REPUBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD
YACAMBÚ - CONVENIO UNET
DOCTORADO
EN GERENCIA
TITULO TENTATIVO: “
PARTICIPANTE: LIC. ONELYMAR SALAS PORRAS
PROPÓSITO GENERAL DE
Bastamente conocido es que en
Venezuela como país cuya primordial fuente de ingresos se ha derivado
históricamente del petróleo e hidrocarburos y de la explotación de nuestras
riquezas provenientes de recursos no renovables, por lo cual no se había
concedido real importancia al tema de la tributación ya que la renta petrolera
sustituía el esfuerzo que los ciudadanos debían aportar en la construcción de
un país, lo que se traducía en un escaso nivel de madurez tributaria. Hoy, y
desde hace algunos años, esa realidad ha cambiado en forma drástica, y la
constatación de que los recursos petroleros no son suficientes y además
volátiles, ha llevado a ponerle atención a la materia tributaria.
En otras palabras es obvio que
el venezolano, es un pueblo que no está acostumbrado al pago de impuestos. La
socialización que se ha establecido para asumir la obligación del pago del
tributo es coercitiva y coacciónate; por la vía de la presión y la sanción
constante. Por eso, de igual manera, ha generado los múltiplos artilugios
dolosos, trampas y estrategias ilegitimas, para evitar el pago de impuestos,
mediante la planificación fiscal, todo lo cual, se debe a la falta de
conciencia tributaria, como la han tenido otros países que poco a poco han ido
sembrando esa cultura del pago del tributo.
Se tiene entonces, que
históricamente el sistema tributario venezolano es reciente y lleno de lastres
de incumplimiento. Los cambios profundos que trae aparejados cualquier proceso de
transformación, han requerido la adopción de ciertas estrategias que permitan
lograr eficientemente los objetivos planteados.
Dentro del marco así
creado, también se consideró importante dotar al Estado venezolano de un
servicio de formulación de políticas impositivas y de una administración
tributaria, cuya finalidad declarada por el primer Superintendente Nacional
Tributario en el año 1996 consistía en "reducir drásticamente los elevados
índices de evasión fiscal y consolidar un sistema de finanzas públicas,
fundamentado básicamente en los impuestos derivados de la actividad productiva
y menos dependiente del esquema rentista petrolero". Nace así uno de los
intentos, pero a cierto nivel de la
población, para ir introduciendo la conciencia tributaria.
Por esto es necesario la
relación de
En ese sentido, la estrategia
en administración, es un término difícil de definir y muy pocos autores
coinciden en el significado de la estrategia. Pero la definición de estrategia
surge de la necesidad de contar con ella. Los últimos 20 años fueron 5 veces
más turbulentos que los 80 años anteriores. Los cambios tecnológicos,
políticos, la economía global y la crisis social creciente, confirman que el
mundo plantea novedad, diversidad y transitoriedad.
Así, por estrategia para la
administración, básicamente se entiende la adaptación que se hace de los
recursos y habilidades de la organización al entorno cambiante, aprovechando
las oportunidades y evaluando los riesgos que se presentan en función de
objetivos y metas. Se recurre a las estrategias en situaciones inciertas,
cuando éstas no están estructuradas, no son controlables, es decir en aquellas
situaciones donde hay otro bando cuyo comportamiento no podemos pronosticar.
Tener un propósito estratégico implica tener una visión sobre el futuro; esto
debe permitir orientar, descubrir, explorar. En relación a la organización.
Por otra parte, aunque la
aplicación de los principios de estrategia a los negocios, al área militar y
gubernamental se remonta a la época de Homero, Eurípides
y Sócrates (Bracker 1980), sin embargo todavía no se
cuenta con definiciones aceptadas ampliamente por los autores Hatten y Schendel 1976; Anderson y Paine 1978 (Citados
por Sánchez, M. 2003)
Diversos autores están de acuerdo
en señalar que no existe un consenso respecto a las actuales definiciones de
estrategia (Burgois 1980; Ginsberg
1984; Gluck, Kaufman & Walleck 1982; Hambrick 1980,
1983). Entre las causas de desacuerdo estos autores citan que: el concepto de
estrategia es complejo; la estrategia es multidimensional; debe ser situacional
y relativa a la industria; es el resultado de modelos mentales diferentes; la
dificultad de operacionalización empírica del concepto de estrategia.
Finalmente, se debe crear cultura tributaria, ya que el
pensamiento del Venezolano está encasillado en la idea de “papá gobierno o papá estado” era quién
estaba obligado a satisfacer todas las necesidades y, por lo tanto, los
ciudadanos no están en la obligación de contribuir con los gastos públicos. Lo
que es una ficción, ya que según nuestra constitución de