| Olive naci� cuando el trip hop era una idea floreciente, con Massive Attack marcando el rumbo y los Everything But The Girl acerc�ndose la electr�nica con su aplaudido Amplified Heart (1994). Un tr�o formado por dos m�sicos/productores y una cantante quienes, adue��ndose de algunas ideas innovadoras que proven�an de estas corrientes, editaron en 1996 su placa debut, Extra Virgin. Un trabajo h�brido que echaba una mirada a las nuevas corrientes, y descuidaba las canciones en pos de sonar lo m�s modernos posible, desnudando limitaciones estil�sticas. Cuatro a�os despu�s, ya convertidos en d�o, los Olive parecen haberse dado cuenta de que lo suyo son las canciones pop, y que los ornamentos sonoros deben actuar en torno a ellas; que se deben acoplar, sin asfixiar la esencia de una composici�n. Con este nuevo disco lo logran. De all� que Trickle parezca infinitamente superior a aquel lejano primer trabajo. La trilog�a de adjetivos que salta desde la primera escucha esta compuesta por: Sutileza-Soltura-Ingenio. Todo esto dentro de los par�metros de un disco con un sonido muy FM y altamente digerible (con todas las virtudes y defectos que ello conlleva). La voz de Ruth-Ann por momentos suena muy parecida al registro de Madonna, y temas como "Indulge Me" parecen composiciones realizadas por la diosa pop con Willian Orbit. Cuando el d�o londinense se adentra en las atm�sferas del trip hop, lo hace desde un lugar brillante y optimista, del lado opuesto a como lo har�an los Massive Attack. La canci�n "Liberty" podr�a ser un buen ejemplo de ello. Ruth y su compa�ero Tim Kellett se dan el gusto de que Trickle vibre gracias a los arreglos orquestales de "Push", con la Michael Nyman Orchestra en cuerdas; el punto m�s alto del trabajo. La exquisita versi�n del cl�sico "I�M Not In Love" oficia como resumen del concepto general de la placa: un poco de drum&bass y bastante trip hop mezclado con seductores sintetizadores, y cierta orientaci�n soul por el costado vocal. En definitiva, Trickle es un disco pop sin mayores pretensiones. En ese punto, Olive no deja nada librado al azar. |