Un caricaturista mexicano muy famoso es ateo. Habla, dibuja y escribe mucho sobre la inexistencia de dios (en particular, la del dios cristiano). Ataca ferozmente a varios argumentos que sustentan la existencia de dios, y algunos de ellos son los argumentos aristotélico-tomistas. A uno de los que le toca la peor parte es al de la causa primera.
El argumento va más o menos así: todo tiene una causa, pero si se extrapolan las causas al infinito entonces todo estaría en potencia y nada llegaría a ser; el hecho es que hay algo, por lo cual debe haber un ser que no tiene causa y que ocasiona la existencia del universo. Tal ser es dios.
Dicho así es claro que nadie puede quedar convencido: hay una contradicción al decir que todo tiene causa pero que existe un ser que es incausado. Me parece que el defecto es que la regla
Causa => Efecto
se confunde con
Causa <=> Efecto.
Aceptando que los seres pueden causar la existencia o cambio de otros seres (de hecho, la física moderna demuestra que esto ocurre de vez en cuando), entonces la primera regla ciertamente que implica que debe haber, cuando menos, una causa inicial incausada. Esto no conviene mucho a una filosofía monoteísta, porque no podemos probar unicidad. Bueno, al menos tampoco podemos rechazarla.
Algo que debe observarse del argumento es que implica que las causas incausadas (o causa, en principio no sabemos) pueden surgir constantemente en el universo. Un dios que se recrea constantemente se me hace muy interesante y ya no es tan monolítico como el de algunas religiones.
Si a mí me preguntan yo acepto este argumento y creo que existen entes bastante superiores a nuestro intelecto y nuestras fuerzas. Adicionalmente, creo en la unicidad; aunque, por la naturaleza de este ente, dudo mucho que pueda comunicarse de manera muy directa con nosotros. Sin embargo, nuestra misma inteligencia y apercepción son formas indirectas de notar su existencia.
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Última actualización: 22 de febrero del 2005.