|
Nota 1 La dejamos intacta en Febrero/2003. |
Cómo mejorar tu estado interior |
||
|
Cuando sientas necesidad o gusto por hacerlo, escribinos. Todas las cartas, e-mails, etc. serán respondidos en forma personal o a través de las páginas de la Revista.
Hacé que este nuevo año 2003 sea el más feliz de tu vida. |
De
nuestra experiencia anterior en la versión impresa de esta sección,
hemos aprendido que podemos prever con seguridad que muchos de nuestros
lectores no están bien. Y existe una razonable probabilidad de que uno
de ellos seas vos.
Quizá te esté invadiendo una sensación de insatisfacción, de estar transitando situaciones no resueltas o resueltas inadecuadamente, de percibir que das para más pero que no sabés cómo lograrlo. Ese malestar casi permanente es, en realidad, una lucecita encendida en tu interior que ha creado un estado de alerta indefinido el cual puede llevarte a una mejor posición ante la vida o a un sentimiento de derrota y frustración graves, capaz de provocar tu deterioro espiritual y físico a mediano plazo (si ya no te está sucediendo). Esta crisis tuya actual no es ni buena ni mala, simplemente es, está aquí y ahora. Existe la posibilidad de aplicar un remedio eficaz pero tenés que ayudar generando lo necesario desde tu propio interior. Nosotros, si nos permitís, te vamos a brindar elementos desde este lugarcito de la Revista. Serán herramientas que podrás conocer, y luego tomar o descartar para ese proceso de recuperación que necesitás realizar. No estaremos inventando nada sino, más bien, aplicando conocimientos milenarios que han servido a muchos a reencontrar su camino hacia la felicidad. Este mundo no es un valle de lágrimas, ni los que más sufren son mejores que los que no sufren. Pero este mundo hay que conocerlo y comprenderlo, para así saber qué hacer en él y con él. Desde ya, con nuestra ayuda o sin ella, te deseamos mucho éxito. |
¿Comenzamos?
¿Qué cosas siempre quisiste hacer y nunca te atreviste? ¿Por qué no hacés una lista de esas cosas y vas rompiendo cada uno de esos tabúes? Siempre te movés dentro de una zona conocida, que los expertos llaman "zona de comodidad", evitando así tomar decisiones o realizar acciones que suponés te van a resultar "incómodas" porque harán que sientas vergüenza, temor, inquietud... Probá, y vas a notar que no era para tanto. Siempre pudiste hacerlas pero nunca te habías animado. Animate. Verás cómo tu actual "zona de comodidad" se amplía hasta donde vos quieras. Otra cuestión. ¿Usás tus sentidos plenamente? ¿Tocás, mirás, saboreás, olés, escuchás al máximo posible? Mientras estás ocupado, "desconectás" parcialmente tus sentidos para no distraerte. Pero te perdés de disfrutar de miles de sensaciones que están a tu alrededor. Tocá, acariciá, apretá, percibí los sabores, analizá los aromas, observá con atención cada detalle, concentrate en los sonidos del mundo que te rodea. Y un tema final para esta primera "clase" (o como quieras llamarla). Cuando notes que alguien está haciendo algo bien, sea un conocido o un desconocido, acercate y decíselo con toda sinceridad. Verás que la mayoría de la gente es mucho más agradable de lo que vos suponés hoy. Y no será porque la gente haya cambiado sino porque vos habrás cambiado.
Seguiremos reflexionando juntos acerca de lo más importante para tu vida: vos. Abriremos juntos nuevas ventanas y todos podremos estar mejor. Un beso. |
Volver a la tapa |