P e r s o n a s
Una falsa identidad?
El uso del nombre
real en cualquier medio de comunicación impone una responsabilidad
muy grande, a la vez que crea un vínculo entre la obra
y su autor. Por ese motivo, para no exponerse, es común
que autores literarios escogan un seudónimo atrás
del cual se esconden. En la Internet sucede lo mismo.
Oculta por un nombre
falso, la persona se siente menos comprometida y liberada para
actuar y escribir con menos censura. Finalmente, en lo que quiere
que se haga de errado, que sea criticado o no aceptado, el rechazo
es mucho menos doloroso que para una persona "real". El uso
de un nombre falso propicia a las personas la concreción
de aquel deseo imposible que todos tenemos, de poder volver
atrás en el tiempo y rehacer la vida de acuerdo con los
nuevos aprendizajes.
"Yo" puedo dejar
de ser yo. Eso puede ser cómodo, para personas inseguras.
Por otro lado, no siempre "tú " eres tú. Conversar
con una persona que está usando nombre falso (el que
no siempre es perceptible, caso de personas que escogen un seudónimo
con características de nombre verdadero) genera inseguridad,
una vez que se desconoce hasta que punto el otro puede estar
siendo verdadero o no.
Es un cuchillo de dos filos. Un juego que puede ser peligroso,
depende de las intenciones de quien se esconde.
Lo que debería ser una forma de protección que
liberase la expresión, a veces se vuelve un juego perverso.
Un "usuario" de sobrenombre Adolfo Hitler, por ejemplo, puede
descargar su agresividad y preconceptos impunemente. Por más
que los otros lo agredan, la persona que se esconde detrás
del nombre está protegida y las agresiones no la alcanzan.
En la mayoría de los casos, las personas usan el seudónimo
como una broma, no importando que los amigos descubran su verdadera
identidad. La elección del nombre se hace de acuerdo
con una "persona" del individuo, en general, un lado de su personalidad
reprimida o ideal.
Ese cambio del nombre real a un seudónimo permite a la
persona vivir una sensación de mayor libertad y no compromiso
con lo que irá a decir, sus ideas, comportamiento y actuación
dentro de la RED. Al final, disfrazado, quien se comunica es
un "personaje".
La utilización del "nick-name" acaba permitiendo que
la persona satisfaga las fantasías que pueda tener. Con
el, tendrá todas las chances de realizar el deseo que
guarda consigo.
Este "ejercicio" del cambio de nombres es, por lo tanto, de
identidades, permitirá al individuo experimentar nuevos
papeles, que hasta entonces se encontraban contenidos o adormecidos
de acuerdo con las exigencias de su medio ambiente.
Jung denomina esta "máscara" como persona. La persona
representa las diversas maneras de un individuo comportarse
frente al mundo y a las solicitudes del mismo, muchas veces
dejando de lado sus reales deseos, sueños y fantasías,
ganando en la comunicación virtual un espacio para la
experimentación de tales elementos.
Así, el inseguro se vuelve BATMAN, el frágil se
torna Asterix, el solitario se torna Alone.
La muchacha inexperta se encubre en CENICIENTA o ataca sexualmente
de madrugada, usando el nombre de LADY IN RED. Se esconde en
el sexo para liberar la sexualidad.
Francisco se torna MARIA para relacionarse con otros hombres,
viviendo el deseo reprimido.
Una Denise tímida y carente se torna RAYO DE SOL, para
con ese nombre jugar un juego que en la realidad no se permite:
el juego de la seducción, escondido, inconsecuente. Vidas
paralelas se desenvuelven a la búsqueda de aventuras.
El alto ejecutivo se torna LÚCIFER, cuando se permite
ejercer la sexualidad plena y desahogar sus angustias existenciales,
como en una terapia.
Por detrás de HOMBRE se esconde un chico todavía
indeciso sexualmente.
Una María Nadie se torna ANDRESSA, la mujer fatal.
IANSÃ vocifera, defiende sus derechos feministas, en
cuanto KING KONG esconde el adolescente flaquito. La mujer mal
casada y frustrada sexualmente se descubre sensual y seductora
con el nombre de PANTERA.
JAMES BOND es, fuera del CHAT, un joven sediento de aventuras.
El nombre no es apenas un nombre: hace parte de la fantasía
y, cuando se asume, hace que la persona se sienta el que no
es. Lo es y no sabia?
El famoso abogado GENGIS no quiere ser reconocido. Cuando está
con su nombre real, le aparecen mil pedidos de consejos.
REGINITA, psicóloga y escritora, también no tiene
sosiego cuando está con su nombre verdadero, tamaña
es la cantidad de jóvenes que la buscan para una "consulta"
on line. El periodista FOCA chismea escondido en busca de noticias.
Para vengarse de otro usuario, que la "sedujo y abandonó",
MARIANA entra con nuevo nombre en el chat, decidida a conquistarlo
y hacerlo experimentar de su proprio veneno.
ÁTILA, el ÚNICO, quiere "esconderse" de una persona
con la cual discutió. TIBURON no esconde su carácter
agresivo, en cuanto MOON ya denota una mujer romántica.
Cuando se juntan, una pareja de enamorados usa los nombres de
EROS y PSIQUÊ.
Muy interesante también es la reacción de las
personas al conversar con "nombres" que tanto pueden ser masculinos
cuanto femeninos. No saber el sexo del interlocutor genera una
inseguridad que pocos soportan. Esos nombres despiertan la curiosidad
y desconfianza de los otros y en general, provocan una ola de
comentarios que ayuda a llamar la atención y eso puede
facilitar el ingreso para nuevos usuarios.
Existen todavía casos especiales de personas que, por
timidez o inseguridad, no quieren mostrarse como son realmente.
Muestran entonces sólo la parte de la personalidad que
más les agrada, y dejan que los otros fantaseen sobre
como serán en la vida real. Esas personas raramente hablan
de si mismas, ateniéndose a dar opiniones sobre otros
asuntos en los cuales no precisen exponerse. Estos acaban no
apareciendo personalmente a los otros usuarios, el que los transformaría
en personas reales, sujetas a exponer problemas y dificultades
con los cuales no consiguen convivir. Prefieren mantenerse como
seres etéreos y virtuales, para que los otros no los
vean como ellos propios se ven.