SISTEMAS
DE PRESENTACIÓN DE IMÁGENES ESTEREOSCÓPICAS
Para poder observar correctamente una imagen
estereoscópica, cada ojo debe ver solamente la imagen que le corresponde.
Para ello se han ideado diversos sistemas:
Los ojos observan cada uno
su imagen correspondiente, manteniendo sus ejes ópticos paralelos,
es decir, como si mirásemos al infinito. Sólo puede usarse
este método con imágenes no superiores a 65 milímetros
entre sus centros. Es el método usado para ver las imágenes
de los libros con estereogramas de puntos aleatorios ("ojo mágico").
Las imágenes se observan
cruzando los ejes ópticos de los ojos. El par estéreo se
presenta invertido, es decir, la imagen derecha está situada a la
izquierda y viceversa. Podemos ayudarnos mirando un lápiz situado
entre nuestros ojos y las imágenes. Este método debe usarse
con imágenes de dimensiones superiores a 65 milímetros entre
sus centros, aunque la imagen virtual aparece más pequeña.
Se utilizan filtros de colores
complementarios, como rojo y azul o rojo y verde. La imagen presentada
por ejemplo en rojo no es vista por el ojo que tiene un filtro del mismo
color, pero si que ve la otra imagen en azul o verde. Este sistema, por
su bajo costo, se emplea sobre todo en publicaciones, así como también
en monitores de ordenador y en el cine.Presenta
el problema de la alteración de los colores, pérdida de luminosidad
y cansancio visual después de un uso prolongado. Normalmente se
sitúa el filtro rojo en el ojo izquierdo, y el azul en el ojo derecho.
Se utiliza luz polarizada
para separar las imágenes izquierda y derecha. El sistema de polarización
no altera los colores, aunque hay una cierta pérdida de luminosidad.
Se usa tanto en proyección de cine 3D como en monitores de ordenador
mediante pantallas de polarización alternativa. Hoy día es
el sistema más económico para una calidad de imagen aceptable.
Con este sistema se presentan
en secuencia y alternativamente las imágenes izquierda y derecha,
sincronizadamente con unas gafas dotadas con obturadores de cristal líquido
(denominadas LCS, Liquid Crystal Shutter glasses
o LCD, Liquid Crystal Display glasses), de
forma que cada ojo ve solamente su imagen correspondiente. A una frecuencia
elevada, el parpadeo es imperceptible.Se
utiliza en monitores de ordenador, TV y cines 3D de última generación.
Un HMD es un casco estereoscópico
que porta dos pantallas y los sistemas ópticos para cada ojo, de
forma que la imagen se genera en el propio dispositivo. Su principal uso
hasta ahora ha sido la Realidad Virtual, a un costo prohibitivo y de forma
experimental, aunque al bajar de precio aparecen otras aplicaciones lúdicas,
como los videojuegos.
Se están desarrollando
prototipos de monitores que no precisan gafas especiales para su visualización.
Todos ellos emplean variantes del sistema lenticular, es decir, microlentes
dispuestas paralela y verticalmente sobre la pantalla del monitor, que
generan una cierta desviación a partir de dos o más imágenes
(normalmente de 2 a 5).
El llamado Efecto Pulfrich
fue descubierto por el médico alemán Carl Pulfrich en 1922.
El fenómeno es la percepción de un efecto estereoscópico
cuando se observa una imagen en movimiento horizontal sobre un plano y
con un filtro oscuro situado delante de uno de los ojos. Debido a la menor
luminosidad que percibe el ojo con el filtro, la imagen llega al cerebro
con un retardo de unas centésimas de segundo. Por tanto, en la estereopsis
el cerebro percibe la misma imagen pero con una pequeña diferencia
de posición horizontal, lo que genera el efecto estereoscópico.
No es propiamente un sistema de visualización estéreo,
ya que no se parte de un par de imágenes sino de una única
imagen 2D animada. Sin embargo pueden obtenerse efectos estereoscópicos
muy espectaculares filmando con una única cámara en movimiento.
Se han ideado incluso sistemas para generar el movimiento de las imágenes
sin mover la cámara (CircleScan 4D). Diversas cadenas de televisión
han presentado en alguna ocasión filmaciones preparadas para efecto
Pulfrich.
El sistema ChromaDepth™ de
ChromaTek Inc. se basa en la desviación que producen los diferentes
colores del espectro. En un prisma, la luz se desvía ligeramente
dependiendo de su longitud de onda: más desviación en el
rojo, menos en el azul. La información de profundidad se codifica
por colores. Las gafas especialmente diseñadas para ver éstas
imágenes disponen de unos cristales transparentes con microprismas.
Cuando la imagen, denominada CyberHologram™, se observa con las gafas HoloPlay™
(para imágenes de ordenador) o C3D™ (para imágenes impresas),
la imagen 2D se convierte en tridimensional. La desventaja de este sistema
es la pérdida de información cromática, pero la ventaja
sobre el anáglifo es que las imágenes pueden verse también
en 2D.