REPUBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD
YACAMBÚ - CONVENIO UNET
DOCTORADO
EN GERENCIA
FASE II
ESTRATEGIAS
GERENCIALES PARA EL FOMENTO DE
Autora: Onelymar
Salas
Planteamiento del Problema
La relación individuo–Estado sigue siendo un campo de observación inagotable para los diversos profesionales que estudian la sociedad, como sociólogos politólogos, sicólogos antropólogos, entre otros; y su estudio involucra múltiples dimensiones y mediaciones en uno u otro sentido de esa relación. Así, articulados a aquélla, hay dos hechos de carácter individual que involucrando propósitos y repercusiones colectivas, revelan pormenores de esa compleja relación, se trata del voto y el impuesto; por lo menos, actualmente en Venezuela. El devenir de ambas instituciones es la historia de la lenta construcción de los Estados modernos, si bien el impuesto aparece primero como soporte material y tangible de ese proceso en Occidente.
Ya, desde el siglo XII, para enfrentar las reacciones y oposiciones que el cobro violento y arbitrario de los tributos suscitaba entre los individuos de distintas condiciones sociales, los gobernantes fueron inventando y mejorando prácticas, procedimientos y leyes (todas ellas estrategias) para apropiarse de los recursos de la gente en trabajo, especie o dinero (Méndez, 2003). Si el impuesto aparece estrechamente relacionado a los procesos de estructuración de los Estados, aunque parezca paradójico, también ha estado vinculado a las conquistas libertarias y de participación de los ciudadanos ante la cosa pública desde el siglo XVIII y XIX. Desde entonces se formalizó como un deber sostenido por un marco jurídico e institucional y luego nutrido de aquello que en las últimas décadas se ha identificado como cultura tributaria. (Crufé, H. 2002)
Por otra parte, cabe aclarar también, lo que se entiende por gestión, para precisar el aspecto económico de la cultura tributaria. En ese sentido la gestión tributaria o ingresos públicos, como también se le llama, hace referencia al conjunto de acciones en el proceso de la gestión pública vinculado a los tributos, que aplican los gobiernos, en su política económica. Los tributos, son las prestaciones en dinero que el Estado, en su ejercicio de poder, exige con el objeto de tener recursos para el cumplimiento de sus fines.
La Gestión Tributaria es un elemento importante de la política económica, porque financia el presupuesto público. Este presupuesto es preparado por el gobierno central y aprobado por la Asamblea, es un proceso en el que intervienen distintos grupos públicos y privados, que esperan ver materializadas sus demandas. Es un factor clave que dichas demandas se concilien con las posibilidades reales de financiamiento, para así mantener la estabilidad macro económica. La pérdida de control sobre el presupuesto es fuente de desequilibrio e inestabilidad con efectos negativos insospechados. Como es verificable, la importancia de la tributación es muy elevada, sin embargo en países de economías contrastantes y débiles como Venezuela, esto no ha llegado a formar parte de la conciencia del deber y derecho del colectivo. De ahí se desprende la necesidad urgente de incentivar esa conciencia del tributo para ir generando una cultura tributaria positiva, más no punitiva.
Además, hay que
considerar que la gestión tributaria incentiva el crecimiento a determinados
sectores, mediante exoneraciones, incentivos. De este modo la gestión
tributaria es un elemento importante porque va ayudar a crecer y mantener la
economía, en la medida que los indicadores de gestión se hayan llevado en forma
eficiente a través de técnicas y estrategias (Recaudación, presentación de
Por otra parte, de acuerdo con titulo del trabajo, es obvio que el aspecto educativo es una variable fundamental en el momento de buscar un cambio paradigmático en el proceder general de una colectividad, una región, un pueblo y hasta de una nación y un país. Por eso se habla de la formación, más que educación. En ese sentido, expertos en procesos educativos como Coll (1996), Ríos Cabrera (1999), Villarroel (1994) concuerdan en la diferencia que existe entre la educación y la formación. Se colige que lo educativo es un proceso más específico, determinado por reglas, normas y basado en teorías mucho más investigadas, probadas y comprobadas. Por su parte la formación un concepto más amplio, pero que igualmente se incluye en la educación.
Además de los procesos educativos oficiales y formales, se sabe que también existe la educación no oficial e informal. Igualmente, lo educativo casi todos tienden a establecerlo como una actividad más propia de las primeras edades de la población humana. Por el contrario la formación y lo formativo, siempre refiere a una connotación conceptual y aplicativa, a un ambiente más amplio en cuanto a edad, condiciones, propósitos, aspecto social y hasta empresarial; así como en lo relativo a contenidos, finalidad, infraestructura, espacios empleados para su ejecución, técnicas y métodos para impartir dicha formación. Se puede, igualmente realizar de manera formal o informal, los recursos con los cuales se puede impartir una formación, aunque se relacione con los procesos educativos, son más amplios y variados y menos exigentes; además, se puede recurrir a la publicidad por ejemplo, a los organismos gubernamentales y no gubernamentales, o los mecanismos de creación de conciencia y hasta a la cohesión y presión. Es en este ámbito donde tienen cabida las estrategias gerenciales para la formación del contribuyente, objetivo principal del presente trabajo.
En otro orden de ideas, la cultura tributaria necesita de acciones más contundentes y formales que puedan hacer tomar conciencia de la importancia del tributo. Sus acciones tienen que estar basadas en elementos sólidos de administración e incluso de marketing, como pudieran ser estrategias gerenciales y/o de marketing. En este aspecto es donde la gerencia entra en juego. Entendida esta, la gerencia, como una actividad y postura empresarial, más que como una simple función de un cargo; en ese sentido, gerenciar se convierte en un arte más que una ciencia aunque tenga mucho de ella; pues implica para la persona que la ejerza una amplitud muy grande del manejo de un conjunto de conocimientos: administrativos, empresariales, sicológicos, económicos de marketing, sociales, educativas y hasta de cultura general.
Así mismo, la gerencia implica una vocación y una mística, comandada por un manejo escrupuloso y efectivo del liderazgo, tanto personal como institucional o colectivo. Claro está, hoy día hay carreras universitarias y cursos especializados en formar líderes; sobre todo empresariales y especialmente en el campo de la gerencia empresarial, que se incluye la parte administrativa y la de mercadeo. Por esta vía se puede manejar también, la formación del contribuyente, mediante estrategias gerenciales y de marketing e, incluso de publicidad.
Con relación a las estrategias gerenciales es necesario aclarar la profusión de información conceptos y definiciones acerca de la estrategia como palabra, conceptos, utilización y connotación activa en los procesos gerenciales, administrativos y de mercadeo. En ese sentido, la estrategia, en administración, es un término difícil de definir y muy pocos autores coinciden en el significado de la estrategia. Ellos mismos confirman que el mundo plantea novedad, diversidad y transitoriedad. (Sánchez Martorelli NRG Consultores C.A. 2003)
Así, por estrategia para la administración, básicamente se entiende la adaptación que se hace de los recursos y habilidades de la organización al entorno cambiante, aprovechando las oportunidades y evaluando los riesgos que se presentan en función de objetivos y metas. Tener un propósito estratégico implica tener una visión sobre el futuro; esto debe permitir orientar, descubrir, explorar, en relación a la organización. En ese sentido, diversos autores están de acuerdo en señalar que no existe un consenso respecto a las actuales definiciones de estrategia (Burgois 1980; Ginsberg 1984; Gluck, Kaufman & Walleck 1982; Hambrick 1980, 1983). Entre las causas de desacuerdo estos autores citan que: el concepto de estrategia es complejo; la estrategia es multidimensional; debe ser situacional y relativa a la industria o empresa en cuestión; es el resultado de modelos mentales diferentes; la dificultad de operacionalización empírica del concepto de estrategia.
Mintzberg (1988) señala que la definición de estrategia variará según sea considerada como: un plan, un patrón de conducta, una posición o una perspectiva. Igualmente, Chaffee (1985) indica que las definiciones pueden ser agrupadas en tres modelos diferentes, los cuales reflejan las preferencias semánticas y los diferentes puntos de vista de los autores. Estas agrupaciones son presentadas en los siguientes modelos:
Uno de los más
importantes es el Lineal: El cual asume que la estrategia consiste en
integrar las decisiones, acciones o planes para alcanzar los objetivos de la
organización. Los términos asociados a este modelo son: planeamiento
estratégico, formulación e implementación estratégica; en ese orden estricto
para obtener resultados. Este modelo está reflejado en la definición de
Chandler (1962) En relación a la naturaleza, Mintzberg (1988) nos dice que la
definición de estrategia variará, según sea considerada como: un plan, un
patrón de conducta, una posición o una perspectiva. De esta diversidad de
concepciones sobre la naturaleza de la estrategia, retenemos aquella que considera
la estrategia como un patrón de conducta (Porter 199). La razón de esta
elección es que: un factor común a las definiciones es considerar, la
estrategia como conducta organizacional, que posee una secuencia de análisis,
diagnostico y uso de recursos para alcanzar los objetivos ( Hofer y Schendel
1978).
Estas acotaciones se
hacen necesarias, por cuanto al quedar claras en el planteamiento se puede
definir la manera como se va a asumir la problemática relacionada con las
estrategias a implementar para fomentar la cultura tributaria. Hablamos de un
aspecto etnográfico que de ser enfocado de manera muy sutil y manejado
adecuadamente, si se quiere, realmente, contribuir a solventar la problemática
planteada. De esta manera, los resultados esperados se corresponderán con el
objetivo fundamental de la investigación a realizar.
La problemática
consiste, fundamentalmente, en la necesidad de cambiar la forma
paradigmática con que se aborda la cultura tributaria para transformarla
en una manera efectiva de contribución que produzca beneficios para todos La
mentalidad a cambiar involucra tanto al ciudadano contribuyente, como al ente
pechador y gubernamentales para que esos beneficios sean distribuidos
equitativamente y alcance para una mayoría, “proporcionando la mayor cantidad
de felicidad al pueblo”, principio fundamental de la democracia. También por
que a pesar de la legislación existente, los ciudadanos, no cuentan con un
modelo ejemplarizante de referencia sociopolítica de deberes y derechos ante el
Estado que les brinde lecciones y orientaciones específicas respecto a los
impuestos como un deber y también como un derecho de participación ante la cosa
pública; por ahí deben estar las estrategias que se implementen.
De igual manera, La
conciencia de una colectividad no se puede transformar si no se le presentan
elementos razonados y convincentes que los hagan pensar y asumir actitudes
positivas para el comportamiento y el compartir colectivo. En ese sentido, las
estrategias a implementar deben tomar en consideración aspectos, aunque
variados muy precisos y específicos que
combinen elementos gerenciales, tanto como de publicidad que calen en la forma de pensar del colectivo
común como del ejecutivo o del
profesional, al igual que el micro
mediano o gran empresario; pero de igual manera deben involucrar a las
acciones del ente gubernamental pechador
para que se corresponda la exigencia con lo recaudado y responda
consecuentemente al colectivo nacional.
Formulación del Problema
Para efectos de la presente investigación, se busca la proposición de de
estrategias gerenciales que contribuyan al fomento de la cultura tributaria
para el beneficio colectivo. Del mismo se derivan las siguientes interrogantes:
¿Qué estrategias sobre cultura tributaria se han implementado hasta ahora
en el país? ¿Cuáles estrategias serán las más apropiadas a nivel gerencial,
partiendo de los actores sociales? ¿Cómo diseñar estrategias gerenciales que
sean aplicables desde cualquier organismo gubernamental para contribuir a la
incentivación de la cultura tributaria?
Objetivos de
Objetivo General
Proponer estrategias gerenciales que contribuyan al fomento de la cultura tributaria para el beneficio colectivo.
Objetivos Específicos
- Identificar las estrategias sobre cultura tributaria que hasta ahora se ha implementado en el país.
- Identificar las distintas estrategias que se pueden implementar a nivel gerencial, partiendo de los actores sociales.
- Diseñar estrategias gerenciales aplicables desde cualquier organismo gubernamental para coadyuvar a la incentivación de la cultura tributaria en el país.
Justificación de
Las evidencias recientes muestran que un estudio acerca del impuesto implica conocer las reacciones que éste provoca en la ciudadanía. La institución del impuesto ha evolucionado durante siglos y a pesar de la progresiva infraestructura y administración aparejada a su creación y mantenimiento, aun no se deslastra de la representación colectiva que los individuos de ella se han formado en distintas épocas en medio de diferentes regímenes políticos y ambientes culturales. Así, la historia antigua y aún la reciente muestran que esas relaciones siempre se han desenvuelto en medio de una fuerte carga negativa frecuentemente asumida como una coacción odiosa. Sobre el impuesto en general abundan en el verbo del hombre de calle, en diferentes sociedades, alusiones peyorativas que dan señas de su incidencia y peso en la vida cotidiana.
La visión negativa que
se tiene del tributo, se ha convertido en un paradigma casi ancestral que de
una u otra forma necesita ser cambiado para beneficio de los ciudadanos. De ahí
la importancia de la presente investigación cuando se propone buscar la manera
de superar esa cultura tributaria negativa por un paradigma mas consensuado con
el cual se den beneficios mutuos; para la ciudadanía como para los entes
gubernamentales, al proponer estrategias gerenciales que coadyuven a la
formación del contribuyente en Venezuela, incentivando la cultura tributaria.
En ese sentido, desde le punto de vista teórico se aportará nueva información
sobre los contenidos de la cultura tributaria y las estrategias para le
formación del contribuyente, proponiendo soluciones a un problemática y
organizando una información que se encuentra muy dispersa y poco utilizada.
Metodológicamente se están aportando metodología novedosa, técnicas, instrumentos y herramientas valiosas para el ejercicio del desempeño gerencial en un campo poco competido y poco abordado con efectividad. Para esto se enfocará la misma desde un punto de vista fenomenológico y mediante una metodología etnográfica. Institucionalmente se justifica el trabajo por cuanto cumple con los requisitos que exige la Universidad; y desde el punto de vista de la institución nacional los organismos encargados de la tributación podrán tener una herramienta con la cual mejorar la cultura tributaria; lo mismo repercutirá socialmente ya que ayudará a la colectividad a transformar su mentalidad hacia la solidaridad y una democracia realmente participativa, y un desarrollo endógeno en beneficio para el colectivo nacional.
Marco Teórico o Marco Conceptual
Antecedentes
Lugo, J. (1999). En su trabajo de grado denominado “Problemática en
Igualmente, Requena (1996) en el trabajo de grado denominado “El
Control Fiscal de
Mejías V., J.(2004) En Trabajo de Grado presentado ante
Con esta investigación la vinculación se establece en el ámbito de la cultura comunitaria y de participación y en la presente se habla de la cultura tributaria que es también una forma de participación ciudadana; aporta a demás técnicas gerenciales de hacer efectiva dicha participación, así como las estrategias gerenciales que pueden servir de guía y modelo de las estrategias que se pretenden desarrollar en este trabajo.
Estrategias
Gerenciales
Cuando
se habla de estrategias gerenciales, se está refiriendo a la gerencia la cual a
su vez está íntimamente vinculada con las proposiciones de los grandes teóricos
de
La estrategia en administración, es un término difícil de definir y muy pocos autores coinciden en el significado de la estrategia. Pero la definición de estrategia surge de la necesidad de contar con ella. Los últimos veinte años fueron cinco veces más turbulentos que los ochenta años anteriores. Los cambios tecnológicos, políticos, la economía global y la crisis social creciente, confirman que el mundo plantea novedad, diversidad y transitoriedad.
Cabe aclarar el significado del término estrategia, el cual proviene de la palabra griega Strategos, jefes de ejército; tradicionalmente utilizada en el terreno de las operaciones guerreras. En los últimos años el concepto de estrategia ha evolucionado de manera tal que, sobre la base de éste ha surgido una nueva escuela de administración y una nueva forma de dirigir a las organizaciones, llamada "administración estratégica". El empleo del término estrategia en administración significa mucho más que las acepciones militares del mismo.
Por estrategia para la administración básicamente se entiende la adaptación que se hace de los recursos y habilidades de la organización al medio de cambio constante, aprovechando las oportunidades y evaluando riesgos que se presenten en función de las metas propuestas; en este ámbito está ligada a la planeación empresarial, o sea a la planeación estratégica. Se recurre a las estrategias en situaciones inciertas, cuando éstas no están estructuradas, no son controlables, es decir en aquellas situaciones donde hay otro bando cuyo comportamiento no podemos pronosticar. Tener un propósito estratégico implica tener una visión sobre el futuro; esto debe permitir orientar, descubrir, explorar.
Por su parte, el término estrategia que en la actualidad se empleó inicialmente en la administración empresarial, también se hizo aplicable a la didáctica y a la pedagogía. Así, en este ámbito se entiende por estrategias pedagógicas aquellas acciones que realiza el docente, con el propósito de facilitar la formación y el aprendizaje de las disciplinas educativas en los estudiantes. Para que no se reduzcan a simples técnicas y recetas deben apoyarse en una rica formación teórica de los maestros, pues en la teoría habita la creatividad requerida para acompañar la complejidad del proceso de enseñanza - aprendizaje.
El uso de la palabra cultura fue variando a lo largo de los
siglos. En el latín de
Desde el siglo XVIII, el romanticismo impuso una diferencia entre civilización y cultura. El primer término para nombrar el desarrollo económico y tecnológico, lo material; el segundo para referirse a lo "espiritual", es decir, el "cultivo" de las facultades intelectuales. En el uso de la palabra "Cultura" cabía, entonces, todo lo que tuviera que ver con la filosofía, la ciencia, el arte, la religión, etc.
Las nuevas corrientes teóricas de sociología3 y la antropología4 contemporáneas redefinieron este término, contradiciendo la conceptualización Romántica. Se entiende cultura en un sentido social. Cuando se dice " cultura China", " cultura Maya" se está haciendo uso distinto de aquel, se refiere a los diversos aspectos de la vida en esas sociedades. En general, hoy se piensa a la cultura como el conjunto total de los actos humanos en una comunidad dada, ya sean éstos prácticas económicas, artísticas, científicas o cualesquiera otras. Toda práctica humana que supere la naturaleza biológica es una práctica cultural.
Este sentido de la palabra cultura implica una concepción mucho más respetuosa de los Seres Humanos. Primero, impide la discriminación entre "hombres cultos" y "hombres incultos" que el término podía tener desde el romanticismo; Se hablará de diferencias culturales, en todo caso. Segundo, también evita la discriminación de pueblos que, como los nativos de América, fueron vistos por los europeos como "salvajes" por el solo hecho de tener "cultura" distinta.
Resumiendo, este uso actual del término cultura designa, como se dijo arriba, el conjunto total de las prácticas humanas, de modo que incluye las prácticas: económicas, políticas, científicas, jurídicas. Religiosas, discursivas, comunicativas, sociales en general, bien sea de un colectivo muy amplio o de dimensiones medianas, o más restringido e incluso el individuo. Algunos autores prefieren restringirse el uso de la palabra cultura a los significados y valores que los hombres de una sociedad atribuyen a sus prácticas.
Esta es la razón por la cual cuando se estudia la cultura se prefiere el sentido segundo de los mencionados párrafos arriba, el de los significados y valores que los hombres atribuyen a su praxis; así, en las ciencias sociales, el sentido de la palabra cultura es más amplio, la cultura abarca el conjunto de las producciones materiales (objetos) y no materiales de una sociedad (significados, regularidades normativas creencias y valores). Así, en este sentido de la forma de pensar, sentir y actuar de un colectivo respecto de una actividad específica o de todas en general; o sea a la concepción más reciente de cultura ahí se enmarca la llamada cultura tributaria y en el sentido que se utilizará en el presente trabajo.
Gerenciar en el
Siglo XXI
La gerencia contemporánea está colmada de recetas, las mismas sugieren pasos precisos y consecutivos para que las sociedades, las empresas y hasta el mismo individuo logre alcanzar el éxito deseado.
Títulos tan prometedores como “Los Once Mandamientos de la gerencia del Siglo XXI” de Mattew J. Kiernan y “Las 7 cybertendencias del siglo XXI” de Chuck Martín, entre otros de la misma calidad y alcance, inspiran en quienes los leen una sensación de tranquilidad al observar que aquellos que saben, los verdaderos expertos, han descifrado el futuro administrativo, gerencial, tecnológico y social, según el caso, y lo han puesto a la mano de cualquiera que se interese en ello.
Por otra parte, Las empresas y gerentes que han logrado aplicar con éxito las formulas propuestas y existentes han reducido a dos principios universales cualquier receta que se ha escrito o planteado. Una, “Satisfaga al cliente sobre todas las cosas”. Y el Segundo principio universal: es: “Valore a la gente como a usted mismo” Para realizar cambios conductuales en las personas se requiere algo más que la exigencia de ello o el modelamiento, se requiere autoridad moral
Cabe en este apartado aclarar lo referente a la formación del contribuyente: sobre lo cual es poco lo que se ha desarrollado; se habla de educación en general, pero no la aplicación de ésta a aspectos culturales como la tributación. Pues se reconoce que la educación nos revela nuestras posibilidades y nuestros límites. Para ello, la misión educativa debe recuperar su autoridad, su calidad, su eficacia, esto es, su prestigio, sus influencias, su relevancia, trascendencia y preponderancia, en todos los ámbitos del quehacer humano.
Al respecto, Bertossi R. 2005 opina:
El derecho constitucional de enseñar y aprender implica entonces, no solo financiamiento sino el replanteo de algunos objetivos de la educación en tanto bien social y responsabilidad común. En esa perspectiva, la reorganización y refuncionalización educativa señala el inicio y la dirección de su paulatina reconversión para una continua adecuación y satisfacción de las necesidades ciudadanas. Por consiguiente, los sistemas de educación y formación deben seguir transformándose al objeto de responder, cada vez más, con rigor y prontitud, a las necesidades del mercado del trabajo y a las demandas culturales.
De lo anterior se deduce que el Estado tiene la responsabilidad principal e indelegable de establecer, democrática y consensuadamente los objetivos pedagógicos y de regular el servicio educativo tendiente a conformar una sociedad mas justa, más autónoma y más solidaria, traduciendo y expandiendo los derechos, garantías, deberes y oportunidades en efectivas y concretas capacidades.
Bases Legales
Con relación a la cultura tributaria o a la formación del ciudadano sobre la tributación es poco lo que las leyes y códigos establecen:
Por lo que el Código Orgánico Tributario (2001), es una herramienta de
lucha para el combate a la escasa cultura tributaria de los contribuyentes y el
loable propósito de la rectificación de alguna actitud remisa al cumplimiento
voluntario y adecuado de sus obligaciones tributarias del contribuyente, mediante la aplicación de la normativa
contenida en el Título III De los Ilícitos Tributarios y las sanciones.
Igualmente, el Reglamento de
Definición de términos
Contribuyente: Es el obligado al cumplimiento de las prestaciones tributarias y es sobre quien se verifica el hecho imponible.
Tributo, tributaria: Relacionado con el pago de impuestos. Hace referencia a la cantidad de dinero que debe pagar un ciudadano al estado, mediante reglas establecidas (Leyes, Códigos, Decretos, normas menores, etc.) para que pueda hacer frente a la carga y servicios públicos. Estos desgravámenes, se hacen en concordancia del usufructo que obtiene el ciudadano en sus actividades laborales.
Impuesto:
Consiste en la realización íntegra de los elementos que constituyen el hecho
imponible, realización que convierte al sujeto pasivo en deudor de la hacienda
pública aunque todavía por cantidad líquida. El sujeto pasivo está obligado a
presentar la oportuna declaración tributaria para que
Ingresos Tributarios: Son prestaciones comúnmente en dinero, que el Estado exige en ejercicio de su poder de imperio a los particulares, según su capacidad contributiva, en virtud de una Ley, para cubrir los gastos que demandan el cumplimiento de sus fines.
Bases teóricas de
La metodología se considera, por definición, la vía que se ha de seguir en el proceso de investigación para lograr un conocimiento seguro y confiable. Desde este entendido, se describe y argumenta en el presente momento el enfoque cuya orientación permitirá abordar la praxis o aplicación de la misma. En ese sentido, el proceso a seguirá para aproximarse a la realidad, estará conformado por los siguientes apartados o separatas.
Naturaleza del Estudio o Tipo
de Investigación
Para el caso específico del presente trabajo se ubica en el enfoque interpretativo enmarcado en el paradigma pospositivista en la modalidad cualitativa; dentro de la cual se encuentran un grupo de metodologías que se pueden seguir para elaborar una investigación. Así, se denomina paradigma pospositivista a aquella modalidad epistemológica que comienza a gestarse hacía fines del siglo antepasado y llega a su desarrollo pleno en las décadas de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado. La gestación la inician las obras de autores como Dilthey, Wundt, Brentano, Ehrenfels, Hursserl, Max Weber y William James. A su desarrollo posterior contribuyen de manera fundamental Wittgentein, Toulmin, Hanson, Kuhn, Feyerabend, Lakatos, Polanyi y Popper; entre otros. (Martínez, M. 2000).
De igual manera, en ese contexto de las metodologías cualitativas, en este trabajo, se seguirá la metodología etnográfica. En relación al concepto etnografía Martínez (2000) afirma que dentro de las metodologías cualitativas, el enfoque etnográfico, quizá, sea uno de los más antiguos. Aunque los antropólogos han desarrollado, sobre todo en el siglo XX sus procedimientos metodológicos e interpretativos, la etnografía, de acuerdo a este autor, quien más le ha dedicado a esta forma de investigar, lo siguiente:
Etimológicamente, el término etnografía significa la descripción (grafé) del estilo de vida de un grupo de personas habituadas a vivir juntas (ethnos). Por tanto, el ethnos, que sería la unidad de análisis para el investigador, no sólo podría ser una nación, un grupo lingüístico, una región o una comunidad, sino también cualquier grupo humano que constituya una entidad cuyas relaciones estén reguladas por la costumbre o por ciertos derechos y obligaciones recíprocos. Así, en la sociedad moderna, una familia, una institución educativa, un aula de clase, una fábrica, una empresa, un hospital, una cárcel, un gremio obrero, un club social, etc. son unidades sociales que pueden ser estudiados etnográficamente. Y, en sentido amplio, también son objeto de estudio etnográfico aquellos grupos sociales que, aunque no estén asociados o integrados, comparten o se guían por formas de vida y situación que los hacen semejantes, como los alcohólicos, los drogadictos, los delincuentes, los homosexuales, las meretrices, los mendigos, etc. (p.30)
El enfoque etnográfico se apoya en la convicción de que las tradiciones, roles, valores y normas el ambiente en que se vive se van internalizando poco a poco y generan regularidades que pueden explicar la conducta individual y de grupo en forma adecuada. En efecto, los miembros de un grupo étnico, cultural o situacional comparten una estructura lógica o de razonamiento que, por lo general, no es explícita, pero que se manifiesta en diferentes aspectos de su vida.
El objetivo inmediato de un estudio etnográfico es crear una imagen realista y fiel del grupo estudiado, pero su intención y mira más lejana es contribuir en la comprensión de sectores o grupos poblacionales más amplios que tienen características similares. Esto se logra al comparar o relacionar las investigaciones particulares de diferentes autores, como sucede con la cultura tributaria en un país como Venezuela.
Escenario de la investigación
Este hace referencia a la ecología de la investigación; esto es, al ambiente o medio sociogeográfico donde se va a realizar ésta y de donde van a salir los informantes o población y muestra con los cuales se va a trabajar. En este caso, se delimita un espacio geográfico cultural que será el ámbito donde se moverá el investigador para llevarla a efecto. En este caso, como se trata de la cultura tributaria y la formación del contribuyente en Venezuela, el escenario debería ser todo el país; Pero esto no es metodológico, puesto que resultaría un medio sumamente amplio e inasequible; por consiguiente se hace necesario de una delimitación más precisa para poder investigar de manera más objetiva.
En correspondencia, se delimitará a la ciudad de San Cristóbal capital del estado Táchira que presenta características, aunque peculiares, coincidentes con la cultura generalizada del país. Aquí interesa, más que la descripción geográfica, la sociocultural, al tratarse el comportamiento específico ante el pago del impuesto, su disposición al cumplimiento, su modalidad de evasión, forma de pensar con respecto al uso y utilidad de los impuestos, entre otros.
Población y Muestra.
En relación a este punto Goetz y LeCompte, expresaron:
Decidir qué o a quienes estudiar exige la determinación de las fuentes de datos relevantes para los fines de la investigación y la elección de los medios para seccionarlas. El contenido de las teorías determina qué elementos del mundo empírico (animados o inanimados, objetos o personas) constituyen las poblaciones y fuentes de datos para el investigador. Habitualmente, para los etnógrafos, las personas, tiempos y escenarios son las poblaciones principales. Dependiendo de las teorías empleadas, pueden considerarse también poblaciones, los acontecimientos, comportamientos y significados. La población se elige según su significación teórica o su relevancia para la teoría que informa las cuestiones de la investigación. (p.77)
En la investigación cualitativa se le denomina también informantes claves sobre todo aquellos que han sido seleccionados como muestra para la aplicación de las técnicas y los instrumentos elegidos para la recolección de los datos necesarios. En ese aspecto, los informantes claves tendrán que ser elegidos de una muestra, por lo que se hace necesario realizar un muestreo no probabilístico, pues la población es desconocida, en parte y conocida por otra parte, esto quiere decir que se elegirán expertos en tributación para la aplicación de un instrumento y los contribuyentes en general.
Técnicas e instrumentos de recolección de Información
En ese sentido la etnografía utiliza múltiples y variadas técnicas y estrategias, pero pone énfasis en el uso de estrategias interactivas como la observación participante, las entrevistas, los instrumentos diseñados por el investigador y el análisis de documentos. También se utilizan los recursos de la tecnología para mejorar la percepción de nuestros sentidos, tales como grabadores, cámaras fotográficas y de video, computadoras y otros.
Las bases teóricas metodológicas de la investigación, son muy amplias y en la última década ha habido profusión de autores que se han dedicado a sustentar la investigación cualitativa, como holística. Entre otros, se citaran a (Pérez, 2000), Goezt (2000), Hurtado y Toro (1999). Balestrini, M. (1998), Martínez, Miguel (2000) y Rodríguez, G. Gil, J. y García, E. (1999)
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