REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBÚ - CONVENIO UNET

DOCTORADO EN GERENCIA

FASE II

Línea de Investigación: Gerencia y Prospectiva para la Educación del III Milenio.

MOMENTO 1:

ESTRATEGIAS GERENCIALES PARA EL FOMENTO DE  LA CULTURA TRIBUTARIA.

 

Autora: Onelymar Salas

 

Contextualización del Problema

 

La tributación desde tiempos inmemoriales ha constituido para los reinos, países, naciones y confederaciones de naciones, una urgente fuente  de ingresos para los fiscos o arcas nacionales, los mismos han servido para múltiples funciones. El también llamado impuesto ha sido utilizado por los mandatarios como recursos para cubrir diversas necesidades reales para el pueblo o la nación, como para cumplir  demandas de grupos o sectores específicos y compromisos políticos nacionales e internacionales y, hasta, satisfacer caprichos personales o familiares del o los gobernantes de turno. Sin embargo, en los estados modernos no siempre  se hizo énfasis en una cultura del tributo.

Bastamente conocido es que en Venezuela, como país cuya primordial fuente de ingresos se ha derivado históricamente del petróleo e hidrocarburos y de la explotación de las riquezas provenientes de recursos no renovables, por lo cual no se había concedido real importancia al tema de la tributación ya que la renta petrolera sustituía el esfuerzo que los ciudadanos debían aportar en la construcción de un país, lo que se traducía en un escaso nivel de madurez tributaria. Hoy, y desde hace algunos años, esa realidad ha cambiado en forma drástica, y la constatación de que los recursos petroleros no son suficientes y además volátiles, ha llevado a ponerle atención a la materia tributaria, especialmente por parte de los gobiernos de turno.

En otras palabras es obvio que el venezolano, es un pueblo que no está acostumbrado al pago de impuestos. La socialización que se ha establecido para asumir la obligación del pago del tributo es coercitiva y coaccionante; por la vía de la presión y la sanción constante; lo mismo se puede corroborar mediante las múltiples sanciones que a cada rato se es testigos. Por eso, de igual manera, ha generado los múltiples artilugios dolosos, trampas y estrategias ilegitimas, para evitar el pago de impuestos, todo lo cual, se debe a la falta de conciencia tributaria, como la han tenido otros países que poco a poco han ido sembrando esa cultura del pago del tributo; entre sus ciudadanos. De ahí la necesidad de implementar estrategias gerenciales que contribuyan al fomento de la cultura tributaria.

Se tiene entonces, que históricamente el sistema tributario venezolano es reciente y lleno de lastres de incumplimientos evasivos. Los cambios profundos que trae aparejados cualquier proceso de transformación, han requerido la adopción de ciertas estrategias que permitan lograr eficientemente los objetivos planteados. La primera de dichas estrategias se inició en el año 1989, con la propuesta de una Administración para el Impuesto al Valor Agregado, que luego fuera asumiendo paulatinamente el control del resto de los tributos que conformaban el sistema impositivo nacional para ese momento. Hubiese sido mas positivo la adopción de estrategias de concienciación o educativas, para preparar a la ciudadanía al impacto que esto iba a producir  (Méndez, 2003)

Así, mediados de 1994, se estructuró un programa de reforma tributaria, dentro de un esfuerzo de modernización de las finanzas públicas por el lado de los ingresos, que en Venezuela se denominó "Sistema de Gestión y Control de las Finanzas Públicas" (conocido por sus siglas de Proyecto SIGECOF, 1993), el mismo fue estructurado con el apoyo del Banco Mundial, propiciando la actualización del marco legal y funcional de la Hacienda Pública Nacional. Dicha reforma seguía las tendencias que en ese mismo sentido se habían generalizado en América Latina, como consecuencia de la crisis de deuda pública de la década de los 80, conjuntamente con los programas de reforma del Estado y de ajuste fiscal entendidos como posibles soluciones a dicha crisis.

Dentro del marco así creado, también se consideró importante dotar al Estado venezolano de un servicio de formulación de políticas impositivas y de una administración tributaria, cuya finalidad declarada por el primer Superintendente Nacional Tributario en el año 1996 consistía en "reducir drásticamente los elevados índices de evasión fiscal y consolidar un sistema de finanzas públicas, fundamentado básicamente en los impuestos derivados de la actividad productiva y menos dependiente del esquema rentista petrolero". Nace así uno de los intentos, pero a cierto nivel de la  población, para ir introduciendo la conciencia tributaria. Pero como se dijera antes, estos intentos  no han dado resultados eficientes, necesitan ser reforzados con otras estrategias que los complementen. La gente ha venido cambiando sus actitudes, ante la avalancha de de la globalización necesita adaptarse a los nuevos cambios que impone la sociedad.

Ese cambio tan relevante se logró a través de la creación del Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria, (en lo adelante SENIAT, hoy en día se le conoce como Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria), mediante Decreto Presidencial Número 310 de fecha 10 de agosto de 1994, como un Servicio con autonomía financiera y funcional y con un sistema propio de personal, en atención a las previsiones respectivas de nuestro Código Orgánico Tributario. Finalmente, a partir de la reciente promulgación de la nueva Constitución en diciembre de 1999, luego del particular proceso constituyente vivido en el país, el Sistema Tributario en Venezuela ocupa un lugar destacado en los presupuestos de la República, toda vez que se adelanta, una vez más, un proceso de reforma tributaria tendiente a mejorar el sistema tributario Venezolano. A tal efecto, ya existen legislaciones entre las que se pueden mencionar la Ley de Hacienda Pública Estadal.

Se estudia, también,  la aplicación de un nuevo y especial tributo al cual se le ha denominado "Monotributo", el cual pechara los ingresos del sector de la economía informal, es decir el comercio informal. Asimismo, ya está  en vigencia un nuevo tributo derivado de la no menos polémica Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Se ha sabido por informaciones extra-oficiales que el Ministerio de Agricultura y Tierras tiene una lista con más de 300 fincas que están reportadas como ociosas y abandonadas, a las cuales se les aplicará todo el peso de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Este es el contexto  sociohistórico  en el cual se pretende realizar el presente trabajo; ubicando la investigación en el ámbito de la región andina, específicamente el Estado Táchira como área aplicativa de la investigación, pero  proyectiva hacia todo el ámbito nacional, por estar constituido todo el territorio nacional en iguales condiciones, en relación a la cultura tributaria.

Planteamiento del Problema

 

 

 

La relación individuo–Estado sigue siendo un campo de observación inagotable para los diversos profesionales que estudian la sociedad, como sociólogos politòlogos, sicòlogos antropólogos, entre otros; y su estudio involucra múltiples dimensiones y mediaciones en uno u otro sentido de esa relación. Así, articulados a aquélla, hay dos hechos de carácter individual que involucrando propósitos y repercusiones colectivas, revelan pormenores de esa compleja relación, se trata del voto y el impuesto; por lo menos, actualmente en Venezuela. El devenir de ambas instituciones es la historia de la lenta construcción de los Estados modernos, si bien el impuesto aparece  primero como soporte material y tangible de ese proceso en Occidente.

Ya, desde el siglo XII, para enfrentar las reacciones y oposiciones que el cobro violento y arbitrario de los tributos suscitaba entre los individuos de distintas condiciones sociales, los gobernantes fueron inventando y mejorando prácticas, procedimientos y leyes (todas ellas estrategias) para apropiarse de los recursos de la gente en trabajo, especie o dinero (Méndez, 2003). Si el impuesto aparece estrechamente relacionado a los procesos de  estructuración de los Estados, aunque parezca paradójico, también ha estado vinculado a las conquistas libertarias y de participación de  los ciudadanos ante la cosa pública desde el siglo XVIII y XIX. Desde entonces se formalizó como un deber sostenido por un marco jurídico e institucional y luego nutrido de aquello que en las últimas décadas se ha identificado como cultura tributaria. (Crufé, H. 2002)

Por otra parte, cabe aclarar también, lo que se entiende por gestión, para precisar el aspecto económico de la cultura tributaria. En ese sentido la gestión tributaria o ingresos públicos, como también se le llama, hace referencia al conjunto de acciones en el proceso de la gestión pública vinculado a los tributos, que aplican los gobiernos, en su política económica. Los tributos, son las prestaciones en dinero que el Estado, en su ejercicio de poder, exige con el objeto de tener recursos para el cumplimiento de sus fines. 

La Gestión Tributaria es un elemento importante de la política económica, porque financia el presupuesto público; Es la herramienta más importante de la política fiscal, en él se especifican tanto los recursos destinados a cada programa como su financiamiento. Este presupuesto es preparado por el gobierno central y aprobado por la Asamblea, es un proceso en el que intervienen distintos grupos públicos y privados, que esperan ver materializadas sus demandas. Es un factor clave que dichas demandas se concilien con las posibilidades reales de financiamiento, para así mantener la estabilidad macro económica. La pérdida de control sobre el presupuesto es fuente de desequilibrio e inestabilidad con efectos negativos insospechados.

Como es verificable, la importancia de la tributación  es muy elevada, sin embargo en países de economías contrastantes y débiles como Venezuela, esto no ha llegado a formar parte de la conciencia del deber y derecho del colectivo. De ahí se desprende la necesidad urgente de incentivar esa conciencia del tributo para ir generando una cultura tributaria  positiva, no punitiva, que se vea más allá, solo del aporte económico por parte del contribuyente, sino de los aportes, en conjunto con los entes gubernamentales, del beneficio colectivo.

Además, hay que considerar que la gestión tributaria incentiva el crecimiento a determinados sectores, por ejemplo, otorgando exoneraciones, incentivos. De este modo la gestión tributaria es un elemento importante porque va ayudar a crecer y mantener  la economía, en la medida que los indicadores de gestión se hayan llevado en forma eficiente a través de técnicas y estrategias (Recaudación, presentación de la Declaración Jurada, para detectar el cumplimiento de los contribuyentes). La gestión tributaria óptima es aquella en la que la política fiscal es estable y el Sistema Tributario eficiente (diseñado para nuestra realidad). Si la gestión tributaria es óptima atrae inversión Política Fiscal en Venezuela. (Méndez P., 2005)

Por otra parte, de acuerdo al titulo del trabajo, es obvio que el aspecto educativo es una variable fundamental en el momento de buscar un cambio paradigmático en el proceder general de una colectividad, una región, un pueblo y hasta de una nación y un país. Por eso se habla de la formación, más que educación. En ese sentido, expertos en procesos educativos como Coll (1996), Ríos Cabrera (1999), Villarroel (1994) concuerdan en la diferencia que existe entre la educación o el proceso educativo, y la formación. Se colige que lo educativo es un proceso más específico, determinado por reglas, normas y basado en teorías mucho más investigadas, probadas y comprobadas. Por su parte la formación un concepto más amplio, pero que igualmente se incluye en la educación.

Generalmente, la mayoría identifica lo educativo, con los procesos oficiales y formales, aunque se sabe que también existe la educación no oficial e informal. Igualmente, lo educativo casi todos tienden a establecerlo como una actividad más propia de las  primeras edades de la población humana. Por el contrario la formación y lo formativo, siempre refiere a una connotación conceptual y aplicativa, a un ambiente más amplio en cuanto a edad, condiciones, propósitos, aspecto social y hasta empresarial; así como en lo relativo a contenidos, finalidad, infraestructura, espacios empleados para su ejecución, técnicas y métodos para impartir dicha formación, entre otros aspectos. Así mismo, la formación, no necesita de la aprobación oficial, sino de la aceptación de los interesados.

Se puede, igualmente realizar de manera formal o informal, los recursos con los cuales se puede impartir una formación, aunque se relacione con los procesos educativos, son más amplios y variados y, en algunas circunstancias, menos exigentes; además, se puede recurrir a la publicidad por ejemplo, a los organismos gubernamentales y no gubernamentales, o los mecanismos de creación de conciencia y hasta a la  cohesión y presión. Es en este ámbito donde tienen cabida las estrategias gerenciales para la formación del contribuyente, objetivo principal del presente trabajo.

En otro orden de ideas, la cultura tributaria necesita de acciones más contundentes y formales que puedan hacer tomar conciencia de la importancia del tributo. Sus acciones tienen que estar basadas en elementos sólidos de  administración e incluso de marketing, como pudieran ser estrategias gerenciales y/o de marketing. En este aspecto es donde la gerencia entra en juego. Entendida esta, la gerencia, como una actividad y postura empresarial, más  que como una simple función de un cargo; en ese sentido, gerenciar se convierte en un arte más que una ciencia aunque tenga mucho de ella; pues implica para la persona que la ejerza una amplitud muy grande del manejo  de un conjunto de conocimientos: administrativos, empresariales, sicológicos, económicos de marketing, sociales, educativas y hasta de cultura general.

Se dice también que la gerencia implica una vocación y una mística, comandada por un manejo escrupuloso y efectivo del liderazgo, tanto personal como institucional o colectivo. Claro está, hoy día hay carreras universitarias y cursos especializados en formar líderes; sobre todo empresariales y especialmente en el campo de la gerencia empresarial, que se incluye la parte administrativa y la de mercadeo. Por esta vía se puede manejar también, la formación del contribuyente, mediante estrategias gerenciales y de marketing  e, incluso de publicidad.

Con relación a las estrategias gerenciales es necesario aclarar la profusión de información conceptos y definiciones acerca de la estrategia como palabra, conceptos, utilización y connotación activa en los procesos gerenciales, administrativos y de mercadeo. En ese sentido, la estrategia, en administración, es un término difícil de definir y muy pocos autores coinciden en el significado de la estrategia. Pero la definición de estrategia surge de la necesidad de contar con ella. Los cambios tecnológicos, políticos, la economía global y la crisis social creciente, confirman que el mundo plantea novedad, diversidad y transitoriedad. (Sánchez Martorelli NRG Consultores C.A. 2003)

Así, por estrategia para la administración, básicamente se entiende la adaptación que se hace de los recursos y habilidades de la organización al entorno cambiante, aprovechando las oportunidades y evaluando los riesgos que se presentan en función de objetivos y metas. Se recurre a las estrategias en situaciones inciertas, cuando éstas no están estructuradas, no son controlables, es decir en aquellas situaciones donde hay otro bando cuyo comportamiento no podemos pronosticar. Tener un propósito estratégico implica tener una visión sobre el futuro; esto debe permitir orientar, descubrir, explorar, en relación a la organización.

Diversos autores están de acuerdo en señalar que no existe un consenso respecto a las actuales definiciones de estrategia (Burgois 1980; Ginsberg 1984; Gluck, Kaufman & Walleck 1982; Hambrick 1980, 1983). Entre las causas de desacuerdo estos autores citan que: el concepto de estrategia es complejo; la estrategia es multidimensional; debe ser situacional y relativa a la industria o empresa en cuestión; es el resultado de modelos mentales diferentes; la dificultad de operacionalización empírica del concepto de estrategia.

Mintzberg (1988) señala que la definición de estrategia variará según sea considerada como: un plan, un patrón de conducta, una posición o una perspectiva. Igualmente,  Chaffee (1985) indica que las definiciones pueden ser agrupadas en tres modelos diferentes, los cuales reflejan las preferencias semánticas y los diferentes puntos de vista de los autores. Estas agrupaciones son presentadas en los siguientes modelos:

Modelo Lineal: El cual asume que la estrategia consiste en integrar las decisiones, acciones o planes para alcanzar los objetivos de la organización. Los términos asociados a este modelo son: planeamiento estratégico, formulación e implementación estratégica; en ese orden estricto para obtener resultados. Este modelo está reflejado en la definición de Chandler (1962): "is the determinator of the basic long-term goals of an enterprise, and the adoption of courses of action and the allocation of resources necessary for carrying out these goals"

En relación a la naturaleza, Mintzberg (1988) nos dice que la definición de estrategia variara, según sea considerada como: un plan, un patrón de conducta, una posición o una perspectiva. De esta diversidad de concepciones sobre la naturaleza de la estrategia, retenemos aquella que considera la estrategia como un patrón de conducta (Porter 199). La razón de esta elección es que: un factor común a las definiciones es considerar, la estrategia como conducta organizacional, que posee una secuencia de análisis, diagnostico y uso de recursos para alcanzar los objetivos ( Hofer y Schendel 1978).

Estas acotaciones se hacen necesarias, por cuanto al quedar claras en el planteamiento se puede definir la manera como se va a asumir la problemática relacionada con las estrategias a implementar para fomentar la cultura tributaria. Hablamos de un aspecto etnográfico que de ser enfocado de manera muy sutil y manejado adecuadamente, si se quiere, realmente, contribuir a solventar la problemática planteada. De esta manera, los resultados esperados se corresponderán con el objetivo fundamental de la investigación a realizar.

La problemática consiste, fundamentalmente, en la necesidad de cambiar  la forma paradigmática con que se aborda la cultura tributaria para  transformarla en una manera efectiva de contribución  que produzca beneficios para todos  La mentalidad a cambiar involucra tanto al ciudadano contribuyente, como al ente pechador y gubernamentales para que esos  beneficios sean  distribuidos equitativamente y alcance para una mayoría,  “proporcionando la mayor cantidad de felicidad al pueblo”, principio fundamental de la democracia. También por que a pesar de la legislación existente, los ciudadanos,  no cuentan con un modelo ejemplarizante de referencia sociopolítica de deberes y derechos ante el Estado  que les brinde lecciones y orientaciones específicas respecto a los impuestos como un deber y también como un derecho de participación ante la cosa pública.

De igual manera, La conciencia de una colectividad no se puede transformar si no se le presentan elementos razonados y convincentes que los hagan pensar y asumir actitudes positivas para el comportamiento y el compartir colectivo. En ese sentido, las estrategias a implementar deben tomar en consideración aspectos, aunque variados muy precisos y específicos  que combinen elementos gerenciales, tanto como de publicidad  que calen en la forma de pensar del colectivo común como del  ejecutivo o del profesional, al igual que el micro  mediano o gran empresario; pero de igual manera deben involucrar a las acciones del ente gubernamental pechador  para que se corresponda la exigencia con lo recaudado y responda consecuentemente al colectivo nacional.

 

Justificación de la Propuesta

 

 

Las evidencias recientes muestran que un estudio acerca del impuesto implica conocer las reacciones que éste provoca en la ciudadanía. La institución del impuesto ha evolucionado durante siglos y a pesar de la progresiva infraestructura y administración aparejada a su creación y mantenimiento, aun no  se deslastra de la representación colectiva que los individuos de ella se han formado en distintas épocas en medio de diferentes regímenes  políticos y ambientes culturales. Si los significantes o relaciones preceden a los significados, entonces respecto al impuesto, la historia antigua y aún la reciente muestran que esas relaciones siempre se han desenvuelto en medio de una fuerte carga negativa frecuentemente asumida como una coacción odiosa. Sobre el impuesto en general abundan en el verbo del hombre de calle, en diferentes sociedades, alusiones peyorativas que dan señas de su incidencia y peso en la vida cotidiana.

La visión negativa que se tiene del tributo, se ha convertido en un paradigma casi ancestral que de una u otra forma necesita ser cambiado para beneficio de los ciudadanos. De ahí la importancia de la presente investigación  cuando se propone buscar la manera de superar esa cultura tributaria negativa por un paradigma mas consensuado con el cual se den beneficios mutuos; para la ciudadanía como para los entes gubernamentales, quienes al final son los verdaderos beneficiarios, la proponer estrategias gerenciales que coadyuven a la formación del contribuyente en Venezuela, incentivando la cultura tributaria.

Desde le punto de vista teórico se aportará nueva información sobre los contenidos de la cultura tributaria  y las estrategias para le formación del contribuyente, proponiendo soluciones a un problemática y organizando una información que se encuentra muy dispersa y poco utilizada. Metodológicamente  se están aportando metodología novedosa,  técnicas, instrumentos y herramientas valiosas para el ejercicio del desempeño gerencial en un campo poco competido y poco abordado con efectividad. Para esto se enfocará la misma desde un punto de vista fenomenológico  y mediante una metodología etnográfica.

Institucionalmente se justifica la investigación  por cuanto cumple con los requisitos que exige la Universidad para el doctorado y desde el punto de vista  de la institución nacional los organismos encargados de la tributación  podrán tener una herramienta con la cual podrán mejorar la cultura tributaria; lo mismo repercutirá socialmente ya coadyuvará a la colectividad a ir transformando su mentalidad hacia la solidaridad y la democracia realmente participativa, hacia un desarrollo endógeno  se convierta en beneficio fundamentalmente para el colectivo nacional.

Objetivos de la Investigación

Objetivo General

 

Proponer estrategias gerenciales que contribuyan al fomento de  la cultura tributaria para el beneficio colectivo..

Objetivos Específicos

 Identificar las estrategias sobre cultura tributaria que  hasta ahora se ha implementado en el  país 

 Identificar las distintas estrategias que se pueden implementar a nivel gerencial, partiendo de los actores sociales.

  Diseñar estrategias gerenciales aplicables desde cualquier organismo gubernamental para coadyuvar a la incentivación de la cultura tributaria en el país.

 


BIBLIOGRAFÍA

Comentada

Méndez  (2005) Cultura tributaria vs. Constitución de 1999 (Tesis doctoral en curso) Universidad de Los Andes, Directora del Centro de Investigaciones en Ciencias Humanas, HUMANIC-ULA.E-mail:

Proyecto SIGECOF (1993) Banco Mundial. http://www.jp.or.cr/pulso/2001(alvaro05.html

Méndez P. (2003). Tributos, Ciudades, Impuestos en Ciudad, Memoria y Recorrido, Centro de Investigaciones en Ciencias Humanas (HUMANIC), ULA, Mérida-Venezuela.

Mintzberg (1988) Teorías gerenciales y sus implicaciones en el comportamiento organizacional . Mc Geaw Hill  Bogotá.

Sánchez Martorelli. (2003) La Gerencia estratégicaNRG Consultores C.A http://www.nrgconsultores.com/

 

Consultada

Ascione, A (1999)  Apunte de Cultura y Comunicación. Edit Trillas Mexico

Amigo, R. y Ferro, F. (2002)  Culturas y Estéticas Contemporáneas.  Aique Polimodal.  Buenos Aires.

Buchanan, J. M.  (2003) Apatía del contribuyente, inercia institucional y crecimiento económico. En: Libertas No 31, año XVI. Edición semestral de ESEADE Ed. digital.

Crufé, Héctor. (2002) Culturas y Estéticas Contemporáneas.  Aique Polimodal. Buenos Aires.

Dessler, G. 1998 La administración Gerencial Edit. Prentice Hall. Interamericana. México.

Diccionario Clarín, Edición 2003.

Falicov, Estela y  Lifszyc, (2001)  Sociología. Aique Polimodal. Buenos Aires.

Ginsberg 1984: La Administración Estratégica y el desarrollo del recurso humano. Mc Graw Hill, Mexico

Hiebing, Jr. Y Scout W. C. (1995). Cómo preparar el exitoso plan de mercadotecnia. Editorial MC Graw Hill. México

http:///www.monografias.com/trabajos 13/quentend/quentend.shtml.

Bahamonde, R. y Magnere, A. (1995) Sistema Simplificado de Sanciones. Memoria para optar al título de Ingeniero Civil Industrial, Publicaciones de la  Universidad de Chile. Santiago de Chile.

Santre, F. y Navarro, A. (2002).  El Hombre como animal simbólico.  Filosofía 2000. [email protected]

 


Cronograma de Actividades

Actividades por Realizar

Tiempo de Trabajo

AÑO 2005

AÑO 2006

OCT

NOV

DIC

ENE

FEB

MAR

ABR

MAY

JUN

JUL

AGOS

SEPT

OCT

Nov.

Dic.

Fase de observación de situación del problema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Definición de situación Problemática.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Planteamiento del Problema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Búsqueda de información pertinente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desarrollo del marco teórico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Definición de la Metodología.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elaboración de técnicas e instrumentos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aplicación del instrumento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recolección y procesamiento de Datos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diseño del Modelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elaboración del Informe Final.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: La Investigadora (2006)

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