
Un balancín se puede convertir en una catapulta de gran precisión:
Para ello hemos de colocar una gomilla en el extremo de uno de sus brazos tal y como se observa en la imágen.
Para conseguir que funcione con gran precisión hemos de procurar que el punto de apoyo (su eje) esté construido sin que se produzcan oscilaciones: una forma sencilla es utilizando un palito hueco de caramelo y un alambre bien derecho como eje.
Para
conseguir distintas distancias de lanzamiento adelantaremos o retrasaremos
el tope situado en la parte delantera. También se puede conseguir colocando
topes de distintas alturas.