Universidad de Yacambú

Doctorado en Gerencia

 

Propuesta Integradora Tesis Doctoral

ESTRATEGIAS  PARA LA PARTICIPACION

CIUDADANA EN EL CONTROL FISCAL

 

 

Nombre: Omaira De León

C.I 3.192.481

 

CONTEXTUALIZACION DEL OBJETO DE ESTUDIO

 

En la actualidad es imposible no hablar de participación ciudadana cuando se trata al tema de gobierno. Y ello es así, porque este concepto es consustancial al de democracia, en cuanto colabora en términos generales, en el acceso de mayores niveles de transparencia y legitimidad de las autoridades y las decisiones que éstas toman.

Lo anterior parece demostrar, por una parte, que la ciudadanía tiene un enorme deseo por expresarse y pasar a formar parte de los asuntos públicos de su país, y por otra, que los esfuerzos que durante años han venido realizando distintas entidades de la sociedad civil por promover el acercamiento entre las autoridades del país y la ciudadanía, comienzan a dar los frutos que se buscaban.

La importancia y necesidad de la participación ciudadana  ha devenido en tema recurrente y aceptado, de modo general, en la mayoría de países en el mundo. El creciente valor atribuido a la sociedad civil y a la participación ciudadana en el pensar y el quehacer local, nacional e internacional tiene como trasfondo una redefinición de la relación entre Estado y sociedad civil.

Por lo tanto, la participación ciudadana y, por ende, la formación de una sociedad civil, se manifiesta como un elemento central para el fortalecimiento del régimen democrático. Ello, en virtud de que permiten el control de la gestión gubernamental, la expresión de demandas y el fortalecimiento del pluralismo requerido por la democracia. Pero para que aquella sociedad civil sea efectiva se requiere, entre otros asuntos, un conjunto de actitudes y disposiciones entre los ciudadanos, además de los marcos institucionales necesarios para su desarrollo y aplicación.

 

 

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

 

 

Durante los últimos años, la participación de los ciudadanos en los regímenes democráticos, ha despertado gran interés en los gobiernos y en los organismos internacionales. Se trata por lo demás, de un proceso que ya ha sido incluido en numerosas constituciones y legislaciones de diversos países del mundo, tanto desarrollados como en vías de desarrollo. No obstante, su implementación se encuentra todavía en sus inicios.

 

La Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores,  (OLACEFS, 2004), en su XIV Asamblea General Ordinaria, celebrada en  Argentina, enfatizó  que  la participación ciudadana representa un factor prioritario en el control de la gestión del Estado, así como en la lucha contra la corrupción.

 

En tal sentido, las exigencias de la ciudadanía, en el ejercicio de sus legítimos derechos, de una mejor gerencia y de un uso más racional del erario público por parte de las entidades públicas, que generan bienes y servicios, su interés por la efectiva rendición de cuentas de parte de los gobernantes, la aplicación de acciones eficaces que disminuyan o eviten la corrupción y el fraude contra el patrimonio público, entre otros temas, representan grandes desafíos para las Entidades de Fiscalización  de las naciones.

 

Los países de América Latina y el Caribe, viven un proceso  de profundo y acelerado cambio con relación  a las tendencias de  democratización, reformas económicas y descentralización, que implican la transformación del  papel  del Estado,  con miras a que la participación de los ciudadanos en los ámbitos social, económico y político, sea puesta en práctica, y constituya un componente esencial de la vida democrática de  los  países.

 

En  este contexto, Venezuela no escapa a las tendencias de cambio referidas anteriormente, se ha iniciado un proceso de reflexión y búsqueda de mecanismos que permitan ampliar y habilitar espacios, para que dicha participación se haga realidad, proporcionándoles a los ciudadanos los medios necesarios para su implementación. Se espera, de este modo, fortalecer la democracia como régimen político y hacer de ella una cultura, un sistema de vida, para brindarle una mayor legitimidad a la acción gubernamental.

 

Dentro  de estas ideas,  la  Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  contempla en los  artículos 28, 51 y 62 ; igualmente la  Ley Orgánica de la Contraloría General de la República  y del Sistema Nacional de Control Fiscal en  su  Artículo 75, incentivan  la participación  y el Control Ciudadano en  los diferentes niveles de decisión del Estado, haciendo de ella una herramienta indispensable para fortalecer los procesos democráticos en las instituciones públicas.

 

En otras palabras, el control ciudadano se ha previsto como un mecanismo a través del cual se contribuye a democratizar las diferentes entidades de la administración pública y como un instrumento necesario para promover e impulsar la democracia participativa. Sin embargo, se observa que la capacidad y el interés en participar están fuertemente limitados por condiciones históricas, socioculturales e institucionales. Al  respecto Poggi e Iramonti (2004), señalan:

 

 La  historia nacional e institucional y la escasa tradición democrática, no ha permitido arraigar en las instituciones los valores participativos. Por otra parte, ciertos condicionantes socio-culturales restringen la participación de algunos individuos: entre ellos se pueden destacar el nivel de instrucción, la valorización social de la actividad participativa y el grado de interés que despierte la materia donde se  va a participar (p.9).

 

Generalmente se considera, que la participación es deseada y buscada por los actores sociales. Muchas veces esto es efectivamente así. En otros casos, se incentiva  la participación  y el Control Ciudadano, que se cree deseado, pero  es, en realidad, temido y evitado. Es entonces, cuando  se deben generar estrategias para promocionarlo.

 En este orden de  ideas, se debe señalar  que un poderoso obstáculo al avance de la participación y el Control Ciudadano, se halla en los intentos reiterados en la realidad de coparla, para fines de determinados grupos. El clientelismo, es unas de las formas favoritas que adopta la manipulación. Allí, el discurso ofrece promesas muy amplias de participación, para ganar apoyos temporarios.

Lo expuesto anteriormente, origina que en  la realidad es muy pobre la participación real. Incluso sistemáticamente, en los intentos manipulatorios, se trata de relegar a los líderes auténticos de la comunidad, y de impedir que surjan los genuinos. Se procura asimismo, crear líderes a dedo, que puedan ser en definitiva un punto de apoyo para otros proyectos. Cuando la comunidad percibe las intenciones reales, se produce un efecto de frustración. No sólo se resistirá a participar, sino que habrá quedado predispuesta, en contra de cualquier intento posterior, aun cuando sea genuino. Por lo tanto, el requisito más importante y decisivo a tenerse en cuenta es que las autoridades locales, deben tener la firme voluntad política, de compartir parte de su poder con sus  ciudadanos.

Por consiguiente es necesario, apuntalar hacia acciones que permitan aprovechar el potencial, de nuevas experiencias innovadoras  hacia  la capacitación, para la participación y el Control Ciudadano como una experimentación social  y compleja. Así  lo reseñaba Juan XXIII, cuando resaltó que en la identidad básica del ser humano, se halla la necesidad de la participación. El  designio divino ha creado a los seres humanos de tal modo que: "en la naturaleza de los hombres se halla involucrada la exigencia de que en el desenvolvimiento de su actividad productora, tengan posibilidad de empeñar la propia responsabilidad y perfeccionar el propio ser". El involucramiento es una exigencia interna de la naturaleza misma del ser humano.

Las ideas expuestas, acerca  de la dinámica de la participación y el Control Ciudadano  en la sociedad  de hoy, han creado  algunas expectativas  hacia las cuales se orienta la investigación, por ello es importante dar respuesta a las siguientes interrogantes:

·        ¿Cuáles son los fundamentos teóricos de la Participación Ciudadana?

 

 

 

OBJETIVO GENERAL

 

 

Diseñar estrategias que permitan impulsar la Participación Ciudadana en el Control Fiscal. Caso Contraloria General del Estado Táchira

 

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

1.      Explicar los fundamentos teóricos de la Participación Ciudadana en la República Bolivariana de Venezuela

2.      Analizar las bases legales de la participación ciudadana y del control fiscal en la República Bolivariana de Venezuela.

3.      Elaborar estrategias para promover la Participación Ciudadana activa en el Control Fiscal del Estado Táchira con la finalidad de garantizar y asegurar la transparencia sobre la gestión pública.

 

 

 

 

JUSTIFICACION

 

La participación es vista como un factor de modernización de la gestión pública, es por ello necesario el diseño de estrategias que permitan conocer y operacionalizar la Participación Ciudadana orientada al Control Fiscal, ya que sólo haciendo pleno uso de los derechos y siendo responsables en los procesos de participación se podrá ser generadores de cambios a gran escala, con responsabilidad, comprometidos con el futuro y teniendo una visión holística e interdependiente que sea la guía universal del comportamiento humano como especie.

 

Técnicamente el estudio se justifica, porque la bibliografía consultada genera operaciones que permiten profundizar sobre la temática estudiada. Metodológicamente, constituye un aporte a la investigación y a la sociedad civil como ente que hoy se convierte en un medio de control fiscal. Lo que se genera del estudio es una herramienta válida para operativizar esta práctica social.

 

Los resultados de la investigación pueden interesar a todos los estratos que se involucren en el control fiscal de la Gestión Pública y abre un camino para futuros estudios que se realicen dentro de éste ámbito.

 


CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

 

DESCRIPCION

J

J

A

S

O

N

D

E

F

M

A

M

Revisión bibliográfica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Planteamiento del problema

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descripción de antecedentes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diseño de la investigación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desarrollo de la investigación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Análisis e interpretación de resultados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desarrollo de los objetivos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trascripción y entrega del trabajo final

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Antecedentes de la Investigación

 

Flores (2005), en su investigación intitulada: La construcción psicocultural de la participación ciudadana en la Fiesta Mayor de Gracia, indica como objetivo principal Comprender el proceso participativo vecinal en la Fiesta Mayor de Gracia desde una perspectiva psicocultural. En este estudio, la participación se analiza mediante tres posturas filosófico -  poolíticas: comunitarismo, liberalismo y republicanismo. El método utilizado fue de tipo cualitativo, que incluye: entrevistas a profundidad, grupo de discusión, y observación participante. El autor construyó un modelo teórico de análisis que implicó la definición de conceptos teóricos de dimensiones y componentes susceptibles de comprender la realidad participativa de la Fiesta Mayor de Gracia. En el modelo, define una serie de indicadores que le permitieron realizar sus propias interpretaciones, además de establecer una relación bidireccional entre dos conceptos básicos: la cultura participativa y los sujetos participativos. El autor da como conclusión que logró en parte el objetivo general de la investigación y cumplió totalmente con los objetivos específicos planteados. Igualmente, indica que el estudio en general permitió, entre otras cosas, que los actores se conozcan un poco más entre ellos, ya que existe muy poca interacción entre algunas juntas y colectivos. Seguidamente, considera que las aportaciones realizadas comprenden y analizan la participación como un proceso psicocultural y permitió dar cuenta de los sentidos y significados que los actores sostienen sobre su participación. Finalmente, observó que la Fiesta Mayor de Gracia es participativa en el sentido de que los vecinos se han apropiado de sus tradiciones, de la organización de la fiesta y de las tomas de decisiones en el contexto local. Sin embargo, ésta participación tendría que alcanzar mayores espacios y niveles de decisión, como seria incidir a niveles de políticas culturales y presupuestos económicos. Por otra parte, esta investigación ha dado aportaciones al estudio doctoral, para teorizar sobre los procesos participativos de las sociedades, entendiendo además a la oportunidad no como un mero sentimiento de comunidad, sino como la construcción de ciudadanías que formen parte de comunidades políticas, ya que no se trata únicamente de integrar a una sociedad sino de debatir y definir quienes han de pertenecer y cómo se pertenece, qué límites tiene la sociedad y que tipo de ella se busca crear.

 

Pardo (2002), en su tesis doctoral intitulada La Dirección Participativa como elemento dinamizador en los cambios organizativos, presenta como objetivo principal estudiar el efecto del estilo directivo en los procesos de cambio. Esta investigación se encuentra basada en el estudio de casos de diversas organizaciones del sector inmobiliario, donde se analiza principalmente la gestión del cambio y el desarrollo de organismos, que se presentan debido al gran dinamismo que rodea a las empresas y las coloca en proceso de adaptación continua. La metodología aplicada por el autor es la Cualitativa, la cual sirvió como base a una posterior Cuantitativa. Por otra parte, el diseño de investigación se centró en la calidad del mismo, para lo cual el autor citó a Yin(1994), en los cuatro criterios que permiten evaluar la calidad en el diseño de la investigación: la validez del constructo, la fiabilidad, la validez interna y externa; criterios aplicados a todo tipo de investigación ya sea cualitativa o cuantitativa. El autor da como conclusión, que las empresas analizadas han acogido una transformación que califica como cambio estratégico, persiguiendo anticiparse al futuro en un momento en que,  a pesar de poder continuar con el funcionamiento habitual, decidieron que era oportuno cambiar. Igualmente semejante ha sido el crecimiento derivado de la transformación para ambas empresas. Asimismo, el autor califica el estilo de dirección de las dos organizaciones como autoritario – paternalista, puesto que los empleados no han sido involucrados en ninguna etapa del proceso de toma de decisiones hasta el momento de la implantación de dicho evolución, y aun entonces, su colaboración fue muy limitada.  Además de ello, la investigación aporta que la participación es un factor de gran importancia dentro de cualquier organización, puesto que mediante la intervención activa de todos los empleados se pueden crear procesos y generar cambios dentro de las actividades medulares, ya que con ella el personal aporta ideas y opiniones que pueden ser de gran productividad.

 

Marco Teórico

 

2.- La Participación

En una aproximación inicial, podría definirse el concepto de participación como toda acción colectiva de individuos orientada a la satisfacción de determinados objetivos. La consecución de tales objetivos supone la existencia de una identidad colectiva anclada en la presencia de valores, intereses y motivaciones compartidas que dan sustento a la existencia de un grupo.

En este sentido, se puede definir  como un proceso que involucra activa y equitativamente a los agentes interesados en la formulación de políticas y estrategias de desarrollo y en el análisis, planeación, implementación, monitoreo y evaluación de actividades del desarrollo.

Igualmente, Castells(1986), considera a la participación como un esfuerzo organizado que se lleva a cabo dentro de las instituciones para incrementar el acceso y el control sobre los recursos por parte de los agentes interesados, así como la toma de decisiones relacionada que contribuye a lograr sistemas de vida y desarrollo sostenibles. Aún más, la participación es contemplada como un proceso interactivo que lleva hacia un continuo proceso de reajuste de las relaciones entre los diferentes agentes involucrados en una sociedad, para incrementar el control e influencia de estos agentes sobre las iniciativas de desarrollo que afectan sus vidas.

 

La participación comprende tanto a los entes colectivos organizados con cierta permanencia, como a las agrupaciones coyunturales y transitorias que se formen, también a la posibilidad de intervención de carácter individual que pueda plantearse de acuerdo a las circunstancias de cada caso.

 

A fin de desagregar el concepto, una primera instancia de la participación es la información: con ella, las personas dejan de ser objetos pasivos de las políticas, porque aparecen ante nuestro discernimiento con formas definidas, y esto abre la posibilidad de promoverlas, favorecerlas o interpelarlas. Pueden, incluso, caer en el área de desinterés, pero este desinterés será fruto de una decisión y no del desconocimiento. La metodología que favorece esta instancia participativa son las propias de una política de comunicación institucional, incluidas las reuniones informativas o ámbitos de recepción de consultas, a fin de abrir la posibilidad de esclarecer conceptos.

 

Una instancia superior de participación es la consulta: el sujeto es consultado acerca de la decisión a tomar, y esto puede ser, según lo haya diseñado el decisor, vinculante o no vinculante con la decisión que finalmente tomará. El viejo derecho administrativo, que propone informes técnicos y dictámenes legales antes de producir el acto administrativo, reflejo legal de la decisión, se ve así enriquecido por una instancia que, superando la cuestión legal y la cuestión técnica, se instala en la gobernabilidad: en la aceptación social de la decisión.

 

La metodología propia para este tipo de participación son las reuniones de consultas, foros, comisiones y consejos, nuevas técnicas sociométricas de obtención de opinión con grados diferentes en cuanto a la posibilidad de influir en la decisión. Las consultas y audiencias públicas, la banca del ciudadano, fueron otras metodologías promovidas en este campo.

 

Una tercera instancia participativa ya refiere al protagonismo social: los participantes son protagonistas del destino de la comunidad, de su proyecto colectivo, y por lo tanto hacen su aporte desde el mismo momento de gestación del proyecto de gobierno. Conceptos como compromiso y militancia están íntimamente vinculados a este protagonismo, ya que en estos casos el proyecto de vida personal, familiar y/o grupal, son parte del proyecto comunitario.

 

Los talleres de planificación, el presupuesto participativo, los gabinetes itinerantes, las unidades de gestión local u otras formas descentralizadas del gobierno local, son metodologías que pueden acompañar este protagonismo.

 

 

2.2 Concepto de Ciudadano

 

En este aspecto, todo proceso de participación es desarrollado por ciudadanos, es decir, hombres y mujeres que tienen derechos y responsabilidades frente al Estado, que son portadores de intereses, opiniones e ideas que tienen que ser respetadas e incorporadas en los temas públicos (Baño, 1997).

 

Por ello, la participación supone interactuar, más o menos organizadamente, con quienes comparten ideales e intereses de vida, no sólo para colaborar y enfrentar juntos eventuales resistencias, sino también para expresarse. La participación incluye la necesidad y la voluntad personal de influir en la sociedad, las posibilidades reales para participar y el reconocimiento de que la acción ciudadana puede cambiar la forma como funciona la sociedad.

 

2.3 La participación ciudadana

El discurso de la Participación Ciudadana no puede separarse de su entorno histórico. Así ha sido concebido por los estudiosos de la materia: para algunos como Castells, Touraine y Cunill, este concepto debe estar inserto en la modernidad, es decir, en el logro de una sociedad más participativa. Los teóricos de la marginalidad tal como Harnecker, lo plantearon como un instrumento para incorporar a los sectores marginados a la dinámica del desarrollo. Y finalmente para otros autores como Volvió (1996) y Darherndof (1992), plantean la participación ciudadana como elemento que hace frente a la pérdida de representatividad del sistema político. Los gobiernos y los partidos la plantean como un instrumento óptimo para crear una nueva relación concertada entre Sociedad Civil, Democracia y Estado.

La Participación Ciudadana desde el punto de vista conceptual y práctico puede considerarse también un concepto polisémico que carece de una conceptualización univoca y que se vincula a categorías teóricas como ciudadanía, Estado, Democracia, sociedad civil, entre otras, donde sobre abundan posiciones teórico practicas muchas veces en abierta contradicción, es decir, con una alta carga valorativa. (Baño, 1997). Visto así, se define la Participación Ciudadana como “todas aquellas experiencias que remiten a la intervención de los individuos en actividades públicas para hacer valer intereses sociales” (Cunill 1991, 49)

Se reinstaló con fuerza como concepto en la comunidad académica y política a partir de la década del ochenta y en especial, en la década del noventa. La incorporación del tema de la participación en la agenda de los distintos gobiernos de América Latina ha sido progresiva y por varias motivaciones. Una de ellas, fue el reconocimiento de la incapacidad del Estado para atender de manera eficaz y eficiente la diversidad de demandas y problemas de su entorno específico.

Otra causa promotora de la participación, fue la necesidad de democratizar las relaciones entre el Estado y la sociedad civil como un elemento modernizador y de refrescamiento de la democracia como sistema político. Venezuela, fue un caso típico de este tipo de iniciativas; a partir de finales de la década de los ochenta. Una tercera vía, resultó del propio desarrollo de la sociedad civil que, en combinación con el surgimiento de nuevos liderazgos políticos en Latinoamérica contribuyeron de igual manera, a abrir espacios para la participación de particulares en la gestión pública.

Igualmente, la aparición de nuevos enfoques gerenciales y de reforma del Estado, propiciaron nuevas formas de rendición de cuentas y de control de la gestión pública; mediante incorporación de las comunidades y de sectores sociales específicos, lo que se conoce como la Nueva Gestión Pública, a partir de los años noventa.

Por último, la presencia de los organismos multilaterales de desarrollo y cooperación técnica tales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento o el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, también han aportado a la expansión de esta tendencia participativa; mediante la realización de programas de capacitación y adiestramiento e incluso el financiamiento de proyectos de desarrollo local que implican la cogestión de entidades oficiales y privadas.

La democracia y su sistema representativo ven en la participación un elemento clave para el fortalecimiento de las oportunidades que la misma ofrece, se justifica un proceso de transformación que tienda a una verdadera participación, tal como lo ordena la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Para Cunill (1991, 44) “la participación ciudadana encuentra dos dimensiones: primero como medio de socialización de la política y segundo como forma de ampliar el campo de lo público hacia la esfera de la sociedad civil y por lo tanto favorecer a ésta”.

En este sentido, participar quiere decir que está tomando parte, que en el caso de la participación ciudadana significa que los ciudadanos intervienen o toman parte en la actividad pública. Y para diferenciarla de otro tipo de participación, Cunill (1991, 57) plantea: “la participación social supone la relación de los individuos, no con el Estado sino con otras instituciones sociales”. Así como también establece la participación ciudadana supone una relación con el Estado, una intervención en una actividad pública (Cunill, 1991, P.48).

En términos muy sencillos, la participación ciudadana es el proceso mediante el cual los ciudadanos en forma directa o mediante sus expresiones asociativas, inciden en ciertos procesos gubernamentales definitorios de políticas públicas. Es decir, por medio de la misma, individuos, comunidades y sectores sociales organizados tienen la oportunidad de intervenir de distintas maneras en la resolución de determinados asuntos de interés colectivo. Pero se debe indicar que esa intervención ciudadana en los asuntos públicos, se traduce en la posibilidad participar en tres eventos fundamentales; a saber: la formulación, la ejecución y el control de políticas públicas.  La participación ciudadana en la formulación de las políticas públicas implica la obligación de parte de las entidades gubernamentales en: definir los actos administrativos que podrán ser sujetos a consulta tales como leyes, reglamentos, planes, programas o proyectos de inversión, ordenanzas urbanas o urbanísticas, por tan sólo mencionar algunos. Asimismo, debe establecer las condiciones, los mecanismos, los procedimientos y la duración de cada consulta pública respectiva. Cabe agregar, que la complejidad de estos procesos de consulta cívica dependerá del ámbito político-territorial donde se realicen, bien sean a nivel nacional, estadal y municipal.

Asimismo, la participación ciudadana en la ejecución de las políticas públicas está un tanto más clara. En efecto, sobre este particular hay mucha más experiencia en el ámbito latinoamericano. Al respecto, basta recordar los procesos de privatización, aquellos de concesiones públicas, de descentralización o de convenimientos con agentes particulares (con o sin fines de lucro), para la prestación de determinados servicios.

En definitiva, el concepto de la participación ciudadana supone directamente el ejercicio de la contraloría social. Esta contraloría implica la participación de los ciudadanos, de las comunidades y de los sectores sociales organizados en la supervisión, control y seguimiento de las políticas públicas de impacto nacional, regional, local y comunitario; con especial énfasis en aquellos dirigidos al desarrollo humano. La contraloría social es un segmento importante y estratégico de la participación ciudadana que requiere de un amplio y urgente desarrollo técnico y legislativo para hacerlo realidad de una manera eficaz y eficiente.

Cabe destacar que Castels (1986, p.50), subdivide a la participación ciudadana en tres campos de acción:

 

Participación Privada: Es la que se realiza a nivel personal, en cuanto a cumplir algunos deberes y responsabilidades, tales como el pago de impuestos, el respeto de las leyes, el contar con un empleo para participar de la vida económica, entre otras.

 

Participación Social: Es la que se realiza ya sea en el ámbito geográfico o funcional inmediato, en procura de mejorar condiciones de vida para una determinada colectividad. Ejemplo: laparticipación en Juntas de Vecinos, Sindicatos, Grupos Ecológicos, Sociedad de Padres de Familia, Colegios profesionales, etc.

 

Participación Política: Es la que se realiza cuando directamente o a través de nuestros representantes, buscamos los canales institucionales del Estado para lograr decisiones gubernamentales.

 

Según lo anteriormente expuesto, la trascendencia de la participación política es la que podría permitir la más amplia influencia del ciudadano en los asuntos públicos. Pero como se señaló antes, en realidad la participación es una sola y se conforma con las acciones en los tres campos de acción.

 

2.4 Concepto de control

 

Chiavenato define al Control como “una función administrativa: es la fase del proceso administrativo que mide y evalúa el desempeño y toma la acción correctiva cuando se necesita. De este modo, el control es un proceso esencialmente regulador” (2001)

 

De lo anteriormente expuesto, se puede definir como un proceso administrativo a través del cual los administradores realizan un esfuerzo sistemático orientado a comparar el rendimiento con los estándares establecidos por las organizaciones, y estar en capacidad de determinar si el desempeño es acorde con las normas. Este proceso incluye, obviamente, asegurarse de que todos los recursos estén siendo utilizados de la manera más efectiva posible siempre en función del logro de los objetivos que la organización ha propuesto.

 

La palabra control tiene muchas connotaciones y su significado depende del área en que se aplique; puede ser entendida como:

 

• Las políticas, procedimientos, prácticas y estructuras organizacionales diseñadas para garantizar razonablemente que los objetivos del negocio serán alcanzados y que eventos no deseables serán prevenidos o detectados y corregidos.

 

• La función administrativa que hace parte del proceso administrativo, junto con la planeación, organización y dirección y lo que la precede.

 

• Como la función restrictiva de un sistema para mantener a los participantes dentro de los patrones deseados y evitar cualquier desvío.

 

Es de hacer notar que hay una imagen según la cual la palabra control esta asociada a un aspecto negativo, principalmente cuando las organizaciones y en la sociedad es interpretada en el sentido de restricción, coerción, limitación, dirección, refuerzo, manipulación e inhibición. Generalmente hablando, controlar es influir en lo que sucede con el fin de obtener el resultado deseado.

 

Según lo antes expuesto, existen varios conceptos de control. Algunos lo interpretan como algo que se reduce a verificar. Otros amplían el significado para incluir aspectos preliminares (planificación, programación) como una parte del mismo. Igualmente, otros juzgan al control  y la dirección como sinónimos, lo que implica dinamizarlo y enmarcarlo como una función del proceso administrativo de la organización.

2.4.1 Elementos del Control

 

Según Barrera (2000, p.24), existen diversos elementos que don de gran interés y que deben ser tomados en cuenta durante cualquier proceso, cabe destacar;

 

·        Relación con lo planeado. El control siempre existe para verificar el logro de los objetivos que se establecen en la plantación.

 

·        Medición.  Para controlar es imprescindible medir y cuantificar los resultados.

 

·        Detectar desviaciones. Una de las funciones inherentes al control es descubrir las diferencias que se presentan entre la ejecución y la planeación.

 

·        Establecer medidas correctivas. El objeto del control es prever y corregir los errores.

 

Cabe destacar que aun no se comprende a cabalidad la importancia de contar con un eficaz y eficiente sistema de control, incluso en algunos casos se considera al control como una parte independiente del proceso administrativo, cuando en realidad aquel participa concurrente y permanentemente amalgamado en cada una de las etapas de planeación, organización, dirección y el propio control de una entidad.

 

 

 

2.4.2 Características del Control

 

Harnecker ( 2000 p.65 ) indica una serie de características principales, a saber:

 

·        Oportunidad. Un buen sistema de control debe manifestar inmediatamente las desviaciones, lo ideal es que las descubra antes de que se produzcan pues el control es será útil en tanto proporcione información en el momento adecuado.

 

·        Accesibilidad. Todo control debe establecer medidas sencillas y fáciles de interpretar para facilitar su aplicación. Es fundamental que los datos o informes de los controles sean accesibles para las personas alas que van a ser dirigidos. Las técnicas muy complicadas crean confusiones. 

 

·        Ubicación estratégica. Es imposible e incosteable implantar controles para todas las actividades de la empresa, por lo que es necesario establecerlos en ciertas áreas de acuerdo con criterios de valor estratégico

 

De acuerdo a lo expuesto por el autor, el control es un factor imprescindible para el logro de los objetivos y por ello debe reunir ciertas características para ser efectivo. Un sistema de control deberá ajustarse a las necesidades de la empresa, organismo o sociedad y tipo de actividad que se desee controlar. Los buenos controles deben relacionarse con la estructura organizativa y reflejar su eficacia, la función de control no puede suplir una organización precaria

2.5 Control Fiscal

El Control Fiscal es definido por la Contraloría General de la República Bolivariana de Venezuela como “la medición y ajuste del desempeño de una organización, para asegurarse que se cumplan los fines de las disposiciones normativas y los planes y metas diseñadas para alcanzarlos”. Es así como se puede indicar que el Control Fiscal, es un mecanismo ejecutado por organismos competentes en el área, el cual permite examinar todos los procesos inherentes al manejo del Patrimonio Público.

Según lo anterior, se puede definir como un conjunto de mecanismos legales, técnicos y administrativos que utiliza el Estado para evitar la evasión y prescripción de los tributos. Para tales fines, se hace uso de ciertos sistemas que permiten la valoración del manejo de dineros del Estado. Tal control debe ser desarrollado teniendo en cuenta principios tales como la eficiencia, economía, eficacia, equidad y valoración de costos ambientales; adicionalmente debe ser posterior y selectivo, es decir, la evaluación se realiza sobre procesos ya ejecutados sobre los cuales es posible hacer una valoración de resultados y se selecciona una muestra representativa de las operaciones adelantadas por la entidad, o empresa que maneja recursos del Estado.

En consecuencia, se logra indicar que los sistemas de control fiscal consisten en el estudio de los estados financieros de la entidad utilizando principios básicos de la contabilidad; el de legalidad, que establece que las operaciones se ajustaron a las normas jurídicas aplicables; el de gestión y resultados, encargado de examinar la eficacia y eficiencia de las entidades analizando si cumplieron con sus objetivos, planes y programas; y el de revisión de cuentas que comprende el estudio de los documentos encargados de soportar legal, técnica, financiera y contablemente las operaciones adelantadas por los entes que manejan dinero público. Tales sistemas pueden utilizarse simultáneamente para obtener resultados más precisos.

 

2.6 La Participación ciudadana en el Control Fiscal

La participación de los ciudadanos en las tareas relacionadas con la vigilancia, evaluación y control del uso y gestión de los  recursos públicos es lo que da origen al control ciudadano. Cada ciudadano por consiguiente debe controlar la gestión del Estado a nivel nacional, estadal y municipal. 

 

Mediante los mecanismos de control indicados por Harnecker (2000 p. 71),  los ciudadanos, defienden sus derechos ante los gobiernos y el Estado, contribuyen además a prevenir y a luchar contra la corrupción y luchan por el mejoramiento de su calidad de vida. Asimismo, al establecer un sistema de control fiscal que incorpore la participación ciudadana permite no sólo mejorar la vigilancia sobre el destino de los recursos generados, sino también coadyuva a generar confianza en el mismo.

 

De lo señalado por el autor, se desprende que además de la importancia para la inspección, la participación ciudadana da resultados concretos y ventajas comparativas a hora de implementar políticas públicas. En primer lugar, tanto en el contexto internacional como nacional se ha demostrado ampliamente que la participación ciudadana da resultados en la aplicación, elaboración de políticas y programas públicos, teniendo por lo menos tres ventajas comparativas: ayudan a la equidad, a la eficiencia y a la sustentabilidad de las políticas:

 

Con respecto a la equidad y la eficiencia, la participación ciudadana permite mejorar la planeación, ejecución, monitoreo y evaluación de las políticas públicas. En la elaboración de los programas, la comunidad es la fuente más precisa de detección y priorización de necesidades relevantes. Es ella la que tiene más conocimiento cierto sobre sus déficit y urgencia relativa de éstos. Además de identificar de mejor forma las dificultades y oportunidades.

 

Es por ello que en la gestión de las políticas y programas, implica acrecentar la innovación y ayuda a implementar la gerencia adaptativa. La comunidad tiene un papel insustituible en el control y monitoreo, evitando la corrupción y obligando a la transparencia permanente. Por último, los jueces más adecuados para la evaluación sobre los efectos de las políticas y programas sociales son los beneficiarios o destinatarios.

 

Según el Banco Mundial (1994) no utilizar modelos participativos implica no sólo costos de oportunidad, sino también costos directos que atentan contra el cumplimiento de las metas, de los programas y políticas sociales.

 

La tendencia general en las Entidades Fiscalizadoras Superiores del mundo entero se dirige a concentrarse cada vez mas en las actividades de control posterior, dejando a las unidades de auditoria interna o contralorías internas de los diferentes organismos y entes de la administración pública la responsabilidad de ejercer los otros dos, y reservando su intervención en estos últimos, sólo en aquellos casos que realmente lo exigen o ameriten.

 

De manera concreta, uno de los mecanismos fundamentales a través de los cuales se ejerce el control ciudadano es la rendición de cuentas, constituyendo de algún modo, el puente entre las instituciones gubernamentales, con sus controles internos y externos y el control social. De allí la importancia que tiene para el ciudadano el acceso a la información relativa a los planes, presupuestos, ejecución, y a los resultados finales.

 

De lo anteriormente expuesto, se desprende que el control ciudadano es el derecho y la obligación que tienen los ciudadanos, en cuanto a miembros de una sociedad, de intervenir en forma directa o a través de sus representantes legítimamente elegidos, en el control de la gestión pública, y de velar porque las instituciones del Estado y sus gobernantes, utilicen y administren los recursos públicos de la nación de manera honesta, equitativa, transparente y eficiente, en beneficio de toda la colectividad.

 

2.6.1 Participación ciudadana, Transparencia y Rendición de cuentas.

El tema de la participación ciudadana abarca más que la transparencia en procesos. El análisis que las ciencias sociales han hecho de ella, expresa que se relaciona más que nada a:

 

·        Al Potencial democratizador que representa.

·        Su vínculo con la democracia directa o participativa, en complementación de la democracia representativa.

·        La nueva gestión pública y a su función en contextos de desregulación del estado de bienestar.

 

La Contraloría General de la República de Colombia define a la rendición de cuenta como:

 

La acción, como deber legal y ético, que tiene todo funcionario o persona de responder e informar por la administración, el manejo y los rendimientos de fondos, bienes o recursos públicos asignados y los resultados en el cumplimiento del mandato que le ha sido conferido (p.1).

 

De acuerdo a lo anterior, se logra indicar que el momento de rendición de cuentas se refiere a la presentación de los resultados de la evaluación de un proceso ante los diversos actores involucrados, pero fundamentalmente ante la ciudadanía. Podría darse de la siguiente manera: en una presentación pública ante la población atendida, instancias de gobierno, organizaciones civiles y sociales, medios de comunicación y población abierta. Se trata de dar cuenta de los resultados o impactos obtenidos por el proceso evaluado con los recursos invertidos.

 

El control ejercido por medio de los mecanismos de de participación es más efectivo cuando abarcan por lo menos tres temporalidades: antes, durante y después de la ejecución de las acciones a controlar. En este contexto, se puede señalar que la participación ciudadana tiene al menos dos grandes responsabilidades en lo referente a la rendición de cuentas:

 

·        La primera se refiere a la Decisión de la participación en la toma de decisiones sobre las acciones que se llevarán a cabo, esto es, participar en el diseño de las políticas, por un lado, y diseños organizacionales que remitan un carácter vinculante a estas decisiones.

 

·        La segunda representa al Control de que las acciones y el presupuesto contemplado se lleve a cabo en tiempo y forma. Tanto en la ejecución de las políticas, como en la evaluación de las mismas.

 

Por otra parte, la participación ciudadana requiere que al menos los siguientes factores críticos que sean garantizados por el Estado: Información por parte del gobierno, espacios o instituciones de participación ciudadana, legislación que permita la diversidad e innovación y fomento a una vida asociativa.

Si bien la participación ciudadana se ha incrementado en los últimos años por medio de mecanismos como la contraloría social y los sistemas de quejas y denuncias, éstos han sido insuficientes y limitados para atender debidamente los intereses de la sociedad. Lo anterior sugiere la necesidad de revisar y ampliar sustancialmente los espacios para que la ciudadanía participe de una manera activa y permanente en el diseño, la ejecución y la evaluación de la actividad pública.

 

Un aspecto que merece especial atención, referido también a la ciudadanía, es el muy limitado aprovechamiento de la organización de la sociedad, en distintos organismos privados y sociales, para establecer actividades de colaboración dirigidas a la solución de problemas de corrupción en aspectos específicos y en el logro de una mejora permanente de los servicios públicos.

 

De acuerdo a lo manifestado por los autores citados, se deriva que la sociedad piensa que existe un alto porcentaje de impunidad en las decisiones para sancionar a los funcionarios públicos que incurrieron en conductas ilícitas, debido, entre otros factores, a los procesos burocráticos y a la falta de efectividad en la aplicación de la ley. Esto exige abandonar esquemas obsoletos de investigación y sanción que no van al origen de los problemas. A pesar de que se han hecho esfuerzos recientes para informar a la ciudadanía sobre el desempeño de las instituciones, la información no ha sido del todo clara, ni oportuna, ni confiable en lo relativo a la gestión gubernamental.

 

2.7 Control Social

 

El control social definido por Barrio (1997, p.34)  como el  conjunto de las acciones de organización, supervisión y vigilancia que la población realiza, para asegurar que se cumplan los compromisos que el gobierno adquiere con la comunidad así como, para cumplir con las responsabilidades y con los acuerdos que ella misma asume al participar en los programas gubernamentales de bienestar social.

Según lo anteriormente indicado, el concepto de contraloría social se refiere a una práctica de la vida comunitaria, manifestada en acciones de control y vigilancia que son realizadas de manera natural por los grupos humanos. Cuando uno o varios individuos asumen un compromiso, responsabilidad u objetivo común, cuyo resultados afectan directa o indirectamente al grupo, existe una tendencia espontánea o instintiva o constatar si la actividad en cuestión se desarrolla de manera correcta o si los resultados corresponden con lo planeado.

Es por ello que la promoción de la participación ciudadana en el control de los programas prioritarios de desarrollo regional se debió a dos factores: uno, a la voluntad y el interés de las propias comunidades que participan organizadamente en estos proyectos sociales por colaborar ya no sólo en la planeación y ejecución de las obras, sino además en el cuidado de los recursos y acciones que tanto, ellos como las autoridades realizan; y dos, a la decisión del gobierno federal por retomar esa práctica tradicional de control e incorporarla como una actividad importante dentro de los comités comunitarios para la realización de obras y/o acciones. Es así como las acciones de control de la sociedad se incorporar a las actividades de control y evaluación gubernamental.

 

Bases Teóricas Metodológicas

 

Enfoque Epistemológico: Fenomenológico  basado en la hermenéutica, Teoría Fenomenológica Interpretativa

 

Para iniciar en este contexto es necesario definir el término "fenomenología" según la enciclopedia Wikipedia (2006), procede del griego j a i n o m e n a que significa lo que se muestra o aparece. El programa del fenomenólogo es: Hay que llegar a las cosas mismas y analizar lo que aparece. Superando estériles discusiones sobre la teoría del conocimiento, de finales del siglo XIX, la filosofía ha de volverse a lo que aparece, a lo que se da sin ninguna duda y que es el fenómeno. La fenomenología es la ciencia de los fenómenos.

 

En primer término, fenómeno es todo aquello que aparece en la experiencia. Puede tratarse de la experiencia externa, (casas, plantas, vehículos), y de la experiencia interna (deseos, temores, percepciones, deducciones) al percibir lo que ocurre en nosotros.

 

Según Hurtado (2000 p, 64), El planteamiento fenomenológico consiste: en la fenomenología se trata de analizar los fenómenos de tal modo que las esencias ideales y los contenidos esenciales se convierten en objetos dados. El objetivo de la fenomenología es un sistema puro (formal y material) de contenidos esenciales, que abarca a todas las disciplinas filosóficas. De ahí que a la filosofía fenomenológica se la denomina filosofía esencial. Las ciencias filosóficas son ciencias eidéticas (ciencias esenciales) en oposición a las ciencias empíricas (ciencias de los hechos).

 

Asimismo, es preciso puntualizar el término hermenéutica, deriva del Hermes, (el mensajero divino que traía a los hombres los mensajes de los dioses); originariamente es el arte de anunciar, traducir e interpretar (ermeneus: heraldo, traductor). Hoy, la hermenéutica expone, explica y entiende unos textos, doctrinas, sucesos, contenidos, etc. La moderna hermenéutica deriva de la doctrina de los existenciales elaborada por los existencialistas, y especialmente por Heidegger. Así, se puede compendiar el problema de la hermenéutica: cuando entendemos el lenguaje, la historicidad y el ser-con como existenciales, el problema de la comprensión se plantea de forma muy concreta.

 

 

Tipo de Investigación: Descriptiva, Método Descriptivo explicativo

 

Según Danke (1986, c.p Hernández, Fernández y Baptista (1991) los estudios descriptivos “son aquellos que buscan especificar las propiedades importantes de personas, grupos, comunidades, objetos o cualquier otro evento sometido a investigación”

 

La investigación descriptiva comprende la descripción, registro, análisis e interpretación de la naturaleza actual, y la composición o procesos de los fenómenos. El enfoque se hace sobre conclusiones dominantes o sobre cómo una persona, grupo o cosa se conduce o funciona en el presente. La investigación descriptiva trabaja sobre realidades de hecho, y su característica fundamental es la de presentación correcta.

 

Diseño: Descriptivo Secuencial Mixto

 

Según Hurtado (2000, p. 53)  indica que en los diseños de la investigación descriptiva responden a tres criterios fundamentales: la perspectiva temporal, la fuente de donde provienen los datos y la amplitud del foco. Según el criterio de perspectiva temporal el diseño es Secuencial puesto que la descripción del evento se hace en varios momentos, y el objetivo es precisar cómo el evento cambia a lo largo del tiempo. Según la fuente de donde provienen los datos, se adapta a los mixtos ya que indica que son investigaciones cuyo objetivo es describir un evento y cuya base está constituida por documentos y por fuentes vivas. Finalmente, según el criterio de la amplitud del foco de atención cabe en univariables indicando que son aquellos en los cuales el investigador desea describir un único evento en su contexto.

 

 

Referencias Bibliográficas

 

Libros y Leyes

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Baño, R., (1997). Consideraciones acerca de la Participación Ciudadana, en Participación Ciudadana en Políticas Públicas. Santiago de Chile. FLACSO

 

Bobblio, N., (1996). El Diccionario de la Política. Brasil. Ediciones de la Universidad de Brasilia

 

Castells, M., (1986). La ciudad y las masas. Madrid. Editorial Alianza.

 

Cunnil, N., (1991). Participación ciudadana. Editorial del CLAD. Caracas.

 

Cunnil, N., (1997). Repensando lo público a través de la sociedad. Nuevas formas de gestión pública y representación social. Revista del CLAD. Caracas.


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El Troudi, H., Harnecker, M., Bonilla, L. (2005). Herramientas para la Participación. Caracas. Servik, C.A

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Hernández S, R., Fernández, S., Baptista, P. (1991). Metodología de la Investigación. México. Mc Graw Hill.

 

Hurtado de B, J., (2000). Metodología de la Investigación Holística. Caracas. Fundación Sypal.

Ley Orgánica de la Contraloria General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal (2001, Diciembre 17). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. Nº 37.347. Diciembre 17 de 2001.

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Referencias de Internet

 

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Fuentes (2005, Julio) Experiencias de participación ciudadana [Documento en Línea] Seminario Participación Ciudadana en la Gestión Pública: Desafío país. Disponible http://www.flacso.cl/flacso/biblos.php?code=1315. [Consulta 2005 Marzo 21]

 

Sáez (1997, Julio) Gestión pública y participación ciudadana [Documento en Línea] Primer Seminario Conceptual sobre Participación Ciudadana y Evaluación de Políticas Publicas, Santiago de Chile. Disponible: http://www.eurosur.org/FLACSO/confere2.htm#gest [Consulta: 2005, Marzo 28]

 

 

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