Exageración
mía o imbecilidad de los demás
Hace falta que diga esto: estoy harto de
que las personas que me tratan, en toda su pobreza de espíritu, falta de tacto,
consideración y de inteligencia, piensen que exagero cuando me muestro ofendido
por ellos. Quiero que sepan que cada vez que piensan de mí que soy un
exagerado, yo pienso de ellos que son unos supremos imbéciles. Y digo
“imbéciles” simplemente porque es mas fácil y rápido que decir que no se da en
ellos la correcta conjunción de la inteligencia, la sensibilidad y la
consideración, o que alguna (cuando no todas) de estas facultades resulta
enteramente insuficiente para relacionarse conmigo de manera íntima. Digo lo de
la consideración también porque, por lo general, a esta gente ni siquiera
parece importarle si me lastiman o si me ofenden de manera irremediable y la
relación entera se va al diablo de una vez y para siempre. Ah, y jamás se
disculpan, por si fuera poco.
En una entrevista del año 95, cuando le
preguntaron a Morrissey si tenía
amigos a los cuales reprochaba no entregar lo suficiente, respondió:
“Por supuesto, pero son incapaces de dar más. Tal vez porque soy muy
sensible y temen lastimarme. Tal vez porque no estoy desprovisto de cierto
sentido poético y la mayoría de las personas no son poetas.”
Lo cual me remite a una cita de Baudelaire, el poeta francés, en unas
palabras que desde hace tiempo suelo recordar en esos momentos en que los
“imbéciles” que conocí en mi vida me ofenden:
“Un artista sólo es artista gracias a un
exquisito sentido de lo bello, sentido que le procura goces embriagadores, pero
que al mismo tiempo implica, encierra, un sentido igualmente exquisito de toda
deformidad y de toda desproporción. Por ello un agravio, una injusticia hecha a
un poeta, lo exaspera hasta un grado que aparece, para el juicio ordinario, en
completa desproporción con la
injusticia cometida. Los poetas no ven jamás
la injusticia donde no existe, pero muy a menudo la ven allí donde ojos no
poéticos no ven nada en absoluto”.
Y bien, ¿tiene sentido lo que
digo, entonces? Quienquiera que se vaya a relacionar conmigo de manera íntima,
haga el favor de tener presente todo lo que acabo de escribir, si acaso me ven
estallar con una rabia furibunda que a sus ojos resulta “...en completa desproporción con la injusticia
cometida”.
Si a alguien le interesa leer
la entrevista entera con Morrissey (lo cual yo recomiendo), aquí está el
link: http://www.oz.net/~moz/quotes/lesinroc.htm
Está en inglés, claro. Los que
no comprendan la lengua de Shakespeare, si me lo piden con suficiente amabilidad, soy capaz de
traducirla en su totalidad. Ah, mejor no, nunca resulta esto de ser bueno y
hacer cosas por los demás...