Universidad
de Yacambú
Doctorado
en Gerencia
Propuesta Integradora Tesis
Doctoral
ESTRATEGIAS PARA
CIUDADANA EN EL CONTROL FISCAL
Nombre: Omaira De León
C.I 3.192.481
CONTEXTUALIZACION DEL OBJETO DE ESTUDIO
En
la actualidad es imposible no hablar de participación ciudadana cuando se trata
al tema de gobierno. Y ello es así, porque este concepto es consustancial al de
democracia, en cuanto colabora en términos generales, en el acceso de mayores
niveles de transparencia y legitimidad de las autoridades y las decisiones que
éstas toman.
Lo anterior parece
demostrar, por una parte, que la ciudadanía tiene un enorme deseo por
expresarse y pasar a formar parte de los asuntos públicos de su país, y por
otra, que los esfuerzos que durante años han venido realizando distintas
entidades de la sociedad civil por promover el acercamiento entre las
autoridades del país y la ciudadanía, comienzan a dar los frutos que se buscaban.
La importancia y necesidad de la participación
ciudadana ha devenido en tema recurrente
y aceptado, de modo general, en la mayoría de países en el mundo. El creciente
valor atribuido a la sociedad civil y a la participación ciudadana en el pensar
y el quehacer local, nacional e internacional tiene como trasfondo una
redefinición de la relación entre Estado y sociedad civil.
Por lo tanto, la
participación ciudadana y, por ende, la formación de una sociedad civil, se
manifiesta como un elemento central para el fortalecimiento del régimen
democrático. Ello, en virtud de que permiten el control de la gestión
gubernamental, la expresión de demandas y el fortalecimiento del pluralismo
requerido por la democracia. Pero para que aquella sociedad civil sea efectiva
se requiere, entre otros asuntos, un conjunto de actitudes y disposiciones
entre los ciudadanos, además de los marcos institucionales necesarios para su
desarrollo y aplicación.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Durante
los últimos años, la participación de los ciudadanos en los regímenes
democráticos, ha despertado gran interés en los gobiernos y en los organismos
internacionales. Se trata por lo demás, de un proceso que ya ha sido incluido
en numerosas constituciones y legislaciones de diversos países del mundo, tanto
desarrollados como en vías de desarrollo. No obstante, su implementación se
encuentra todavía en sus inicios.
La Organización Latinoamericana y del Caribe de
Entidades Fiscalizadoras Superiores,
(OLACEFS, 2004), en su XIV Asamblea General Ordinaria, celebrada en Argentina, enfatizó que la participación
ciudadana representa un factor prioritario en el control de la gestión del
Estado, así como en la lucha contra la corrupción.
En
tal sentido, las exigencias de la ciudadanía, en el ejercicio de sus legítimos
derechos, de una mejor gerencia y de un uso más racional del erario público por
parte de las entidades públicas, que generan bienes y servicios, su interés por
la efectiva rendición de cuentas de parte de los gobernantes, la aplicación de acciones
eficaces que disminuyan o eviten la corrupción y el fraude contra el patrimonio
público, entre otros temas, representan grandes desafíos para las Entidades de
Fiscalización de las naciones.
Los
países de América Latina y el Caribe, viven un proceso de profundo y acelerado cambio con
relación a las tendencias de democratización, reformas económicas y
descentralización, que implican la transformación del papel
del Estado, con miras a que la
participación de los ciudadanos en los ámbitos social, económico y político,
sea puesta en práctica, y constituya un componente esencial de la vida
democrática de los países.
En este contexto, Venezuela no escapa a las
tendencias de cambio referidas anteriormente, se ha iniciado un proceso de
reflexión y búsqueda de mecanismos que permitan ampliar y habilitar espacios,
para que dicha participación se haga realidad, proporcionándoles a los
ciudadanos los medios necesarios para su implementación. Se espera, de este
modo, fortalecer la democracia como régimen político y hacer de ella una
cultura, un sistema de vida, para brindarle una mayor legitimidad a la acción
gubernamental.
Dentro de estas ideas, la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela contempla en los artículos 28, 51 y 62 ; igualmente la
Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal
en su
Artículo 75, incentivan la
participación y el Control Ciudadano
en los diferentes niveles de decisión
del Estado, haciendo de ella una herramienta indispensable para fortalecer los
procesos democráticos en las instituciones públicas.
En
otras palabras, el control ciudadano se ha previsto como un mecanismo a través
del cual se contribuye a democratizar las diferentes entidades de la administración
pública y como un instrumento necesario para promover e impulsar la democracia
participativa. Sin embargo, se observa que la capacidad y el interés en
participar están fuertemente limitados por condiciones históricas,
socioculturales e institucionales. Al
respecto Poggi e Iramonti
(2004), señalan:
La
historia nacional e institucional y la escasa tradición democrática, no
ha permitido arraigar en las instituciones los valores participativos. Por otra
parte, ciertos condicionantes socio-culturales restringen la participación de
algunos individuos: entre ellos se pueden destacar el nivel de instrucción, la
valorización social de la actividad participativa y el grado de interés que
despierte la materia donde se va a
participar (p.9).
Generalmente se
considera, que la participación es deseada y buscada por los actores sociales.
Muchas veces esto es efectivamente así. En otros casos, se incentiva la participación y el Control Ciudadano, que se cree deseado,
pero es, en realidad, temido y evitado.
Es entonces, cuando se deben generar
estrategias para promocionarlo.
En este orden de ideas, se debe señalar que un poderoso obstáculo al avance de la
participación y el Control Ciudadano, se halla en los intentos reiterados en la
realidad de coparla, para fines de determinados grupos. El clientelismo, es
unas de las formas favoritas que adopta la manipulación. Allí, el discurso
ofrece promesas muy amplias de participación, para ganar apoyos temporarios.
Lo expuesto
anteriormente, origina que en la realidad
es muy pobre la participación real. Incluso sistemáticamente, en los intentos manipulatorios, se trata de relegar a los líderes
auténticos de la comunidad, y de impedir que surjan los genuinos. Se procura
asimismo, crear líderes a dedo, que puedan ser en definitiva un punto de apoyo
para otros proyectos. Cuando la comunidad percibe las intenciones reales, se
produce un efecto de frustración. No sólo se resistirá a participar, sino que
habrá quedado predispuesta, en contra de cualquier intento posterior, aun
cuando sea genuino. Por lo tanto, el requisito más importante y decisivo a
tenerse en cuenta es que las autoridades locales, deben tener la firme voluntad
política, de compartir parte de su poder con sus ciudadanos.
Por consiguiente
es necesario, apuntalar hacia acciones que permitan aprovechar el potencial, de
nuevas experiencias innovadoras
hacia la capacitación, para la
participación y el Control Ciudadano como una experimentación social y compleja. Así lo reseñaba Juan XXIII, cuando resaltó que en
la identidad básica del ser humano, se halla la necesidad de la participación.
El designio divino ha creado a los seres
humanos de tal modo que: "en la naturaleza de los hombres se halla
involucrada la exigencia de que en el desenvolvimiento de su actividad
productora, tengan posibilidad de empeñar la propia responsabilidad y
perfeccionar el propio ser". El involucramiento
es una exigencia interna de la naturaleza misma del ser humano.
Las ideas
expuestas, acerca de la dinámica de la
participación y el Control Ciudadano en
la sociedad de hoy, han creado algunas expectativas hacia las cuales se orienta la investigación,
por ello es importante dar respuesta a las siguientes interrogantes:
· ¿Cuáles son los fundamentos teóricos de la
Participación Ciudadana?
OBJETIVO GENERAL
Diseñar
estrategias que permitan impulsar la Participación Ciudadana en el Control
Fiscal. Caso Contraloria General del Estado Táchira
OBJETIVOS ESPECIFICOS
1.
Explicar los fundamentos teóricos de la
Participación Ciudadana en la República Bolivariana de Venezuela
2.
Analizar las bases legales de la
participación ciudadana y del control fiscal en la República Bolivariana de Venezuela.
3.
Elaborar estrategias para promover la
Participación Ciudadana activa en el Control Fiscal del Estado Táchira con la
finalidad de garantizar y asegurar la transparencia sobre la gestión pública.
JUSTIFICACION
La
participación es vista como un factor de modernización de la gestión pública,
es por ello necesario el diseño de estrategias que permitan conocer y operacionalizar la Participación Ciudadana orientada al
Control Fiscal, ya que sólo haciendo pleno uso de los derechos y siendo
responsables en los procesos de participación se podrá ser generadores de
cambios a gran escala, con responsabilidad, comprometidos con el futuro y
teniendo una visión holística e interdependiente que
sea la guía universal del comportamiento humano como especie.
Técnicamente
el estudio se justifica, porque la bibliografía consultada genera operaciones
que permiten profundizar sobre la temática estudiada. Metodológicamente,
constituye un aporte a la investigación y a la sociedad civil como ente que hoy
se convierte en un medio de control fiscal. Lo que se genera del estudio es una
herramienta válida para operativizar esta práctica
social.
Los
resultados de la investigación pueden interesar a todos los estratos que se
involucren en el control fiscal de la Gestión Pública y abre un camino para
futuros estudios que se realicen dentro de éste ámbito.
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
DESCRIPCION
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J
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J
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A
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S
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Revisión
bibliográfica
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Planteamiento del problema
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Descripción de antecedentes
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Diseño de la investigación
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Desarrollo de la investigación
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Análisis e interpretación de resultados
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Desarrollo de los objetivos
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Trascripción y entrega del trabajo final
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Antecedentes de
Flores (2005), en su investigación
intitulada: La construcción psicocultural de la
participación ciudadana en
Pardo (2002), en su tesis
doctoral intitulada
Marco Teórico
2.-
En una
aproximación inicial, podría definirse el concepto de participación como toda
acción colectiva de individuos orientada a la satisfacción de determinados
objetivos. La consecución de tales objetivos supone la existencia de una
identidad colectiva anclada en la presencia de valores, intereses y motivaciones
compartidas que dan sustento a la existencia de un grupo.
En este sentido, se puede definir como un proceso que involucra
activa y equitativamente a los agentes interesados en la formulación de
políticas y estrategias de desarrollo y en el análisis, planeación,
implementación, monitoreo y evaluación de actividades del desarrollo.
Igualmente,
Castells(1986), considera a la participación como un esfuerzo organizado que se
lleva a cabo dentro de las instituciones para incrementar el acceso y el
control sobre los recursos por parte de los agentes interesados, así como la
toma de decisiones relacionada que contribuye a lograr sistemas de vida y desarrollo
sostenibles. Aún más, la participación es contemplada como un proceso
interactivo que lleva hacia un continuo proceso de reajuste de las relaciones
entre los diferentes agentes involucrados en una sociedad, para incrementar el
control e influencia de estos agentes sobre las iniciativas de desarrollo que
afectan sus vidas.
La
participación comprende tanto a los entes colectivos organizados con cierta
permanencia, como a las agrupaciones coyunturales y transitorias que se formen,
también a la posibilidad de intervención de carácter individual que pueda
plantearse de acuerdo a las circunstancias de cada caso.
A
fin de desagregar el concepto, una primera instancia de la participación es la información: con ella, las personas
dejan de ser objetos pasivos de las políticas, porque aparecen ante nuestro
discernimiento con formas definidas, y esto abre la posibilidad de promoverlas,
favorecerlas o interpelarlas. Pueden, incluso, caer en el área de desinterés,
pero este desinterés será fruto de una decisión y no del desconocimiento. La
metodología que favorece esta instancia participativa son las propias de una
política de comunicación institucional, incluidas las reuniones informativas o
ámbitos de recepción de consultas, a fin de abrir la posibilidad de esclarecer
conceptos.
Una
instancia superior de participación es la consulta: el sujeto es consultado
acerca de la decisión a tomar, y esto puede ser, según lo haya diseñado el decisor, vinculante o no vinculante con la decisión que
finalmente tomará. El viejo derecho administrativo, que propone informes
técnicos y dictámenes legales antes de producir el acto administrativo, reflejo
legal de la decisión, se ve así enriquecido por una instancia que, superando la
cuestión legal y la cuestión técnica, se instala en la gobernabilidad: en la
aceptación social de la decisión.
La
metodología propia para este tipo de participación son las reuniones de
consultas, foros, comisiones y consejos, nuevas técnicas sociométricas de
obtención de opinión con grados diferentes en cuanto a la posibilidad de
influir en la decisión. Las consultas y audiencias públicas, la banca del
ciudadano, fueron otras metodologías promovidas en este campo.
Una
tercera instancia participativa ya refiere al protagonismo social: los
participantes son protagonistas del destino de la comunidad, de su proyecto
colectivo, y por lo tanto hacen su aporte desde el mismo momento de gestación
del proyecto de gobierno. Conceptos como compromiso y militancia están
íntimamente vinculados a este protagonismo, ya que en estos casos el proyecto
de vida personal, familiar y/o grupal, son parte del proyecto comunitario.
Los
talleres de planificación, el presupuesto participativo, los gabinetes
itinerantes, las unidades de gestión local u otras formas descentralizadas del
gobierno local, son metodologías que pueden acompañar este protagonismo.
2.2
Concepto de Ciudadano
En este aspecto, todo
proceso de participación es desarrollado por ciudadanos, es decir, hombres y
mujeres que tienen derechos y responsabilidades frente al Estado, que son portadores de
intereses, opiniones e ideas que tienen que ser respetadas e incorporadas en
los temas públicos (Baño, 1997).
Por ello, la participación
supone interactuar, más o menos organizadamente, con quienes comparten ideales
e intereses de vida, no sólo para colaborar y enfrentar juntos eventuales
resistencias, sino también para expresarse. La participación incluye la
necesidad y la voluntad personal de influir en la sociedad, las posibilidades
reales para participar y el reconocimiento de que la acción ciudadana puede
cambiar la forma como funciona la sociedad.
2.3 La participación ciudadana
El discurso de
Se reinstaló con fuerza como concepto en la comunidad académica y
política a partir de la década del ochenta y en especial, en la década del
noventa. La incorporación del tema de la participación en la agenda de los
distintos gobiernos de América Latina ha sido progresiva y por varias
motivaciones. Una de ellas, fue el reconocimiento de la incapacidad del Estado
para atender de manera eficaz y eficiente la diversidad de demandas y problemas
de su entorno específico.
Otra causa
promotora de la participación, fue la necesidad de democratizar las relaciones
entre el Estado y la sociedad civil como un elemento modernizador y de
refrescamiento de la democracia como sistema político. Venezuela, fue un caso
típico de este tipo de iniciativas; a partir de finales de la década de los
ochenta. Una tercera vía, resultó del propio desarrollo de la sociedad civil
que, en combinación con el surgimiento de nuevos liderazgos políticos en
Latinoamérica contribuyeron de igual manera, a abrir espacios para la
participación de particulares en la gestión pública.
Igualmente, la
aparición de nuevos enfoques gerenciales y de reforma del Estado, propiciaron
nuevas formas de rendición de cuentas y de control de la gestión pública;
mediante incorporación de las comunidades y de sectores sociales específicos,
lo que se conoce como
Por último, la
presencia de los organismos multilaterales de desarrollo y cooperación técnica
tales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo,
La democracia y
su sistema representativo ven en la participación un elemento clave para el
fortalecimiento de las oportunidades que la misma ofrece, se justifica un
proceso de transformación que tienda a una verdadera participación, tal como lo
ordena
Para Cunill (1991, 44) “la participación ciudadana encuentra dos
dimensiones: primero como medio de socialización de la política y segundo como
forma de ampliar el campo de lo público hacia la esfera de la sociedad civil y
por lo tanto favorecer a ésta”.
En este sentido,
participar quiere decir que está tomando parte, que en el caso de la
participación ciudadana significa que los ciudadanos intervienen o toman parte
en la actividad pública. Y para diferenciarla de otro tipo de participación, Cunill (1991, 57) plantea: “la participación social supone
la relación de los individuos, no con el Estado sino con otras instituciones
sociales”. Así como también establece la participación ciudadana supone una
relación con el Estado, una intervención en una actividad pública (Cunill, 1991, P.48).
En términos muy
sencillos, la participación ciudadana es el proceso mediante el cual los ciudadanos
en forma directa o mediante sus expresiones asociativas, inciden en ciertos
procesos gubernamentales definitorios de políticas públicas. Es decir, por
medio de la misma, individuos, comunidades y sectores sociales organizados
tienen la oportunidad de intervenir de distintas maneras en la resolución de
determinados asuntos de interés colectivo. Pero se debe indicar que esa
intervención ciudadana en los asuntos públicos, se traduce en la posibilidad
participar en tres eventos fundamentales; a saber: la formulación, la ejecución
y el control de políticas públicas. La participación ciudadana en la
formulación de las políticas públicas implica la obligación de parte de las
entidades gubernamentales en: definir los actos administrativos que podrán ser
sujetos a consulta tales como leyes, reglamentos, planes, programas o proyectos
de inversión, ordenanzas urbanas o urbanísticas, por tan sólo mencionar
algunos. Asimismo, debe establecer las condiciones, los mecanismos, los
procedimientos y la duración de cada consulta pública respectiva. Cabe agregar,
que la complejidad de estos procesos de consulta cívica dependerá del ámbito
político-territorial donde se realicen, bien sean a nivel nacional, estadal y
municipal.
Asimismo, la
participación ciudadana en la ejecución de las políticas públicas está un tanto
más clara. En efecto, sobre este particular hay mucha más experiencia en el
ámbito latinoamericano. Al respecto, basta recordar los procesos de
privatización, aquellos de concesiones públicas, de descentralización o de convenimientos con agentes particulares (con o sin fines de
lucro), para la prestación de determinados servicios.
En definitiva, el
concepto de la participación ciudadana supone directamente el ejercicio de la
contraloría social. Esta contraloría implica la participación de los
ciudadanos, de las comunidades y de los sectores sociales organizados en la
supervisión, control y seguimiento de las políticas públicas de impacto
nacional, regional, local y comunitario; con especial énfasis en aquellos
dirigidos al desarrollo humano. La contraloría social es un segmento importante
y estratégico de la participación ciudadana que requiere de un amplio y urgente
desarrollo técnico y legislativo para hacerlo realidad de una manera eficaz y
eficiente.
Cabe
destacar que Castels (1986, p.50), subdivide a la
participación ciudadana en tres campos de acción:
Participación
Privada: Es la que se realiza a nivel personal, en cuanto a cumplir algunos
deberes y responsabilidades, tales como el pago de impuestos, el respeto de las
leyes, el contar con un empleo para participar de la vida económica, entre
otras.
Participación
Social: Es la que se realiza ya sea en el ámbito geográfico o funcional
inmediato, en procura de mejorar condiciones de vida para una determinada
colectividad. Ejemplo: laparticipación en Juntas de
Vecinos, Sindicatos, Grupos Ecológicos, Sociedad de Padres de Familia, Colegios
profesionales, etc.
Participación
Política: Es la que se realiza cuando directamente o a través de nuestros
representantes, buscamos los canales institucionales del Estado para lograr
decisiones gubernamentales.
Según
lo anteriormente expuesto, la trascendencia de la participación política es la
que podría permitir la más amplia influencia del ciudadano en los asuntos
públicos. Pero como se señaló antes, en realidad la participación es una sola y
se conforma con las acciones en los tres campos de acción.
2.4 Concepto de control
Chiavenato define al Control como “una función administrativa: es la fase del
proceso administrativo que mide y evalúa el desempeño y toma la acción
correctiva cuando se necesita. De este modo, el control es un proceso
esencialmente regulador” (2001)
De lo anteriormente expuesto, se puede definir como un proceso
administrativo a través del cual los administradores realizan un esfuerzo
sistemático orientado a comparar el rendimiento con los estándares establecidos
por las organizaciones, y estar en capacidad de determinar si el desempeño es
acorde con las normas. Este proceso incluye, obviamente, asegurarse de que
todos los recursos estén siendo utilizados de la manera más efectiva posible
siempre en función del logro de los objetivos que la organización ha propuesto.
La palabra control tiene muchas connotaciones y su significado
depende del área en que se aplique; puede ser entendida como:
• Las políticas, procedimientos, prácticas y estructuras
organizacionales diseñadas para garantizar razonablemente que los objetivos del
negocio serán alcanzados y que eventos no deseables serán prevenidos o
detectados y corregidos.
• La función administrativa que hace parte del proceso
administrativo, junto con la planeación, organización y dirección y lo que la
precede.
• Como la función restrictiva de un sistema para mantener a los
participantes dentro de los patrones deseados y evitar cualquier desvío.
Es de hacer notar que hay una imagen según la cual la palabra
control esta asociada a un aspecto negativo, principalmente cuando las
organizaciones y en la sociedad es interpretada en el sentido de restricción,
coerción, limitación, dirección, refuerzo, manipulación e inhibición.
Generalmente hablando, controlar es influir en lo que sucede con el fin de
obtener el resultado deseado.
Según lo antes expuesto, existen varios conceptos de control.
Algunos lo interpretan como algo que se reduce a verificar. Otros amplían el
significado para incluir aspectos preliminares (planificación, programación)
como una parte del mismo. Igualmente, otros juzgan al control y la dirección como sinónimos, lo que implica
dinamizarlo y enmarcarlo como una función del proceso administrativo de la
organización.
2.4.1 Elementos del Control
Según Barrera (2000, p.24),
existen diversos elementos que don de gran interés y que deben ser tomados en
cuenta durante cualquier proceso, cabe destacar;
·
Relación con lo planeado. El control siempre existe para verificar el
logro de los objetivos que se establecen en la plantación.
·
Medición. Para controlar es imprescindible medir y cuantificar los
resultados.
·
Detectar desviaciones. Una de las funciones inherentes al control es
descubrir las diferencias que se presentan entre la ejecución y la planeación.
·
Establecer medidas correctivas. El objeto del control es prever y
corregir los errores.
Cabe destacar que aun no se comprende a cabalidad la importancia
de contar con un eficaz y eficiente sistema de control, incluso en algunos
casos se considera al control como una parte independiente del proceso
administrativo, cuando en realidad aquel participa concurrente y
permanentemente amalgamado en cada una de las etapas de planeación,
organización, dirección y el propio control de una entidad.
2.4.2 Características del
Control
Harnecker ( 2000 p.65 )
indica una serie de características principales, a saber:
· Oportunidad. Un buen sistema de control debe manifestar inmediatamente las desviaciones, lo ideal es que las descubra antes de que se produzcan pues el control es será útil en tanto proporcione información en el momento adecuado.
·
Accesibilidad. Todo control debe establecer medidas sencillas y fáciles
de interpretar para facilitar su aplicación. Es fundamental que los datos o
informes de los controles sean accesibles para las personas alas que van a ser
dirigidos. Las técnicas muy complicadas crean confusiones.
· Ubicación estratégica. Es imposible e incosteable implantar controles para todas las actividades de la empresa, por lo que es necesario establecerlos en ciertas áreas de acuerdo con criterios de valor estratégico
De acuerdo a lo expuesto por el autor, el control es
un factor imprescindible para el logro de los objetivos y por ello debe reunir
ciertas características para ser efectivo. Un sistema de control deberá
ajustarse a las necesidades de la empresa, organismo o sociedad y tipo de
actividad que se desee controlar. Los buenos controles deben relacionarse con
la estructura organizativa y reflejar su eficacia, la función de control no
puede suplir una organización precaria
2.5 Control Fiscal
El Control Fiscal
es definido por
Según
lo anterior, se puede definir como un conjunto de mecanismos legales, técnicos
y administrativos que utiliza el Estado para evitar la evasión y prescripción
de los tributos. Para tales fines, se hace uso de ciertos sistemas que permiten
la valoración del manejo de dineros del Estado. Tal control debe ser
desarrollado teniendo en cuenta principios tales como la eficiencia, economía,
eficacia, equidad y valoración de costos ambientales; adicionalmente debe ser
posterior y selectivo, es decir, la evaluación se realiza sobre procesos ya
ejecutados sobre los cuales es posible hacer una valoración de resultados y se
selecciona una muestra representativa de las operaciones adelantadas por la
entidad, o empresa que maneja recursos del Estado.
En
consecuencia, se logra indicar que los sistemas de control fiscal consisten en
el estudio de los estados financieros de la entidad utilizando principios
básicos de la contabilidad; el de legalidad, que establece que las operaciones
se ajustaron a las normas jurídicas aplicables; el de gestión y resultados,
encargado de examinar la eficacia y eficiencia de las entidades analizando si
cumplieron con sus objetivos, planes y programas; y el de revisión de cuentas
que comprende el estudio de los documentos encargados de soportar legal,
técnica, financiera y contablemente las operaciones adelantadas por los entes
que manejan dinero público. Tales sistemas pueden utilizarse simultáneamente
para obtener resultados más precisos.
2.6
La participación de los ciudadanos en las tareas relacionadas con
la vigilancia, evaluación y control del uso y gestión de los recursos
públicos es lo que da origen al control ciudadano. Cada ciudadano por
consiguiente debe controlar la gestión del Estado a nivel nacional, estadal y
municipal.
Mediante los mecanismos de control indicados por Harnecker (2000
p. 71), los ciudadanos, defienden sus
derechos ante los gobiernos y el Estado, contribuyen además a prevenir y a
luchar contra la corrupción y luchan por el mejoramiento de su calidad de vida.
Asimismo, al establecer un sistema de control fiscal que incorpore la
participación ciudadana permite no sólo mejorar la vigilancia sobre el destino
de los recursos generados, sino también coadyuva a generar confianza en el
mismo.
De lo señalado por el autor, se desprende que además de la
importancia para la inspección, la participación ciudadana da resultados
concretos y ventajas comparativas a hora de implementar políticas públicas. En
primer lugar, tanto en el contexto internacional como nacional se ha demostrado
ampliamente que la participación ciudadana da resultados en la aplicación,
elaboración de políticas y programas públicos, teniendo por lo menos tres
ventajas comparativas: ayudan a la equidad, a la eficiencia y a la sustentabilidad de las políticas:
Con respecto a la equidad y la eficiencia, la participación
ciudadana permite mejorar la planeación, ejecución, monitoreo y evaluación de
las políticas públicas. En la elaboración de los programas, la comunidad es la
fuente más precisa de detección y priorización de
necesidades relevantes. Es ella la que tiene más conocimiento cierto sobre sus
déficit y urgencia relativa de éstos. Además de identificar de mejor forma las
dificultades y oportunidades.
Es por ello que en la gestión de las políticas y programas,
implica acrecentar la innovación y ayuda a implementar la gerencia adaptativa. La comunidad tiene un papel insustituible en el
control y monitoreo, evitando la corrupción y obligando a la transparencia
permanente. Por último, los jueces más adecuados para la evaluación sobre los
efectos de las políticas y programas sociales son los beneficiarios o
destinatarios.
Según el Banco Mundial (1994) no utilizar modelos participativos
implica no sólo costos de oportunidad, sino también costos directos que atentan
contra el cumplimiento de las metas, de los programas y políticas sociales.
La tendencia general en las Entidades Fiscalizadoras Superiores
del mundo entero se dirige a concentrarse cada vez mas en las actividades de
control posterior, dejando a las unidades de auditoria interna o contralorías
internas de los diferentes organismos y entes de la administración pública la
responsabilidad de ejercer los otros dos, y reservando su intervención en estos
últimos, sólo en aquellos casos que realmente lo exigen o ameriten.
De manera concreta, uno de los mecanismos fundamentales a través
de los cuales se ejerce el control ciudadano es la rendición de cuentas,
constituyendo de algún modo, el puente entre las instituciones gubernamentales,
con sus controles internos y externos y el control social. De allí la
importancia que tiene para el ciudadano el acceso a la información relativa a
los planes, presupuestos, ejecución, y a los resultados finales.
De lo anteriormente expuesto, se desprende que el control
ciudadano es el derecho y la obligación que tienen los ciudadanos, en cuanto a
miembros de una sociedad, de intervenir en forma directa o a través de sus
representantes legítimamente elegidos, en el control de la gestión pública, y
de velar porque las instituciones del Estado y sus gobernantes, utilicen y
administren los recursos públicos de la nación de manera honesta, equitativa,
transparente y eficiente, en beneficio de toda la colectividad.
El tema de la
participación ciudadana abarca más que la transparencia en procesos. El
análisis que las ciencias sociales han hecho de ella, expresa que se relaciona
más que nada a:
·
Al
Potencial democratizador que representa.
·
Su
vínculo con la democracia directa o participativa, en complementación de la
democracia representativa.
·
La
nueva gestión pública y a su función en contextos de desregulación del estado
de bienestar.
La acción,
como deber legal y ético, que tiene todo funcionario o persona de responder e
informar por la administración, el manejo y los rendimientos de fondos, bienes
o recursos públicos asignados y los resultados en el cumplimiento del mandato que le ha sido conferido (p.1).
De acuerdo a lo anterior, se logra
indicar que el momento de rendición de cuentas se refiere a la presentación de
los resultados de la evaluación de un proceso ante los diversos actores
involucrados, pero fundamentalmente ante la ciudadanía. Podría darse de la
siguiente manera: en una presentación pública ante la población atendida,
instancias de gobierno, organizaciones civiles y sociales, medios de
comunicación y población abierta. Se trata de dar cuenta de los resultados o
impactos obtenidos por el proceso evaluado con los recursos invertidos.
El control ejercido por medio de los
mecanismos de de participación es más efectivo cuando abarcan por lo menos tres
temporalidades: antes, durante y después de la ejecución de las acciones a
controlar.
En este contexto, se puede señalar que la participación
ciudadana tiene al menos dos grandes responsabilidades en lo referente a la
rendición de cuentas:
·
La
primera se refiere a
·
La
segunda representa al Control de
que las acciones y el presupuesto contemplado se lleve a cabo en tiempo y
forma. Tanto en la ejecución de las políticas, como en la evaluación de las
mismas.
Por otra parte, la participación ciudadana requiere que al menos
los siguientes factores críticos que sean garantizados por el Estado:
Información por parte del gobierno, espacios o instituciones de participación
ciudadana, legislación que permita la diversidad e innovación y fomento a una
vida asociativa.
Si bien la participación ciudadana se ha incrementado en los
últimos años por medio de mecanismos como la contraloría social y los sistemas
de quejas y denuncias, éstos han sido insuficientes y limitados para atender
debidamente los intereses de la sociedad. Lo anterior sugiere la necesidad de
revisar y ampliar sustancialmente los espacios para que la ciudadanía participe
de una manera activa y permanente en el diseño, la ejecución y la evaluación de
la actividad pública.
Un
aspecto que merece especial atención, referido también a la ciudadanía, es el
muy limitado aprovechamiento de la organización de la sociedad, en distintos
organismos privados y sociales, para establecer actividades de colaboración
dirigidas a la solución de problemas de corrupción en aspectos específicos y en
el logro de una mejora permanente de los servicios públicos.
De
acuerdo a lo manifestado por los autores citados, se deriva que la sociedad
piensa que existe un alto porcentaje de impunidad en las decisiones para sancionar a los funcionarios públicos que incurrieron en
conductas ilícitas, debido, entre otros factores, a los procesos burocráticos y
a la falta de efectividad en la aplicación de la ley. Esto exige abandonar
esquemas obsoletos de investigación y sanción que no van al origen de los
problemas. A pesar de que se han hecho esfuerzos recientes para informar a la
ciudadanía sobre el desempeño de las instituciones, la información no ha sido
del todo clara, ni oportuna, ni confiable en lo relativo a la gestión
gubernamental.
2.7 Control Social
El
control social definido por Barrio (1997, p.34) como el conjunto de las acciones de
organización, supervisión y vigilancia que la población realiza, para asegurar
que se cumplan los compromisos que el gobierno adquiere con la comunidad así
como, para cumplir con las responsabilidades y con los acuerdos que ella misma
asume al participar en los programas gubernamentales de bienestar social.
Según
lo anteriormente indicado, el concepto de contraloría social se refiere a una
práctica de la vida comunitaria, manifestada en acciones de control y
vigilancia que son realizadas de manera natural por los grupos humanos. Cuando
uno o varios individuos asumen un compromiso, responsabilidad u objetivo común,
cuyo resultados afectan directa o indirectamente al
grupo, existe una tendencia espontánea o instintiva o constatar si la actividad
en cuestión se desarrolla de manera correcta o si los resultados corresponden
con lo planeado.
Es por ello que la promoción de la participación
ciudadana en el control de los programas prioritarios de desarrollo regional se
debió a dos factores: uno, a la voluntad y el interés de las propias comunidades
que participan organizadamente en estos proyectos sociales por colaborar ya no
sólo en la planeación y ejecución de las obras, sino además en el cuidado de
los recursos y acciones que tanto, ellos como las autoridades realizan; y dos,
a la decisión del gobierno federal por retomar esa práctica tradicional de
control e incorporarla como una actividad importante dentro de los comités
comunitarios para la realización de obras y/o acciones. Es así como las
acciones de control de la sociedad se incorporar a las actividades de control y
evaluación gubernamental.
Bases Teóricas
Metodológicas
Enfoque Epistemológico:
Fenomenológico basado en la hermenéutica, Teoría Fenomenológica
Interpretativa
Para
iniciar en este contexto es necesario definir el término
"fenomenología" según la enciclopedia Wikipedia
(2006), procede del griego j a i n o m e n a
que significa lo que se muestra o
aparece. El programa del fenomenólogo es: Hay que llegar a las cosas mismas y
analizar lo que aparece. Superando estériles discusiones sobre la teoría del
conocimiento, de finales del siglo XIX, la filosofía ha de volverse a lo que
aparece, a lo que se da sin ninguna duda y que es el fenómeno. La fenomenología
es la ciencia de los fenómenos.
En
primer término, fenómeno es todo aquello que aparece en la experiencia. Puede
tratarse de la experiencia externa,
(casas, plantas, vehículos), y de la experiencia interna (deseos, temores, percepciones, deducciones) al percibir
lo que ocurre en nosotros.
Según
Hurtado (2000 p, 64), El planteamiento fenomenológico consiste: en la
fenomenología se trata de analizar los fenómenos de tal modo que las esencias
ideales y los contenidos esenciales se convierten en objetos dados.
El objetivo de la fenomenología es un sistema puro (formal y material) de
contenidos esenciales, que abarca a todas las disciplinas filosóficas. De ahí
que a la filosofía fenomenológica se la denomina filosofía esencial. Las
ciencias filosóficas son ciencias eidéticas (ciencias esenciales) en
oposición a las ciencias empíricas (ciencias de los hechos).
Asimismo,
es preciso puntualizar el término hermenéutica, deriva del Hermes, (el
mensajero divino que traía a los hombres los mensajes de los dioses);
originariamente es el arte de anunciar, traducir e interpretar (ermeneus: heraldo, traductor). Hoy, la hermenéutica expone, explica y entiende unos textos, doctrinas, sucesos, contenidos,
etc. La moderna hermenéutica deriva de la doctrina de los existenciales
elaborada por los existencialistas, y especialmente por Heidegger.
Así, se puede compendiar el problema de la hermenéutica: cuando entendemos el
lenguaje, la historicidad y el ser-con como existenciales, el problema de la
comprensión se plantea de forma muy concreta.
Tipo de Investigación: Descriptiva, Método
Descriptivo explicativo
Según Danke (1986, c.p Hernández, Fernández y Baptista (1991) los estudios
descriptivos “son aquellos que buscan especificar las propiedades importantes
de personas, grupos, comunidades, objetos o cualquier otro evento sometido a
investigación”
La investigación descriptiva comprende la
descripción, registro, análisis e interpretación de la naturaleza actual, y la
composición o procesos de los fenómenos. El enfoque se hace sobre conclusiones
dominantes o sobre cómo una persona, grupo o cosa se conduce o funciona en el
presente. La investigación descriptiva trabaja sobre realidades de hecho, y su
característica fundamental es la de presentación correcta.
Diseño: Descriptivo Secuencial Mixto
Según Hurtado (2000, p. 53) indica que en los
diseños de la investigación descriptiva responden a tres criterios
fundamentales: la perspectiva temporal, la fuente de donde provienen los datos
y la amplitud del foco. Según el criterio de perspectiva temporal el diseño es
Secuencial puesto que la descripción del evento se hace en varios momentos, y
el objetivo es precisar cómo el evento cambia a lo largo del tiempo. Según la
fuente de donde provienen los datos, se adapta a los mixtos ya que indica que
son investigaciones cuyo objetivo es describir un evento y cuya base está
constituida por documentos y por fuentes vivas. Finalmente, según el criterio
de la amplitud del foco de atención cabe en univariables
indicando que son aquellos en los cuales el investigador desea describir un
único evento en su contexto.
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