Otra forma de liberarse de los demonios era recurrir a los dioses ya fuera suplicandoles, escribiendoles cartas o llevando amuletos, uno de los más famosos era el
De hecho algunos remedios solo podian curar magicamente
, como cuando se trataba la calvicie con una mezcla de vértebras de grajo, la pezuña quemada de un asno y la grasa de una serpiente negra. La consistencia repelente de algunas prescripciones, tales como heces, orina o sangre, se suponia que exorcitaba los demonios que habían causado la dolencia. El consumo de medecinas, la aplicación de ventajes y la preparación de fórmulas iban siempre acompañadas por conjuros mágicos.
También se elevaron a esta categoria tres mortales :
Imhotep
; Amenhotep, ( hijo de Hapu, arquitecto y oficial de alta graduación durante el reinado de Amenofis III ) y Antino, amante del emperador Adriano.