exposiciones o cualquier otro extremo a quienes fungen de colaboradores en su empresa; pero ello exige a su vez la posesión de una auto-imagen lo suficientemente amplia, objetiva, madura y retadora, pues no se puede valorar a terceros si se menosprecia a si mismo o se siente en alguna manera inferior a quienes lo rodean. Es sencillo, no se puede ofrecer lo que no se posee, ni se puede recibir lo que no se ha otorgado.

En relación a la palabra estrategia, Diversos autores están de acuerdo en señalar que no existe un consenso respecto a las actuales definiciones de estrategia (Burgois 1980; Ginsberg 1984; Gluck, Kaufman & Walleck 1982; Hambrick 1980, 1983). Entre las causas de desacuerdo estos autores citan que: el concepto de estrategia es complejo, la estrategia es muldimensional, debe ser situacional y relativa a la industria, es el resultado de modelos mentales diferentes, la dificultad de operacionalización empírica del concepto de estrategia.

Mintzberg (1988) señala que la definición de estrategia variara según sea considerada como: un plan, un patrón de conducta, una posición o una perspectiva.

Chaffee (1985) indica que las definiciones pueden ser agrupadas en tres modelos diferentes, los cuales reflejan las preferencias semánticas y los diferentes puntos de vista de los autores. Estas agrupaciones son presentadas en los siguientes modelos:

Modelo Lineal: El cual asume que la estrategia consiste en integrar las decisiones, acciones o planes para alcanzar los objetivos de la organización. Los términos asociados a este modelo son: planeamiento estratégico, formulación e implementación estratégica.

Las definiciones que corresponden a este modelo pertenecen a los siguientes autores Chandler 1962; Cannon 1968; Learned, Christensen, Andrews & Guth 1969; Gilmore 1970; Andrews 1971; Child 1972, Drucker 1974, Paine & Naumes 1974; Glueck 1976, Lorange & Vancil 1976; Steiner & Miner 1977.

Modelo adaptativo: Que considera la estrategia como un medio para lograr un "match" entre la organización y su entorno. Los términos asociados son: management estratégico, elección estratégica, diseño estratégico, fit estratégico, nicho.

Modelo Interpretativo: Que asumen que la estrategia esta basada en un contrato social y que su objetivo es atraer a los individuos para cooperar en un intercambio de beneficio mutuo. Los términos asociados son: normas estratégicas.

El modelo se refleja en la siguiente definición: "...orienting metaphors constructed for the purpose of conceptualizing and guiding individual attitudes of organizational participants"  Esto indica que " el concepto de estrategia y de planificación estratégica no cesan de evolucionar y no cesan de ser objeto de controversia entre los autores (Atkout). Esta dificultad ocasiona que las investigaciones hayan concentrado su atención en explorar 'middle range' relationships (relacionadas a un particular "contexto") más que la búsqueda de una "grand theory" de estrategia (Ginsberg y Venkatraman 1985).

En un análisis sobre la planificación estratégica aplicada a los negocios, Hofer y Schendel (1978) señalan que las definiciones de estrategia difieren en tres áreas: (1) en la amplitud  del concepto de estrategia de negocios (2) en los componentes considerados  (3) en la inclusión del proceso de formulación estratégica.

 

Bases legales

 

Esta investigación revisa las Leyes, Reglamentos y resoluciones que norman para ayudar a la enseñanza  de la cultura tributaria en el venezolano:

La Constitución Nacional (1999) en la disposición quinta, concepto de preeminencia del Estado sobre los contribuyentes y la apreciación de insuficiencia del Código Orgánico vigente para la fecha, en el que dispone a la Asamblea Nacional  la reforma del mencionado Código, el cual adopta una tendencia punitiva en la reforma del (2001) publicado en Gaceta Oficial Nº 37.305 de fecha 17 de octubre de 2001, que parece orientada a dar a las sanciones pecuniarias una finalidad recaudatoria, especialmente si se toma en cuenta el elevado monto de muchas de ellas.

 

Por lo que el Código Orgánico Tributario (2001), es una herramienta de lucha para el combate a la escasa cultura tributaria de los contribuyentes y el loable propósito de la rectificación de alguna actitud remisa al cumplimiento voluntario y adecuado de sus obligaciones tributarias por parte de los obligados tributarios, mediante la aplicación de la normativa contenida en el Título III De los Ilícitos Tributarios y las sanciones.

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

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