Universidad de Yacambú

Doctorado en Gerencia

 

 

Momento 2

 

 

Nombre: Omaira De León

C.I 3.192.481

 

Antecedentes de la Investigación

Cruz Méndez Andrés, en su investigación titulada Control de gestión orientada a los resultados en la Administración Pública de la Universidad Rafael Belloso Chacín, año 2005, expone como objetivo principal establecer si el sistema de control de gestión orientado a resultados en el ejecutivo regional del estado Zulia, es una herramienta válida para el cumplimiento de las metas y objetivos propuestos por el Estado Zulia. Concluyó que se pudo verificar la descoordinación entre planes, objetivos, metas y presupuesto junto con un elevado desconocimiento de las normativas legales relacionadas con el área de control fiscal, además de existir deficiencia en las capacidades gerenciales para el desempeño orientado a los resultados.

Primera Galué Marlene Coromoto, en su trabajo de grado titulado La participación comunitaria basada en el desarrollo sustentable de la Universidad Rafael Belloso Chacín, año 2000, expone que su estudio estuvo dirigido a determinar la participación comunitaria basada en el desarrollo sustentable, dentro del contexto educativo, representados por cuarenta y ocho familias del sector el Paraíso del Municipio San Francisco del Estado Zulia. Como conclusión presenta que la participación comunitaria no se realiza bajo el desarrollo sustentable en ninguna de sus dimensiones, en razón a que el sector el Paraíso no cuenta con el apoyo suficiente de la Asociación de Vecinos, Alcaldía y Gobernación del Estado.

Valero Chacón Germán, en su investigación cuyo titulo fue Gobernabilidad - Participación Ciudadana e Integración Social de la Universidad Rafael Belloso Chacín, año 2004, expone como objetivo analizar la relación que existe entre la gobernabilidad, Participación Ciudadana e Integración Social. Como resultado obtuvo la evidencia de: problemas propios de los gobiernos que afectan la gobernabilidad, sectores que de no ser atendidos afectan la gobernabilidad, la importancia de la vinculación de la participación ciudadana, la sociedad y los gobiernos, concluyendo además que las acciones para resolver los problemas son: proyecto de gobierno, capacidad de gobierno para dar respuesta y restaurar la autonomía política.

Yánez López José Carlos, en su trabajo de grado intitulado  Importancia del Sistema de Control Interno en la Auditoria Legal del sector privado. Contrastes Empíricos, de la Universidad de Vigo, año 2002, presenta como objetivo principal conocer el papel que cumple la verificación de los controles internos en el proceso de auditoria.

Naranjo Gil David, en su investigación titulada El uso de los Sistemas de Información y Control de Gestión por los equipos directivos: Efectos en la Implantación de La Estrategia, de la Universidad Pablo de Olavide, España. en el año 2002. Esta tesis investiga empíricamente cómo los equipos directivos usan el sistema de información y control de gestión para la implantación de la estrategia corporativa. Se consideran dos tipos de estrategia que deben implantarse simultáneamente, una se centra en el coste y otra se centra en la flexibilización o diferenciación. La hipótesis general es que la efectividad de la implantación de la estrategia en la organización es contingente al uso de los sistemas de información y control de gestión por parte de los equipos directivos, lo cuales son los responsables de la gestión estratégica. Como conclusión expone que la tesis contribuye a primero, extiende la escasa literatura actual que examina las relaciones e interacciones entre estrategia y sistemas de información y control de gestión. Segundo, usa modelos alternativos de ajuste contingente en un solo estudio. Tercero, explícitamente se reconoce el papel central del equipo directivo en la elección potencial tanto en la implantación de la estrategia como en el uso de los sistemas de información y control de gestión.

 

Marco Teórico

2.1 La Participación

En una aproximación inicial, podría definirse el concepto de participación como toda acción colectiva de individuos orientada a la satisfacción de determinados objetivos. La consecución de tales objetivos supone la existencia de una identidad colectiva anclada en la presencia de valores, intereses y motivaciones compartidas que dan sustento a la existencia de un grupo.

En este sentido, se puede definir  como un proceso que involucra activa y equitativamente a los agentes interesados en la formulación de políticas y estrategias de desarrollo y en el análisis, planeación, implementación, monitoreo y evaluación de actividades del desarrollo. Para permitir un proceso de desarrollo más equitativo, los agentes en desventaja deben ser empoderados para aumentar su nivel de conocimiento, influencia y control sobre sus propios medios de vida, incluyendo las iniciativas de desarrollo que los afectan.

Igualmente, es considerada como un esfuerzo organizado que se lleva a cabo dentro de las instituciones para incrementar el acceso y el control sobre los recursos por parte de los agentes interesados, así como la toma de decisiones relacionada que contribuye a lograr sistemas de vida y desarrollo sostenibles. Aún más, la Participación es considerada como un proceso interactivo que lleva hacia un continuo proceso de reajuste de las relaciones entre los diferentes agentes involucrados en una sociedad, para incrementar el control e influencia de estos agentes sobre las iniciativas de desarrollo que afectan sus vidas.

La participación comprende tanto a los entes colectivos organizados con cierta permanencia, como a las agrupaciones coyunturales y transitorias que se formen, también a la posibilidad de intervención de carácter individual que pueda plantearse de acuerdo a las circunstancias de cada caso.

A fin de desagregar el concepto, una primera instancia de la participación es la información: con ella, las personas dejan de ser objetos pasivos de las políticas, porque aparecen ante nuestro discernimiento con formas definidas, y esto abre la posibilidad de promoverlas, favorecerlas o interpelarlas. Pueden, incluso, caer en el área de desinterés, pero este desinterés será fruto de una decisión y no del desconocimiento. La metodología que favorece esta instancia participativa son las propias de una política de comunicación institucional, incluidas las reuniones informativas o ámbitos de recepción de consultas, a fin de abrir la posibilidad de esclarecer conceptos.

 

Una instancia superior de participación es la consulta: el sujeto es consultado acerca de la decisión a tomar, y esto puede ser, según lo haya diseñado el decisor, vinculante o no vinculante con la decisión que finalmente tomará. El viejo derecho administrativo, que propone informes técnicos y dictámenes legales antes de producir el acto administrativo, reflejo legal de la decisión, se ve así enriquecido por una instancia que, superando la cuestión legal y la cuestión técnica, se instala en la gobernabilidad: en la aceptación social de la decisión.

 

La metodología propia para este tipo de participación son las reuniones de consultas, foros, comisiones y consejos, nuevas técnicas sociométricas de obtención de opinión con grados diferentes en cuanto a la posibilidad de influir en la decisión. Las consultas y audiencias públicas, la banca del ciudadano, fueron otras metodologías promovidas en este campo.

 

Una tercera instancia participativa ya refiere al protagonismo social: los participantes son protagonistas del destino de la comunidad, de su proyecto colectivo, y por lo tanto hacen su aporte desde el mismo momento de gestación del proyecto de gobierno. Conceptos como compromiso y militancia están íntimamente vinculados a este protagonismo, ya que en estos casos el proyecto de vida personal, familiar y/o grupal, son parte del proyecto comunitario.

 

Los talleres de planificación, el presupuesto participativo, los gabinetes itinerantes, las unidades de gestión local u otras formas descentralizadas del gobierno local, son metodologías que pueden acompañar este protagonismo.

 

 

2.2 Concepto de Ciudadano

 

Todo proceso de participación es desarrollado por ciudadanos, es decir, hombres y mujeres que tienen derechos y responsabilidades frente al Estado, que son portadores de intereses, opiniones e ideas que tienen que ser respetadas e incorporadas en los temas públicos.

 

Por ello, la participación supone interactuar, más o menos organizadamente, con quienes comparten ideales e intereses de vida, no sólo para colaborar y enfrentar juntos eventuales resistencias, sino también para expresarse. La participación incluye la necesidad y la voluntad personal de influir en la sociedad, las posibilidades reales para participar y el reconocimiento de que la acción ciudadana puede cambiar la forma como funciona la sociedad.

 

2.3 La participación ciudadana

El discurso de la Participación Ciudadana no puede separarse de su entorno histórico. Así ha sido concebido por los estudiosos de la materia: para algunos como Castells, Touraine y Cunill, este concepto debe estar inserto en la modernidad, es decir, en el logro de una sociedad más participativa. Los teóricos de la marginalidad tal como Harnecker, lo plantearon como un instrumento para incorporar a los sectores marginados a la dinámica del desarrollo. Y finalmente para otros autores como Bobblio y Darherndof, plantean la participación ciudadana como elemento que hace frente a la pérdida de representatividad del sistema político. Los gobiernos y los partidos la plantean como un instrumento óptimo para crear una nueva relación concertada entre Sociedad Civil, Democracia y Estado.

La Participación Ciudadana desde el punto de vista conceptual y práctico puede considerarse también un concepto polisémico que carece de una conceptualización univoca y que se vincula a categorías teóricas como ciudadanía, Estado, Democracia, sociedad civil, entre otras, donde sobre abundan posiciones teórico practicas muchas veces en abierta contradicción, es decir, con una alta carga valorativa. (Baño, 1997). Visto así, se define la Participación Ciudadana como “todas aquellas experiencias que remiten a la intervención de los individuos en actividades públicas para hacer valer intereses sociales” (Cunill 1991, 49)

Se reinstaló con fuerza como concepto en la comunidad académica y política a partir de la década del ochenta y en especial, en la década del noventa. La incorporación del tema de la participación en la agenda de los distintos gobiernos de América Latina ha sido progresiva y por varias motivaciones. Una de ellas, fue el reconocimiento de la incapacidad del Estado para atender de manera eficaz y eficiente la diversidad de demandas y problemas de su entorno específico.

Otra causa promotora de la participación, fue la necesidad de democratizar las relaciones entre el Estado y la sociedad civil como un elemento modernizador y de refrescamiento de la democracia como sistema político. Venezuela, fue un caso típico de este tipo de iniciativas; a partir de finales de la década de los ochenta. Una tercera vía, resultó del propio desarrollo de la sociedad civil que, en combinación con el surgimiento de nuevos liderazgos políticos en Latinoamérica contribuyeron de igual manera, a abrir espacios para la participación de particulares en la gestión pública.

Igualmente, la aparición de nuevos enfoques gerenciales y de reforma del Estado, propiciaron nuevas formas de rendición de cuentas y de control de la gestión pública; mediante incorporación de las comunidades y de sectores sociales específicos, lo que se conoce como la Nueva Gestión Pública, a partir de los años noventa.

Por último, la presencia de los organismos multilaterales de desarrollo y cooperación técnica tales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento o el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, también han aportado a la expansión de esta tendencia participativa; mediante la realización de programas de capacitación y adiestramiento e incluso el financiamiento de proyectos de desarrollo local que implican la cogestión de entidades oficiales y privadas.

La democracia y su sistema representativo ven en la participación un elemento clave para el fortalecimiento de las oportunidades que la misma ofrece, se justifica un proceso de transformación que tienda a una verdadera participación, tal como lo ordena la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Para Cunill (1991, 44) “la participación ciudadana encuentra dos dimensiones: primero como medio de socialización de la política y segundo como forma de ampliar el campo de lo público hacia la esfera de la sociedad civil y por lo tanto favorecer a ésta”.

En este sentido, participar quiere decir que está tomando parte, que en el caso de la participación ciudadana significa que los ciudadanos intervienen o toman parte en la actividad pública. Y para diferenciarla de otro tipo de participación, Cunill (1991, 57) plantea: “la participación social supone la relación de los individuos, no con el Estado sino con otras instituciones sociales”. Así como también establece la participación ciudadana supone una relación con el Estado, una intervención en una actividad pública (Cunill, 1991, P.48).

En términos muy sencillos, la participación ciudadana es el proceso mediante el cual los ciudadanos en forma directa o mediante sus expresiones asociativas, inciden en ciertos procesos gubernamentales definitorios de políticas públicas. Es decir, por medio de la misma, individuos, comunidades y sectores sociales organizados tienen la oportunidad de intervenir de distintas maneras en la resolución de determinados asuntos de interés colectivo. Pero se debe indicar que esa intervención ciudadana en los asuntos públicos, se traduce en la posibilidad participar en tres eventos fundamentales; a saber: la formulación, la ejecución y el control de políticas públicas.  La participación ciudadana en la formulación de las políticas públicas implica la obligación de parte de las entidades gubernamentales en: definir los actos administrativos que podrán ser sujetos a consulta tales como leyes, reglamentos, planes, programas o proyectos de inversión, ordenanzas urbanas o urbanísticas, por tan sólo mencionar algunos. Asimismo, debe establecer las condiciones, los mecanismos, los procedimientos y la duración de cada consulta pública respectiva. Cabe agregar, que la complejidad de estos procesos de consulta cívica dependerá del ámbito político-territorial donde se realicen, bien sean a nivel nacional, estadal y municipal.

Por su parte, la participación ciudadana en la ejecución de las políticas públicas está un tanto más clara. En efecto, sobre este particular hay mucha más experiencia en el ámbito latinoamericano. Al respecto, basta recordar los procesos de privatización, aquellos de concesiones públicas, de descentralización o de convenimientos con agentes particulares (con o sin fines de lucro), para la prestación de determinados servicios.

En definitiva, el concepto de la participación ciudadana supone directamente el ejercicio de la contraloría social. Esta contraloría implica la participación de los ciudadanos, de las comunidades y de los sectores sociales organizados en la supervisión, control y seguimiento de las políticas públicas de impacto nacional, regional, local y comunitario; con especial énfasis en aquellos dirigidos al desarrollo humano. La contraloría social es un segmento importante y estratégico de la participación ciudadana que requiere de un amplio y urgente desarrollo técnico y legislativo para hacerlo realidad de una manera eficaz y eficiente.

De lo anteriormente expuesto y para fines didácticos, se podría subdividir a la participación ciudadana en tres campos de acción:

Participación Privada: Es la que realizamos a nivel personal, en cuanto a cumplir algunos deberes y responsabilidades, tales como el pago de impuestos, el respeto de las leyes, el contar con un empleo para participar de la vida económica, entre otras.

Participación Social: Es la que realizamos ya sea en nuestro ámbito geográfico o funcional inmediato, en procura de mejorar condiciones de vida para una determinada colectividad. Ejemplo: nuestra participación en Juntas de Vecinos, Sindicatos, Grupos Ecológicos, Sociedad de Padres de Familia, Colegios profesionales, etc.

Participación Política: Es la que realizamos cuando directamente o a través de nuestros representantes, buscamos los canales institucionales del Estado para lograr decisiones gubernamentales.

Obviamente que la trascendencia de la participación política es la que podría permitir la más amplia influencia del ciudadano en los asuntos públicos. Pero como se señaló antes, en realidad la participación es una sola y se conforma con las acciones en los tres campos de acción.

También la participación debe verse en su triple connotación jurídica, a saber:

-        Como derecho. Como la facultad de involucrarse en el quehacer social para influir en nuestro devenir.

-        Como deber. Como la responsabilidad de participar en los asuntos públicos.

-        Como mecanismo. Como el instrumento mediante el cual se pueden ejercer nuestros derechos y deberes.

2.4 Concepto de control

 

Se puede definir como un proceso administrativo a través del cual los administradores realizan un esfuerzo sistemático orientado a comparar el rendimiento con los estándares establecidos por las organizaciones, y estar en capacidad de determinar si el desempeño es acorde con las normas. Este proceso incluye, obviamente, asegurarse de que todos los recursos estén siendo utilizados de la manera más efectiva posible siempre en función del logro de los objetivos que la organización ha propuesto.

 

Chiavenato define al Control como “una función administrativa: es la fase del proceso administrativo que mide y evalúa el desempeño y toma la acción correctiva cuando se necesita. De este modo, el control es un proceso esencialmente regulador” (2001)

La palabra control tiene muchas connotaciones y su significado depende del área en que se aplique; puede ser entendida como:

• Las políticas, procedimientos, prácticas y estructuras organizacionales diseñadas para garantizar razonablemente que los objetivos del negocio serán alcanzados y que eventos no deseables serán prevenidos o detectados y corregidos.

• La función administrativa que hace parte del proceso administrativo, junto con la planeación, organización y dirección y lo que la precede.

• Como la función restrictiva de un sistema para mantener a los participantes dentro de los patrones deseados y evitar cualquier desvío. Es el caso del control de frecuencia y expediente del personal para evitar posibles abusos.

Hay una imagen notoria según la cual la palabra control esta asociada a un aspecto negativo, principalmente cuando las organizaciones y en la sociedad es interpretada en el sentido de restricción, coerción, limitación, dirección, refuerzo, manipulación e inhibición. Generalmente hablando, controlar es influir en lo que sucede con el fin de obtener el resultado deseado. Existen varios conceptos de control. Algunos interpretan el control como algo que se reduce a verificar. Otros amplían el significado para incluir aspectos preliminares (planificación, programación) como una parte del control.

Igualmente, otros juzgan el control y la dirección como sinónimos, lo que implica dinamizarlo y enmarcarlo como una función del proceso administrativo de la organización. Aun no se comprende a cabalidad la importancia de contar con un eficaz y eficiente sistema de control. Incluso en algunos casos se considera al control como una parte independiente del proceso administrativo, cuando en realidad aquel participa concurrente y permanentemente amalgamado en cada una de las etapas de planeación, organización, dirección y el propio control de una entidad.

 

2.4.1 Elementos del Control

 

­       Relación con lo planeado. El control siempre existe para verificar el logro de los objetivos que se establecen en la plantación.

 

­       Medición.  Para controlar es imprescindible medir y cuantificar los resultados.

 

­       Detectar desviaciones. Una de las funciones inherentes al control es descubrir las diferencias que se presentan entre la ejecución y la planeación.

 

­       Establecer medidas correctivas. El objeto del control es prever y corregir los errores.

 

2.4.2 Importancia del Control

 

Una de las razones más evidentes de la importancia del control es porque hasta el mejor de los planes se puede desviar. El control se emplea para:

-        Crear mejor calidad: Las fallas del proceso se detectan y el proceso se corrige para eliminar errores.

-        Enfrentar el cambio: Este forma parte ineludible del ambiente de cualquier organización. Los mercados cambian, la competencia en todo el mundo ofrece productos o servicios nuevos que captan la atención del público. Surgen materiales y tecnologías nuevas. Se aprueban o enmiendan reglamentos gubernamentales. La función del control sirve a los gerentes para responder a las amenazas o las oportunidades de todo ello, porque les ayuda a detectar los cambios que están afectando los productos y los servicios de sus organizaciones.

-        Agregar valor: Los tiempos veloces de los ciclos son una manera de obtener ventajas competitivas. Otra forma, aplicada por el experto de la administración japonesa Kenichi Ohmae, es agregar valor. Tratar de igualar todos los movimientos de la competencia puede resultar muy costoso y contraproducente. Ohmae, advierte, en cambio, que el principal objetivo de una organización debería ser “agregar valor” a su producto o servicio, de tal manera que los clientes lo comprarán, prefiriéndolo sobre la oferta del consumidor. Con frecuencia, este valor agregado adopta la forma de una calidad por encima de la medida lograda aplicando procedimientos de control.

-        Facilitar la delegación y el trabajo en equipo: La tendencia contemporánea hacia la administración participativa también aumenta la necesidad de delegar autoridad y de fomentar que los empleados trabajen juntos en equipo. Esto no disminuye la responsabilidad última de la gerencia. Por el contrario, cambia la índole del proceso de control. Por tanto, el proceso de control permite que el gerente controle el avance de los empleados, sin entorpecer su creatividad o participación en el trabajo.

 

2.4.3 Principios del Control

 

­       Equilibrio. A cada grupo o delegación conferida debe proporcionársele el grado de control correspondiente.

­       De los objetivos. Se refiere a que el control existe en función de los objetivos, el control es un medio para alcanzar los objetivos preestablecidos. 

­       De la oportunidad. El control para que sea eficaz, necesita ser oportuno, debe aplicarse antes de que se efectué el error, de tal manera que sea posible tomar medidas correctivas con anticipación.

­       De las desviaciones. Todas las variaciones o desviaciones que se presenten en relación con los planes deben ser analizadas detalladamente, de tal manera que sea posible conocer las causas que las originaron, para poder tomar las medidas necesarias para evitarlas en el futuro.

­       Costeabilidad. El establecimiento de un sistema de control debe justificar el costo que este represente en tiempo y dinero, en relación con las ventajas reales que este reporte.

­       De excepción. El control debe aplicarse, preferentemente, a las actividades excepcionales o representativas, a fin de reducir costos y tiempo.

­       De la función controlada. La función controladora por ningún motivo debe comprender a la función controlada, ya que pierde efectividad el control. Una persona o la función que realiza el control no debe estar involucrada con la actividad a controlar.

 

2.4.4 Etapas del Control

 

2.4.4.1 Establecimiento de estándares. Un estándar puede ser definido como una unidad de medida que sirve como modelo, guía o patrón con base en el cual se efectúa el control. Los estándares representan el estado de ejecución deseado, no son más que los objetivos definidos de la organización.

 

Tipos de estándares:

 

  1. En cuanto al método

 

­       Estadísticos

­       Por apreciación

­       Técnicamente elaborados

 

  1. Cuantitativos

 

­       Físicos

­       De costo

­       De capital

­       De ingreso

­       De programas

 

3.      Cualitativos. 

 

­       Evaluación de la actuación

­       Curvas de comportamiento

­       Perfiles

 

2.4.4.2 Medición de resultados: Consiste en medir la ejecución y los resultados, mediante la aplicación de unidades de medida que deben ser definidas de acuerdo con los estándares. Esta etapa se vale primordialmente de los sistemas de información; por lo tanto la efectividad del proceso de control dependerá directamente de la información recibida, misma que debe ser oportuna (a tiempo), confiable (exacta), valida (que mida realmente el fenómeno que intenta medir), con unidades de medición apropiadas, y fluida ya que debe estar en los canales adecuados de comunicación.

 

Una vez efectuada la medición y obtenida esta información, será necesario comparar los resultados medidos en relación con los estándares preestablecidos, determinándose así las desviaciones, mismas que deberán reportarse inmediatamente.

 

2.4.4.3 Corrección: La utilidad concreta y tangible del control esta en la acción correctiva para integrar la desviaciones en relación con los estándares. El tomar acción correctiva es una función de carácter ejecutivo, no obstante antes de iniciarla, es de vital importancia reconocer si la desviación es un síntoma o una causa. El establecimiento de medidas correctivas da lugar a la retroalimentación.

 

2.4.4.4 Retroalimentación: Esta etapa es básica en el proceso de control, ya que a través del proceso de retroalimentación, la información obtenida se ajusta al sistema administrativo al correr del tiempo.  De la calidad de la información dependerá el grado y rapidez con que se retroalimente el  sistema.

 

2.4.4.5 Implantación de un sistema de control: Antes de establecer un sistema de control se requiere:

 

­       Contar con objetivos y estándares que sean estables.

­       Que el personal clave comprenda y este de acuerdo con los controles.

­       Que los resultados finales de cada actividad se establezcan en relación con los objetivos.

­       Evaluar la efectividad de los controles: eliminando aquellos que no sirven, simplificándolos y combinándolos para perfeccionarlos. 

 

2.4.5 Características del Control

 

El control es un factor imprescindible para el logro de los objetivos y por ello debe reunir ciertas características para ser efectivo. Reflejar la naturaleza de la estructura organizacional. Un sistema de control deberá ajustarse a las necesidades de la empresa y tipo de actividad que se desee controlar. Los buenos controles deben relacionarse con la estructura organizativa y reflejar su eficacia, la función de control no puede suplir una organización precaria.

 

­       Oportunidad. Un buen sistema de control debe manifestar inmediatamente las desviaciones, lo ideal es que las descubra antes de que se produzcan pues el control es será útil en tanto proporcione información en el momento adecuado.

 

­       Accesibilidad. Todo control debe establecer medidas sencillas y fáciles de interpretar para facilitar su aplicación. Es fundamental que los datos o informes de los controles sean accesibles para las personas alas que van a ser dirigidos. Las técnicas muy complicadas crean confusiones. 

 

­       Ubicación estratégica. Es imposible e incosteable implantar controles para todas las actividades de la empresa, por lo que es necesario establecerlos en ciertas áreas de acuerdo con criterios de valor estratégico

 

2.5 Control Fiscal

El Control Fiscal es definido por la Contraloría General de la República Bolivariana de Venezuela como “la medición y ajuste del desempeño de una organización, para asegurarse que se cumplan los fines de las disposiciones normativas y los planes y metas diseñadas para alcanzarlos”. Es así como se puede indicar que el Control Fiscal, es un mecanismo ejecutado por organismos competentes en el área, el cual permite examinar todos los procesos inherentes al manejo del Patrimonio Público.

Igualmente, se puede definir como un conjunto de mecanismos legales, técnicos y administrativos que utiliza el Estado para evitar la evasión y prescripción de los tributos. Para tales fines, se hace uso de ciertos sistemas que permiten la valoración del manejo de dineros del Estado. Tal control debe ser desarrollado teniendo en cuenta principios tales como la eficiencia, economía, eficacia, equidad y valoración de costos ambientales; adicionalmente debe ser posterior y selectivo, es decir, la evaluación se realiza sobre procesos ya ejecutados sobre los cuales es posible hacer una valoración de resultados y se selecciona una muestra representativa de las operaciones adelantadas por la entidad, o empresa que maneja recursos del Estado.

Los sistemas de control fiscal consisten en el estudio de los estados financieros de la entidad utilizando principios básicos de la contabilidad; el de legalidad, que establece que las operaciones se ajustaron a las normas jurídicas aplicables; el de gestión y resultados, encargado de examinar la eficacia y eficiencia de las entidades analizando si cumplieron con sus objetivos, planes y programas; y el de revisión de cuentas que comprende el estudio de los documentos encargados de soportar legal, técnica, financiera y contablemente las operaciones adelantadas por los entes que manejan dinero público. Tales sistemas pueden utilizarse simultáneamente para obtener resultados más precisos.

 

2.6 La Participación ciudadana en el Control Fiscal

La participación de los ciudadanos en las tareas relacionadas con la vigilancia, evaluación y control del uso y gestión de los  recursos públicos es lo que da origen al control ciudadano. Cada ciudadano por consiguiente debe controlar la gestión del Estado a nivel nacional, estadal y municipal. 

 

Mediante los mecanismos de control, los ciudadanos, defienden sus derechos ante los gobiernos y el Estado, contribuyen además a prevenir y a luchar contra la corrupción y luchan por el mejoramiento de su calidad de vida. Asimismo, al establecer un sistema de control fiscal que incorpore la participación ciudadana permite no sólo mejorar la vigilancia sobre el destino de los recursos generados, sino también coadyuva a generar confianza en el mismo.

 

Además de la importancia para la inspección, la participación ciudadana da resultados concretos y ventajas comparativas a hora de implementar políticas públicas. En primer lugar, tanto en el contexto internacional como nacional se ha demostrado ampliamente que la participación ciudadana da resultados en la aplicación, elaboración de políticas y programas públicos, teniendo por lo menos tres ventajas comparativas: ayudan a la equidad, a la eficiencia y a la sustentabilidad de las políticas:

 

Con respecto a la equidad y la eficiencia, la participación ciudadana permite mejorar la planeación, ejecución, monitoreo y evaluación de las políticas públicas. En la elaboración de los programas, la comunidad es la fuente más precisa de detección y priorización de necesidades relevantes. Es ella la que tiene más conocimiento cierto sobre sus déficit y urgencia relativa de éstos. Además de identificar de mejor forma las dificultades y oportunidades.

 

En la gestión de las políticas y programas, implica acrecentar la innovación y ayuda a implementar la gerencia adaptativa. La comunidad tiene un papel insustituible en el control y monitoreo, evitando la corrupción y obligando a la transparencia permanente. Por último, los jueces más adecuados para la evaluación sobre los efectos de las políticas y programas sociales son los beneficiarios o destinatarios.

 

Según el Banco Mundial (1994) no utilizar modelos participativos implica no sólo costos de oportunidad, sino también costos directos que atentan contra el cumplimiento de las metas, de los programas y políticas sociales.

 

La tendencia general en las Entidades Fiscalizadoras Superiores del mundo entero se dirige a concentrarse cada vez mas en las actividades de control posterior, dejando a las unidades de auditoria interna o contralorías internas de los diferentes organismos y entes de la administración pública la responsabilidad de ejercer los otros dos, y reservando su intervención en estos últimos, sólo en aquellos casos que realmente lo exigen o ameriten.

 

De manera concreta, uno de los mecanismos fundamentales a través de los cuales se ejerce el control ciudadano es la rendición de cuentas, constituyendo de algún modo, el puente entre las instituciones gubernamentales, con sus controles internos y externos y el control social. De allí la importancia que tiene para el ciudadano el acceso a la información relativa a los planes, presupuestos, ejecución, y a los resultados finales.

 

De lo anteriormente expuesto, se desprende que el control ciudadano es el derecho y la obligación que tienen los ciudadanos, en cuanto a miembros de una sociedad, de intervenir en forma directa o a través de sus representantes legítimamente elegidos, en el control de la gestión pública, y de velar porque las instituciones del Estado y sus gobernantes, utilicen y administren los recursos públicos de la nación de manera honesta, equitativa, transparente y eficiente, en beneficio de toda la colectividad.

 

2.6.1 Participación ciudadana, Transparencia y Rendición de cuentas.

El tema de la participación ciudadana abarca más que la transparencia en procesos. El análisis que las ciencias sociales han hecho de ella, expresa que se relaciona más que nada a:

 

­  Al Potencial democratizador que representa.

­  Su vínculo con la democracia directa o participativa, en complementación de la democracia representativa.

­  La nueva gestión pública y a su función en contextos de desregulación del estado de bienestar.

 

La Contraloría General de la República de Colombia define a la rendición de cuenta como:

 

La acción, como deber legal y ético, que tiene todo funcionario o persona de responder e informar por la administración, el manejo y los rendimientos de fondos, bienes o recursos públicos asignados y los resultados en el cumplimiento del mandato que le ha sido conferido (p.1).

 

El momento de rendición de cuentas se refiere a la presentación de los resultados de la evaluación de un proceso ante los diversos actores involucrados, pero fundamentalmente ante la ciudadanía. Podría darse de la siguiente manera: en una presentación pública ante la población atendida, instancias de gobierno, organizaciones civiles y sociales, medios de comunicación y población abierta. Se trata de dar cuenta de los resultados o impactos obtenidos por el proceso evaluado con los recursos invertidos.

 

El control ejercido por medio de los mecanismos de de participación es más efectivo cuando abarcan por lo menos tres temporalidades: antes, durante y después de la ejecución de las acciones a controlar. Con este contexto, la participación ciudadana tiene al menos dos grandes responsabilidades en lo referente a la rendición de cuentas:

 

La primera se refiere a la Decisión de la participación en la toma de decisiones sobre las acciones que se llevarán a cabo, esto es, participar en el diseño de las políticas, por un lado, y diseños organizacionales que remitan un carácter vinculante a estas decisiones.

 

La segunda representa al Control de que las acciones y el presupuesto contemplado se lleve a cabo en tiempo y forma. Tanto en la ejecución de las políticas, como en la evaluación de las mismas.

 

La participación ciudadana requiere de al menos los siguientes factores críticos que sean garantizados por el Estado: Información por parte del gobierno, espacios o instituciones de participación ciudadana, legislación que permita la diversidad e innovación y fomento a una vida asociativa.

Si bien la participación ciudadana se ha incrementado en los últimos años por medio de mecanismos como la contraloría social y los sistemas de quejas y denuncias, éstos han sido insuficientes y limitados para atender debidamente los intereses de la sociedad. Lo anterior sugiere la necesidad de revisar y ampliar sustancialmente los espacios para que la ciudadanía participe de una manera activa y permanente en el diseño, la ejecución y la evaluación de la actividad pública.

 

Un aspecto que merece especial atención, referido también a la ciudadanía, es el muy limitado aprovechamiento de la organización de la sociedad, en distintos organismos privados y sociales, para establecer actividades de colaboración dirigidas a la solución de problemas de corrupción en aspectos específicos y en el logro de una mejora permanente de los servicios públicos.

 

La sociedad piensa que existe un alto porcentaje de impunidad en las decisiones para sancionar a los funcionarios públicos que incurrieron en conductas ilícitas, debido, entre otros factores, a los procesos burocráticos y a la falta de efectividad en la aplicación de la ley. Esto exige abandonar esquemas obsoletos de investigación y sanción que no van al origen de los problemas. A pesar de que se han hecho esfuerzos recientes para informar a la ciudadanía sobre el desempeño de las instituciones, la información no ha sido del todo clara, ni oportuna, ni confiable en lo relativo a la gestión gubernamental.

 

2.7 Control Social

 

El control social es el  conjunto de las acciones de organización, supervisión y vigilancia que la población realiza, para asegurar que se cumplan los compromisos que el gobierno adquiere con la comunidad así como, para cumplir con las responsabilidades y con los acuerdos que ella misma asume al participar en los programas gubernamentales de bienestar social.

El concepto de contraloría social se refiere a una práctica de la vida comunitaria, manifestada en acciones de control y vigilancia que son realizadas de manera natural por los grupos humanos. Cuando uno o varios individuos asumen un compromiso, responsabilidad u objetivo común, cuyo resultados afectan directa o indirectamente al grupo, existe una tendencia espontánea o instintiva o constatar si la actividad en cuestión se desarrolla de manera correcta o si los resultados corresponden con lo planeado.

La promoción de la participación ciudadana en el control de los programas prioritarios de desarrollo regional se debió a dos factores: uno, a la voluntad y el interés de las propias comunidades que participan organizadamente en estos proyectos sociales por colaborar ya no sólo en la planeación y ejecución de las obras, sino además en el cuidado de los recursos y acciones que tanto, ellos como las autoridades realizan; y dos, a la decisión del gobierno federal por retomar esa práctica tradicional de control e incorporarla como una actividad importante dentro de los comités comunitarios para la realización de obras y/o acciones. Es así como las acciones de control de la sociedad se incorporar a las actividades de control y evaluación gubernamental.

 

Bases Teóricas Metodológicas

 

Enfoque Epistemológico: Fenomenológico  basado en la hermenéutica, Teoría Fenomenológica Interpretativa

 

Las "Investigaciones filosóficas" de E. Husserl de 1900-01 se cuentan entre los libros básicos e innovadores; con ella Husserl se convirtió en el fundador del método fenomenológico, uno de los más importantes.

 

El término "fenomenología" procede del griego j a i n o m e n a que significa lo que se muestra o aparece. El programa del fenomenólogo es: Hay que llegar a las cosas mismas y analizar lo que aparece. Superando estériles discusiones sobre la teoría del conocimiento, de finales del siglo XIX, la filosofía ha de volverse a lo que aparece, a lo que se da sin ninguna duda y que es el fenómeno. La fenomenología es la ciencia de los fenómenos.

 

En primer término, fenómeno es todo aquello que aparece en la experiencia. Puede tratarse de la experiencia externa, (casas, plantas, vehículos), y de la experiencia interna (deseos, temores, percepciones, deducciones) al percibir lo que ocurre "en nosotros".

 

El planteamiento fenomenológico consiste: en la fenomenología se trata de analizar los fenómenos de tal modo que las esencias ideales y los contenidos esenciales se convierten en objetos dados. El objetivo de la fenomenología es un sistema puro (formal y material) de contenidos esenciales, que abarca a todas las disciplinas filosóficas. De ahí que a la filosofía fenomenológica se la denomina filosofía esencial. Las ciencias filosóficas son ciencias eidéticas (ciencias esenciales) en oposición a las ciencias empíricas (ciencias de los hechos).

 

Los eticistas fenomenológicos más importantes fueron Max Scheler y Nicolas Hartmann. El representante principal de la estética fenomenológica fue el polaco Roman W. Ingarden.

 

Pese a sus pocos seguidores, los grandes fenomenólogos han enriquecido generosamente la filosofía actual: sus múltiples y cuidadosos análisis brindan un material abundante a casi todas las disciplinas filosóficas. La exactitud con que han sabido aplicar su método contribuyó a agudizar la visión del dato fenoménico.

 

Han aportado a la orientación fenomenológica principalmente dos ilustres austríacos. Franz Brentano (1838-1917) quien preparó las primeras orientaciones y Edmund Husserl (1859-1938) quien se convirtió en su fundador y propulsor. La fenomenología se difundió principalmente en Alemania, Francia y los países del Benelux, es decir, Bélgica, Holanda y Luxemburgo.

 

El término hermenéutica, deriva del Hermes, (el mensajero divino que traía a los hombres los mensajes de los dioses); originariamente es el arte de anunciar, traducir e interpretar (ermeneus: heraldo, traductor). Hoy, la hermenéutica expone, explica y entiende unos textos, doctrinas, sucesos, contenidos, etc. La hermenéutica recibió impulsos decisivos de la teología y de la problemática que planteaba la exposición de la Sagrada Escritura. Precursores de la moderna hermenéutica fueron F.E.D. Schleiermacher (1768-1834) y W. Dilthey (1833-1911). La moderna hermenéutica deriva de la doctrina de los existenciales elaborada por los existencialistas, y especialmente por Heidegger. Así, se puede compendiar el problema de la hermenéutica: cuando entendemos el lenguaje, la historicidad y el ser-con como existenciales, el problema de la comprensión se plantea de forma muy concreta.

 

 

Tipo de Investigación: Descriptiva, Método Descriptivo explicativo

 

La investigación descriptiva comprende la descripción, registro, análisis e interpretación de la naturaleza actual, y la composición o procesos de los fenómenos. El enfoque se hace sobre conclusiones dominantes o sobre cómo una persona, grupo o cosa se conduce o funciona en el presente. La investigación descriptiva trabaja sobre realidades de hecho, y su característica fundamental es la de presentación correcta.

 

Según Danke (1986, c.p Hernández, Fernández y Baptista (1991) los estudios descriptivos “son aquellos que buscan especificar las propiedades importantes de personas, grupos, comunidades, objetos o cualquier otro evento sometido a investigación”

 

Diseño: Descriptivo Secuencial Mixto

 

Hurtado (2000)  indica que en los diseños de la investigación descriptiva responden a tres criterios fundamentales: la perspectiva temporal, la fuente de donde provienen los datos y la amplitud del foco. Según el criterio de perspectiva temporal el diseño es Secuencial puesto que la descripción del evento se hace en varios momentos, y el objetivo es precisar cómo el evento cambia a lo largo del tiempo. Según la fuente de donde provienen los datos, se adapta a los mixtos ya que indica que son investigaciones cuyo objetivo es describir un evento y cuya base está constituida por documentos y por fuentes vivas. Finalmente, según el criterio de la amplitud del foco de atención cabe en univariables indicando que son aquellos en los cuales el investigador desea describir un único evento en su contexto.

 

 

Referencias Bibliográficas

 

Baño, R., (1997). Consideraciones acerca de la Participación Ciudadana, en Participación Ciudadana en Políticas Públicas. Santiago de Chile. FLACSO

 

Bobblio, N., (1996). El Diccionario de la Política. Brasil. Ediciones de la Universidad de Brasilia.

 

Castells, M., (1986). La ciudad y las masas. Madrid. Editorial Alianza.

 

Cunnil, N., (1991). Participación ciudadana. Editorial del CLAD. Caracas.

 

Cunnil, N., (1997). Repensando lo público a través de la sociedad. Nuevas formas de gestión pública y representación social. Revista del CLAD. Caracas.


Cunnil, N., (1991) Participación Ciudadana, dilemas y perspectivas para la democratización de los Estados Latinoamericanos. Caracas. CLAD.

 

Chiavenatto, Adalberto. Proceso Administrativo Tercera Edición Colombia .2001

 

Darherndorf, R., (1992). El Conflicto Social Moderno. Brasil. Ediciones de la Universidad de Sao Paulo.

 

Harnecker, M., (2000). La Izquierda Latinoamericana y la Construcción de Alternativas. Cuba. Editorial Centro de Investigación Memoria Popular Latinoamericana (MEPLA).

 

Hernández S, R., Fernández, S., Baptista, P. (1991). Metodología de la Investigación. México. Mc Graw Hill.

 

Hurtado de B, J., (2000). Metodología de la Investigación Holística. Caracas. Fundación Sypal.

Hosted by www.Geocities.ws

1